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Mindanao su historia y geografía

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Title:
Mindanao su historia y geografía
Translated Title:
Mindanao its history and geography
Creator:
Aguilar, José Nieto
Nieto Aguilar, José
Aguilar, Jose Nieto
Nieto Aguilar, Jose
Place of Publication:
Madrid
Publisher:
Imprenta del Currpo Administrativo del Ejército
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
viii, 152 p : fold. map in end pocket

Subjects

Subjects / Keywords:
Philippines -- Geography ( lcsh )
Philippines -- History ( lcsh )
Filipinas -- Geografía
Filipinas -- Historia
Pilipinas -- Heograpiya
Pilipinas -- Kasaysayan
Spatial Coverage:
Asia -- Philippines -- Mindinao
Asia -- Filipinas -- Mindanao
Asya -- Pilipinas -- Mindanao
Coordinates:
8 x 125

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Source Institution:
SOAS University of London
Holding Location:
SOAS University of London
Rights Management:
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MINDANAO
SU HISTORIA Y GEOGRAFIA
" <-; POR
JOSE NIETO AGUILAR
CON DM PROI.OGO (
DE
DON FRANCISCO MARTIN ARRUE

MADRID
1MPRENTA DEL CUERPO ADMINISTRATIVO DEL FJERC1TO,


Donated to the
SCHOOL OF ORIENTAL AND AFRICAN STUDIES
by the
late DR IFOR B POWELL


.••-n
-X
MINDANAO
SU HISTORIA Y GEOGRAFlA
POR
JOSE NIETO AGUILAR

I9h
Kt?
COB OB PROLOGO

DE
DON FRANCISCO MARTIN ARRUE

1S10LS5 5
SOAS
MADRID
1MPRENTA DEL CUERPO ADMINISTRATIVO DEL EJERC1TO.
1894


-1


Raras veces, Excmo. Sr., dedicatoria alguna se
elevo como en la ocasion presente, desde modesto
nivel d la elevada position de conspicua personali-
dad, sin que fuese guiada por interesada mira.
Esto, que at fin no fuera de extranar en Espana,
donde la pluma, bien 6 mat manejada, se considero
siempre como patrimonio casi exclusivo del necesi-
tado de bienes de fof tuna, no es apli cable a mi en
el presente caso.
Educado desde muy joven , casi un nino, en la
ruda franqueza que con moralidad ejemplar cons-
tituye hdbito inseparable del soldado, no pretendo
con esta dedicatoria el apoyo del hombre superior,
cuyos talentos, aqibilatados ya en las luchas politi-
cas, le han conquistado position envidiable en las
mas alias esfera.s gubefnamentales, sino demostrar
asi mi afecto respetuoso al militar bizarro, que
rodeado de merecidos prestigios y del carino de
sus subordinaclos 'constituye una legitima esperanza
para el Ejercito.
Dignese pues, Excmo. Sr., aceptar este testimo-
tiio de respetuosa consideration de su afectisimo
suborclinado y s. s.
q. b. s m.


I


Un soneto me manda hacer Violante
y en mi vida me he visto en tai aprieto,
dijo famoso y notable poeta enno menos famoso y notable sone-
to. En mas grave y verdadero aprieto me veo yo, que no soy
famoso ni notable, ni tengo la mas remota esperanza de serlo
aunque mil anos viva y muchas cuartillas emborrone, al encon-
trarme en el caso de ser prologuista de un libro de indudable
merito, porque el F£nix de los ingenios espanoles, aunque otra
cosa dijera al escribir el soneto que le mandara hacer Violante,
habfa, enriquecido con otros muchos la poesia castellana, y este V
serd de verdad el primer prologo del que se reconoce sin facul-
tades para tai empresa.
Con aparente razon me arguirds, respetado y querido lector,
que como y por que, si me considero sin fuerzas para darle ci-
ma, tengo la osadia de pretender ejecutarla; y yo te replicare
humildemente que, considerando que eslamds antipatica forma
de la soberbia y la presuncidn la intempestiva modestia, virtud '.
que tan pocos tienen y con tantisima frecuencia se falsifica, si
hubiera sido un ultimo amigo el que me hubiera solicitado para
tai empeno, con la confianza que da la amistad hubiera rehusa-
do el complacerle, exponiendole franca y sinceramente mi in-
competencia y los perjuicios que a su obra le irrogaria el ir pre-
cedida de un prdlogo de persona de tan poca autoridad como soy
yo; pero se trataba de un escritor meritisimo, segun he podido
comprobar por la lectura de su obra, que era para mi completa-
mente desconocido, y cuya jerarquia en la milicia, aunque hon-
rosisima, es modesta, y una negativa mia tai vez la hubiese
considerado como desden mds bien a la persona que al libro,
incurriendo yo, sin pretenderlo, en desconsideracidn y descor-
tesia. Me precio de pobre de espiritu y no quiero gravar mi alma
con tai pecado. Prefer! a excusarme con el autor, darte la excusa
de lo que pudieras creer osadia, a ti, que por la superioridad que
te dd el ser juez inapelable y temido de cuantos escribimos, no
resultaras mortificado en tu amor propio; que por ser solicitado
con afan, no cabe.la posibilidad de que te consideres desdenado;
y que mds bien pecas de excesiva benevolencia que de rigor ex-
cesivo, puesto que toleras y sustentas, aunque no con esplendi-
dez, d tanto escritor de pacotilla; y he aqu! por qu£ me encuen-
tras todo medrdsico y acongojado ante las dificultades del des-
empeno del empeno en que me veo metido, sin garantfas que
puedan valerme en tu juicio.


VI
Y ya que del gran Lope de Vega me ampard para dar con
buen pie comienzo a mi penosa jornada de hoy, los procedimien-
tos que empleo en su ingeniosisimo soneto he de emplearlos yo
en la presente ocasion, con la diferencia de que como el exito
no consiste principalmente en los procedimientos que para ob-
tenerle se ponen en practica, y si en la habilidad del que hace
uso de ellos, si al eximio poeta le resultd una joya literaria, a mi,
prosista pedestre, me saldr& lo que quisiere Dios, a quien con
cristiana y catolica fe me encomiendo de todas veras.
He observado que en los prologos se suele dar principio ex-
plicando de un modo mas 6 menos indirecto el por que de ellos,
y birla birlando, sin darme cuenta de ello, es lo que he hecho en
los parrafos anteriores. Presdntase despues el autor a los lecto-
res, y aunque por incidencia y de un modo incompleto tambien,
he verificado la presentacion, y para completarla dire que su
colaboracion, buscada con empeno y empleada con utilidad en
centros oficiales y por conspicuos personajes politicos que en las
cuestiones referentes a nuestras provincias y colonias ultrama-
rinas han entendido y entienden la facil y frecuente acogida
que & articulos suyos sobre estos asuntos y otros concede unim-
portantisimo diario madrileno, y su ultimo libro titulado Coloni-
zation de Pilipinas, de que esta agotada la edicion, pruebas
evidentes y experimentales son de la competencia del autor de
este libro en las maferias que en el estudia y expone. No busqueis
en sus paginas retdricos alinos cuyo objetivo sean rebuscados
primores de estilo; Nieto se cine a exp,oner con claridad y con-
cision, y a razonar con solidez y logicia, y en estos tiempos en
que el buen gusto huye como del demonio de las fatigosas ampu-
losidades deuna retorica mal empleada y de impertinentes me-
taforas e inutiles tropos, y se regocija con la sobriedad del len-
guaje, que no estd renida, ni mucho menos, y mds bienal con-
trario, con la elegancia, estas condiciones del autor constituyen
un verdadero merito. Y he aqui por donde al completar la pre-
sentacion de rigor, me he deslizado d dar mi opinidn sobre la
forma literaria del libro.
Compete inmediatamente a todo prologuista entrar a fondo
en el fondo del libro, y en esto si que encuentro dificultad supina,
porque las Islas Filipinas y la de Mindanao solamente las conoz-
co de oidas y leidas, 6 sea de referencia, y por lo tanto no me es
dado compulsar con exquisita exactitud los datos que referentes
a esta contiene el libro de Nieto, pero si apreciar el metodo con
que los expone y lo completos que son, y considerar como una
garantia de su exactitud la circunstancia de que el terreno do-
minado realmente por los espanoles, y todo el que ha sido teatro
de las ultimas campanas sostenidas contra los moros malayos, lo
ha recorrido paso a paso el autor, desempenando en una de ellas
el cargo de aposentador. Desde luego resulta patente una con-
dicion esencialisima para que sea buena una obra: la de la opor-


VII
tunidad; toda obra humana es buena 6 mala, segun que.sea opor-
tuna 6 no. Y.lo es, d no dudar, una en que se trata de Mindanao
en los momentos en que es una cuestion del dla, en que se ha
iniciado una campana para hacer efectiva nuestra dominacion en
esa isla y en que estan aplazadas las operaciones militares hasta
la llegada del buen tiempo.
Cuando de nuestra antigua riqueza colonial tan sdlo nos
quedan las Islas Filipinas, pues Cuba y Puerto Rico no son ya
colonias, sino provincias que por ley historica, que nunca dejd
de cumplirse, han de ir ganando en autonomia gradualmente,
liasta quedar con respecto a su antigua metrdpoli en las mismas
condiciones que el Canada respecto a Inglaterra, y de oponerse
a que asi sea con tenaz resistencia, nos exponemos a perderlas;
cuando estas provincias, por exigencias de buenos espanoles
que prestaron innegables y salvadores servicios d la integridad
nacional, pero que ahora hacen valer con exceso estos servi-
cios, puede decirse que son tineas, cuyos gastos de sostenimiento
sufraga Espana para que un partido determinado las disfrute,
toda la atencidn de los que se interesen en el porvenir de nues-
tra Patria en Ultramar, y como nacidn colonial, debe estar fija
en el Archipielago descubierto por Legazpi, venero inagotable.
de riquezas de que nosotros nos beneficiamos en la mas minima
parte, por estar el comercio all! en manos de chinos y alemanes,,
aspirantes probables, aunque remotos, d la posesion de tan fer-
tiles territories. He otdo asegurar, y no puedo afirmar la certi-
dumbre del aserto, que dsto se debe d la polltica allt sustentada
de que para el prestigio del castila sobre el indio, aquel no se
ocupe nunca en trabajos manuales, por lo que allt no se tolera
mas espanoles que a los empleados y militares. Dtcese que esta
intolerancia se sostiene por respetos a corporaciones religiosas,
a cuyo gran patriotismo se debe lo arraigada que estd en los in-
digenas la fidelidad d Espana, pues son ellaslas que consideran
perjudicial el establecimiento de colonias agrtcolas espanolas y
de comercios e industrias montados por espanoles, para esa ve-
neracion que el malayo filipino siente hacia el europeo nacido en
la Peninsula. Creo y he cretdo siempre que el verdadero presti-
gio en todos los paises estd en el que posee las riquezas obteni-
das de su suelo por el trabajo que enaltece, en cuanto es el mds
eficaz elemento de progreso, y por eso me atrevo a calificar de
absurdos y errdneos y de preocupaciones inadmisibles, procedi-
mientos politicos basados en semejante concepto del prestigio
de una raza dominadora sobre la dominada. Justo es, ademds,
que de esa riqulsima colonia, en cambio de la civilizacion y del
progreso que nos debe, saquemos utilidades que contribuyan d
remediar nuestra penuria economica; y para que estas vayan en
aumento, ningun medio mejor que fomentar su natural riqueza
por procedimientos de colonizacidn libres de preocupaciones
inconcebibles y anticuadas.


VIII
Mas en mengua resultaba nuestro prestigio al consentir por
tanto tiempo que en una isla, como la de Mindanao, cuya riqueza
forestal bastara para compensar con creces cuantos gastos se
hagan con objeto de poner fin al mal que estamos enunciando,
nuestra dominacidn fuera mas bien nominal que efectiva, y los
pocos indigenas acogidos a nuestra proteccion la tuvieran en
poco, por el temor grandfsimo que les imponfa esa raza fanatica,
salvaje y sanguinaria de moros malayos, verdadera dominadora
de Mindanao hasta no hace mucho.
Por eso mereciera mi aplauso las campanas realizadas en
Mindanao por el hoy Teniente General Serina y por el General
Weyler, y la emprendida actualmente por iniciativa del General
Blanco. Cuando la mayoria de la prensa censuraba y achacaba
a mdviles mezquinos la llevada con tan feliz exito y positivos
resultados por el general Weyler, yo, que era entonces perio-
dista a fortiori y aun director in partibus infidelium de un pe-
riodico militar, extreme la defensa de aquellas operaciones,
porque estaban ya arraigadas en mi las convicciones que hoy
sustento.
Estas manifestacicnes mias, que concuerdan perfectamente
con cuanto Nieto sostiene con valentia en sus obras, hacen mds
facil y grata mi tarea de prologuista, permitiendome exponer
con entera franqueza lo que pienso en estos complejos proble-
nias que a Mindanao se refieren. *
Y creo haber cumplido con estas consideraciones por cuenta
propia todos los terminos de un prologo al uso, del mismo mo-
do que el poeta concluia su soneto diciendo:
Contad si son catorce, y esta hecho.
Francisco Martin Arrue.
Madrid 20 de Octubre de 1894.


FILIPINAS
SU PRESENTE Y PORVENIR
El desconocimiento que en Espana se tiene de cuanto res-
pecta al Archipielago filipino es grande, como igualinente se
puede asegurar que los enormes perjuicios que por este con-
cepto sufre la prosperidad nacional, est&n en razon directa de
esta lamentable ignorancia.
Pero en lo que se acentha mas y mds el parecer erroneo
que con calculado interes se propala en nuestro pals por los
que de ello resultan beneficiados, es de cuanto se refiere a la
poblacidn indlgena; conceptuacidn que sentada por una celebre
carta del Padre San Agustln desde fecha remotlsima, mantiene
en nuestro pueblo la errdnea creencia de que el indio es holga-
zdn, inepto y refractario £ toda idea de cultura.
En Espafia es ingenito el creer que noblezct, obliga, y nos-
otros, que en larga residencia en aquel Archipielago hemos
podido apreciar las ambiciones de progreso que laten en aquel
pueblo tan vejado y deprimido, consideramos que por lo que


primer lugar una razonada defensa del pueblo filipino: defensa
que creemos justificadisima, puesto que en la conciencia de
todos esta la certeza de que hasta el momento en que los suce-
sos de las Carolinas hicieron reverdeeer, aunque solo fuera de
modo fugaz, los recuerdos de nuestras colonias Oceanicas, el
hablar de Filipinas fue siempre cosa nueva y peregrina, jtanto
era el olvido en que se las tenia!
^Quien entonces hubiese vaticinado que sobre ellas pudie-
ran fundamentarse boy importantes problemas politicos, capa-
ces de dar solucion a los gravisimos conilictos del socialismo,
que la miseria desarrollada en las mas ricas de nuestras pro-
vincial, levanta pavoroso amenazando destruir el equilibrio so-
cial?
Quien que alii tuvieran origen gravisimas cuestiones inter-
nacionales, que como el conflicto aleman tan directamente in-
teresaba £ la bonra de la patria?
^Quien, por dltimo, pudo precaver que llegase dia, que no
estaba tan lejano, en que el comercio, la industria y aun la
production de la peninsula, pudiese encontrar en aquellos
300.000 km., poblados por ocbo millones de habitantes, un
europeos?
El que nada de esto estuviese previsto no es cosa que pue-
da llamar grandemente nuestra atencion; la mayoria de los es-
tadistas que rigieron los destinos del pais, jamas supieron ni
se ocuparon de averiguar las condiciones fisicas y morales de
aquellas comarcas, ni alcanzaron a prever la importancia gran-
de que para Espana pudiera tener en dia no lejano el desen-
volvimiento de la riqueza y el rapido progreso de los paises
que poseia en tan remotas latitudes.
Por entonces creyeron cumplidos los sagrados deberes del
patriotismo y de los intereses a ellos encomendados con s61o mi
rar el asunto bajo el punto de vista de la posesidn de mayor-
1


o
6 menor extension territorial, resultando de esto, que jamas se
fijasen las altas esferas gubernamentales en aquellos pueblos
que, aunque separados de la patria por inmensa extension
maritima, tienen grandes aspiraciones para el porvenir y an-
' sian con anhelo ciertos derechos, sin tener en cuenta, que es
imposible de todo punto, no solo por las exigencias de los
tiempos, sino por su situacion geografica que les coloca al ha-
bla con otros paises profundamente penetrados de la civiliza-
cion, consolidar nuestra preponderancia por medio del absolu-
tismo, que aunque les da libertad aparente, niega las palpita-
ciones de un pueblo vigoroso, dando por salvajes a hombres
que, pese a quien pese, vienen demostrando que tanto en el
comercio y la industria, como en las ciencias y las artes,
tienen puesto oido atento a la voz del siglo, recogiendo por
momentos los ultimos latidos del progreso intelectual de nuestra
gpoca.
Razones son estas para no desmayar ante los obstaculos
que han de presentarse hasta alcanzar la completa justificacion
del pueblo filipino. La verdad concluye por imponerse. Consa-
gremos, pues, nuestros esfuerzos & transformar el espiritu pu-
blico, haciendo nacer en la opinion nuevas ideas. Entonces es
posible que lleguen a comprenderse las causas que determina-
ban, el que aquel pais, oprimido por el pasado de algunos si-
glos bajo la mano cruel del despotismo, la brutalidad de las
pasiones, el interes torpe y la ignorancia, llegase & revestir algo
parecido a la abyecta condicion del paria.
Que si hoy la cultura e ilustracion del indio no se encuentra
a la altura que tiene derecho & exigir de ellos el pueblo que por
su redencidn tan costosos sacrificios se impone, no hay nada
que reprocharle, porque de ello no es el solo culpable. De tai
atraso no puede hacerse cargo al filipino; los responsables son
aquellos que desdenando lo preceptuado en nuestras sabias le-
yes, han dejado incumplido lo dispuesto en la Ley X, tit. I, li-
bro I < Recopilacion de Indias», que ordenaba que donde quie-


— 4
ra que fuese posible se estableciesen escuelas para ensehar a
los indios el castellano.
Lo que Felipe IV prevema en 1664 a los curas y doctrina-
rios para que por los medios mas suaves fuesen ensenando a
todos los indios el idioma castellano. Y por ultimo, lo dispuesto
por Real Cedula de Carlos III, a fin de que en el interrogators
a que para su juicio de residencia se sometia a los Capitanes
Generates, se incluyese la pregunta de si mandaron 6 no a los
parrocos ensenasen a los indios el idioma castellano.
A tai extremo llega en Filipinas este abandono del clero, que
D. Patricio de la Escosura, ejerciendo el cargo de Comisario
Regio de S. M. en aquellas islas el ano 1863, censura duramente
este proceder como causa principal del atraso intelectual del in-
dio, imposibilitado de apreciar los adelantos de la epoca por los
medios que el estudio proporciona.
A pesar de esto, la iiustracion actual de Filipinas es muy su-
perior a lo que comunmente se cree; pruebanlo aquellos claus-
tros de profesores de su Universidad e Institutos nutridos hoy
con un crecido numero de insulares, gallarda muestra de las
ambiciones de progreso que alii se remueven de contmuo, anhe-
lando conocer el mas alia que hasta ahora les fue vedado in-
vestigar.
Tambien el arte, esa facultad del cerebro humano de asi-
milarse la belleza de la naturaleza para producir obras revesti-
das de cualidades esteticas, representando con toda exactitud
las impresiones recogidas por el estudio al amparo de los des-
tellos del genio, encuentra en Filipinas entusiasta e idonea in-
terpretation, lanzando a la culta Europa hombres que, como
Luna y Tavera, bastan para justificar el perfeccionamiento ra-
pido y completo de que es susceptible aquel pueblo.
El comercio, ayudado por la creciente produccion de tan
fertil suelo, aumenta rapidamente, facilitando la exportation de
los productos que arroja un crecido superavit sobre la importa-
tion, segun se demuestra enlas siguientes notae estadlsticas.


r.
r
— 5

ANOS. niPORTACIOX. Pesetas. EXPORTACION, Pesetas.
1879 18.031.547 18.813 452
1880 25.486.461 23 450.285
1881 20.777.739 24.579.006
Promedio., 21 431.739 22.247 914
1887 17.530.198 25.254.140
1888 21.208.482 26 358.640
1889 24.790.906 34.926.969
Promedio.. 21.176.528 28.846.583

El resumen de estos datos demuestra que en el alio 1879
la exportation solo superaba a la importation en 500.000 pesos,
y que en el ano 1889 el fomento de la production es tai en Fi-
lipinas, que duplicando la exportacion supera en mas de 10
millones de pesos a la importation.
La agricultura es lo que mas prospera en la fertil Filipinas.
Fuera del consumo local, que no debe ser insignificante, exporto
en el ano 89, 12.500.000 pesos en azucares, mas de 14 millones
en abaca, 2.500.000 en cafe, mas de 3 millones en tabaco y cerca
de 500.000 en cocos; es decir, que casi su total exportacion, 6
sean mas de 30 millones de pesos de los 35 a que esta se eleva,
tienen su origen en la agricultura; y como quiera que el chino
no se dedica a las faenas del campo, y la emigration peninsular
tampoco aporta esta clase de elementos, tenemos, que aquella
raza tan vejada, el indio, que por no prestarse a las indignas
explotaciones que de el requiere el ignorante, incapaz de apre-
ciar los sanos preceptos de la colonization espanola, despues de
cubrir todas sus necesidades, lanza al exterior enormes canti-
dades de los apreciadisimos productos de su suelo.
Ahora bien; si el problema de los cambios sobre la peninsula
acarrea a Filipinas una atmosfera prefiada de desconfianzas y
suspicacias, con notable perjuicio del comercio espanol y de las
relaciones estrechas que deben existir entre dos pueblos cobi-
ci


— 6 —
jados por una misma ensena nacional, esto no liay que cargarlo
en el debe de aquel pais; de ello son directamente responsables
los que toleran tan indignas explotaciones, amasadas eon su
propio desprestigio. Filipinas remite. a Espana mas productos
que de ella recibe. Desde Filipinas se remesan a Inglaterra y
otros paises enormes cantidades de productos agricolas, que
superan en algunos millones de pesos & lo que aquellos impor-
tan en el Archipielago.
De esto resulta, que la produccion filipina situa en Europa
cantidades suficientes para responder con exceso a cuantas ga-
rantfas pudieran exigir de un pais floreciente la naciones que
con el sostengan relaciones mercantiles.
Facil es deducir por los anteriores datos, que en Filipinas
esos elementos productores que son el nervio y la vida del co-
mercio, y que tan ineptos se les cree en nuestro pais, ponen en
juego mayor suma de actividad en las explotaciones agricolas
que el raquftico comercio, intermediario entre el productor y
los mercados consumidores de Europa y America.
La usura es otra de las calamidades que afligen en grado
superlativo a la agricultura filipina; tan escandalosa es en aquel
pais la explotacion por este medio liecha del pequeno agricul-
tor, que puede decirse, .con toda seguridad, que su monopolio
es causa de porfiadas luchas en la provision de los cargos de fun-
cionarios municipales, puesto que la autoridad del \G-oberna-
dorcillo es la que facilita el cobro de las cantidades 6 productos
que remuneran tan lionradisimo comercio.
Esto, como es natural, aminora el estfmulo por la escasez de
beneficio y determina una notable disminucion en la riqueza
por el menor numero de cultivadores.
Resumiendo cuanto llevamos dicho, a fin de robustecer y
justificar nuestra opinion en tan interesante asunto, somos de
parecer que un pueblo como el filipino, que etnograficamente
considerado se encuentra en la misma situacion que se hallaba
hace tres siglos, cuando el pais fue ocupado de un modo efec-


— 7 —
tivo por nuestros antepasados, en el que los caracteres etnold-
gicos de sus moradores no han sufrido m&s transformation que
la variante en sus creencias religiosas, y que, a pesar de esto,
tan admirablemente se adapta a los adelantos de la epoca, es
forzoso concederle que camina a pasos agigantados en la senda
del progreso. La agricultura, que hace cincuenta anos tenia li-
mitadas sus operaciones a satisfaeer las necesidades del consume
local, crece de un modo fabuloso, traspasa sus ordinarios limites,
y llega a Europa y America con sus productos, logrando que se
los tenga en grande estima.
El comercio secunda estas iniciativas prestandose a la obra
con que el agricultor le brinda, aunque cegado por la avaricia
neutraliza una gran parte de las energfas productoras.
La industria se asimila los adelantos mas adecuados a la
perfection y bondad de sus productos, viendo su importancia
restringida en la parte de fabrication por la especial constitu-
tion geoldgica del pals. La poblacibn se duplica en cuarenta
anos. El indio presiente el espfritu democratico del siglo, y todo
en fin, refleja en aquel pals las ansias de una perfection retar-
dada por los accidentes de la historia. Solo una cosa conserva
all! la secular organizacibn y caracter que se le imprimiera hace
siglos: la Administration del Estado en sus diferentes ramos.
Esta, se distingue en un todo de cuanto rige en las demds co-
lonias del mundo.
Si bien el caracter del legislador resulta simpatico por la
democracia que de sus disposiciones emana, los encargados de
vigorizar estas mismas las desfiguran en su aplicacion a la prac-
tica, exornandolas de una aureola de suspicacias y recelos que
les da caracter despotico y anti-national de que en su esencia
se encuentran desposeldas y que estuvo siempre lejos del animo
del legislador.
El rehuir la ensenanza del idioma patrio y las trabas puestas
a la radicacion del elemento peninsular son los dos grandes
borrones de la Administration de Espana en Filipinas, consti-


— 8 —
tuyendo formidable barrera interpuesta entre el europeo y el
indigena, imposibilitados de fraternizar sin mediadores tan po-
derosos como son la comunidad en la familia y en el idioma,
cuando la unidad de creencias religiosas estrecha la distancia
de dos pueblos tan profundamente identificados, & pesar de la
enorme distancia etnografica con que la naturaleza les ha sepa-
rado.
Esta es la exposicion del estado en que segun nuestra apre-
ciacidn se encuentran hoy las Filipinas, si bien dejando de tratar
algunas de las condiciones sociologicas y politicas, de las que he-
mos creido prudente prescindir por no lanzar censuras en las
cuales harianse resaltar las suspicacias injustificadas, causantes
del abandono en que los principios que informan el derecho
civil se tienen en aquel pais, en el que no existiendo palpita-
ciones politicas que repercutan unisonas al coinpas del gran
corazon de la patria, mantienen en la mas punible orfandad a
los que veneran los principios de una unidad imperecedera
como origen de prospera fraternidad, dejando el campo libre sin
otro atractivo en estos ideales a aquellos que por ambicion des-
medida e injustificada sustentan las bastardas pasiones de un
prematuro separatismo.
De estos principios hemos de partir para fundamental’ el
concepto formado de aquellas reformas consideradas indispen-
sables por la opinion, si Espana ha de modelar en las Filipinas
bases robustas en que se asientan las aspiraciones de un porvenir
venturoso, libre de las asechanzas y turbulencias que sin fruto
agotan las energias de nuestros' hermanos de America, debili-
tando su unidad y poniendolos en el trance bochornoso de en-
contrarse fustigados en su soberania por aquel coloso del Norte,
que hambriento de dominio aspira a relegarlos al triste estado
de provincias conquistadas.
El porvenir de Filipinas estriba en la oportunidad con que
se planteen las dos reformas hace tiempo senaladas por aque-
11a parte de la opinion, que impartial y conocedora del pais,


— 9 —
juzga como suyos los triunfos de una administracion eontinua-
dora de los sanos principios que atesoran las sabias leyes dicta-
das por nuestros antepasados, celosos de que la preponderancia
del poderlo colonial de Espana estuviese fundamentada en la
hidalguia de sus principios humanitarios.
Estas reformas, que son la colonizacion y el encauzamiento
del comercio hacia la metrdpoli, tienen una aspiration hnica, y
esta es la espanolizacidn del pais por la extension de la raza
peninsular, que en su mezcla con la indigena d& origen & ese
otro pueblo vigoroso y energico que hoy lleva el nombre de
mestizo. Esta nueva raza tiene demostrado que desde el claustro
universitario al campo de batalla, sin dejar en claro la atmds-
fera ideal del arte, todo lo domina, contando con aptitudes para
servir de base & una nacion briosa, que tanto frente al poderlo
japones como ante las colonias de explotacion con que le rodean
ingleses y holandeses, sea gallarda representation de la gran
moralidad y extraord inarias facultades que para la colonizacion
atesora el pueblo ibero.
Para conseguir esto, es necesario prescindir de la suspicaz y
sistematica enemiga que nuestra burocracia mantiene contra esta
raza mezclada, y dejar a un lado temores imaginarios que ha-
.cen apreciar a las Filipinas como fosa siempre abierta para el
europeo.
Es necesario que en grandes cantidades llevemos all! nues-
tra sangre; pero no la sangre anemica que engendra la atmds-
fera impura de las grandes ciudades, sino la vigorosa que anima
y da energias a nuestros cultivadores para no desmayar en las
rudas faenas con que fructifican sus campos, yermos ya de tanto
producir.
Ha llegado el momento en que la colonizacion de las Fili-
pinas con elementos peninsulares se impone; pero no una colo-
nizacion en la que se pretenda abusar de la superioridad de raza
de uno de los elementos sobre el otro para establecer una escla-
vitud mas 6 menos embozada.


— 10 —
No una colonization corno la seguida por civilizado pais de
Europa en vecina proxima de las Filipinas; me refiero a Ho-
landa y Java.
I : .
En aquel territorio, la perversion del sentido moral llega a
su mas alto grado; all! se encuentra organizado por los que re-
presentan el progreso un plan de explotacion cual no se regis-
ter otro ejemplo en las colonias contemporaneas, manteniendo
a sus habitantes en el mismo estado de atraso en que hace si-
glos se encontraban, con la sola diferencia de que en epoca mas
remota fueron los arabes la raza superior y explotadora; y hoy
se encuentra en el pleno goce de tan imcuo monopolio, una de
las naciones que, si no por su extension territorial, si por su
cultura, blasona en Europa de encontrarse a la cabeza del pro-
greso intelectual.
Las bases fundamentales que conforme a los progresos de
la ciencia y a las leyes de la historia estamos obligados a im-
plantar de un modo energico en Filipinas, si hemos de espa-
holizarlas, estan claramente marcadas en aquellos principios
sociologies que huyendo de las utopicas teorias de nuestras
antiguas leyes, hacen de la industria y el comercio el mas se-
, 8 /
guro agente para la divulgacion del progreso, quedando la fuer-
za relegada a mero auxiliar de la obra civilizadora que se eje-
cuta.
De esto se deduce, que la colon^zacion debe efectuarse en
condiciones que llene aquellos fines, armonizando el bienestar
del elemento colonizador y del colonizado, y fomentando el
desarrollo de la riqueza mediante una acertada explotacion de
sus productos naturales, que lo mismo beneficie a los indigenas,
sin distincion alguna de castas, que a los nacidos en la penin-
sula, cuya misidn alii no es de dominio ni de conquista, puesto
que las colonias, como sabiamente disponen nuestras leyes, solo
deben ser una continuacion de la metropoli por la extension de
la raza, que al confundirse con la indigena le presta los ele-
mentos indispensables para su transformacion etnologica, po-


— 11 —
niendola en condiciones de alcanzar el nivel intelectual de los
pueblos civilizados,
Practicando rigurosalnente este principio, lograremos con-
trarrestar esa ley fatal de la Historia que impide en nuestra
raza el que la influencia directa de la metrdpoli obre sobre la
colonia hasta su completa mayoria de edad moral.
^Queremos que no ocurra en Filipinas lo que con la America
latina? Pues bagamos dos cosas: explotemos convenientemente
el suelo haciendole producir los ricos tesoros de su fecundiza-
cion, y no perdamos medio para que miles de familias penin-
sulares lleven a aquellos lejanos paises sus energias, sus cono-
cimientos y adelantos, mezclen su sangre con la del indio, creed
alii intereses y alejen por completo la mas remota sospecba de
una separacion violenta.
Por ultimo, nos permitiremos hacer algunas indicaciones
que, aunque no se fundamenten en bases de origen conoci-
do, el patriotismo, que presiente a veces con delicado instinto
la mas tenue nube que pueda empanar el claro lrorizonte que
circunda la tranquilidad de la nacion, nos obliga a mani-
festar algunos recelos nacidos al comparar los distintos elemen-
tos que constituyen la poblacion y la riqueza en el estado ac-
tual de las Filipinas.
Lo mismo que anteriormente, consideramos como un deber
el sincerar al filipino del erroneo concepto en que se le tiene en
nuestra patria, distanciando asi dos pueblos fntimamente liga-
dos por lazos que pueden llegar a ser indestructibles; tambien
creemos que aquel pats se encuentra muy proximo a la resba-
ladiza pendiente que yendrta a determinargraves conflictos, fu-
nestos para la gran patria que veneran todos los buenos es-
panoles.
Por eso nos permitimos recordar A los poderes constituidos


12 —
que en Filipinos el comercio peninsular no tiene arraigo y la re*
presentacion de nuestra raza es muy raquitica para poder neu-
tralizar el incontrastable empuje del eiemento asiatico que alii
impera, no s61o por el ntimero, que ya hacen respetable los cien
mil mestizos sangleyes que existen, sino por ser los principales
acaparadores de la riqueza del pais y encontrarse perfecta-
mente organizados y con una union que distan mucho de imi-
tar nuestros compatriotas, por mas que esto obedezca a mane-
jos que, si hoy no alcanzan a llamarse politicos, pudieran ser
precursores de una hostilidad que en momento dado diese fu-
nestos resultados para la integridad de la patria, ocasionando
desquiciamientos siempre dolorosos cuando no estan justifica-
dos por las leyes naturales del progreso.
*
* *
Las islas Filipinas, que comprenden una gran porcidn de la
subdivision Oce&nica llamada Malasia, ocupan un area de 80.000
leguas cuadradas, en la que se encuentran fepartidas sobre unas
1.200 islas que alcanzan en junto a mas de 300.000 kilbmetros
cuadrados de territorio. Entre estas, las mas importantes, aque-
llas de que nos hemos de ocupar, no exceden de 20, que son las
que por su situation geografica, su extension y riqueza, histo-
ria, usos y costumbres, determinan la formation de grupos dis-
tintos cuyo estudio es de interes en esta ocasion.
Entre todas, y a modo de ramilletes gigantescos festoneados
con las esplendidas frondas de aquella exuberante y rica ve-
getation tropical, circundan limit&ndola una gran portion de
agua; mar interior que a semejanza del Mediterrdneo en nues.
tra Europa, ha sido y sera por largo tiempo el foco convergente
de las mas potentes energias del Archipielago, de la industria
y del comercio, y donde la mayor densidad de poblacion acusa
con su pletora de vida el bienestar que la riqueza proporciona.
Sus aguas son surcadas de continuo por frdgiles embar-


13 —
caciones que transportan los productos de unas a otras islas,
sosteniendo un activo trafico de cabotaje, que reuniendo las
mercancias en los puertos de Cebu, Ilo-Ilo y otros menos im-
portantes, los ponen en condiciones de abastecer el gran mer-
cado del Archipielago, Manila, y exportar directamente al ex-
terior enormes cantidades de azucar, cafe, cacao, abacd, tabaco
y otra infinidad de productos que por su bondad son tenidos
en grande estima.
El mar de Jolo 6 de Mindoro, que con ambos nombres se le
designa, esta limitado al N. por la costa S. de Luzon, compren-
diendo las provincias de Batangas, Tayabas, Camarines y Albay.
Por el E. Mindoro y la dilatada isla de Paragua, que corriendo-
se desde esta ultima hasta la de Borneo lo cierra por aquella
parte formando el estrecho de Balabac. Al 0. Samar, Leyte y
Mindanao le separan del Pacifico, con el que solo comunica por
algunos estr echos de tan corta latitud que en la subida y bajada
de mareas su navegacion es peligrosfsima por la impetuosa co-
rriente de las aguas que los cruzan. Por el S. constituyen su
barrera una serie de pequehas islas que forman los Archipiela-
gos de Jolo y Tauitaui, grupos insignificantes por su extension
territorial, pero el mas .poderoso baluarte, desde el cual las fero-
ces y piraticas huestes mahometanas han sembrado la desola-
cion y la ruina de aquellas costas, las mas ricas del Archipielago,
llevandolo todo a sangre y fuego, esclavizando a los hombres
robustos, violando a las doncellas y dan do muerte cruel al an-
ciano, cuyos mhsculos no fuesen capaces de soportar la dura
faena del remo.
En el NO. del mar de Mindoro que dejamos resenado, y como
esplendido remate & la admirable position geografica con que
la naturaleza ha dotado a las Filipinas, tanto en relation con los
palses inmediatos como tambien para facilitar el fomento de la
propia riqueza, se encuentra el grupo de las Visayas, islas hasta
hace poco relegadas al mas vergonzoso atraso bajo la tiranica
opresion de la pirateria joloana, pero que influidas hoy por el


14 —
ambiente de paz que hace anos disfrutan, constituyen con las
inmediatas provincias del S. de Luzbn el emporio verdadero
de la riqueza y de la produccion en aquel pals.
Panay.—La mas rica comercial y la que por su produccion
es llamada, con justicia, el granero deFilipinas. Sus 11.500 km.
superficiales albergan cerca de un 1.000.000 de habitantes. En
sus costas se encuentra el puerto de Ilo-Ilo, el segundo del Ar-
chipielago por la cuantla de la exportation y por su importan-
eia mercantil.
Negros.—Que deshabitada hace cuarenta ahos cuenta hoy
con 250.000 habitantes en un territorio de 8.000 km.2 Est4 re-
putada de que en sus fertiles vegas se cosecha en gran parte la
enorme exportation azucarera que sostiene el Arcliipielago.
Gebu. —La mas industrial de todas; la que con Panay com-
parte la fabricacibn delriqulsimo nipis, tela preciosa que sostie-
ne con ventaja la competencia con los mas preciados tejidos
extranjeros.
Nos da el ejemplo de su valla, con la construction, sin el
auxilio oficial, de llneas ferreas que den salida a los carbones
que en sus entranas atesora; y que en sus 4.183 km. de su-
perficie, cuenta con una industriosapoblacion de mas de 350.000
habitantes.
Leyte.—Aunque no tan rica y habitada como las que deja-
mos resenadas? Leyte va progresando r&pidamente, llegando
hoy a contar'con mas de 250.000 almas en los 9.500 km. que
constituyen su extehsibn superficial. En dlano lejano las riqul-
simas min as de hierro que en sus entranas es conde esta isla,
daran lugar & reproductivas explotaciones, como hoy ya se ha-
cen con los azufrales de Burauen.
La isla de Bohol b Bojol, esa a la que Cavada llama la hija
desheredada de esta esplendida naturaleza intertropical, com-
prende una superficie de 3.250 km., ocupada por 250.000 ha-
bitantes.
El calificativo aplicado por Cavada a este territorio pudo


— 15 —
ser de oportunidad en otra epoca; hoy Bojol aumenta rapida-
mente las explotaciones agricolas, cosechando en gran cantidad
el cafe mas apreciado, cuyo cnltivo concluira por invadir una
gran parte de los territories que se mantienen incultos.
Masbate.—Proxima & las costas de Luzod; en sus feraces
territorios apacentan las mds famosas ganaderias del Archipie-
lago.
Mindoro.—Muy extensa, pero tan despoblada, que solo
cuenta con unos 67,000 habitantes en los 10.167 km. superfi-
ciales que la constituyen.
La riqueza forestal de esta isla es tan grande y variada, que
puede compensar con exceso las dificultades que la roturacion
presentara para el cultivo de sus campos, efectuado por una
inteligente explotacion agricola.
Alii abundan las maderas preciosas, representadas por el
ebano y sandalo: las de utilidad, como elmolave, dungon, ipily
otras, que aparte su aplicacion en las edificaciones urbanas al-
canzarian gran estima si llegasen a ser empleadas en la cons-
truccidn de lineas ferreas.
El Ilang-Ilang, ese arbol precioso que en la esencia de su
dor, no solo encierra el mas preciado de los perfumes, sino
tambien un elemento de riqueza, forma en Mindoro bosques
extensos donde la codicia del hombre, ciega por el deseo del lu-
cro, no se contenta con el producto de la flor, y destruye miles
de plantas para obtener de su jugo una pequetnsima parte del
codiciado liquido; exigua recompensa que pone de manifiesto
el exceso de avaricia, la falta de sentido practico que se observa
en la explotacidn de los veneros de riqueza que atesora el Ar-
chipielago.
La despoblacidn de esta isla esta plenamente justificada.
Losmoros necesitaban un punto.de apoyo y refugio en el
progresivo desarrollo que hacia el N. del Archipielago daban
contmuamente a sus periddicas excursiones piraticas, y dsto lo
encontraron sin tener que veneer grandes resistencias, en las


— 16
magnfficas ensenadas de Mamburao y Paluan, donde se man-
tuvieron hasta nuestro siglo.
Los naturales, sujetos a la mas terrible esclavitud, emigra-
ron a las provincias prdximas, quedando reducida la poblacion
a los infieles, que parapetados en lo abrupto de los monies, su-
pieron mantener su independencia.
Samar,—La mas proxima a Luzon, de la que solo le separa
el estrecho de San Bernardino. Hace cincuenta anos la isla de
Samar estaba casi despoblada, siendo grande el atraso de su
reducido numero de habitantes. La asombrosa fertilidad del
suelo ha hecho aflulr a ella gran numero de capitales dedicados
exclusivamente a las explotaciones agricolas, donde se cose-
chan con excelentes resultados todos aquellos productos que,
como el cafe y tabaco, se prestan mas a la exportation.
Samar goza de tan excelente salubridad, y sus terrenos ad-
mirables son tan ricos y de topografia tan adecuada para el
cultivo, que al fundarse hace pocos anos una colonia agncola
compuesta de peninsulares exclusivamente, procedentes del re-
gimiento de Artillerfa que guarnece a Manila, fue elegido por
unanimidad como punto el mas adecuado y donde podian es-
perarse mas brillantes resultados, esperanza que los hechos
han coronado del exito mds completo.
Su extensidn superficial es de 12.175 km. y 200.000 proxi-
mamente el numero de sus habitantes.
En el conffn opuesto a Samar y Leyte, y sirviendo de barre-
ra entre el mar de Mindoro y el de China, se encuentra la isla
de la Paraguay extensa faja terrestre de 420 km. de longitud y
que no alcanza a 40 km. en su mayor anchura, y & 14.000 de
extension superficial. Su riqueza forestal es enorme, y en la
actualidad hay hechas en ella importantfsimas concesiones
para la colonizacidn de su territorio.
Terminada esta ligerfsima resena de las mds importantes
islas que componen el grupo central del Archipielago, resta
solo esbozar lo que son y valen aquellas dos grandes islas que


— 17
la limitan, la una por el N. y la otra por el S., Luzon y Min-
danao.
La isla de Luzon, la que constituye el extremo N. de aque-
llos territories, requerirla por si sola un grueso volumen si
hubiesemos de dar somera idea de las castas que la pueblan, de
su territorio y de la inmensa riqueza minero-forestal con que
la naturaleza le ha dotado.
Cuenta con una extensibn superficial de mas de 100.000
kilometros, 6 sea, proximamente, igual a la de la isla de Cuba,
y su poblacion excede de 3.500.000 habitantes. AlN. Cagayan.
La Isabela e Ilocos producen el riquisimo tabaco de su nombre,
el mas apreciado del Archipielago. En el centro Cavite. Pam-
panga y Batangas bastan por si solas para desterrar el con-
cepto1 de holgazanes de que en la peninsula disfrutan los filipi-
nos; las mas ricas de nuestras provincias no superan en la
maestria de sus cultivos a las que dejamos mencionadas; prue-
balo la bondad de los productos, el activo comercio que sostie-
nen, el bienestar que sus habitantes disfrutan y el rapido au-
mento de poblacion que en pocos anos han experimentado.
Ambos Camarines y Albay al S. concluyen de patentizar
la inmensa riqueza de Luzon. El abaca, ese preciado filamento
que constituye un privilegio exclusivo de las Filipinas, tiene en
estos volcanicos terrenos el mayor centro de production, fomen-
tando la riqueza de estas provincias hasta hace poco empobre-
cidas e incultas.
La isla de Mindanao, aunque algo menor en extension que
la de Luzon, no cede a esta en la fecundidad de sus tierras y
bondad de los productos, si bien con la enorme ventaja que le
da su riqueza mineralogica sobre las demas islas del Archipie-
lago. En el Museo Biblioteca de Ultramar, que tantas cosas
utiles, tantos objetos valiosos para el estudio y conocimiento de
nuestras colonias encierra, y gracias a la amabilidad de su ilus-
trado director y distinguido amigo nuestro, el Sr. D. Francisco
Vigil, hemos podido encontrar manuscritos en los que se da a
2


conocer con toda clase de detalles la existencia de’grandes ya-
cimientos liulleros on la jurisdiccion del pueblo de Naanan, del
segundo distrito de Mindanao (Surigao.) Tan to en este como
en el de Misamis, se encuentran inmensas porciones de terre-
nos que atesoran riquezas aurlferas, tanto 6 mas reprodudi-
vas que las de Australia, cuya existencia ha sido confirmada
por los reconocimientos que en distintas epocas ha practica-
do el Ingeniero de minas Sr. Centeno.
Los distritos de Cottabato, Zamboanga y Davao, aunque
poblados por la raza fanatica e indolente de los malayos-maho-
metanos, producen abundancia grande de arroz y cafe, ambos
productos de tan excelente calidad que pueden competir con
los mas acreditados del mundo, dando origen a un comercio
reproductive, suficiente a subvenir a las necesidades de aquel
pueblo, cuya preferente ocupacion es la guerra.
A pesar de esto, gran porcidn de Mindanao se encuentra
inculta, sin que en ella se hay an notado hasta ahora esos signos
indelebles que acusan los progresos de una civilization avida
de remover las riquezas de tan esplendidos paises, donde el
reino mineral guarda tesoros incalculables recubiertos de bos-
ques, cerrados hoy por las frondas de una exuberante vejeta-
cion que se propaga y crece, no al cuidado de un cultivo inte-
ligente, basado en los adelantos de las ciencias agronomicas,
sino libre y salvaje, fecundada por lluvias y rotios al amparo
de las tibias caricias de aquel clima incomparable.


MINDANAO
No es esta isla de aquellos territories cuyo conocimiento se
faeilita y adquiere en las vigilias del estudio. De alii, como de
todo pais donde la naturaleza con obstaculos casi insuperables,
imposibilita y retarda la accion investigadora de la exploracion
cientifica, cuanto se relata y escribe, estd, sujeto al criterio par-
ticularisimo, formado por la experiencia sobre el terreno ad-
quirida, 6 bien por ideas robustecidas en las noticias de los
mismos naturales, cuya veracidad es siempre problematica.
Pero no son estos los solos obstaculos con que se tropieza
en la apreciacion de todo asunto que a Mindanao se refiera.
En tan remotos paises, donde parecia natural que no exis-
tieran otras aspiraciones que las de una noble emulacion, tras
de conseguir el engrandecimiento nacional, se remueven de
continuo ambiciones ocultas, manteniendo latentes las luchas
sostenidas en epocas pasadas entre las distintas drdenes mo-
nasticas que alii ejercen la cura de almas, sin otro objetivo que
el de extender paulatinamente la esfera de su influencia.
De alii su celoso prurito de acaparar todo principio de au-
toridad, procurando la absoluta separacidn entre el peninsular
y el indigena, a fin de que su influencia aumente en propor-
cion a la ignorancia en que aquellos paises se encuentren, tan-
to el elemento civil como el militar, haciendo indispensable su
concurso, que por lo que se ve es bien egoista.
Por este solo hecho es facil deducir que si al ocuparnos de
aquel pais nos ciega un exagerado celo politico 6 religioso que


— 20 —
a nada util conduce, 6 el egoismo del interes se sobrepone a la
voz de la razon, se hace imposible apreciar con espiritu sereno
el verd.adero estado de la actual situacion de Mindanao y los
dificiles problemas que para su reduction restan aun por re-
solver.
Si se ha de juzgar con alguna exactitud la clase de enemi-
gos con que all! nos toco combatir desde los primitivos tiempos
de nuestra domination en el Archipielago, y cuyos restos, refu-
giados hoy en el centro de Mindanao, se aprestan a lucha he-
roica con valor jamas desmentido, es necesario investigar en el
terreno de la historia su procedencia, para venir en conoci-
miento de que la raza dominadora de aquellos ricos territorios,
la que dirige y alienta por ideal egoista perfectamente defini-
do, a gran portion de oborigenes—el del dominio y defensa de
intereses creados con inteligente direction,—es la arabe, cuya
autoridad de potencia religiosa y cuyos usos y costumbres ha
aceptado.
Aquella misma raza, que al esfuerzo de una civilizacion
pujante refiejara en nuestra Europa los destelios de su ciencia,
imponiendose con caideter despotico y hero a la India, Suma-
tra, Java y Borneo, y, por ultimo, a las Filipinas, que fueron
la etapa final de la excursion que por el grande Archipielago
Asiatico realizara.
Si bien estas gentes no conservan el grado de cultura que
en aquellos tiempos les valid el nombre de raza civilizadora, su
incultura no es tai que pueda llamarseles con justicia salvajes.
Por eso sin pretender que se considere al moro de Minda-
nao como individuo de nation civilizada ni mucho menos, y
sin que tampoco admitamos que disponga de un Ejercito dis-
ciplinado capaz de batirse en campo abierto y con arreglo a
preceptos tdcticos al frente de nuestros soldados, es innegable*
que su temerario arrojo, auxiliado por un exaltado fanatismo:
religioso, que le promete vida eterna de voluptuosos placeres,
h&ce y Kara einpenada y sangrienta la conquista de aquellas--


— 21
fertiles comarcas, las cuales, con su vegetacion exuberante, ro-
dean cual diadema de guirnajdas con flores y valiosos produc-
tos fructificados por sus mismas aguas, aquella inexplorada
laguna objeto hoy de tantos afanes, y que en epocas pasadas la
imprevision, la faltci de sentido politico y un mal entendido cclo
religioso, la entregd, tras humillante abandono, a sus poseedo-
res actuales; gente barbara, por decadencia, pero nunca salvaje,
que con admirable sentido politico se asimila la poblacion del
pais ocupado, creando asi la extraordinaria riqueza agricola de
aquella comarca.
Y mal puede ser tampoco pueblo vagabundo y nomada como
se suele afirmar, el que es cultivador inteligente de productos
ricos y apreciados, y manifiesta gran respeto a la autoridad y
acendrado sentimiento religioso, agrupandose en apretado haz
para perder la vida antes de ceder un palmo del pais natal.
Muestranse disciplinados y valientes a la voz de sus Dattos,
que les dan ejemplo, siquiera sea su tactica por tradicion la
emboscada y la sorpresa, que con valor temerario e infinita
cautela ejecutan.
Estan admirablemente armados segun exigen las circuns-
tancias locales, pues para nada se necesita alii el fusil de gran-
de alcance. Y son numerosisimos por virtud de la poderosa fe-
deracidn Illana, que tienen formada para todos los casos en
que de combatir al espanol se trata.
Los moros de Mindanao, agrupados asi y dispuestos a sof-
tener cruenta lucha contra nuestro Ejercito, son enemigos te-
rribles que han de defender su territorio con feroz energia, en-
greidos como estan por sus pasadas victorias, que la tradicidn
mantiene vivas, creando un heroe de cada. uno de aquellos
mahometanos.
Por eso se explica que al oponer su robusto pecho & las ba-
yonetas de nuestros soldados, lejos de temer por la vida, hacen
esfuerzos titanicos entre los espasmos de la agonia para romper
las filas de aquellos. Y procuran conseguir, antetodo, lamuerte


- 22 —
de un cristiano, porque con ella tienen por seguro alcanzar los
placeres con que brindan al creyente las hermosas huries de
su sonado paraiso.
❖
La empenada contienda sostenida desde 1630 a 1640 entre
recoletos y jesuitas por la posesion material y espiritual del te-
rritorio de Lanao, cuando el mahometismo aiin no habia exten-
dido por alii su influencia, fue lo que facilito al astuto sultan
de Mindanao, Cachit Corralat, agrandar sus dominios & poca
costa con la conquista politico-religiosa por el realizada, & la
sombra del gran desprestigio en que el cristianismo cayo entre
los Malanaos, testigos presenciales de la enconada lucha que
mantenia en irreconciliable rivalidad a jesuitas y recoletos.
Tan vehemente fue el deseo de los Malanaos de acogerse &
nuestro dominio & fin de quedar a cubierto de las asechanzas
de los Mindanaos acaudillados por Corralat, que presididos
aquellos por el padre San Agustin pasaron a Manila en nume-
rosa y escogida representacidn, solicitando de Corcuera el esta-
blecimiento de un presidio en la laguna, & fin de contener las
continuas excursiones de los mahometanos.
Negada su pretensidn con grave detrimento de nuestro pres-
tigio, y restituidos los rehenes que en garantia de vasallaje que-
daron en Manila, la habil politica del astuto sultan de Mindanao
triunfd, aprovechando estos y otros desaciertos de los nuestros.
Desde aquella fecha, los dislates de unos cuantos ambiciosos
que traducen su celo religioso en feroz intransigencia y desme-
dido afdn de mando, privd a Espana de una rica provincia y
a la religion de un crecido numero de adeptos.
El abandono del fuerte de la Sabanilla en la bahia Illana, la
retirada de nuestras tropas de Zamboanga, donde un magnifico
fuerte quedo encomendado a la lealtad y custodia de los «Lu-
taos», y por ultimo, la toma por los moros del fuerte de Tandag


— 23 —
en 1760, donde fueron acuchillados los 300 hombres que lo
guarneclan, hizo duenos de casi toda la isla a los mahometanos,
alcanzando con esto extraordinario prestigio sobrelos naturales,
sometidos en absoluto desde entonces a su dominio.
La importancia de este se acrecento con la pobiacibn y ri-
queza de los 100.000 «subanos», pobladores del extenso territo-
rio comprendido entre la bahia de Panguil, seno de Sibuguey y
puerto Dumanquilas, bahia de Macajalar y Zamboanga, porcion
casi inexplorada y de la que el ingeniero de montes Sr. Vidal
y Soler, que remontb una gran parte del rlo Dumanquilas,
dice ser la mas rica y de mas exuberante vegetacion en Min-
danao.
En el desarrollo de los graves acontecimientos que se suce-
den en Mindanao y en prevision de futuras contingencias, deben
tener presente los Gobiernos y la prensa, que viene a ser quien
m&s ilustra la opinibn, que no es sblo en el N. de Africa donde
se ofrece un gran porvenir a los intereses sagrados de la Patria.
Tambien en el extremo Sur de las Filipinas, los ricos terrenos
de Mindanao, con su fertilidad asombrosa y la riqueza de sus
productos, brindan ancho campo a la actividad de nuestra raza
y a la expansion comercial de que tan necesitado esta nuestro
pais, falto hoy de mercados para sus productos.
La riqueza de Mindanao maravilla a cuantos la conocen pro-
fundamente. Entre Misamis y Surigao y en los terrenos de Ipo-
nan, Pigtao y Puiholugan, pueblos Cristianos de la costa N.,
inmensa extension de terrenos auriferos, superiores en riqueza
a los de Australia, ofrecen a la industria minera fabulosas ga-
nancias.
Zamboanga, Lanao y los territories del seno de Davao, pro-
ducen, & pesar de la deficiencia del cultivo, cafes riquisimos que
alcanzan elevada cotizacion.
Los rlos Butuan, Grande, Dumanquilas, Cagayan y otros
menos importantes, son excelentes vias, de valor inapreciable
para el desarrollo del trafico comercial. Y si es verdad que la


24 —
climatologia insalubre en las selvas virgenes y fangosos Carri-
zales de los terrenos bajos ocasionan mortiferas emanaciones
paludicas, en cambio la gentil Zamboanga indemniza sobrada-
mente de todas esas desventajas.
Los habitantes de esta encantadora poblacion tienen sangre
hispana y son generosos y hospitalarios. Admirase alii una ri-
quisima floresta qne por todas partes brota, convirtiendo aque-
11a comarca en vergel delicioso que compite en hermosura con
los carmenes granadinos. Zamboanga, donde el Polombato, a
semejanza del Darro, bana a la sultana de Filipinas, interrum-
piendo con el suave murmullo de sus ondas deliciosa y ener-
vante quietud tropical, ofrece con su purisimo y sano ambiente
y con sus cristalinas aguas, que la zarzaparrilla purifica, savia
regeneradora a la sangre anemica del peninsular, que vive en
Jol6, Tawi-Tawiy en los destacamentos militares de Mindanao,,
siempre prontos a dar su vida por el honor del Ejercito y por
el engrandecimiento nacional.
Si, como es de esperar, los intereses de la Patria, que en
toda epoca y lugar deben estar muy por encima de las conve-
niencias particulares, han de merecer la protection que su im-
portancia exige, debe tenerse muy en cuenta que no es solo
lucha de conquista por las armas la que alii debe seguirse.
El fanatismo religioso de los mahometanos aconseja que a
la ocupacion militar no siga en Malanao una intransigencia re-
ligiosa, que solo daria por resultado mantener latante el odio de
aquellas gentes y fomentar la despoblacion en epoca no lejana
de comarcas, ricas hoy por sus florecientes cultivos y la bondad
de sus productos.
Debe evitarse a todo trance que los 300.000 malayo-maho-
metanos de Mindanao vayan & engrosar la poblacion de Bor-
neo, como ocurria el ano 84 en Jolo, desde donde, en vapores
ingleses, subvencionados con fondos de aquel Gobierno militar
para otros fines, miles y miles de familias abandonaron sus
hogares, para caer en Sandacan bajo el poder despdtico 6 es-


— 25 -
clavitud encubierta de las Compamas inglesas que explotan
aquellos territorios.
Para evitar esto, necesitase que no sean solo los tempera -
mentos de fuerza los que se empleen en la conquista de Lanao;
es necesario tambien que se fije la atencion en el problema po-
litico que envuelve la sumision de aquellas gentes, y que, por
algun tiempo, debe evitarse en absolute la intrusion de las dr-
denes religiosas en los territorios recien conquistados. De otro.
modo, y sin beneficio alguno, rlos de sangre pregonaran a diario
que esta terquedad impolitica da funestos resultados y esteriliza
los esfuerzos de aquel sufrido Ejercito, que casi olvidado, com-
bate cual pudiera hacerlo en Africa, contra fiero enemigo que
no da cuartel al herido ni al prisionero, y teniendo ademas que
veneer los obstaculos insuperables que presentan las intrincadas
selvas, bosques impenetrables y el clima insalubre de aquellas
comarcas.
La distancia no debe ser obice que amengue el entusiasmo
despertado con sus hechos pot el soldado de Filipinas. Pues
tanto all! como en la madre patria, el pecho del espanol filipino,
como el del espanol peninsular, es santuario donde se rinde
culto carinoso y entusiasta & la nacidn. Por eso esta debe agra-
decimiento a los vivos y recuerdo imperecedero para los heroes,
que en cruenta lucha pierden la vida en aras del engrandeci-
miento de la Patria, y procuran extender el benefico impulso
de progreso: «queasi el peninsular como el filipino, notengan uno
para otro sino motivo de gratitud y mutuo carino. (Balaguer.)» (1).
(1) Artlculo que publicamos en El Gftobo del 2 de Agosto del presente ano.


RESENA HISTORICA
La historia de la isla de Mindanao constituye para las ar-
mas espanolas su mas gloriosa pagina desde la ocupacion del
Archipielago filipino por nuestros antepasados.
Esta sintetiza la no interrumpida epopeya que corono de
inmarcesibles lauros al Ejercito y la Marina, al sostener aquella
heroica lucha de siglos contra fiero enemigo, cuyo valor in do-
mable les did si, justo renombre, pero que tambien fue ocasidn
& que el honor preclaro de las armas espanolas alcanzara en la
Oceania, por sus hechos, la misma fama que inmortalizo a los
bizarros tercios de Flandes.
Mindanao fue tambien hollada, primero que ninguna otra,
en Filipinas, por las plantas espanolas; y en las orillas del cau-
daloso Butuan, celebrose por vez primera el sacrificio de la misa
ante las atonitas miradas de sus incultos moradores, que desde
aquella fecha anhelaron conocer los docmas del cristianismo que
no tardaron en abrazar.
Pero veamos como el padre Juan de la Concepcion describe
la llegada a Mindanao de las distintas expediciones, hasta que
el insigne Miguel Lopez de Legazpy consolido la dominacion
de Espana en las Filipinas 6 islas de los Luzenes, como las 11a-
maban los naturales.
«Partio el general de estas islas, que llamo de las Velas la-
tinas 6 el archipielago de San Lazaro, que es el que conservan,
aunque se les anadib el de las Marianas: navego 300 leguas con
las proas al Occidente; descubrio muchas islas abundantes en
mantenimientos, entendia su lengua un indio que llevaba Ma-
gallanes, que fue un total alivio: lo primero fue el cabo de San
Agustin, punta austral de la gran isla de Mindanao: costed la


— 27 —
provincia de Caraga} entro por el estrecho de Siargao, que le
forma la punta Banajao con la isla de Leyte; reparo en la isla
de Limasaua, que esta en la boca: a la novedad de gente y na-
vfos acudieron pacificos los naturales, y sabida su necesidad la
socorrieron con un buen refresco; mostraronseles muy favora-
bles, y les dejaron papeles en gratification de sus agasajos; con
ellos adquirieron cedulas reales que honran a su principal con
el magnffico titulo de Principe... Con el buen rendimiento de
los de Limasaua, descansaron y se refocilaron de sus pasadas
miserias: tuvo noticia aquf Magallanes del rio de Butuan, cuyo
Datto o Regulo era mas poderoso: resolvio ir £ su boca con las
esperanzas de la fama: correspondio a ellas el Principe: envio
una embajada con diez hombres a inquirir ^que navios y que
gente? Por su interprete respondio Magallanes ser vasallos del
grande y poderoso Rey de Castilla: sdlo solicitaba paz y el co-
mercio libre: que le suplicaba le abasteciera de vfveres por su
precio justo: respondio el Regulo que no tenia para tanta gente
con abundancia: que de lo que hubiese se repartiria: llevaron
a bordo cuatro puercos, ties cabras y algun abasto de arroz; era
dia de Pascua de Resurrection (8 de Abril de 1521); mando ha-
cer el general en tierra una enramada e hizo salirse toda la
gente a oir misa, que se celebro con gran devotion de los asis-
ten tes dando gracias a Dios por tales beneficios; fue esta la pri-
mera que se dijo en estas islas: mandd despues elevar una cruz
en un alto montecillo; a todo asistieron los naturales con mucha
atencion y ternura, tratando a los extranjeros afablemente y
con docilidad; tomb posesion de aquella isla por la corona de
Castilla en nombre de Carlos V, Emperador y su Rey, adjudi7
candole estos dominios con solemne acto».
......
«Pero ya .se habfa yisto que al N. de las Molucas habfa un
grande archipielago, y no pasaron muchos anos sin que se pen.-,
sara en asegurarle & la. Corona de Castilla. El Virey de Nuev.a


— 28 —
Espana D. Antonio de Mendoza, cumpliendo las ordenes de la
Corte, dispuso una escuadrilla de tres buques al mando de Ruy
Lopez Villalobos, que salid del.puerto de Juan Gallego, en las
costas del Paclfico, el dia l.° de Noviembre de 1542, en direo
cion & las islas del poniente, con orden expresa de no tocar en
las Molucas. Despues de una larga y penosa navegacion arribo
Villalobos, lo mismo que sus dos antecesores, a la parte oriental
de la isla de Mindanao.» Por ser su costa puerca «dice Fr. Juan
de la Concepcion», la llamaron de los arrecifes: a 2 de Febrero
surgieron en un puerto de ella que denominaron Malaga, en al~
tura de siete grados: detuvieronse refrescando en ella un mes;
quiso poblar aqul Villalobos, que no lo hizo por haberla expe-
rimentado de intemperie grave; tomose con los acostumbrados
actos posesion de ella por la corona de Castilla: .pusieron al lugar
determinado para la fundacidn Casarea Caroli-. por los vientos
contrarios y fuerza de las corrientes fueron forzados la vuelta
del Sur: arribaron a Sarragan: asentaron con los naturales paces,
de que se arrepintieron muy pronto; pusieronse en armas, y
aunque se les importuno & que les vendiesen bastimentos, no
hubo modo de reducirlos: usdse primero de todos aquellos me-
dios que dicta la benevolencia: hizo la fuerza lo que no pudo el
agrado: acometidse el pueblo: hicieron resistencia, pero se dieron
a la fuga; no fueron seguidos pensando se reducirlan con el es-
car miento; no fue el vencimiento sin costa de sangre: fueron
heridos algunos de los nuestros, de los que murieron seis».
«Para socorrer la extremada necesidad en que estaban, le
parecio a Ruy Lopez era conveniente hacerse amigo con el se*
nor de Mindanao, 50 leguas de distancia, isla m&s abundante;
preparo un navio con 50 hombres & cargo de Bernardo de la
Torre; previnole de rescates y mercaderias; llegaron a surgir a
la boca de un gran rlo; era gente inddmita, desabrida por los
malos tratamientos de los portugueses; y as! solo hallaron enga-
nos y traiciones; la necesidad les obligo a los nuestros a apro-
vecharse de las armas; acometieronlos en un elevado fuertecillo


— 29 -
en que, no queriendo rendirse, mataron a los defensores; dando
libertad a mujeres y muchachos volvieron a Sarragan con al-
gun bastimento. En estas estrecheces convinieron despacharun
navio a Nueva Espana que diese noticia de lo hasta all! opera-
do, solicitando ordenes y socorros; tambien despacharon una
galeota a unas islas que son las que se llaman Filipinas; des-
pues, y con este nombre, las marcaron los de esta armada en
honor del prmcipe lieredero de la Corona»......Quiso Dios que
la embarcacion que fuese Alas Filipinas volviese con copia de
viveres: habilitados asi, resolvieron ir a aquellas islas, especial-
mente a la de Abuyo, de que tuvieron noticia que era la mas
abundante; que los naturales lo deseaban y serian bien recibi-
dos en ella: acomodaronse en un navio grande: en dos bergan-
tines que habian construido y en otras embarcaciones menores;
salio esta escuadra a la mar, el tiempo les fue tan contrario que
les fue preciso entrar en una bahia ensenada de Cesarea; des-
pachdse embarcacion que solicitase viveres: volvio con el mal
despacho de que al tiempo de los rescates les habian asaltado
los indios y les habian muerto 11 hombres, quedando los restan-
tes muy flacos y fatigados: la escasez era ya tai que solo se ra-
cionaban cuatro onzas de arroz, y esta estrecha economia sdlo
diez dias podia entretenerse».
La suerte desgraciada que acompano siempre a Villalobos
le produjo pesadumbre tan intensa, que murio en Ambonia
(Malucas) despues de hecho prisionero por los portugueses.
A pesar del desaliento que infundio en la peninsula el exito
desgraciado de estas expediciones, se ordeno lo conveniente
para organizar la quinta expedicidn a los mares del Poniente.
Se organizo esta por Miguel Ldpez de Legazpi, que se encon-
traba en Nueva Espana, con encargo de que le acompanase el
sabio marino Urdaneta.
Componian la escuadra cinco buques, tripulados por 400
hombres, que salieron del puerto de Natividad el dia 21 deNo-
viembre de 1564.


— 30
Despues de tocar en Samar y Leyte despacho Legazpi una
embarcacidn a fin de que buscase viveres en Butuam, regre-
sando & los quince dias con provisiones y la noticia de que los
naturales recibirian bien dlos espanoles
A pesar de las buenas disposiciones del Regulo de Butuam,
Legazpi hizo rumbo para Cebu, donde quiza pensara vengar el
asesinato de los espanoles que acompanaban d, Magallanes, pero
vientos contrarios lo arrojaron a la costa de Dapitan, cuyos
habitantes, boholonos en su mayor parte, agasajaron a los es-
panoles con abundancia de provisiones y los proveyeron de
practicos que les guiasen a las islasinmediatas.
En 1578 el Gobernador general «Sande», a su vuelta de una
expedicion que biciera a Borneo, destaco al Capitan Rodrfguez
de Figueroa a la isla de Mindanao a fin de que la redujese dla
obediencia de la corona de Castilla.
Sus habitantes, amedrentados por el prestigio que nuestras
armas adquirieron en aquellos mares, cedieron d cuantas con-
diciones les impusiera Figueroa, formalizando acta de vasallaje
que estuvo en vigor el tiempo que tardaron en zarpar las na-
ves; que el moro nunca se distinguio por la observancia de los
pactos que realizara.
Deseando Figueroa dominar en absoluto a Mindanao, soli-'
cito y le fue concedido como encomienda y por dos vidas, todos
los terrenos que en la isla sometiese.
Este caudillo no llego a disfrutar del beneficio que le fue
conferido, puesto que en el primer desembarco contra los bu-
hayanes murid de un golpe de campilan.
A este sucedio la Jara en el mando de la expedicidn, que
por abusos que cometiera fue relevado por Ronquillo, que ejer-
cio en Manila las funciones de Maestre de campo. Su seguildo,
Garcia Guerrero, derrotd al Sultan de Mindanao Buhisan y a
los 600 auxiliares que le habian sido facilitados en Tarnate, los
cuales murieron casi todos en aquel sangriento combate.
Estas ventajas fueron mal aprovechadas por Ronquillo que


— 31 —
atraido por la vicla regalada que se hacia en Manila, propuso y
fue aprobado el abandono del fuerte de Tampacan, quedando
s61o en Mindanao un pequeno destacamento en el puerto de la
Caldera al 0. de Zamboanga (1589).
El desprestigio en que por esta retirada cayeron las armas
espanolas alento & los de Mindanao, que armando una nume-
rosa escuadrilla con 3.000 tripulantes recorrieron las costas de
pintados, asolando los pueblos playeros, cuyos moradores hu-
yeron a los morites, de donde se hizo dificil convencerlos baja-
senasus antiguas viviendas, por haber propalado una vie] a
agorera que los esparioles estaban de acuerdo con los moros
para exterminarlos.
En 1602 Bravo de Acuna organizd nuevas expediciones
contra los Sultanes de Mindanao, pero el resultado no corres-
pondio £ las esperanzas por la tenaz resistencia de ios fuertes
que estos teniari, los cuales no fue posible rendir.
Silonga, Regulo de Buhayen, solicito paces de Acuna, man-
dando de embajadores a los principales prisioneros Castellanos
que en su excursion hiciera.
En 1609 D. Juan de Silva visito la costa N. de Mindanao a
fin de reprimir las excursiones de los caragas & pintados, fun-
dando el fuerte de Tandag, donde dejo artilleria y numerosa
guarnicion. (
Ejerciendo el cargo de Gobernador general D. Fernando
de Silva, el astuto y valiente Sultan de Mindanao, Corralat,
ofrecio por medio de una embajada la fibre entrada de los mi-
sioneros en sus Estados y lugar donde mas conviniese para
construir fortaleza y pueblo de Cristianos. Desechadas estas
proposiciones, pronto se dejo sentir en el resto de la isla la in •
fluencia del hombre temido que arrancd de Mindanao el poder
' e influencia de nuestras armas.
Los caragas que ocupaban las inmediaciones de Tandag se
sublevaron en 1629, y en 1631 dieron muerte a Bautista, Cas-
tellano de aquella fortaleza, que fue asesinado, y a continua-


— 32
cibn alanceados los pocos espanoles que le acompanaban. La
insurreccion se hizo general, y en Tandag, Surigao y Baucag
fueron asesinados los religiosos. El jefe del alzamiento «Man -
gobo» fue despues indultado ainstancia de otros religiosos que
fueron respetados por el.
En esta epoca se pone de manifiesto de modo escandaloso
las rivalidades de las distintas ordenes monasticas.
Las no interrumpidas excursiones de Mindanaos y Joloanos
a las Visayas, levanto clamoreo general en aquellas islas, ha-
ciendo presente la necesidad de construir un fuerte que contu-
viese a los mahometanos, para lo cual contribuirian cada tributo
con una ganta de arroz; contribucion que despues tomo el nom-
bre de donativo de Zamboanga.
Celosas las demas corporaciones de la preponderancia de
los jesuitas, combatieron tenazmente esta idea; pero el Gober-
nador general, comprendiendo su utilidad, comisiono al Capitan
Juan de Chaves, quien paso a Mindanao con 300 espanoles y
1.000 visayas. En 23 de Junio de 1635 se construyo la fortaleza
de Zamboanga, dirigida por el padre jesuita Melchor Vera,
quien ya traia los pianos extendidos de antemano.
D. Sebastian Hurtado de Corcuera sucedio en el Gobierno
de las islas a D. Juan Cerezo, que ejercia el cargo interina-
mente. La llegada de este caudillo coincidio con las excursiones
piraticas mas devastadoras hasta entonces realizadas por los
moros en las provincias cristianas. El esforzado genio del nue-
vo caudillo y su caracter emprendedor, a que ayudaba un valor
temerario, le sugirieron la idea de conquistar a Mindanao y
Jolb, a fin de terminar de una vez con el feroz enemigo que
asolaba las ricas provincias de Visayas y S. de Luzon. A este
efecto organizo una expedicion que se compoma de cuatro
compahias de soldados espafioles, tres de marineria y cerca de
2.000 indios de Pampanga y Visayas.
Esta fuerza salio de Manila el 2 de Febrero de 1637; el 22
llegb a Zamboanga, donde fue reforzada con tres companias de


— 33 —
espanoles y algunos naturales que en aquella fecha empezaron
ya a distinguirse por su lealtad y patriotismo: ultimados los pre-
parativos e impaciente Corcuera, se adelanto con cuatro caracoas
al rio Grande; tomando, tras rudo combate, el pueblo de Lami-
tan, donde residia el temido Sultan de Mindanao Cachit Corralat.
Este huyb despues de la derrota de su ejercito, cuyo nil-
mero no bajaba de 2.000 hombres, cayendo en poder de los
espanoles oclio canones de bronce, 27 de pequeno calibre, 100
arcabuces e infinidad de armas blancas. No contento con esto,
Corcuera mando ahorcar 72 moros, quemar infinidad de pue-
blos y destrulr cuantas embarcaciones apresaron.
Pero no fue este el hecho mas sangriento y glorioso realiza-
do por el Ejercito en Mindanao. Eefugiado Corralat en un
fuerte inexpugnable, en el que se liallaba en crecido numero su
gente mas aguerrida y fiera, es atacado de nuevo por Corcuera,
dispuesto d, ultimar la empresa que habla meditado, sin arre-
drarse por la posicion inexpugnable del enemigo; 26 muertos
y 80 heridos le costo al Ejercito el primer ataque sin conseguir
ventaja alguna.
Este contratiempo no amengua el valor del soldado, y al si-
guiente dia, tras terrible asalto, es tomada la fortaleza realizan-
dose para ello prodigios de valor temerario; enestajornadamo-
delaron nuestros soldados con rios de sangre generosa la mas
gloriosa pagina que registra la historia militar de la domination
espanola en Mindanao.
Despues de penosa marcha por aspera pendiente, donde se
batia necesario trepar con elarcabuz colgado y entre los dien-
tes la espada, ancbo y profundo foso corta el paso a las trin-
cheras enemigas; la daga y los crispados dedos substituyen a
la escala al trepar por los escalpes; numerosos soldados pagan
con la vida su arrojo; el Capitan Ugalde recibe dos balazos; el
Mayor Corcuera, acribillado de heridas, hinca la rodilla en tie-
rra y as! continua la defensa de su puesto; el temerario aban-
derado Amerquita logra plantar su ensena sobre el parapeto


- 34 —
enemigo, pero cae cubierto de heridas en la cabeza y garganta;
Castelo ataca briosamente por el lado opuesto a los mahometa-
nos, que amedrantados ya, son derrotados y huyen precipitdn-
dose por un derrumbadero, donde muclios pierden la vida; y
cuando un numeroso cuerpo de moros, conducidos por el mismo
Corralat, atacan con furia salvaje, por la espalda, a fin de pro-
teger a los del fuerte, el Capitan Becerra que cubierto de heridas
se hallaba postrado, se presenta en la lucha sobre los hombros
de dos soldados, arenga a su tropa y acorrala al enemigo con
tai coraje, que Corralat quedo herido, salvando la vida en fuga
precipitada.
Esta victoria, aunque costo sensibles perdidas, elevo en alto
grado nuestro prestigio, aparte del rescate de infinidad de cau-
tivos y el cuantioso botin que se recogiera.
La fama del triunfo repercutio a las islas mas lejanas, y desde
Jolo doscientas familias solicitaron y obtuvieron establecerse en
Zamboanga, donde fundaron el pueblo de Magay.
No fue suficiente castigo el que queda relatado para que
depusieran su actitud belicosa los Mindanaos, ni tampoco para
hacerles desistir de sus expediciones pirateras; lo que sabido
por «Almonte» a la vuelta de las Molucas se entro por la Sa-
banilla (bahia Illana) en 1639 con tropas escogidas sacadas de
Molucas y escogido contingente de espanoles e indios, mas los
auxilios que les prestaban los de Sibuguey.
Despues de penosas operaciones, por lo fangoso del terreno
de Buhayen, la fortaleza de Moncay, Regulo del pais, que era
el que provocara la campana, sufrid estrecho^cerco hasta que los
defensores de ella, comprendiendo que era inutil la defensa, la
incendiaron y abandonaron a media nocbe; para esto atacaron
con furia nuestras lineas a fin de escapar y facilitar la hulda de
sus familias. Tan porfiado y sangriento fue el combate entre los
moros y los manobos aliados defensores de aquel punto, que el
campo quedd cubierto de caddveres y gran nfimero de comba-
tientes perecieron en los pantanos.


— 35 —
Por aquellas fechas nuestras armas realizaron hechos glo-
riosos en la costa N., por mas que el resultado en definitiva no
resultase satisfactory.
Los recoletos, establecidos de antiguo en aquella parte, pro-
seguian con exito sus trabajos, extendiendo su influencia a pe-
sar de la oposicion que encontraban en los naturales, sugestio-
nados por el astuto Corralat.
Hacia el ano 1624 el padre San Agustin, hombre valeroso y
emprendedor que ejercia el curato de Cagayan, levanto el fuerte
de Linao para poder rechazar los contmuos ataque^ de Corralat,
que ambicionaba posesionarse de la costa N. ayudado por los
Malanaos a quienes se habia impuesto.
En una de las algaradas de estos, el padre San Agustin, irri-
tado por los danos causados a sus feligreses, los persigue derro-
tandolos en sus mismos pueblos, que fueron saqueados y des-
truidos; siendo aquella la primera vez que los espanoles llegaran
hasta la laguna.
A ruegos de los jesuitas, que creian tener mejor derecho que
los recoletos al territorio de Lanao, el Gobernador general co-
misiono al Capitan Atienza para que pasase a la laguna y la
tuviese por Espafla, empresa que este valeroso Capitan realizo
cumplidamente, conquistando y destruyendo cuanto se opuso a
sus designios, Atienza did la cura de almas a los recoletos por
la eficaz ayuda que prestaron a la empresa.
Las intrigas que entre los mismos naturales se pusieron en
juego por ambos bandos, motivd entre aquellos grande des-
prestigio de cuanto fuese patrocinado por el nombre espanol;
asi es que en la expedition de Pedro Fernandez del Rio, y pos-
teriormente la de Bermddez de Castro, fueron suficientes para
evitar que los malanaos levantados en armas nos hicieran
abandonar en definitiva su territorio.
Si en Malanao nuestros asuntos no andaban muy prdsperos,
por desgracia no era tampoco muy satisfactory el aspecto de
la lucha no interrumpida que sosteniamos contra Corralat, el


— 36 —
que al frente de sus aguerridas tropas mermaba continuamente,
unas veces por la astucia y otras por su valor, nuestra influen-
cia y poderio en Mindanao.
En esta epoca el valeroso Marmolejo, que marchaba con
refuerzos al fuerte de Buhayen, reto al Sultan de Mindanao, el
cual, si bien no acepto el combate personal a que este le cita-
ba, espero con mas de 200 embarcaciones a la unica que mon-
taba Marmolejo. Tras tremenda lucha, en la que los moros ini-
ciaron varias veces la retirada, y cuando no quedaba un solo
hombre util en el champan, Marmolejo fue hecho prisionero-
por Corralat; admirado este caudillo del valor temerario del
Castellano, le concedio la vida y la libertad sin exigirle rescate;.
liberalidad que contrasta con la orden de Corcuera para que
Jfannofe/o fuese inmediatamente decapitado en Zamboanga.
En 1646 los holandeses intentaron la ocupacion de Zam-
boanga, y vista la imposibilidad de esto, el puerto de la Calde-
ra, pero de ambas partes fueron rechazados con grandes per-
didas.
En 19 de Enero del 1659 Esteibar, que recorria las aguas-
de la Sabanilla con dos caracoas, ataca y rinde un gran navlo
holandes que protegia a una escuadrilla de maliometanos. A
continuacidn, y aprovecbando el entusiasmo que este hecho
produjo en su gente, cargo sobre Buhayen, obteniendo com-
pleta victoria, sin conseguir que el temido Corralat admitiese
combate.
La medida mas impolitica que registra la historia de Min-
danao se realizo en 1663, al efectuar el abandono de la forta-
leza de Zamboanga bajo la presion de miedo que en el animo
del Gobernador general produjo la amenaza del pirata chino
Kue-Snig.
Engreido este, por haber arrebatado & los holandeses la For-
mosa, exigio parias a los espanoles del reino de Filipinas bajo
pena de exterminio.
Manrique de Lara, arredrado ante el peligro, ordeno la reti-


— 37 —
rada de las fuerzas que guarnecian las provincias mas remotas
de la capital, medida funestisima que dio origen a nuevas y
mas devastadoras incursiones de los piratas en las provincias
cristianas, que con esto sufrieron gravisimos danos.
Desde el abandono de Zamboanga disminuyo grandemente
la importancia de los pueblos Cristianos, que a costa de tantos
sacrificios habian conseguido formar los jesuitas, y ante la in-
minencia de perder el fruto de tan rudos trabajos y de tanta
sangre que habia esto costado, la Companla recurrio a la Coro-
na, obteniendo Real Cedula, que ordenaba la ocupacion del
antiguo fuerte, a fin de poder atender a la reprension de la pi-
rateria.
Fueron necesarias dos nuevas Cedulas Reales y que el Go-
bernador general desatendiese el parecer de la Junta de auto-
ridades para que los jesuitas viesen conseguidos sus deseos en
1718, medida que en aquella ocasion era la que demandaba la
seguridad del pais y exigia el decoro nacional.
Zamboanga se mantuvo aunque con mucha dificultad; con-
cluido de reedificar el fuerte, 5.000 moros le pusieron estrecho
sitio, faltando poco para que cayera en su poder, librandolo de
tamano desastre su gobernador Amorrea, que fuerte de animo
supo veneer los muchos contratiempos que acarreaban la falta
de viveres y bastimentos.
En 1726 se concluyd un tratado de paz entre nuestro Go-
bierno y los sultanes de Jol6 y Mindanao, el cual fue ratificado
por el Rey al cabo de algunos anos.
En 1744 las reiteradas protestas de amistad de aquellos y a
instancias de los jesuitas, el Rey Felipe V les dirigio afectuo-
â– sas cartas reconociendoles su soberanla, puesto que al de Min-
danao llamaba Rey de Tamontaca por nombrarse as! el pueblo
que aquel habitaba, exh-ortando a anibos d qhe admitieran misio-
neros en sus estados y dbrazasen la religion catolica, permitiendo
•asimismo que se construyeran iglesias; proposiciones que sirvieron
de pretexto al de Tamontaca para pedirnos bastimentos de gue-


— 38 —
rra, pero esquivando la admision de misioneros para asi evitar-
se el odio de sus subditos; y en verdad que revelo en aquel
caso el mahometano, mejor sentido que los padres, porque si
no hablan de hacer proselitos, como de ello estaban persuadi-
dos, no tenia objeto alguno su estancia en la corte de Tamon-
taca, a menos que alii pensaran dedicarse a mas lucrativas ocu-
paciones.
En esta epoca el poderio de los mahometanos llegaba a su
mayor apogeo en Mindanao: nos habian arrojado de la Sabani-
11a, del rio Grande y de Tamontaca; el abandono de Lanao les
habia hecho duenos de aquellos ricos territories, de los que ex-
tralan grandes riquezas en productos de su fertil suelo, y entre
las razas montesas, a quienes liicieron creer que nos habian ex-
terminado, haci'an proselitos y reclutaban gente de guerra.
Tambien en aquellas fechas ayudaba a acrecentar el po-
derio de los moros, las especiales condiciones sociologicas de
los miseros habitantes de los pueblos Cristianos.
La tributacion que estaba obligado a satisfacer el indio sub-
dito de Espana era enorme y onerosa: contribucion a la Hacien-
da; prestacion personal; diezmo y santorun a la iglesia, mas las
contribuciones extraordinarias para las atenciones de guerra, arre-
bataban al pobre cultivador el total beneficio obtenido en sus
industrias. A m&s de esfco, la aplicacion de justicia que se verifi-
caba entre aquellos como si fuese ya pueblo educado en los pro-
gresos de pais civilizado; redundaba solo en desprestigio del prin-
cipio de autoridad, porque la tramitacion lenta no daba en los
casos oportunos lugar & la ejemplaridad de un pronto castigo.
El disgusto de los indios al observar que eramos impoten-
tes para contrarrestar & los mahometanos, los usos y costum-
bres del moro que tanto se asemejaba a las suyas, y los ofreci -
mientos de estos, que en aquella epoca desplegaban policla
sagaz e inteligente para atraerse al indio, determind una gran-
de emigration a las islas del S. con la consiguiente despoblacidn
de las provincias cristianas.


— 39 —
Mas de un alcalde justified esta despoblacion con supuestas
invasiones piraticas, pero lo que no admitia duda, es que creci-
do ndmero de cautivos, despues de rescatados, volvian de nue-
vo al lugar de su cautiverio.
Porque debe tenerse muy en cuenta, que la esclavitud que
el mahometano impone en Filipinas no es la despotica de la
raza blanca sobre la negra; es solo una especie de obligation
en la que el esclavo, si bien obedece ciegamente a su dueno y
para el trabaja y por el muere, tiene la compensation de que
constituye una parte de la familia, disfrutando en ella de todos
los beneficios de la mancomunidad, y en los asuntos de inte*
res general toma parte alternando con el ciudadano fibre: a
veces con sus misrnos senores.
Desde que el Sultan Cachit Corralat con su astucia e indo
mable valor consiguiera en definitiva ventajas sobre nuestro
Ejercito, los Mindanaos, que no podran apreciar las causas in-
ternacionales que obligaron a desamparar su territorio, y ere-
yendo que esto era resultado de su esfuerzo, cobraron nuevos
alientos, pudiendo decirse, que desde entonces fue permanente
en aquellos mares el estado de guerra.
Si alguna vez los moros se consideraban debilitados para
continuar la lucha, 6 si se veian en grave aprieto, era para ellos
socorrido recurso el de solicitar paces, que se guardaban bien
de cumplir una vez repuestos y que se consideraban con f uerzas
para emprender nuevas depradaciones en los pueblos Cristianos.
En 1749 se retiro la guarnicion del fuertede Tamontaca,
encargado de proteger a los misioneros quealllseencontraban.
A poco, los moros pusieron estreefio cerco a Iligan, impor-
tante presidio de la bafiia de Misamis, que sin el aliento del
padre Ducos, encargado de su defensa, hubiese caido en poder
del enemigo. Aumentados hasta 3.000, los moros atacaron a los
pueblos de la jurisdiction de Misamis, pero los monteses de
Tagoloan, Cagayan de Misamis y Lubungan, reunidos ante el
peligro, los arrojan del territorio con grandes perdidas.


40 —
La provincia de Caraga fue desvastada por los piratas lle-
gando a saquear & Surigao, que era la capital; Butuan tampoco
se libro de esta plaga asoladora, quedando desiertos sus pueblos
mas importantes.
En medio de tanto desastre se destaca el hecho heroico de
Esteban de Figueroa, que mandaba la galera Santiago. Cercado
este buque el 2 de Octubre de 1753 por 33 embarcaciones de
Mindanaos Illanos, se bate con valor temerario, hasta el mo-
mento en que persuadido Figueroa de que la victoria era im-
posible por haber el enemigo invadido la galera, did fuego al
panol de pdlvora destruyendo asi las naves piratas, al mismo
tiempo que perdian la vida los 52 bizarros marinos que tripu-
laban la Santiago. Y no fue aquel el ultimo ni tampoco el mas
sangriento desastre de aquella epoca calamitosa que distinguio
a los ultimos anos del pasado siglo.
El fuerte de Tandag, baluarte el mas seguro y cabecera de
los dominios de la costa N., fue sitiado por mar y tierra en
1754 por todas las fuerzas que pudo reunir el Sultan de Ta^
montaca, cuyo numero pasaba de 3.000 hombres e infinidad de
embarcaciones. La guarnicion del castillo se componia de una
compama espanola y otra pampanga, que en junto sumaban
300 hombres.
Cuando transcurridos dos meses del sitio, el hambre habia
diezmado a la guarnicibn, una manana lluviosa, en la que se
apagaban las mecbas de canones y arcabuces, los moros toman
al asalto el baluarte, barriendo desde aquel punto los almace-
nes y sala de armas donde se habian refugiado los defensores.
Conoce el castellano que no es posible prolongar la defensa, y
dando muerte a su esposa se arroja sobre la morisma hasta
caer acribillado de heridas, perdiendo la vida como asimismo
toda la guarnicion; pues los moros, irritados por las enormes
perdidas sufridas en el ultimo ataque, prefirieroii el placer de
su venganza al valor que en la esclavitud hubieran represeii-
tado aquellos infelices.


— 41 —
Sin la actividad incansable del padre Ducos, los moros se
hubieran ensefioreado de toda la isla: pero este, ayudado de
Afreasio, Capitdn entendido y valiente, derroto a los moros en
Panguil, Misamis, Ynitao y otros puntos de la jurisdiccion de
Yligan, causando al enemigo una perdida de mas de 300 em-
barcaciones y muerte de 2.000 mahometanos, sin contar los
cautivos que fueron libertados.
Esto amengud mucho los animos de la morisma y 4 no ser
porque la ocupacion de Manila por los ingleses obligo al aban-
dono de la activa campafia emprendida, dificilmente hubieran
podido los mahometanos reanudar las sangrientas correrias que
distinguieron los primeros afios del presente siglo, en las que
puede deeirse que consiguieron la destruccion total de las pro-
vincias de Surigao y Misamis, desamparadas por completo por
el Gobierno general del Archipielago.
La preponderancia de los Mindanaos fue en aumento has-
ta el ano 1846 en que la aplicacion del vapor a los buques de
guerra inicid era de tranquilidad para los infelices indios de
nuestras provincias, marcando de modo infalible la ruina del
poder piratico de los malayo-mahometanos.
Establecidos los pequefios cafioneros de vapor, las embar-
caciones piratas perdieron todas las ventajas que por su ligere-
za y poco calado para navegar en ba] os y arrecifes les habla
dado hasta entonces gran superioridad sobre nuestras fuerzas
maritimas encargadas de su persecucidn.
Mendez Nunez, Malcampo, Barcdiztegui, Apodaca, Madrazo,
Ramos Izquierdo y otros bravos marinos que dieran a la patria
dias de gloria, son los encargados de mandar estas debiles em-
barcaciones, cuyos acerados cascos, dirigidos por manos exper-
tas, dieran el golpe de gracia a la fiera chusma que durante tres
siglos. nos disputara el dominio de las Filipinas. Ya no fueron
los estrechos canales guarida para el pirata en caso de peligro,
ni el rlo desconocido refugio seguro como antes ocurriera; £ los
mayores elementos acompafiaron hombres de mayor bravura y


— 42 —
heroismo; expediciones de miles de piratas y numerosas embar-
caciones de gran porte son destruidas por uno solo de estos pe-
quenos barcos, cuya dotacion no excedia de 40 hombres; pero
el desastre no arredra d, aquellos fanaticos, y a una escuadrilla
reemplaza otra, ganosos de renovar sus pasadas correrias, que
tan fructif eras les fueran.
Deseoso de asestar el golpe de gracia a los piratas de Min-
danao, valido de la superioridad de nuestras fuerzas maritimas,
el Gobernador de Zamboanga resuelve la ocupacion del delta
del rio Grande, centro del poderio mahometano en aquella isla„
El valor sereno del vencedor del Callao, jefe de las fuerzas de
mar, y el heroismo de Malcampo, lanzdndose al asalto de la
cotta de Pangalungan desde el baupres de la Constancies segui-
do de una compania de desembarco, reverdecieron las glorias
tradicionales de la marina, llevando el terror a nuestros enemi-
gos, convencidos ya de su impotente inferioridad.
A la ocupacibn de Tumbao sigue la de Taviran y otros
puntos secundarios, que aseguraron de una vez y por completo
la domination de aquella parte de Mindanao.
Este fub el primer plan meditado que desde tiempos remo-
tos se concibiera y fuese puesto en practica con singular ener-
gia para obtener la sumisibn completa de la isla.
Para facilitar la ejecucibn de este proyecto se creo en 1860
el Gobierno general de Mindanao, dividiendo el territorio en
seis distritos y dando amplias atribuciones al Gobernador ge-
neral.
En 1876 la toma y ocupacion de Jolb por Malcampo con-
cluyb con el mas firme baluarte de la pirateria, cuyos beneficos
efectos se dejaron sentir en Mindanao, por ser este el punto de
donde recibian armas, municiones y cuanto necesitaban para
sostener una resistencia tan prolongada como inutil: la hora de
su destruccibn habia sonado, y ellos, fatalistas por tempera-
mento y por religion, si por fanatismo no se entregan, el con-
vencimiento de su impotencia los ha conducido a un extremo


— 43 —
que tiene dos soluciones unicas y cuyo desenlaee debemos ace-
lerar: 6 el exterminio por la guerra, que & mds de ser inhumane
y antipatribtico nos eostaria mueha sangre y dinero, 6 la
atraccion por medio de una bien entendida tolerancia politico-
religiosa: en este easo se necesita que en algunos puntos se
trueque los fuertes en mezquitas, y la consignation cuantiosa de
atraccibn y espionaje no se formalice en parte con haberes de
astutos y perfidos renegados, sino con la asignacion fija seha-
lada a sus panditas, puesto que rota la unidad politica aque-
llas gentes no conservan otro lazo ni reconocen otra solidaridad
que la religiosa, y esta es en ellos fuerte e indestructible si no
con la vida.
Del 70 al 73 nuestras armas vuelven a sufrir nuevos desas-
tres en Mindanao. Careaga se ve obligado a reembarcar en
Bohayan, y una fuerte columna que salio de Cottabato para
someter a los inddmitos habitantes de Talayan, es completa-
mente derrotada por Utto'y sus parciales, haciendose necesario
por esto el abandono de Bonga y otros puntos avanzados del
rlo Grande.
En el ano 1883 el General Jovellar, que ocupaba el mando
superior del Archipielago, estudia con detenimiento los graves
problemas que envolvla la ocupacion de Mindanao. El resulta-
do de la informacibn hecha por este distinguido General, fue
disponer un aumento considerable en la consignation que para
los gastos de esta isla se inclula en el presupuesto, y venir en
conocimiento de que «el sistema de pasividad que se venia ob-
servando en Mindanao era el menos a proposito para adelantar
en la importante empresa de su gradual ocupacibn y dominio;
que lejos de eso, no haciendo nada en el terreno material, en-
tendia que se habia perdido y se siguib perdiendo su autoridad
moral, lo que merced al sistema de contemporizacion ganaban
en confianza de su propia fuerza y poder las razas no someti-
das, y era de parecer que se debia initial’ un periodo de activi-
dad sin comprometerse en grandes y costosas operaciones».


- 44 —
El que as! piensa y obra es digno del aplauso de sus con-
ciudadanos; el que torpe y abandonado por ambicion derrama
sangre inutilmente contra los consejos de la experiencia, y por
desidia, ya demostrada en epocas anteriores, compromete el
prestigio del Ejercito y la vida de sus subordinados, no solo no
se hace digno de recompensa, sino que debe, como censura de
sus hechos, ser relevado de puestos que exigen mas desinteres
y mayor conocimiento de las practicas militares; que si el Go-
bierno puede ser desorientado en un momento por efecto de su
mismo patriotismo, ganoso del engrandecimiento nacional, la
masa grande y anonima que se llama pais deba mantenerse
alerta, haciendo repercutir en el sagrado e inviolable eco del
periodismo sus recelos y censuras para desenmascarar ante
esos mismos Gobiernos a aquellos hechos cuya correccion y
desinteres sean dudosos y no satisfagan las aspiraciones una-
nimes de aquellos que todo deben sacrificarlo al prestigio de
la patria. .
En 1886 Terreros domino el curso medio del rio Grande,
sometiendo al temido Datto Utto, ocupando y estableciendo los
destacamentos de Bacat, Cudaranga, Lion y Piramide.
Iniciada esta era de conquista, Weyler en 1891 da mas vi-
goroso impulso a la reduccion de Mindanao, estableciendo los
destacamentos de Baras, Parang-Parang y Malabang en la bahia
Illana, dificultando las comunicaciones de esta con Lanao. Ba-
latacan, Tangog y Liagan en Panguil; y penetrando por la costa
N. hacia la laguna, establecio la Gomandancia militar de Mo-
mungan en el trayecto que media desde Iligan & Lanao.
Por ultimo, este General dispuso la arriesgadisima opera-
cidn de destruir la rancheria de Marahuy, en las mismas orillas
de la laguna, operacidn que se realizo en todas sus partes con
el mas brillante exito.
En el ano hltimo reanudanse de nuevo las operaciones con
el objetivo de realizar de una vez la ocupacion efectiva de la
laguna de Lanao. En 10 de Octubre, 25 de Noviembre, 15 de


— 45 —
Diciembre ultimos y 2 de Marzo del actual, el Coronel D. Nico-
las del Toro consigue la ocupacion de Pantar tras brillantes
triunfos, en los que los moros dejaron sobre el campo de bata-
11a mds de 80 muertos.
El 2 y 3 de Junio los moros atacan los convoyes, traban-
dose sangrientos combates; el mismo dia 3 se sostuvo otro com-
bate en las inmediaciones de Cabasaran.
£1 dia 9 el Teniente Coronel OcDena, que mandaba dos
companias del 7, fue atacado camino de la laguna de Caban-
gan, impidiendo con su conocimiento del arte de la guerra una
sorpresa, al par que conseguia el mas senalado triunfo que se
registra en esta campafia.
Y si a poco nuestros soldados son diezmados por haber sido
mandados a trabajos sin el debido resguardo, el 24 de Julio,
cumpleanos de la Augusta Senora que hoy rige los destinos del
pais, fue celebrado con brillante victoria, en la que los Malanaos
ban dejado 200 hombres en el lugar de la lucha.
Esto prueba lo que al principio dejamos dicho; el valor de
nuestros soldados sera suficiente par$, destruir todo obstaculo
que se le oponga hasta conseguir queden por Espana los terri-
torios de Lanao; pero en cambio, lo que no podra evitar, lo que
es imposible se consiga ni aun con la punta de las bayonetas,
es que aquellas gentes, fandticas por sus creencias religiosas,
admitan sin sangrienta protesta la ingerencia de extranos en.
bus usos y costumbres, y mas que nada que se trate de ejercer
presion alguna en lo que respecta a las creencias religiosas.
DESCRIPCION GEOGRAFICA.
Esta grande y privilegiada isla, la segunda en extension del
Archipielago filipino, se encuentra situada entre los 5° 36r y 9°
40' latitud N. y 125° 30' y 130° de longitud oriental del meri-
diano de Madrid.


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Los mares que la banan son el Pacifico al E.; por el N. y 0.
los de Mindoro y Visayas, y al Sur el mar de Jolo 6 de Celebes.
Su extension no esta precisada con exactitud, pero puede
calcularse sin grande error en unos 94.000 kilometros cuadrados.
HIDROGRAFIA.
COSTAS.
De D. Camilo de Arana y otros autores, tomamos algunos
de los siguientes datos:
La costa S. de Mindanao, comprendida entre Zamboanga y
Pollok, presenta tres entradas notables, tales como el seno de
Sibuguey, el de Dnmanqnilas y la gran bahia 6 golfo de Illana;
todas tres se hallan rodeadas de montes qne forman la gran cor-
dillera central que corre la isla de E. a 0.; las ramificaciones de
esta cordillera se dirigen, la principal bacia Zamboanga y las
otras menores que bajan a formar las tierras, comprenden el
seno de Dumanquilas separando el seno de Sibuguey del golfo
6 bahia Illana.
Esta bahia se halla separada de la de Pangil en el angulo
SO. de la bahia Iligan, que se abre en la costa N. de Mindanao
por un istmo de unas 15 millas de ancho, que en otro tiempo
ha servido de paso de una a otra costa y que parece no presenta
grandes dificultades el efectuarlo.
Seno de Sibuguey.—Desde la salida NE. del canal de Sacol,
la costa de Mindanao corre 53 millas al NNE., y recurvando
despues avanza unas 30 millas hacia el S. formando el espa-
cioso seno de Sibuguey, que por la parte SE. termina en la isla
Olutanga. Las costas de este seno se hallan bordeadas de varias
islas y las puntas de pequenos’arrecifes; pero en la parte SE.
estos se extienden cerca de 7 millas hacia el medio del seno.
JElgrupo de Panubigan, formado por 15 pequehas islas y va-
rios islotes, se extiende a lo largo de la costa de Mindanao, entre


— 47 —
la punta de la isla Pitas, inmediata a la visita Bolon, y la punta
Coroan que dista 6 millas al N. de la primera.
Estas islas son frondosas, limpias y acantiladas en su mayor
numero; forman entre si y con el pequeno bajo fondo 6 playa
de la costa, estrechos canales de 5, 11 y 15 metros de profun -
didad; las islas Bacungan y Paton, que son las mas exteriores,
se destacan 2 millas de la costa y estan unidas por un corto arre-
cife, como tambien acontece al conjunto de islotes llamados Ar-
cillas, que se hallan pegados al cerro Panubigan; al S. de este
cerro desagua el riachuelo Maalat. La isla Palmabrava, la mas
N. del grupo, esta rodeada de un bajo fondo que se extiende 4/4
milla al NO., que va casi a unirse con el que despide la costa;
esta isla forma con la restinga de la punta Coroan un limpio y
pequeno ancladero de 12 metros de fondo.
Puerto Banga.—Es un pequeno, limpio y abrigado puerto,
que se extiende unas 2 millas de NE. a SO., con un ancho
in&ximo en la mitadde su longitud de una milla. Un islote, que
se halla entre las puntas que forman la boca del puerto, la divide
en dos canales profundos de 1 1/2 cable de ancho; el canal del E.
esta limitado por los cantiles del arrecife que la punta E. de la
boca despide al SO. con 2 cables de extension, y el que el
islote de la entrada proyecta 3 cables hacia el S. En este canal
se sondan 23 a 25 metros, fondo que va disminuyendo progresi-
vamente hasta sondar 3,3 metros en el interior del puerto. Sus
costas son acantiladas y el mejor fondeadero se halla entre 18
y 16 metros a media distancia entre la punta E. de la boca y
un islote que esta al N. y sobre la costa del puerto.
Isla Olutanga.—Es muy baja; se halla cubierta de mangles
y rodeada de arrecifes de piedra, cuyo veril peligroso acabamos
de describir. Forma con la tierra firme de Mindanao un cana-
lizo angosto y de bastante fondo, por el que pueden pasar fa-
ltias y pequenos canoneros, y dos pequenos y abrigados fon-
deaderos; por medio del expresado canalizo puede pasarse del
seno de Sibuguey a su inmediato al E. de Dumanquilas.


— 48 —
Seno de Dumanquilas:—Se halla comprendido entre la extre-
midad S. de la isla Olutanga y la punta Flechas 6 Baganian, que
demora 33 millas al E. 10° N. de la anterior; profundiza 25 mi-
llas al N., formando la ensenada de Dumanquilas, propiamente
dicha, en el centro; a su parte 0. las llamadas Tantanang y Tu-
malung, y al E. la de Maligay; todas ellas son abrigadas y de
braceaje cdmodo para cualquier clase de buque, aunque encie-
rran varios islotes y pequehos bajos, acantilados en general.
Los montes Tres Reyes y el Kaladis 6 Lapiranan, termina-
cion de una de las estribaciones hacia el S. de la cordillera prin-
cipal que de E. a 0. corre la isla de Mindanao, dominan la
costa occidental del seno de Dumanquilas.
Senos de Tantanang y de Tumalung.—Se forman entre la
costa NO. de la isla Olutanga y la tierra firme de Mindanao;
su entrada, abierta al SE., se halla comprendidr entre los pun-
tos Lapat y Taguisian, distante 5 1/2 millas entre si.
El seno de Tunalung es una entrada que profundiza 3 1/2
millas para el S. en la isla Olutanga, de comodo braceaje y
resguardado de todo tiempo, que comunica al N. con el seno
de Tantanang y al 0. con el seno de Sibuguey, por el sucio
canalizo que separa la Olutanga de Mindanao.
Seno y puerto de Dumanquilas.—La bahia 6 seno de Du-
manqujlas abierto al S., tiene su entrada comprendida entre la
punta Lapat, que como queda dicho despide bajo fondo que
avanza 2 millas hacia el E., y la punta Dumanquilas, que es
limpia y de proximidades hondables: con un ancho de 12 mi-
llas entre las expresadas puntas, profundiza 16 millas hacia
el N., y estrechando & media distancia forma despues un abri-
gado puerto de buen braceaje y tenedero entre las pequenas is-
las y diferentes ensenadas que encierra, pues se sondan de 30
a 15 metros en toda la bahia y 9 metros muy cerca de sus
costas.
Seno de JMaligay-Danganga.—Se abre inmediatamente alE.
de la limpia y escarpada punta de Dumanquilas; tiene 5 millas


49 —
de ancho en su entrada y profundiza otro tanto hacia el NE.
pero el bajo fondo y arrecife que de las costas de esta parte se
extiende hacia el SO., con fondo variable sobre el de 6,8 A 3,3
metros en su extreme, reducen la mitad prbximamente la ex-
tensidn del seno.
Bahia lllana.—Es un pequeno golfo que profundiza unas
27 millas al N. en la costa S. de Mindanao, comprendido en-
tre la punta de Flechas y la punta de Tapian, distantes 40 mi-
llas entre si.
A su parte NO. encierra las sucias ensenadas de Dinas y
Pagadian, y en la del SE. se halla el puerto de Pollok y des-
agua el rio Grande de Mindanao. Se halla separado de la bahia
de Iligan, que se forma en la costa N. de la isla, por un istmo
de unas 13 millas de ancho.
El fondeadero de Bards, en el seno de igual nombre, se halla
formado por la .isla Ibus y la costa; esta ultima es limpia hasta
el rio, que desagua frente a la isla, y cuya barra destaca bancos
de arena. Esta abrigado de todos vientos, excepto de los del
tercer cuadrante; la sonda en el fondeadero es de 18 metros,
arena y conchuela. La parte N. de la. isla Ibus despide arrecifes
de piedra que salen 2 cables para fuera. La poblacion mora se
halla diseminada bajo el cocal que hay en la orilla derecha del
rio. Su Datto mantiene frecuentes comunicaciones con la gente
de Lanao. Si hubiese que hacer aguada 6 ir a tierra, se de-
bera efectuar con precaucion.
Puerto de Pollok.—Situado al E. de la gran bahia 6 golfo de
Illana, se halla comprendido entre la punta Mariga-bato (piedra
colorada) al S. y la punta Panga (quijada) al N., distantes 4 mi-
llas entre si. Profundiza 5 millas al E., formando en la costa N.
los senos de Quidamak y Sugut, y en la del S. otro mas espa-
cioso que encierra al E. el fondeadero del establecimiento de
Pollok y & su parte 0. el de Paran-Parang. Este puerto es abri-
gado, limpio, de mucho braceaje, y aunque abierto al 0. le
protege la isla Bongo, que se halla delante de la entrada. Rodea
4


— 50
& toda su costa un arrecife madrepbsico muy acantilado, que en
la del N. sale muy poco hacia fuera, pero que en la del S. avan-
za 2 y 3 cables, llegando a extenderse en la del E., al S. del
seno de Sugut, una milla larga hacia el SO. hasta llegar a marcar
la punta 0. de este seno al N. 2° 0. y la punta Lalayanga al
E. 16° S.
La entrada en este puerto no ofrece dificultad alguna; sin
embargo, la marca mas notable que puede servir de guta es un
montecillo aislado que se ve en el fondo de la ensenada com-
prendida entre la punta Lalayanga y la de Mariga-bato.
Seno de Parang-Parang.—El seno SE. del puerto se llama
Parang-Parang; al S. del cogonal grande que en el se ve, des-
emboca el rio del mismo nombre, que tiene muy poco fondo,
apenas se puede entrar con bote; su agua es muy buena y abun-
dante; despues de varios saltos se une con el rio Simoay, al prim
cipio del curso de este y antes de pasar por las lagunas de
Balob. Al N. de la desembocadura del rio hay una pequena po-
blacibn de moros, que son amigos; no asi los mas internados y
de Balob, que son malos.
JBaliia de Sarangani.—Se halla situada a 11 millas al N. de
la extremidad meridional de Mindanao; profundiza segun la
carta unas 15 millas al N., y su entrada, comprendida entre la
punta Bulaluan al 0. y la punta Lumban (incierto), tiene 7 mi-
llas de ancho. Es una bahia muy acantilada y de mucho bra-
ceaje, y para fondear en los senos que forman sus costas es
preciso hacerlo muy cerca de tierra y amarrarse a ella, pues a
poco que garre el ancla se cae repentinamente a mucho fondo.
Un arrecife madrepbrico que se extiende cerca de una milla
hacia fuera rodea la punta Bululuan y corre bordeando las cos-
tas 0. y N. de la bahia, formando entradas a los fondeaderos
que hay en ellas.
Toda la costa 0. es muy drida y el cogon mismo es muy ra-
quttico; esU formada de grandes llanuras que se extienden al
NO. y N. cubiertas de esa yerba donde abundan los venados.


— 51 —
El monte volcanico Matutung (quemado), que demora a unas
9 millas al N. NE. del pueblo de Mluk, y esta en el angulo
NO. de la bahia, es muy elevado y se ve a mucha distancia.
La punta S. de Mindanao, cabo Sarangani 6 punta Tinaca-
esU formada de tierra alta y montanosa, que puede verse a 12
leguas prdximamente. La costa 0., que desde Sumban corre
prdximamente al SSE. hasta la punta Tucapanga, forma pe-
quenos senos y es limpia, excepto en la mediania del frontdn
llamado Siepblut (punta Talayan), donde el arrecife sale para
fuera cerca de una milla.
Islas Sarangani.—Estas islas, en mimero de dos y un islote,
se hallan a 6 millas de la punta S. de Mindanao. Demoran entre
si NE. SO., y las separa un profundo freu de 1 3/4 milla de ancho
que queda reducido a un canal de unos 8 cables por el arrecife
que despide la costa E. de la isla occidental 6 Balot; la isla
oriental se llama Sarangani. Los naturales las distinguen con
el nombre de Balot-marila (isla grande) & la mayor 6 del 0. y
con el de Balot-parido (isla pequefia) a la menor 6 del E.
El paso que estas islas forman con la costa de Mindanao es
profundo, limpio y expedito.
Isla JBalot grande.—Es la m&s elevada y mds cultivada de
las dos, y esta habitada por unas 1.500 almas entre Sangwles
y F&wes; prdximamente en su centre se eleva un volcdn que
& veces echa humo, cuyo crater tiene 130 metros de altura. so -
bre el mar; visto del NO., este aparece entre dos picos. En el
extremo SO. de la isla hay otro monte tambien volcanico mds
pequeno, y en el SE. una colina de 330 metros de altura. Las
costas N. y E. se hallan bordeadas de un arrecife que en algu-
nas sale m&s de una milla para fuera; en las del S. y 0. se halla
tan pegado a tierra, que puede decirse que son limpias.
Las puntas Lajan, Ala y la que sigue, son bajas, de mangle
y piedras. Al S. de la ultima hay un islote bajo llamado Mau-
ru, por dentro de la cual puede pasar un bote de media marea
en adelante.


! prdximamente 36
y de aqul.26 millas
■ ■— 52 —
Seno de bavao.—Se halla situado en la extremidad oriental
de la costa meridional de Mindanao; en su entrada, formada
por la punta Calian al 0. y el cabo de San Agustin al E., tiene
30 millas de ancho y profundiza mas de 60 millas para el N.,
reduciendose a 7 millas de ancho en el fondo, donde
rio Hi jo.
nTi+ocj rlzi
corren paralelamente a la costa, en cuya parte cen-
anta dominando el gran volcan del mismo nombre,
tai vez el mas elevado de la isla, que solo a grandes intervalos
da ligeras senates de actividad, y al E. la extremidad de la
gran cordillera que desde las inmediaciones de Sinigao se diri-
ge hacia el S. y termina en el cabo de San Agustin.
Las costas del seno son en general elevadas, limpias y
acantiladas, y en la parte N. se Lallan las islas Samal y Talicut.
La costa 0., desde la punta Calian corre
millas al NNO. hasta el puerto de Malalag,
al NNE. hasta el pueblo y rio de Davao 6 de Vergara. Parece
que la ensenada de Casilaran despide a regular distancia arre-
cifes de piedra y arena, y que el puerto que se forma a su par-
te S. E. es abrigado y capaz para buques de algun porte.
Todo este trozo de costa es limpio y de mucha profundidad
liasta muy cerca de tierra.
Cabo San Agustin.—Pebasadas hacia el E. las islas de Sa-
rangani, y ya sobre el meridiano de Caburan, se avistan con
tiempos claros al NE. E. dos montes bajos y muy semejan-
tes que figuran islotes y son las tierras que determina.n el cabo
de San Agustin.
Bahia de Pujada.—Esta hermos& bahia es de los primeros
puertos de la isla de Mindanao. Tiene unas 10 millas en su ma-
yor largo del SE. al NO., y como 5 en el meridiano mas ancho,
que es el que pasa por la visita de Mati.
Las costas son montanosas en toda su parte S., y hacia el
N., donde hay tambien una cordillera que esla mas elevada, so


— 53 —
extienden largas planicies y amenos valles, surcados de ricas
aguas entre las lomas que forman aquellas tierras. Son inme-
jorables para toda production; los bosques, en su mayor parte
de arboles de canela, abundan tambien en las clases de made-
ras mas recomendables para lujo y construction. Producen la
mejor clase de almaciga y cera, quizas de toda la isla, y en sus
playas, a mas de exquisites peces, se encuentra la tortuga de
carey y alguna concha. Esta, en fin, dicha bahfa, por sus inme-
jorables condiciones, llamada a figurar entre los primeros puer-
tos del Archipielago.
Pueblan sus tierras diferentes razas de infieles, que son ta-
gacaolos, mandayas y algunos moros. Todos, aunque no some-
tidos, son patificos, y cambian los productos que recogen en los
montes donde viven por efectos diversos para sus trajes y
adornos.
Delante del fondeadero (ensenada de Caraga) hay un ba-
rranco como de 45 metros, el cual ha de franquearse para ir a
la poblacidn, que esta a cubierto de los rayos solares por exten-
sos plantfos de cocos, los cuales marcan su situation desde la
mar. Hay una mala escalinata hecha con troncos de arboles
para facilitar la ascensidn a dicho pueblo; y del tercio bajo de
este barranco dirige sus aguas al mar, banando los primeros es-
calones de aquella rara maroma, un manantial con buen agua
aunque algo escasa. En el y dentro del rfo a muy corta distan-.
cia de la barra, puede hacerse aguada.
La ensenada de JBislig se halla comprendida entre la punta
Tagtaba al S. y la de Maslic al N.; el islote Masaburon, que estd
en medio de la entrada, protege a la ensenada y divide aquella
en dos canales; el islote despide hacia el E. y 0. bajos que se
extienden 5 cables. En la medianfa del Canal del Sur hay dos
bajos de piedra, tan acantilados que muy cerca de ellos se son-
dan 117 y 84 metros de fondo; pasados estos sigue la costa S. de
la ensenada muy limpia; la costa N., al contrario, es muy sucia
y no debe atracarse a menos de 6 cables. En el fondo de la en-


— 54 —
senada y a la orilla derecha de un pequeno rio, se encuentran
el puerto y pueblo y Comandancia militar de Bislig; este, con
sus visitas anejas, componen un total de 4.300 almas.
El fondeadero se encuentra frente al pueblo por 6 a 7 me-
tros, arena y fango, y esta completamente abrigado de todos
vientos.
La costa, de la ensenada de Bislig hasta la de Liangan,
que se hall a a unas 11 millas mas al N., es muy sucia, bordea-
da de bajos de arena que descubren, cuya aproximacion es pe-
ligrosa; en este trozo de costa se encuentran algunos fondea-
deros, pero todos ellos arriesgados de tomar y en costa abierta
al Oceano Pacifico.
La extremidad N. de la costa de Mindanao se halla formada
por la terminacion de la extensa cordillera que corre la costa
oriental de la isla en toda su longitud de N. a S. Esta punta es
de mediana altura, de piedra obscura, limpia y acantilada; for-
ma con la extremidad S. de la isla Panaon el estrecho 6 paso
de Surigao.
La costa, en general, se dirige desde las tierras de Madilao
hasta la boca del rio Butuan, que desagua en el fondo y a la
parte E. de la ensenada del mismo nombre, formada por las
vertientes occidentales de los montes Urdaneta, de 1892 metros
de altura, y las del grupo de montafias que demora & 25 millas
al NNO. de aquel, a unas 3 millas de la costa, grupo compues-
to del monte Agudo, de 1.003 metros, del monte Satelite, de
995 metros, con el monte Tendido por estribacion hacia el N.
A unas 6 millas al SO. 1/4 0. prbximamente, se ve otra monta-
fia terminando en doble pico. Todo este trozo de costa es bas-
tante regular, con alguna inflexibn al E., limpia y acantilada,
con playas de arena intermediadas de frontones de piedra. A
13 millas al S. de la punta Madilao se encuentra, sobre terreno
elevado, la visita de Malimon, y a 7 millas al N. de la boca del
rio Butuan se halla el rio y visita de Tibay. Falta reconocer
detalladamente esta porcibn de costa.


— 55 —
Bahia de Butuan.—Es una espaciosa ensenada abierta alN.
de 21 millas deancbo entre. la costa que acabamos de describir
y la punta Divata, que la limita al 0., profundizando en forma
rectangular cerca de 11 millas; en el angulo del E. desemboca
el rio Butuan, y en el del 0. se encuentran la visita Nasipit y
elpequeno rio de igual nombre separados por una costa baja
de 13 millas de extension en el fondo de la balna cubierta de
manglares y bajos fondos poco salientes. De Nasipit a la punta
Divata, la costa sigue 8 millas al NNO. cercada de arrecife que
sale 1/2 milla para fuera con 8 a 10 metros de fondo arena en
su can til.
Punta Bivata.—Extremidad occidental de la extensa bahla
de Butuan, es baja de arena y esta rodeadapor el arrecife que,
arrancando en Nasipit, termina 3 millas al S. de esta punta.
Punta Sipaca.—Demora 16 millas al 0. 1/4 SO. de la punta
Divata; se reconoce facilmente por hallarse formada por un
cerro conico de bastante altura y poco arbolado y por el ba-
luarte 6 atalaya que tiene encima.
La costa comprendida entre las puntas Divata y Sipaca est&
formada de playas de arena, alternadas con otras de manglares
y de frontones de piedra, con restingos poco salientes. Se en-
cuentran buenas aguadas y pocos fondeaderos.
Fondeadero de Gatarman.—Lo forma un playaje y un man-
ch6n de arena de una milla proximamente de extension, com-
prendido entre dos puntas bajas que se hallan en el mismo
meridiano; la del N. tiene encima un fuertecillo arruinado y la
del S. algunos cocales.
El pueblo de Catarman se halla en la parte N. de la playa.
Barajando la costa desde Catarman para el N. y E. se en-
cuentran varias puntas no muy limpias hasta el pueblo de Mam-
bajao. En el rio que desagua cerca del pueblo pueden entrar
lanchas a pleamar y abrigarse de los vientos del tercer cuadrante.
Bahia de Macajalar.—Es un extenso seno abierto al NO.,
comprendido entre la punta Gorda y la punta Salauang, que


— 56 -
dista 16 millas al 0. 15° S. de la primera; profundiza 121/a
millas al SE. y en el fondo desemboca el rio Cagayan. La costa
oriental de esta bahia es mas alta y acantilada que la occiden-
tal y se halla formada de playas de arena separadas por un fron-
ton bajo y piano, que es lo mas saliente de la costa de la bahia
y cerca del cual desaguan dos riachuelos.
Inmediatamente al S. de punta Gorda y al N. del pueblo de
Hassaan se abre una ensenada llamada de Cabulig, en la que
puede fondearse quedando bien abrigado de las dos monzones,
pero es preciso hacerlo muy cerca de tierra para poder coger de
20 a 25 metros de fondo arena fangosa. La visita de. Cabulig
ofrece algunos recursos; ademas, sobre la misrna se encuentran
las .aldeas de Tuan y Agasan.
La costa occidental esta formada de playas de arena, es lim-
pia y bastante acantilada, pues unicamente la punta Malugan
despide una restinga que sale 7 cables para fuera; en ella se en-
cuentran los fondeaderos de Opol y de Alubugit. El centro e
interior de la bahia, aunque muy hondables, no estan sondados.
JBalua de ITligan.— Es otro brazo de mar, de figura rectan-
gular, abierto exactamente al N., que profundiza en la costa
mas de 20 millas, cuya entrada, limitada al E. por las tierras
de punta Panaon, y al 0. por las de punta Bombon, tiene mas
de 32 millas de ancho. En su angulo SO. se abre el puerto de
Misamis, que en forma de canal se interna en esta direccidn
mas de 15 millas. Las tierras que limitan esta bahia, acantilada
y limpia, al E. y al 0., son estribaciones de la gran cordillera
que en direction de E. a 0. atraviesa en gran parte la isla de
Mindanao.
Toda esta parte de costa es muy acantilada a corta distan-
cia, limpia y formada de puntas poco salientes, con playas de
arena y frontones de piedra.
. La costa del fondo de la bahia forma dos ensenadas separa-
das por la punta Binuni, que se halla proximamente en el pun-
to medio de su longitud.


— 57 —
Bahia de Panguil.—Se encuentra en el dngulo SO. de la
bahia de Illigan, se interna en esta direccion 10 millas en forma
de un aneho canal, y termina en nna espaciosa darsena circular
de 5 millas de diametro, casi completamente obstruida por su
poco fondo. Su abra, delante de la boca, se-halla comprendida
entre la punta Tabu al 0. y Biani al E. Las tierras de la costa
occidental las forman las faldas orientates del monte Malidang,
de 2.610 metros de altura sobre el mar, y el menos elevado, que
se halla 3 millas al SSE. de el. Sobre su costa oriental, al S. del
puerto de Misamis, se elevan tres montes, culminando el de 705
metros de altura, que dominan toda la costa E. de esta bahia.
El fondeadero de Misamis se halla cerca de la entrada sobre
la costa 0., comprendido entre la punta del Fuerte al N. y la
punta Pulut, terminacion de la falda E. de la colina Bucayan,
que se encuentra una milla al SO. del fuerte. Es un fondea-
dero muy cerrado y abrigado de todo viento y mar para toda
clase de buques, los que pueden estar atracados y con plancha
dtierra enfrente de la poblacion vieja en 8 metros de fondo
arena.
Seno.de Bapitan.—Se halla comprendido entre la punta Ta-
golo al N. y la de Sicayac al S.; tiene 2 l/2 millas de audio en
su entrada y profundiza 2 millas al SE.; se halla abrigado de
todos vientos, excepto los del tercer cuadrante, y tiene muy buen
braceaje, encontrandose de 30 a 32 metros arena y piedra en
la mediania de la entrada, y 8 a 10 metros arena en el fondea-
dero, que se halla delante del pueblo de Dapitan. Entre este
pueblo y la punta Tagolo hay otro puerto llamado Talagui-
long.
El seno de Sindangan se halla limitado al E. por la punta
Danigan y al 0. por la punta Banigan; tiene 17 millas de ex-
teiisidn, es muy acantilado y de mucho braceaje, y profundiza
unas 5 millas en la costa.
Puerto de Santa Maria.—Este abrigadisimo puerto, propio
para toda clase de buques, se encuentra inmediatamente al S.


58 —
de la punta Balangonan. Se nalla abierto al NO. y profundiza
cerca de una milla en la direction opuesta, formando en el
interior dos pequenas darsenas, con 23 a 20 metros de fondo
fangoso y 16 metros casi tocando a la costa, en las que puede
resguardarse cualquier buque del mayor vaguio.
Las costas del puerto se hallan rodeadas de un pequeho
arrecife acantilado, que en las puntas de la entrada de la darse-
na pequena 6 del 0. salen proximamente un cable para el N.;
el canal suele estar senalado por las valizas que ponen los na-
turales en las extremidades de estas restingas.
El ancho de la boca es de 2 cables con mas de 66 metros de
fondo, sondandose de 26 a 28 metros en medio del puerto, y
poco menos atracados a los cantiles de la costa.
Las tierras que rodean el puerto son poco elevadas y cubier-
tas de bosque virgen; entre las maderas de construction de que
abundan sus montes se halla la teca.
La aguada puede hacerse en un riachuelo que hay a la parte
E. del puerto.
El puerto Caldera es pequeho y solo puede contener cuatro
6 cinco buques que no calen mas de 1‘9 metros. El canal de la
boca solo tiene 67 metros de ancho y 3‘6 metros de agua a ba-
jamar, y hay que pasarlo a la espia. El fondeadero esta a la
parte SO. del puerto, pues todas las demas orillas son muy ba-
jas, y es de temer que vaya cegandose este refugio a causa de
los corrales de pesca que constantemente existen dentro y en la
boca del puerto.
Las grandes llanuras que se extienden detras de este puer-
tecillo estan regadas por diferentes riachuelos.
Rios.
Debido a la gran extension y abundancia de aguas de este
pais, sus rlos son caudalosos, y navegables varios de ellos en
una gran parte de su curso. Las grandes llanuras que cruzan
algunos de ^stos permiten que en sus orillas se formen infinidad


— 59 —
de esteros 6 canales que, internandose en distintas direcciones,
sirven de excelentes vias de comunicacion, facilitando la expor-
tation de los productos.
El no mas importante de la isla, tanto por el caudal de aguas
que arrastra como por la longitud de su curso, es el Butuan.
Tiene su nacimiento proximo al seno de Davao, marcha de
S. a N. atravesando casi toda la isla hasta desembocar en la en-
senada de su nombre.
Su curso es de 378 kilbmetros.
Este no es navegable en una larga extension, pero los gran-
des troncos que arrastra en las epocas de lluvias hace su nave-
gacibn muy peligrosa.
El Pulangui, 6 rio Grande de Mindanao, sigue al anterior
por el caudal de aguas y por la extension 6 curso por el reco-
rrido.
La cuenca del no mencionado es inmensamente rica y estd,
admirablemente dispuesta para el desarrollo de la agricultura,
tanto por la variedad y abundancia de sus productos como por
las facilidades que para la exportation ofrece el que sus aguas
sean navegables en todo su curso; esto contribuye principal-
mente a que se considere a esta parte de Mindanao como de las
mas ricas y apropiadas para la colonization; por mas que hay
que tener muy presente que, debido a circunstancias que no
mencionamos por ser ajenas a la indole de este trabajo, se ha
exagerado de un modo fabuloso la importancia que bajo el punto
de vista comercial tienen en la actualidad sus producciones,
alejandose mucho de lo que verdaderamente es hoy aquel te-
rritorio.
En general, las orillas del no Grande presentan llanos, ex-
cepto en muy contados puntos, donde se levantan collados, lo-
mas y pequenas colinas, tales como las de Nuluig y Cudaranga,
donde situaron los moros una formidable cotta el aho 86; Caba-
lucan, Boayan y Cabacnygan, cubiertas todas ellas de espeso ar-
bolado y circundadas de manglares y terrenos pantanosos que


— 60 —
los moros procuran aumentar para que les sirvan de obstaculos
6 defensas naturales a los fu'ertes eii ellas situados.
Una gran parte de los terrenos inmediatos & sus orillas
se encuentran ocupados por grandes carrizales formados por
plaotas que aunque afines son de distinta especie (las hay jun-
caceas, gramineas y cyperaceas), pero todas ellas muy parecidas,
por lo que se les da un s61o nombre comun.
Los cogonales 6 carrizales, segun la situacion del terreno,
adquieren mas 6 menos desarrollo y segun este tiene distintas
aplicaciones. El cogdn bajo y de poco cuerpo es bueno coino
pasto y el alto 6 carrizal solo se emplea en las localidades donde
escasea la nipa, para suplir a esta en la techumbre de las vi-
viendas; esta clase llega a adquirir una altura tai que cubre a
los jinetes, y dificulta de tai modo el paso que puede concep-
tuarse como un verdadero tormento el tener que atravesar un
cogonal en las boras del sol.
Habiendo visitado personalmente una gran parte de los te-
rrenos banados por el rio Grande, hemos podido observar, como
ya se desprende de la relation de un viaje por dicho rio que
refiere el ingeniero Sr. Vidal en la Memoria sobre el ramode mon-
tes, que sus tierras con ser buenas y aun de la mejor calidad,
hoy no pasa su cultivo del arroz, maiz y azdcar, y esto en can-
tidad que poco ha de exceder a las necesidades de sus 80.000
habitantes, consistiendo la principal riqueza, como articulo de
exportation, en el producto de los magnificos cocales, que se
e,xtienden formando bosques inmensos en sus orillas y que solo
contando con grandes elementos para la roturacion y sanea-
miento de las grandes extensiones ocupadas por carrizales, de-
secacidn de pantanosas llanuras y destruction de la enorme
plaga de langosta que pesa sobre ellas, cuyos efectos destructo-
res hemos podido apreciar personalmente en el ano 86, se po-
dria dar cima, con probabilidades de exito, a cualquiera empresa,
Golonizadora que se proyecte; de otro modo, alii no se puede
hacer nada, la colonization individual en esas condiciones sdl6


— 61 —
servirfa para que tuvieramos en aquellos terrenos y en contacto
con los moros una representacion raquitica y pobre de nuestro
modo de ser y adelantos que solo redundarlan en nuestro des-
prestigio.
La extension de la cuenca del Pulangui sera de unos 12.000
kilometros cuadrados, y su mayor anchura es de unos 50 kilo-
metros.
El curso de este rio puede dividirse en tres regiones, con arre-
glo tanto & su situation hidrografica como a la influencia que
ejercemos sobre los habitantes de los territories por el banados.
1. a Aquella en que nuestra dominacidn es mas efectiva, 6
sea desde Tumbao hasta su desague en el mar por los dos bra-
zes en que en dicho punto se bifurca, que comprende un tra-
yecto de 16 a 20 millas.
2. a Desde Tumbao hasta los ultimos puntos militares esta-
blecidos en sus orillas, en cuya parte, que comprende unas 20
millas, nuestra domination solo es nominal, sin que por ahora
pueda contarse con aquellos territorios para empresa coloniza-
dora de ninguna especie, por la resistencia que a ello opondrfan
sus habitantes.
3. a Desde estos. puntos militares liasta las lagunas, territo-
rios tan poco conocidos que puede asegurarse que todo cuanto
se haya dicho acerca de ellos, son solo hipotesis fundadas en li-
geros conocimientos, insuficientes todos ellos para que puedan
servir de base al estudiar proyectos de colonization de alguna
importancia.
El calado de este rio varfa mucho en cada epoca y por la
influentia ejercida segun la cantidad de aguas que en el viertan
las lagunas, pudiendo citar como ejemplo, el hecho que el se-
hor Vidal cita en su Memoria sobre el ramo de montes, de haber
visitado dicho rio en un trayecto de 163 kilometros, embarcado
en un canonero de guerra, cuyo calado medio era de seis pies.
Nuestra domination en el rio Grande no pasaba antes de la
campana del General Terreros, terminada en principios del 87,


— 62 —
del destacamento 6 fuerte de Tumbao, punto donde el rfo se di-
vide en dos brazos, que son los que forman la isla de Cottabato.
Posteriormente a la fecha citada, los moros han prestado
vasallaje de modo efectivo; y para asegurar el completo dominio
sobre ellos, se han construido nuevos fuertes, emplazados algu-
nos de ellos, como el de Bacat, en los mismos terrenos de Utto,
en el punto donde un gran estero vierte sus aguas en el rio.
Despues de los dos rios mencionados hay otra infinidad de
ellos, navegables en gran parte, pero por lo general de muy corto
curso y poco conoci dos hasta el dia.
En el distrito de Zamboanga se encuentra el «Nahuan». que
baja de los montes de Polombato, y surte de agua a la capital
y algunos de sus pueblos inmediatos. El Sinonog desciende de
las montanas de Cabigan; en este mismo punto nace el Du-
malon.
El Dumanquilas, en el puerto del mismo nombre. El de San
Ramon, que pasa por la colonia de su nombre, y otra infinidad
de ellos que por su poco eurso*y rapida pendiente se hacen muy
temibles en sus avenidas, las que causan bastantes danos. Otros,
como el Cauit, Tumbaboso, Mahasen, Caragasan, que encauza-
dos en los esteros son muy fitiles para la agricultura.
En la provincia 6 distrito de Misamis se cuentan mas de 18
rfos; mencionaremos solo el Agusan, que sirve de desague a la
laguna de Malanao con un curso de 40 kilometros; el Cagayan,
este se divide en dos brazos que toman direcciones opuestas,
al E. el uno y al 0. el otro; y el Iligan, el Lubungan, Tingle,
Polo y Palaven al SO. de Dapitan.
En el distrito de Surigao desagua el Butuan ya mencionado,
que nace en el terreno de Davao en la proximidad a la costa S. de
la isla; los demas del distrito no tienen importancia, p'ues la con-
figuracion topografica del terreno hace que todos mueran, con
muy poco curso, en el Butuan 6 en las playas del Pacffico.
En la costa E. hay algunos que llevan sus aguas al Pacifico.
El Tandag, Tuanga, Mandog, Bislig, Tago y Botel son los mas


— 63 —
caudalosos, pero solo navegables para embarcaciones menores
(estos ultimos estan comprendidos en la comandancia militar
de Bislig).
Los rios de Cottabato son rnuchos e importanfces; se encuen-
tran muy poco explorados. Del Pulangui 6 rio Grande ya hemos
liablado en otro lugar.
En la bahia Illana desagnan el Baras, Maisin, Cucamalat,
Simuad, Sugut, Matabul, Amplajan y Tnbunse.
De los seis rios del distrito de Davao, tres son importantes:
el Davao, de ancho cauce y caudaloso, es navegable para embar-
caciones de poco calado. El Tagun y el Hijo tienen bastante
caudal de agua, y el ultimo aseguran se comunica con el Bib
tuan, lo que de ser cierto facilitaria las comunicaciones entre
las costas S. y N. Menos importantes son el Quinacot, Santug
y Sumulog, que desaguan en el seno de Davao.
LAGUNAS.
Las de Mindanao son muy numerosas y algunas de relativa
importancia por lo muy poblados que estan los terrenos inme-
diatos, y lo valioso de los productos que en los mismos se co-
sechan.
Mdlanao, entre Misamis y la bahia Illana, es muy extensa y
poblada, cosechando en sus inmediaciones gran cantidad de pa-
lais y de excelente cafe. Su extension es de 14 millas de E. a O.
y 6 de N. a S. Es muy profunda y contiene varias islas. Sus
habitantes son mahometanos.
A1 objeto de poder ilustrar la opinibn con noticias ciertas
de esta laguna, copiamos las siguientes notas de un viaje a La-
nao realizado por D. Antonio Martel y Gayangos, que acorn-
panaba al Gobernador de Cottabato D. Jose Urbano (publicado
en el Boletin de la Sociedad Geografica de Madrid},
«Despues de una gran bichara se le dijo al Sultan que sal-
dria un canonero para la bahia Illana y se traeria al Datto
Amirol nuevamente nombrado; el Sultan no solo escribio va-


— 64 —
rias cartas para los Sultanes y Dattos de aquella parte, sino que
dispuso fuera una embarcacion de su propiedad engalanada
para recibir al Datto Amirol, y en ella varios Dattos principa-
les de su rancheria; a las cinco y media de la manana salimos
en el canonero dirigiendonos a Malaban, cerca de Baras, lle-
vando a remolque la vinta del Sultan con los Dattos, que toca-
ban el agun; llegamos a Malabang, y una de las primeras cosas
que divisamos la bandera espanola izada en el antiguo fuerte
espanol, gloria de nuestros antepasados; la alegria rebosaba en
nuestros semblantes como espanoles, al considerar que hace
muchos anos dominabamos la mayor parte de esta isla; pero al
recordar esto sentiamos el que hoy no estuviesemos enteramente
posesionados de ella; sin embargo, nuestra bandera ondeaba en
la cumbre mas alta. Al NE. de Bal ulao esta el fuerte a que nos
referimos, del tiempo de Corcuera; esta fortaleza esta muy bien
conservada, la parte que mira al rio debio ser rectangular; figu-
ra que tiene lo que queda en pie; la cortina esta entera con sus
angulos en buen estado; tiene cuatro canoneras; la del S. solo
tiene dos y una la del N.; la cortina entera tendrd 30 brazas de
largo y las otras deberan tener unas 40; esta edificada en un
terreno pendiente, y a su pie salen muchos y buenos manan-
tiales de un agua muy buena, que con otrosf orman el rio Ta-
buc; por el NO. tiene nueve brazas de altura la muralla y siete
’ la cortina.
»E1 Datto Ilian vive temporadas en este fuerte, en donde
hay varias casas, pero su residencia es Ganasi, principal pue-
blo de la laguna de Lanao.
»Saliendo de Malabang, camino de la laguna, se encuentran
las siguientes poblaciones y rios: el Matuo, que lleva como
medio metro de agua; pueblo de Kalatamen, en el que no hay
casas, sino camarines para descansar los que vienen con cafey
arroz de la laguna; pueblo de Mananayo, que tiene un rio
como el Matuo; pueblo Duicaraba, tiene rio; pueblo Calana-
nuan, pueblo Puree, rio Minundas, con agua hasta la cintura;


— 65 —
pueblo Danugay, tiene rio, y pueblo de Ganasi, residencia del
Datto Ilian, hoy Datto Amirol de Mindanao, tiene su cotta si-
tuada a la orilla de la laguna de Lanao; Ganasi, por consi-
guiente, esta al S. de la laguna; Taraca esta al E.; es su sulta-
ma grande, cuyo Sultdn se llama Masisiu; la laguna es suma-
mente profunda y tiene puertos con tres 6 cinco brazas de
agua, tiene esta laguna unas ocho leguas con seis islas, la ma-
yor llamada Nuza con mas de 500 casas, esta en medio de la
laguna y es alta y plana por arriba. Toda la laguna se halla
rodeada de pueblos; siguiendo por la derecha de Ganasi, se en-
cuentra Bato con 4.000 almas, y as! sucesivamente hasta mds
de 70 pueblos; desemboca la laguna por una Canada del rio
Iligan; estas noticias, adquiridas a fuerza de ahos y de pacien-
cia, han sido ahora confirmadas, por consiguiente; es de lo mds
poblado que se conoce. Llamamos particularmente la atencion
de nuestras dignas y celosas autoridades para que con ocasidn
del nombramiento del nuevo Datto Amirol, paso grandisimo
que hemos dado para nuestro porvenir, se estudie la manera
de nombrar una comision que pacificamente explore esos cami-
nos y esa laguna, la mas rica de cuantas hay en el Archipiela-
go filipino, pues aunque no ha entrado la civilizacion en ella,
produce para exportar mas de 15.000 picos de arroz y mas de
14.000 de cafe, y contiene en su contorno mas de 100.000 al-
mas. Deseamos que no se pierda esta ocasion, y que cual la
mira principal de Mindanao, procuremos ver sus frutos, y con
una polltica conciliadora, ver los medios de posesionarse algfin
dia de la isla de Nuza.
»Siguiendo nuestra excursion, diremos que salimos de Ma-
laban con el Datto Amirol, una de sus mujeres, algunas don-
cellas y unos 30 principales moros de su rancheria; fondeamos
en Lalabuan, saltando a tierra y recibiendonos el Sult4n Adil
con muestras de aprecio, habiendo izado la bandera espafiola
en lo alto de su casa, y nos ha jurado que desea intimar con
los espafloles, y asi se lo hemos tambien prometido, haci&idole
5


60 —
presente que los espanoles desean la buena amistad con todos
y el adelanto de estos pueblos.
»Salimos de Lalabuan llegando a Polloc, donde Amirol ha
desembarcado y seguira despues para Cottabato».
Segtin el General Parrado, esta laguna tiene 460 kilometres
de superficie.
Liguasin; al SO. de la anterior desemboca en el rio Gran-
de y se comunica por varios rlos y esteros con la de Buloan.
Se le suponen 11 millas de N. a S. y 8 de E. 4 0., es poco
profunda y navegable.
Buloan; al SO. de la anterior y al S. de la de Maguinda-
nao, sus aguas van al rlo Grande, pasando antes por la de Li-
guasin, es muy abundante en pesca, profunda y navegable. Su
extension es de 11 millas de N. a S. y 7 de E. a 0.
Sapongan, en el extreme NE. de la isla, provincia de Su-
rigao, esta a bastante altura sobre el nivel del mar, profunda y
abundante en pesca, desemboca por el rlo Tubay al E. de la
ensenada de Butuan, tiene 8 millas de N. a S. y 4 de E. a O.
El Iago Linao en el interior, proximo al seno de Davao, en
el curso del rlo Butuan, siendo muy poco conocido. La laguna
de Buguey al SO. de Zamboanga entre una escabrosa sierra,
desemboca por un no muy caudaloso en el puerto de Duman-
quilas.
Aparte de las lagunas mencionadas hay otras muchas me-
nos importantes, que, por no tener noticias concretas de su po-
sicion, nos abstenemos de citarlas.
OROGRAFIA
Cuatro son las principales cordilleras de Mindanao, segun
los autores que se han ocupado de estudiar el Archipielago fili-
pino.
La primera, y quiza la mas importante, corre de E. & 0.,


— 67 —
desde la punta Oauit a los elevados montes «Rangaya», pr6xi-
mos a la bahia. «Illana» (se encuentra cortada en su curso por
la gran cuenca del rio Butuan).
La segunda corre de.N. £ S., desde la sierra de Surigao hasta
el monte «Catalan», terminando en el cabo San Agustin.
Se encuentra interrumpida como la anterior por la cuenca
de Butuan.
La terceraarranca de punta Divata dirigiendose al SE., incli-
ndndose despues al 0. hasta terminar en la bahia de Saran-
gani.
La cuarta y hltima es muy volcanica, empieza en el «Apo»
y en direccion NO. sigue a morir en el istmo de Misamis.
MONTES.
Hfisamis.—Los montes de esta provincia arrancan de punta
Maralag, al NO., cerca de la costa, marchan hacia el E. hasta
internarse en el distrito de Davao, cambian despues de direccion
al N., terminando cerca de punta Dipata, en Surigao. A esta
cordillera pertenecen los montes Rancaya, los mas elevados de
la isla, que sirven de divisoria entre Misamis y Cottabato. De
estos arranca un ramal en direccion al 0. formando la escabro-
sa sierra de la Comandancia de Dapitan.
Zamboanga.—El extenso territorio de esta provincia es muy
poco conocido fuera de las inmediaciones de la capital, lo que
imposibilita el estudio de sus extensos montes.
La mas explorada es la cordillera Polombato, que se extiende
en direccion EO., sigue por el territorio de Sibuguey volviendo
al 0. y se interna en Misamis y Cottabato. En su curso forma
las sierras de Santa Maria, Punubigan, Silengan y sierra.de Si-
buguey, entre el seno de este nombre y el puerto de Duman-
quilas en la costa SE. del distrito.
Cottabato.—Este distrito, sumamente llano, tiene pocas mon
tanas a pesar de su mucha extensibn.
La principal cordillera tiene su origen en los montes de


— 68 —
Craan, proximos a punta Bacud, se extiende formando un semi-
circulo hasta terminar en la ensenada de Linao.
En la parte N. se encuentran las estribaciones de los eleva-
dos Rancaya, donde se encuentra el monte y volcan Macaturin,
& unos 40 kildmetros del puerto de Pollok. En el centro del dis-
trito esta la tierra de Blik, recortada e independiente de las
demds.
Davao.—Sumamente montuoso y cubierto de espesa vegeta-
cion que imposibilita las comunieaciones, hace que se encuentre
poco explorado.
Los montes mas principales y conocidos son el «Apo», cuya
elevada cima se presenta siempre coronada de bianco penacho;
limita el distrito con el de Cottabato.
El Pnlpunga al 0. y el volcdnico Butulan que terminan en
punta Panguitan, que forma el extremo S. de la isla; la sierra
y monte Catalan al NO. del seno que da nombre al distrito;
esta sierra sirve de divisoria con la Comandancia de Bislig.
Bislig.—Fuera de los terrenos proximos a la costa, que son
algo llanos, esta Comandancia esta formada de una serie de
montes que se desvian de la cordillera que corre de N. a S. desde
Surigao al monte Catalan.
Desde el monte Catalan parte una sierra, que dirigiendose
al O. separa esta Comandancia y sirve de limite a los distritos
de Davao y Surigao. Otra de menos altura se dirige al S. para
puerto Balete y termina en el cabo San Agustin.
Surigao.—Los montes de este distrito se extienden desde
punta Dipata en direccion SE. hasta Talacogon, proximo al Bu-
t.uan, variando al NE. hasta la visita de Tuiabigan en la costa
Oriental, marchando hacia los montes Subonga en la costa oc-
cidental y concluyendo en punta Banajan al NO. del distrito.
Sus montes principales son Canuan, Binuanton y Conmat.


— 69 —
METEOROLOGIA.
CUM A.
La proximidad de la isla de Mindanao a la zona torrida ori-
gina el que en algunas estaciones se dejen sentir fuertes calores,
mitigados por las brisas del mar y la humedad natural del pals,
que hacen se disfrute de una perpetua primavera.
El termometro oscila de ordinario entre los 18 y 26 grados
Reamur.
Las estaciones son tres. Fria y algo htimeda la primera, se
inicia en Noviembre con la monzon NE.
La segunda, calurosa y seca, empieza en Marzo. La mayor
intensidad del calor se deja sentir en Abril y Mayo; desde esta
fecha se inicia la tercera con una gran humedad, debido a las
lluvias que se suceden con cortas interrupciones; estas son muy
copiosas y a veces motivan grandes inundaciones.
En general, el clima de Mindanao como el de todo Filipinas,
al contrario de lo que en Espaha se cree, es muy sano y agra-
dable, lo que se demuestra facilmente observando lo escaso de
la mortandad que all! sufren los europeos.
Sobre este particular, dice el Sr. Scheidnagel, que tanto y
tan acertado tiene escrito acerca del Archipielago filipino:
«Las monzones determinan y fijan con exactitud las altera-
ciones de la atmosfera, asegurando el tiempo propio de viajar
â– 6 navegar sin peligro por aquellos mares, as! como el de los va-
guios 6 temporales, que tienen lugar siempre en los meses de
Septiembre, Octubre y Noviembre; y las fuertes tormentas y
tronadas en Abril, Mayo y Junio.
, J»La brisa del mar y la poderosa vegetacion de los dilatados
bosques, asi como la manera de construir las viviendas, contri-


— 70
buye notablemente a disminuir los efectos del calor intenso de
los ray os solares.
»Se supone la existencia como enfermedad endemica y co-
mun al pais de la disenteria, y esto no es asi; pues lo que real-
mente sucede es que la juventud acepta alii en general costum-
bres que en Espana serian doblemente perjudiciales y de resul-
tados mucho mas rapidos. Lo diremos con franqueza: las copi-
tas de conac, el abuso continuado de alcoboles, el desarreglo de
las comidas y la aficidn a los amancebamientos de cierto genero,
son siempre la causa principal de la perdida del estomago y su
enfriamiento.
»En aquel clima, casi igual, se desconoce la terrible enfer-
medad de la tisis, enemiga funesta de la juventud; apenas se
tiene idea de las pulmonias ni catarros, y no se habla nunca de
los nervios.
»No quiere decir esto que la salud este alii asegurada; y es
indudable la necesidad de observar buen regimen bigienico, so-
bre todo para combatir las humedades y para no aspirar las fre-
cuentes evaporaciones de la tierra que se verifican inmediata-
mente despues de Hover*.
VIENTOS.
Las noticias de los vientos dominantes se refieren al Archi-
pielago en general, por no haberse hecho observaciones espe-
ciales en Mindanao.
Las corrientes que se observan son dos. Una con direccidn
NE., y la otra alSE. con una velocidad media anual de 3,1.
La monzon del SO. se empieza a sentir en Junio, quedando
fija para Julio, siendo floja aunque muy constante; en Octubre
empieza a decaer, estableciendose la NE., cuya epoca de mayor
fuerza es Diciembre y Enero. Sigue una epoca de vientos va-
riables del NO. NE., y algunas veces cambia al E., disminu-
yendo en Marzo con fuertes terrales.


71 —
La resistencia que las monzones del SO. oponen a los del
NE. causan grandes trastornos atmosfericos, de los cuales re-
sultan furiosos huracanes (Vaguios 6 Tifones), que con increible
fuerza arrastran todo cuanto encuentran a su paso.
El viento que determina estos vaguios se revuelve en un
espacio circular, recorriendo repetidas veces todos los rum-
bos; sus movimientos son tres: rotation, traslacion y oscila-
cion.
La velocidad del movimiento de rotation suele ser de mas
de 100 millas, aumentandose con la proximidad al eje.
La aventajada situation en que se encuentra la isla de Min-
danao la coloca fuera de la action destructora de los vaguios,
que solo ejercen su influencia en una pequena parte de la costa
Norte.
ELECTRICIDAD.
Los fenomenos emanados del fluido electrico son entre los
de la naturaleza los que con mayor intensidad se desarrollan
en el Archipielago filipino.
Probado como esta, que en las regiones equinociales las
tempestades electricas son muy frecuentes, y dada la vegetation
exuberante de aquelpais cubierto de dilatados bosques, se com-
prendeiti la violencia con que se desencadena en el el terrible
fenomeno.
Sus gigantescos arboles, que se elevan majestuosos a prodi-
giosas alturas, sirven de poderoso agente de attraction en las
infinitas convulsiones del fluido electrico, baciendo de redforos
conductores 6 pararrayos naturales que devuelven la corriente
electrica a su deposito comun.
Todos los anos empiezan hacia el mes de Mayo a sentirse
los efectos de las conmociones electricas.
En esta epoca el cielo se cubre de parduzcas nubes, que lu-
chando entre si, efecto de sus encontrados fluidos, se desgarran
con ensordecedor estruendo y continuado relampaguear, sem-


brando el terror en los habitantes, que a veces perecen a los
efectos mortfferos del rayo.
Siempre que se trate de la explotacion de terrenos virgenes,
es absolutamente indispensable preservar las edificaciones de
los accidentes electricos; solo de este modo se podra evitar su
destructor efecto, que en Filipinas ocasiona todos los anos un
crecido ntimero de victimas.
TERREMOTOS.
La heterogenea estructura de la isla de Mindanao demues-
tra los grandes sacudimientos que de modo imperecedero han
quedado impresos en su suelo, recordando aun sus habitantes
con terror el efecto de las terribles erupciones volcanicas.
En estos filtimos tiempos parece que los elementos que de-
terminan estas sacudidas de la corteza terrestre han entrado
en un periodo de relativa inaccion.
Desde 1870 en Surigao y 1871 en Cottabato, la isla de Min-
danao no se ha vuelto a conmover a los impulsos de este terri-
ble fenomeno geologico, que transforma el aspecto topografico
de los paises & los imponentes esfuerzos de la naturaleza.
^Volveran en lo sucesivo & ocurrir tales hechos seis-
micos?
Quien sabe: los terremotos son producidos por los vapores
y gases desarrollados bajo las capas subterr£neas, que al encon-
trar obstaculos a su salida ponen en juego su fuerza expansiva
y destruyen cuanto a su paso encuentran.
Pero este desahogo de la naturaleza, de efectos desastrosisi-
mos al exterior, puede precaverse por virtud a los seismbgrafos
y seismometros, que al anunciar la tension de los vapores inte~
riores, los pequenos movimientos que estos producen, precur-
sors de otros mas importantes, indican la mayor intensidadde
tales fenomenos seismicos en un plazo breve, v por lo tanto la
posibilidad de nuevos y mas intensos terremotos y los medios
de precaverse de ellos.


— 73 —
^Se han adoptado por el Ministerio de Ultramar en Minda-
nao tales precauciones?
VOLCANES.
A1 ocuparse el Sr. Ingeniero Inspector de minas en el Ar~
chipielago, Sr. Centeno, de los volcanes de la isla de Minda-
nao, da un luminoso informe que por su valor cientifico co-
piamos:
«En la isla de Mindanao aparecen tambien como en la de
Luzon, los dos sistemas perfectamente definidos, corriendo el
que nos ocupa ahora por la parte occidental de la isla, A lo lar-
go de la cordillera Illana, cuyas faldas occidentales forman la
costa de la bahia del mismo nombre, en donde hemos recogido
gran cantidad de rocas volcAnicas (traguitas, folonitas, etc.),
procedentes, sin duda, del gran volcan Macaturin en la misma
cordillera, que ha tenido epocas de prodigiosa actividad en el
siglo pasado, lanzando enormes bloques de conglomerados de
diversas rocas igneas, como las que hoy se ven en el puerto de
Pollok, distante 7 leguas del volcan. Es presumible que si-
guiendo la linea determinada por los volcanes «Canlaon» en la
isla de Negros y Macaturin en Mindanao, se encuentren en el
interior de esta abundantes indicios volcanicos que corroboren
la continuacion de la gran linea que venimos senalando; pero
nada puede afirmarse todavia con seguridad, porque las noti -
cias que del interior de Mindanao se tienen son tan vagas e in-
ciertas, que ni aun pueden servir para aventurar una opinidn.
Por nuestra parte hemos recorrido el rio Grande hasta Matin -
cauana, distante 166,50 kildmetrosde su desembocadura, y he-
mos podido observar muchas colinas conicas, como las de Cotta -
bato, que nos ha animado a sostener nuestra opinion.
»Las cordilleras de Sagut y Apo son las que determinan la
region volcAnica de la isla. En sus estribaciones se encuentran
numerosas rocas que por su constitucidn demuestran la proce-
dencia volcAnica; el carAeter.de los habitantes por una parte y


— il-
ia aspereza del terreno por otra, han impedido reconocer los
focos en actividad que existen en la cordillera de Sagut para
poder apreciar la afinidad que existe entre las rocas encontra-
das y las que proceden de dichos focos.
»Por la parte de Cottabato el terreno demuestra con claros
indicios el levantamiento gradual que en el se esta operando, y
es probable haya dado lugar a la formation de una gran parte
del Delta del rio Grande de Mindanao. Entre esta region y Da-
vao hay tambien claros indicios de haber exisfcido volcanes ac-
tivos, aparte del majestuoso Apo, que se encuentra proximo a
Davao, y a unos 113 kilometros de Cottabato.
»Reconocido este volcan en 1880 por el Gobernador de Da-
vao Sr. Rajal, calcula su altura en 3.130 metros».
En el distrito de Buhayen, al NO. de Zamboanga existe otro
volcan que no ha tenido eruption alguna desde 1640.
En la isla de Camiguim, situada en la costa N., que perte-
nece al distrito de Misamis, existe otro, cuya primera eruption
fue en 1871.
Existen varios mas insignificantes, pero de los cuales no se
tienen mds noticias que las comunicadas por los naturales, que
aparte del poco credito que se les pueda dar, resultan muy in-
ciertas y contradictorias.
mineralogIa
No obstante lo poco explorado que se encuentra el subsuelo
de Mindanao, merece el mayor interes la inmensa riqueza mi-
neraldgica que, segtin todos los indicios, encierra en su seno.
A pesar de existir grandes yacimientos hulleros en Surigao
y Sebuguey, y una extraordinaria abundancia de azufre en las
inmediaciones de los numerosos volcanes de Mindanao, la ma-
yor riqueza mineralogica de esta isla reside en la vastisima ex-
tension de sus terrenos auriferos.
Colocada la isla de Mindanao en la gran faja 6 zona deter-
minada por California y Australia, se halla dotada por la natu-


—- 75 —
raleza de la misma riqueza aurifera que distingue a los men-
eionados pafses.
Los abundantes criaderos del codiciado metal se encuentran
en la parte N., en los terrenos comprendidos. por las provineias
de Misamis y Surigao.
En la primera de las provincias citadas, el oro se presenta
ordinariamente en terreno de aluvidn y en cuarzo aurlfero muy
rico y abundante.
Los puntos de mayor produccion en esta provincia son
Pighoulugan, cerca del rio Cagayan, Iponan y Pigtao, habien-
dose encontrado en los lavaderos que tienen los naturales en
estos ultimos pueblos, pepitas que pesaban de 75 a 115 gramos.
En la provincia de Surigao los terrenos auriferos compren-
den la mayor parte de su superficie.
Para poder dar una completa idea de la inmensa cantidad
de oro que atesoran los terrenos de esta provincia, citaremos el
informe emitido, al tratar de este particular, por el ingeniero
inspector del ramo de minas D. Jose Centeno.
Dice dicho senor: «Las explotaciones mas notables que se
han llevado a cabo en Surigao, son las de los montes Caninon,
Binutong y Cansostral, a una jornada del pueblo. El terreno de
estos montes lo constituyen las pizarras talcosas, muy alteradas
y la serpentina. En las primeras se encuentran filones calizos y
cuarzosos desde media a tres pulgadas, en las cuales, especial-
mente en los calizos, se ve el oro mezclado con piritas de hierro
y cobre, galena y blenda, observandose en ellas la notable cir-
cunstancia de que los mds metalizados siguen siempre la direc-
cion EO., al paso que las mas pobresylas completamente este-
riles siguen otras diferentes. Las labores que hasta ahora se han
ejecutado en ellas son todas muy superficiales por la abundan-
cia de aguas que d ellas afluyen, y se ignora, por lo tanto, la ley
que en profundidad siguen. S61o ha podido observarse que en
algunos puntos suelen presentarse partes sin vestigio alguno de
mineral, seguidas de otras de gran riqueza, como si en su for-


— 76 —
macion se hubiesen establecido varios centros de cristalizacion.
En uno de los filones de Caninoro se han encontrado algunas
de estas concentraciones, que han producido en una longitud
de dos palmos hasta 80 taeles de oro (1).
»No podemos calcular la produccion anual de oro en este dis-
trito por falta de datos. Una parte se emplea en joyeria en la
localidad y provincias inmediatas, y del resto hacen un pe-
queno coinercio multitud de chinos y mestizos, sin dejar ras-
tro alguno que pueda dar idea ni aun aproximada de su impor-
tancia.
»Ademas de la gran exportacion que se hace de este metal,
los naturales se valen de el para suplirla moneda en sus juegos
y transacciones, teniendo tai aficion a esta lucrativa industria
que es muy corriente verlos trasladar sus pueblos & donde en-
cuentran lavaderos que den abundante rendimiento».
En el distrito de Surigao, al NE. de la gran isla que nos
ocupa, se han descubierto reeientemente afloramientos de car-
bon a poca distancia de la costa.
En el Museo Biblioteca de Ultramar, que tantas cosas utiles,
tantos objetos valiosos para el estudio y conocimiento de nues-
tras colonias encierra, principalmente en lo que respecta al Ar-
chipielago filipino, existe un manuscrito que por lo importante
copiaremos a la letra. Dice asi:
«Memoria del criadero de hulla en el segundo distrito de
Mindanao, al SE. del pueblo de Naanan y unas 7 leguas del ba-
rrio de Manticao, jurisdiccion de dicho pueblo, lugar del cria-
dero. Se encuentra este en un cerro situado al S. del rio llamado
Diquiran, a una altura de 20 metros, donde aparece una beta
de carbdn, cuya direction es de E. a 0. con una inclination de
N. a S. de 25°, encontrandose otra ascendiendo en la misma di-
reccidn, cuya clase es superior a la primera, en una inclination
de 50°, siendo su altura sobre el nivel del rio Diquiran de unos
40 metros. Camino: en tiempo de secos se puede recorrer .el tra-
il) El tael pesa proximamente 1 */4 onzas.


— u —
yecto que media entre el barrio de Manticao y la montana 11a-
mada Balagonon, £ caballo, cuyo trayecto medira unas 2 leguas
por el leclio del rio llamado Naanan; en la estacion de aguas se
puede hacer este camino en carabao. La montana Balagonon
fcendra una legua de camino muy pendiente, encontrandose como
& la mitad de su ascension un caballete, centro de precipicios
muy imponentes por su profundidad, siendo su descenso por
el O. algo mds suave, pero no obstante es muy peligroso para
caballo».
«Despues de descender la montana indicada se encuentra
el rio Diquiran y hay que marchar por el mismo, contra su co-
rriente y con rumbo al E. una milla, y despues hay que dejar
este y tomar un arroyo con rumbo al S., y a 2 millas se encuen-
tra el cerro y criadero antes dicho».
«E1 tiempo empleado en recorrer el trayecto indicado, al
paso acelerado del indio, es de cuatro horas».
«E1 expositor del carbon, D. Leopoldo Ferrer. Se desea tener
acciones para la explotaci6n».
A este documento, que se encuentra en el estante 2, ta-
bla 5.a, nhm. 1.844, acompana un piano del criadero que se cita.
FAUNA
Pocos son los estudios hechos hasta ahora en Mindanao de
tan importante ramo de la ciencia; casi todo lo escrito sobre
este particular se refiere a noticias inciertas, sin que pueda ha-
cerse un estudio completo interin no se exploren los extensos
valles que banan los rios Butuan y Grande de Mindanao y la
abrupta cordillera de Rangaya, en cuyos territories indudable-
mente habitan animates cuya existencia es hasta el dia desco-
nocida, 6 al menos solo se tiene como hipotetica.
La fauna de estas islas, como en el resto del Archipielago
filipino, resulta pobre en parangon con las de otros paises veci-


— 78 -
nos que, sin ser de mayor extension ni de mejores condiciones
climatologicas, cuentan con un infinito numero de variedades
desconocidas en este Archipielago.
mamIfbros.
Monos (changos 6 machines en Filipinas) muy numerosos
y variados; los machines son muy corpulentos y fieros; en 1882
hemos visto en la isla de Bongao a varios marineros indios que
salian por el bosque sin armamento, volver al destacamento hu-
yendo de la acometida de una bandada de machines; se supone
pertenecen a la familia del orangutan.
Los hay mas pequenos, de piel blanca y brillante, negros,
de pelo muy lanudo y cara inteligente y otras variedades que se
diferencian en muy poco de las ya mencionadas.
Estos animates se reunen en grandes bandadas, armando
tales griterlas que se hace insoportable su vecindad.
El indio los persigue con encarnizamiento por los grandes
destrozos que hacen en los sembrados; cuando la hembra esta
criando, lleva siempre al hijuelo agarrado en forma de faja en
la region abdominal; si se coge la madre, se aprieta el pequenm
de tai modo a eila que cuesta trabajo separarle.
Elcaguag.—-Especie de mono alado, que puede considerarse
como murcielago de gran tamano; su vuelo es corto; es bastante
apreciado por su piel, cubierta de pelo sedoso de muy variados
colores.
Paniques. — Murcielagos de gran tamano, muy abundante en
las islas; hay una variedad que hace sus correrias durante el
dia; son de carne fina, apreciadisima por el indio.
Los carniceros carnivoros estan poco representados en Min-
danao, lo mismo que en el resto del Archipielago. Solo se en-
cuentra el Miro (Paradoxius) y el Galoug, que causan mucho
dafio en las plantaciones de cafe; este ultimo esta dotado de una
pequena bolsa, de donde segrega una materia semejante al
almizcle..


Los roedores son muy escasos, no tanto en variedades como
en numero, lo cual no ocurre en todo el Archipielago, pues en
las Calamianes hay afios que destruyen las cosechas, pasando
de unas a otras islas en grandes bandadas.
Tambien existe una variedad de muy poco tamano, y que
al perseguirlo arroja un agudo chirrido: es comun en todo el
Archipielago.
Tagua d ardilla.—Existen varias especies: la mas notable es
la ardilla voladora, de cola parda y gris, con motas blancas; se
sirve de la piel que le sobresale en los costados para dar su
vuelo 6 salto.
Tampoco son muchas las variedades de paquidermos. El
caballo importado de Espana existe en gran numero, pero de
poca alzada; a pesar de esto, es de excelentes cualidades por
su fuerza y resistencia, y tan duro de casco que no necesita
herradura.
El/aWz muy abundante.
puer co-ciervo, que solo existe en Mindanao, muy facil de
cazar por su poca resistencia en la carrera.
El cerdo comun abundantisimo en todo Filipinas, donde
presta un oficio a que debieran poner coto las autoridades.
En Zamboanga repugna verlos recorrer las calles cubiertos
de inmundicias, haciendo las veces de vertederos cloacales.
Los rumiantes tienen mejor representacidn que los paqui-
dermos, siendo mayores sus variedades y de m&s util apli-
cacion.
La raza vacuna se divide en dos ramas de muy distinta
procedencia: la una, originaria de la Peninsula, conserva sus
caracteres distintivos, hasta la bravura, aunque en menos esca-
la, como se ha probado en las numerosas corridas celebradas
en Manila. La otra variedad es la indiana, con joroba y cuer-
nos retorcidos. Todas son de mucha utilidad y de carnes niuy
sabrosas.
Los carneros y cabras existen, aunque en muy reducido mi-


mero; donde hay mayor cantidad de estas liltimas es en las ran-
eherlas de los moros, que crian la cabra como objeto de vene-
racibn.
El carabao (bufalo), animal muy corpulento y el que mayo-
res servicios presta en el pais, es de color negro parduzco con
el pelo muy escaso, estd, armado de grandes astas en forma de
media luna que siguen la direccion del frontal del animal. Su
gran fuerza y resistencia le hace muy apreciable para las fae-
nas agricolas. Como anfibio que es, gusta en extremo revol-
carse en el fango 6 estar metido en el agua. Su linico alimento
es el pasto. Cuando son pequefios les taladran la ternilla de
las fosas nasales, pasandoles un cordel que hace luego el oficio
de riendas para guiar el animal.
Cuando se encuentra en estado salvaje en el monte es hero
y temible por su extremada ferocidad.
El carabao se emplea para vadear los rlos, y de este modo li-
brarse de las asechanzas de los terribles saurios. Para efectuar-
lo, el indio monta sobre el lomo, y con una mano recoge la
cola levantandola; con esto evita que el animal se zambulla en
el agua y consigue poderlo guiar mejor.
El ciervo abunda mucho en las islas; sirve de exquisite
alimento & los naturales, que hacen de su carne una especie
de conserva salada 6 al humo, a la que dan el nombre de
tapa.
En las aguas de Mindanao abunda el dugong, mamifero
del orden de los ceUceos, cuya carne es muy apreciada por los
indigenas.
AVES,
Como en los mamlferos, Pilipinas presenta mas escasas va-
riedades ornitolbgicas que los palses inmediatos; & pesar de
esto hay familias esplendidamente representadas, tanto por su
variedad como por la hermosura de su brillante plumaje.
Las aves domesticas se encuentran en condiciones muy se-


- 81 —
mejantes a las de Europa. Abundan las gaTlinas, patos y polo-
mas, que, aunque de menor tamano, son de carne muy exqui-
sita.
El pavo se halla domestico en Zamboanga, y se asegura que
en Mindanao los hay en gran numero en estado silvestre.
El pato se utiliza, no s61o por su carne, sino por los huevos
que, cocidos, son uno de los manjares que ma's agradan al in-
dio; los vende en las galleras, pintados de colores, donde hacen
gran consumo de ellos.
Las aves de rapina son muy numerosas.
Aguilas.—Las hay de muy extraordinaria magnitud, de co-
lor gris, y las alas y cola muy obscuras.
El lauing, parecido al dguila, de gran tamafio y fuerza.
El&w/w, de mucho tamano y hermoso plumaje.
Las trepadoras estdn representadas por una numerosa va-
riedad de papagayos, cotorras, carpinteros y otras; la mds no-
table es el loro llamado de siete colores, en el que sobresale
el encarnado; es pequefio, pero de hermoso aspecto por la fir-
meza y brillantez de su plumaje.
La catala, especie de guacamayo, de plumaje bianco y muy
rara vez con pintas amarillas: las hay de dos clases, pequefias
como una paloma y de tamano igual d una gallina; estas suelen
tener el penacho amarillo y encarnado; son muy faciles de do-
mesticar.
Tucan 6 carpintero: tiene el pico muy agudo y resistente y
de el se vale para abrir el nido en el tronco de los drboles, y por
el ruido que produce semejante al martillo. ha recibido el nom-
bre de carpintero.
El barbudo, sabucot y otros, parecidos d los cuclillos, que
nunca abandonan los bosques.
Las gallinaceas son abundantisimas y estdn representadas
por inmenso nfimero de variedades.
La mas notable es el tabon, que vive siempre prdximo d las
playas donde deposita sus huevos para la procreacion; esto lo
6


— 82 —
ejecuta de un modo muy original. Empieza por escarvar en
la arena un hoyo bastante prof undo, donde va depositando los
huevos; cuando tiene hecha la postura, valiendose de las alas
y andando para atrds, vuelve' la arena & su posicibn primitiva,
hasta formar un montbn muy parecido & los que se encuentran
en las carreteras para conservar la grava. Cuando el polio sale
del huevo, atraido por el canto de la madre, se vuelve con las
patas hacia arriba y empieza & escarbar hasta salir de su en-
cierro.
En esfcos animates todo es particular y raro; con ser su ta-
mano mucho menor que una gallina, los huevos, que son exqui-
sitos, tienen mas volumen que los de una pava.
Los labuyos 6 galios silvestres, de menor tamano que los do-
mesticos, son muy numerosos y abundan en los bosques.
Palomas.—La llamada curucuru, con la cabeza color pur-
pura.
El gura 6 pichon coronado y el batobato dongon, de mucho ta-
mafio y variado plumaje.
La de punalada, que recibe este nombre por la mancha roja
que ostenta en el pecho, y las de orejon y de anteojos.
El balor, muy semejante a la torcaz de Espana.
La tortola, bato-bato munti y otras, todas de muy variados
colores, desde el bianco ceniciento al negro; son de carne blanca,
muy agradable al paladar.
El calao, del orden de los paseres, es uno de los animates
mas raros que se encuentran en Mindanao. De gran tamano e
inofensivo; tiene un canto muy monotono, y cuando se reunen
varios arman un ruido infernal.
Estan provistos de un enorme pico que les sube hasta el crd,-
neo, afectando la forma de capacete, resultando desproporcio-
nado con el cuerpo, que no serd, mucho mayor que una gallina.
Su vuelo resulta corto y pesado, no obstante la abundancia de
su hermoso plumaje rojo y gris.
Las dnades abundan de muy diferentes tamanos, encontran-


83 —
dose desde el pato real, negro y bianco con cabeza roja, hasta
el pequefio y chilldn, que habita en los manglares.
El martin pescador y martin cazador, que se alimentan de
peces e insectos.
La garza vive siempre en los rios, pantanos, y en la pla-
ya son muy numerosas y de largas patas y cuello prolongado:
presen tan el mas raro aspecto cuando se las ve posadas tran-
quilamente sobre el lomo del carabao mientras este est& pas-
tando.
Los palmipedos abundan extraordinariamente en Mindanao,
donde la mucha humedad de su suelo se presta de modo admi-
rable al sistema de vida de estas aves; entre sus numerosas es-
pecies citaremos el culisi, la aurega, el pato de monte y el peli-
oano, ave de gran tamano y hermoso aspecto por su bianco
plumaje y majestuosos movimientos: gusta de las orillas de los
rlos, por mas que lo mismo busca el alimento en agua dulce que
en la salada.
En Zamboanga se ven muy hermosos ejemplares.
Existen otras muchas clases de aves que por su utilidad he-
mos de mencionar.
La golondrina (aleyon salangane), de muy poco tamano y de
cuyo nido gelatinoso extraen los chinos un delicioso manjar.
El nido lo fabrican en cavernas u otros sitios libres del paso del
hombre; pero el indio, aguijoneado por el interes, lo busca en
los sitios donde ya supone que existen, descolgandose a veces
de grandes alturas en los acantilados de las costas, suspendidos
de delgadas cuerdas de bejuco.
La codorniz, aunque algo mas pequefia que la de Espafia,
abunda en los sitios donde hay sementeras de arroz.
Lamaya.—Especie de pequefio gorridn, que como el anterior,
abunda de un modo fabuloso; se reunen en grandes bandadas, y
vistas de lejos, por su pequefiez, mds parecen insectos que aves.
Otros, sin ser de utilidad inmediata, podrlan ser objeto de
un activo comercio por la hermosura de su plumaje, que indu-


- • 84
dablemente tendria aceptacion en el comercio para la aplicacion
del adorno de sombreros.
El cliupaflor es sumamente pequeno, de variados colores y
pico negro muy largo; se mantiene del jugo de las flores.
Pajaro mosca, pipis y motacillas, diminutos pajarillos de va-
riados y brillantes colores; abundan mucbo en todo el pais.
Los azucareros, notables por la extraordinaria belleza de su
plumaje que varla entre rojo, purpura y los distintos matices
del verde y azul sobre el fondo obscuro aterciopelado de la plu-
ma pequena que le cubre el cuerpo.
REPTILES
Especie numerosisima y prodigiosamente variada.
Entre estas hay algunas que reportan al hombre gran utilidad*
El carey, del orden de los quelonios; tortuga de gran tama-
fto, apreciada por lo valioso del espaldar que lo cubre; este es
transparente, de color amarillo, jaspeado de otros mds obscuros;
su magnitud es grande, pues a veces tiene mds de medio metro
de largo. Hacen las posturas de sus huevos en la arena de la
playa, ocasibn que aprovechan los naturales para poderlos coger
con suma facilidad, volcandolos con las patas hacia arriba. A la
vez se aprovechan de los huevos, que son un rico manjar.
Los saurios son abundantisimos, tanto en el mar como en los
rtos, esteros y lagunas.
El caiman, terrible animal que llega a alcanzar un tamafio
gigantesco (5 a 6 metros de largo y hasta medio de ancho), causa
infinidad de victimas entre los indios.
Es de aspecto repugnante y de una ferocidad extremada,
teniendo especial predileccibn por los perros, a los que acecha
en el momento que los siente proximos.
Algunos indios cazan el caiman en su propio elemento: para
bsto se arrojan al agua armados de un fuerte bolo y de un trozo
de madera dura afilado por los dos extremos.
Cuando estan cerca del caimdn y abre este la boca paraen-


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gullirle, el cazador introduce el brazo armado con el palo, cub
dando de que los extremes afilados se apoyen cada uno en una
tnandlbula, impidiendo de este modo que pueda cerrarla, y en
-esta forma le hacen morir ahogado.
Estos animales serfan muy numerosos, d no ser porque el
padre encuentra en los hijosun apetitoso manjar que consume
â– con frecuencia, a pesar de los cuidados dela madre.
Chacon, pequefio lagarto inofensivo que sdlo gusta de los
lugares habitados: tienen un canto extrano, pues consiste en
repetir su nombre de un modo mondtono y acompasado; sus
ufias son finas y agudas y de ellas se valen para andar por la
pared, el techo y cualquier otro sitio por piano que sea.
Para desterrarlos de un punto donde se hagan molestos no
hay cosa mejor que el humo del tabaco, con el que se asfixian
y mueren.
Iguana, lagarto grande verdoso que abunda en los rfos: es
inofensivo, excepto una variedad del rfo Grande, que es tan te-
rrible como el caiman.
Dragon volador, lagarto pequeno que tiene adherida a la es-
palda dos alas membranosas, de las que se vale para dar cortos
vuelos. Se dice ser venenosa su mordedura.
Sagita, muy parecido al anterior: hay quien cree que es una
pequena eulebra que, provista tambien de alas, vuela cortos
trechos. Tambien se dice ser venenosa su mordedura.
Dahon-palay (hoja de arroz), nombre aplicado por el pare-
cido que tiene con la hoja de esta planta, entre la cual se crfa.
Es de poco mds de un palmo de longitud, de cabeza triangular
achatada y cubierta toda ella de menudas escamas. La picadu-
ra, si no se acude d tiempo a cauterizarla, acarrea una fuerte
calentura que termina con la muerte.
Alitnolang y San Diego, muy parecidas a la serpiente negra
del Indostdn. Su veneno es tan activo que causa la muerte casi
inmediata d la picadura. ,
El genero Pithon es muy numeroso en Mindanao.


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o de los vertebrados en las aguas de
son de las mismas especies de los co-
tanosos.
Tsi.un. floas).—Son de colosal tamano, viven en terrenos pan-
in cavernas profundas y enroscadas a lo's arboles, desde
donde acechan el paso de cualquier animal en el que puedan
hacer presa. Algunas alcanzan 20 varas de longitud y hasta
media de diametro.
Naja 6 serpiente de anteojos; pequena e inofensiva, le viene
este nombre porque su cuello esta cubierto de un dibujo pare-
cido & unos anteojos.
Bdbas, completamente inofensivas, habitan en poblados y su
longitud nunca excede de 3 a 4 varas.
Los bactracios estan representados con profusion en todo el
pais; se multiplican de un mo do prodigioso; asi es que en el mo-
menta que las lluvias forman la mas pequena charca, surge un
mlmero infinito de ranas que ni de dia ni de noche descansah
en su monotono sonsonete, haciendo insoportable su vecindad.
PECES.
este ,
gran :
el Atlantico, con las variaciones consiguientes al cli-
ma y constitution del fondo del mar en que viven, elementos
es indudable concurren de un modo directo a las variacio-
que en ellos se observan.
El Solo centrum.—De bermosos colores, rojo, dorado y pla-
teado.
Mesoprion.—Especie de besugo de gran tamafio.
parecido al boqueron; el indio lo sala y prepara
como las anchoas.
Sal/monete, es muy abundante y exquisito al paladar.
Cofre.—Su piel dura y huesosa opone una gran resistencia;
es muy parecido al lenguado.
Bompe candados.—Muy semejante a la pescadilla, mas alar-
gado que £sta, pero su carne blanca y suave le da una gran se-
mejanza.


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Taraquito, igual al bonito de Espafia.
Atun, abunda en aquellos mares, por mas que no sabemos
el nombre con que lo distinguen en Filipinas.
Mugil, de regular tamano y sabrosa carne. La propiedad
que tienen estos animales de acudir al resplandor del fuego la
aprovechan los filipinos para pescarlos sin gran trabajo: encien-
den hogueras en las vintas y en la playa, y cuando acuden los
clavan con el arpdn. Otras veces emplean una red con bolsas
donde caen los peces al saltar.
En Mindanao encienden en la playa hogueras 6 forman
hachas con maderas resinosas, con lo que lo atraen & la orilla y
entonces el pescador le clava el arpon y lo recoge.
El volador, pescado que no excede nunca de una tercia: debi-
do al gran desarrollo de sus aletas se elevasobre lasaguas y vuela
un largo trecho. Alguftas aves aficionadas asu carne lo esplan
y lo cogen al dar el vuelo; otras veces se elevan tanto que vie-
nen a caer en las cubiertas de los barcos. Nosotros hemos tenido
ocasidn de examinar algunos de estos en el viaje & Filipinas, pues
en los dlas de viento eran muchos los que caian a cubierta.
Tiburon.—Este sanguinario animal, que vive a costa de sus
congeneres, es abundantisimo en los mares del Archipielago.
Los indios lo comen cuando es pequefio, y si es de gran ta-
mano aprovechan las aletas y cola que son objeto de comercio
para exportarlo a China, donde sacan de ellas una gelatina muy
apreciada como alimento.
Tintorera.—Tambien abunda mucho; sacan de ella los mis-
mos beneficios que del tiburon.
Pez sierra y Pay a.—De gran tamaho, del que se sacan bas-
tones muy apreciados, y a los que el indio atribuye extranas
virtudes.
Bogoon.—Pececito que no pasa de un decimetro de largo; se
coge en cantidades fabulosas, y despues de salado y envasado
en tinajas es objeto de un importante trdfico.
Por filtimo, mencionaremos el curioso dalag, con el cual


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acontecen fendmenos que demuestran la extraordinaria vitali-
dad de este animal.
A1 secarse algunos pantanos y arroyos donde estos habitan
se quedan aletargados en el fondo, y cuando al cabo de algunos
meses vuelven las aguas, el dalag recobra la vida, volviendo a
su anterior estado.
Algunas veces el indio no tiene necesidad de pescarlo; como
se produce abundantemente en las sementeras de arroz, donde
hay una capa fangosa en vez de agua, en la que el pescado cir-
cula con dificultad, mata a palos los que necesita para sus co-
midas.
. Su carne, aunque inslpida, es blanca y constituye un man-
jar agradable y sano.
Cuando eb indio quiere dotar a sus sementeras de este pes-
cado, hecha la semilla, como ellos dicen, que consiste en soltar
vivos en el fango unos cuantos de estos, y desde entonces sabe
que no le faltara dalag en el momento en que llueva.
Las sardinas abundan extraordinariamente en todo el S. del
Archipielago.
En resumen: es tai la abundancia de pescado en las aguas
filipinas, que alii la industria de conserva, tan prospera en las
costas gallegas, encoritraria una segura prosperidad, d'ada la
abundancia y baratura de la primera materia y su excelente
calidad.
ANILLADOS.
Este, que es uno de los cuatro grandes grupos 6 tipos en
que los zodlogos dividen al reino animal, vertebrados, anillados,
moluscos y zodfitos, abunda mucho en las islas Filipinas.
Los anillados, asimismo denominados, articulados y ento-
mozoarios, se subdividen en nueve clases: insectos, miri&podos,
aracnidos, crustdceos, anilidos, helmintos, turbilarios, cestdides
y rotalarios.
La fauna entomologica, 6 sea la clase de los insectos, cuenta


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con una representacion brillantlsima en el Archipielago, exis-
tiendo en el especies correspondientes a los diez drdenes en quo
se dividen: coledpteros, ortdpteros, neurdpteros, himenopteros,
cepidopteros, hemlpteros, dlpteros, replpteros, parasitos y tesa-
meros.
Entre los coleopteros, orden el mtis numeroso de la clase de
los insectos, son dignos de mention como habitantes de las islas,
las familias escaralecidos, malacodirindos y cerambicidos, cuyas
especies mas notables son los llamados escarabajos y los lucio-
los 6 lampiridos, vulgarmente conocidos bajo el nombre de gu-
sanos de luz, que con su vivisima fosforescencia convierten a
los bosques durante la noche en fantasticas irradiaciones de lu-
ces esplendentes de colores caprichosisimos y diversos.
El orden de los ortdpteros encierra terribles enemigos para
el agricultor filipino, que, como los porfienlidos 6 tijiritos, causan
grandes danos en huertas y jardines; los blatidos, corredores 6
cucarachas, por demas abundantes, hasta constituir una plaga
verdadera que puebla de huespedes incomodos las casas y los
buques; los mtintidos, fasnudos, locustidos 6 saltamontes, grili-
dos y agrididos, voraces por demas, singularmente los ultimos,
una de cuyas mds daninas especies, la llamada langosta, oca-
siona algunos estragos en los campos filipinos.
En la provincia de Manila existe un pdjaro llamado Martin,
propio de la regidn Indica, el cual causa-dafios de consideraeidn
entre las langostas, toda vez que de ellas exclusivamente se ali*
menta. Por lo tanto conceptuamos importante que por el Minis-
terio de Ultramar se adoptasen aquellas medidas necesarias para
que esta agriddfaga avecilla se extendiese por la isla de Minda-
nao, donde el voraz agridido destruye instantaneamente leguas
y leguas de frondoslsimas plantaciones.
A1 orden de los heuropteros pertenece el Termes Monocerus,
denominado tambien Anay A hormiga blanca, que es un insecto
notable, en cuya parte alta lleva tres ojuelos, hallandose armado
de durlsimos dientes en forma de tenazas, con los cuales des-


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truye en pocos instantes maderas, ropas, papeles, libros, etc. La
tinica madera que no ataca es el molave por su amargor y du-
reza extremada.
Las costumbres del Anay, terrible insecto para el indio fili-
pino, son en extremo curiosas y dignas de ser conocidas por el
colono peninsular, contra cuyos horrorosos estragos ha de adop-
tar gran ntimero de precauciones. El Anay habita en sitios hu-
medos, construyendo con arcilla viviendas del tamafto de un
hombre, tan duras y tan fuertes que un carabao puede pasar
por encima de ella's sin que sean destruidas. Interiormente se
componen estas habitaciones de celdillas separadas por tabiques,
donde las hembras, llamadas por los indios Reina de las hormi-
gas, deposita los 80.000 huevecillos que corno resultado de la
cdpula arroja al exterior. Aunque el Anay destruye todas las
maderas, excepto unas cuantas por su amargor y dureza, la que
con mas placer destruye es la del pinabete.
De los Himmopleros, las familias mas conocidas en Filipinas
son los Heterogmidos u hormigas y apidos 6 abejas. Las hormi-
gas constituyen huespedes incomodos y molestos en las casas y
dahinos para la agricultura, y las abejas proporcionan a los sal-
vajes y a los indigenas grandes ganancias con la cera y la miel
que producen en los bosques, en cuyos arboles viven.
Entre los lepiddpteros 6 mariposas notables por sus matiza-
dlsimos colores, se encuentra el gusano de la seda, que aunque
-podria ser susceptible de grande y provechosa explotacion, no
do es A causa de que los vaguios y tormentas no lo dejan vivir.
De los Hemipteros se conocen en Filipinas sobre 550 espe-
cies, entre las cuales se encuentran las chinches y cigarras, asi
como los pulgdridos, notables por ostentar vivos colores, llevan-
do sobre las alas manchas en forma de ojos como los que se
ven en la cola del pavo real.
’ Los mds numerosos de todos los insectos filipinos son los
dipteros, ripipteros, parasitos y tisameros, los cuales constituyen
enemigos temibles para el hombre, mamlferos y aves. Entre los


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,. MINDANA . O . . . . SU HISTORIA ' Y GEOGR!FA POR JOS NIETO AGUILAR (]ON UN PROLOGO DE 1 DON FRANCISCO MARTN ARRE MADRID \, IMPRENTA DEL CUERPO ADMINISTRATIVO DEL EJRCITO, 189-1-" '

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Donated to the SCHOOL OF ORIENTAL AND AFRICAN STUDIES by the -~ .... . r. 'V '1 f) \ ""'late DR IFOR B POWELL .

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MINDANA o ~\ ' SU HISTORIA Y GEOGRAFA POR . ! JOS NIETO AGUILAR ., CON UN PROLOGO . DE ' . DON FRANCISCO MARTN ARRE SOAS 1510659 2 1 1111 11111111111111 l l/111 111111 11~ 1111 1 1111111 1 I ~ 1 1 11111 / I 1111 a 30215 0 )5]05592b . ' ' MADRID IMPRENTA DEL CUERPO ADMJ:-.ISTRATIVO DEL EJRCITO. 1894 . t .,

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~ne-ia/ . flff c/ ~nfa JI ~?6, Raras veces, Excrno. Sr., dedicatoria algitna se elev corno en la ocasin Jjresente, desde nwdesto nivel la elevada posicin de conspicua personali dad, sin qite fitese gitiada por interesada 1ni1~a. Esto, qite al fin no {itera de extraf1,ar en Espaa, donde la plitrna, bien nial nianejada, se consider siernpre como patri1nonio casi exclitsivo del necesi tado de bienes de fortuna, no es aplicable m en el presente caso. Educado desde nnty joven, casi mi nio, en la 1itda franqueza qite con moralidad ejemplar cons tititye hbito inseparable del soldado, no p1etendo con esta dedicatoria el apoyo del hornbre superior, cityos talentos, aquilatados ya en las l~tchas polti cas, le han conqitistado posicin envidiable en las nis altas esferas gitbernamentales, sino ' demostrar as mi afecto respetuoso al niilita1 bi.zar1, qite rodeado de rnerecidos p1estigios y del car_ifw ele sits sitbordinados constititye itna legtirna espentnza para el Ejrcito. Dgnese pites! .Exrno. Sr., aceptar este testimo . riio de respetitosa _ consideracin ' ele sit af ectsirno sitborclinaclo y s. s. q. b . s 1'fl ? fito ~ttti

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! /' \ 1 ... . '

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Un soneto me manda hacer Violante y en mi vida me he vHit en tl aprieto, ~ijo fa:noso y ,notable poeta en no menos famoso y notable, sone. t. En ms grav' e y verdadero aprieto me veo yo, que no soy famoso ni notable, ni tengo la ms remota esperanza de serlo ;;:rnnque !llil aos viva y muchas cuartillas emborrone, al encontrarme en el caso de ser prologuista de un libro de indudable mrito, porque el Fnix de los ingenios espaoles, aunque otra cosa dijera al escribir el soneto que le mandara hacer Viofante, haba enriquecido con otros muchos la poesJa castellana, y ste ser de verdad e l primer prlogo del que se reconoce sin facultade s para tal empresa. Con aparente razn me argirs, respetado y querido lector, gue cmo y por qu, si me considero sin fuerzas para darle cima, tengo la osada de pretender ejecutarla; y yo te replicar humildemente que, considerando que es la ms antiptica 'forma de la soberbia y la presuncin la intempestiva modestia, virtud que tan pocos tienen y con tantsima frecuencia se falsinca, si );iubiera sido un ntimo amigo e\ que m e hubiera solicit'ado para tal empeo, con la confianza que d la amistad hubiera rehusa~ do el complacerle, exponindole franca y sinceramente mi in<::”in.petencia y los perjuicios que su obra le irrogara el ir pre cedidq de un prlogo de prsona de tan poca autoridad como soy yo; pero se trataba de un escritor meritsimo, segn he podido comprobar por la lectura de su obra, que era para m completa inente , desconocido, y cuya jerarqua en la milicia, aunque honrossima, es modesta, y una negativa ma tal vez la -hubiese considerado como desdn ms bien la persona que al libro, incurriendo yo, .sin pretenderlo, en desc,onsideracin y descor~ tesa. Me precio de pobre de espritu y no quiero gravar mi alma ~on tal pecado. Prefer excusarme con el autor, darte la excusa de lo que pudieras creer osada, t, que.por la superioridad que te d , el ser juez inapelable y temido de cuantos escribimos, no .resultars mortificado en tu amor propio; que por ser solicitado con afn, no cabe.la posibilidad de qUe te consideres desdeado; y que ms bien pecas de excesiva benevqlencia que de rigor ex: _cesivo, puesto que toleras y sustentas, aunque no con esplendi dez, tanto escritor de pacotilla; y h aqu p 'or qu me encuen has todo medrsico y acongojado ante las dificultades del desimpeo del empeo en que me veo metido, sin ,gar~ntas que puedan valerme en tu juicio .

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\ ,1 VI Y ya que del g-ran Lope de Vega me ampar para dar con buen pi comienzo mi penosafornada de hoy, los procedimientos que emple en su ingeniossimo soneto he de emplearlos yo en la presente ocasin, con la ,diferencia de que como el xito no consiste principalmente en los procedimientos que para obtenerle se ponen en prctica, y s en la habilidad del que hace uso de eHos ' , si al eximio poeta le result unaj(!ya literaria, m, -prosista pedestre, me saldr lo que quisiere Dios, quien con cristiana y catli.ca fe me encomiendo de todas veras. ' He observado que en los prlogos se suele d a r principio ex plicando de un modo ms menos indirecto el por qu de ellos, y birla birlando, sn darme cuenta de ello; es lo q1J.e h~ hecho en los prrafos anteriores. Presntase despus el autor los lectores, y aunque por incidencia y de un modo incompleto tambin, he verificado la presentacin, y para completarla dir que su colaboracin, buscada con empeo y empleada con utilidad en c .entros oficiales y por consp~cuos personajes polticos que en 1as cuestiones referentes nuestras provincias y colonis ultrama> rinas han entendido y entienden la fdl y frecuente acogid que artculos s-uyos sobre estos asuntos y otros cncede un importantsimo diario madrileo, y su ltimo libro titulado Cotoni zacin de .Filipinas, de que est agotada ta edicin, pruebas evidentes y experimentales son de la competencia del autor de este libro en las maferias que en l estudia y expone. No busquis ensus pginas retricos a:lios cuyo objetivo sean rebuscado's ; ptimores d e es tilo; Nieto se cie expp n e r con claridag y con cisin, y razonar con solidez y lgica, y en estos tiempos en que el buen gusto huye como del demonio de Jas fatigosas ampuc losidades de una retrica mal empleada y de impertinentes metforas intiles tropos, y se regocija con la sobriedad del len guaje, que no est reid'a:-, ni mucho menos, y ms bi e n al c0n~ trario, con la elegancia, estas condiciones del autor constituyen un verdadero mrito. Y h aq'it por dnde al ~ompletar l a pre sentacin de rigor, me he deslizado dar mi opinin sobre fa forma literaria del libro. Compete inmediatamente todo prologuista entrar fondo e n el fondo del libro, y en sto s que encuentro dificultad supina, porque las Islas Filipinas y la de Mindanao solamente las conozco de odas y ledas, . sea de refere ncia, , y por lo tanto no me es dado compulsar con exquisita exactitud los d .atos que referentes sta conJiene el libro de Nieto, pero s apreciar ei' mtodo co~ _ que los expone y lo completos que son, y considerar como una garanta de su exactitud 'la circunstancia de que el terreno dominado realmente por'los espaoles, y todo el que ha sido teatro de las ltimas campaas sostenidas contra los moros malayos, lo ha recorrido paso paso el autor, desempeando en una de ellas e1 cargo de aposentador. Desde luego resulta patente una condicin esencialsima para que sea buena una obra: la de la opor-

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' VII tunidad; toda obra humana es buena .mala, segn qu_e.sea oportuna: no. Y ~lo es, no dudar, una en que se trata de Mindanao en los momentos en que es una cuestin del da, en que se ha iniciado una campa:f~ p 'ara hacer efectiva nuestra dominacin en esa isla y n que est,n aplazadas las op~ra.ciones militares hasta la llegada del buen tiempo. Cuando de nuestra a~tigua riqueza colonial tan slo nos quedan las Islas Filipinas, pues Cuba y Purto Rico no son ya colonias, sino provincias que po, r ley histrica, que nunca deJ6 de cumplirse, han de ir ganando enautonoma gradualmente, hasta quedar con respecto su antigua metrpli en las mismas condiciones que el Canad respecto_ Inglaterra, y de oponerse qu.,e as s.ea con tena?; resistencia, nos exponemos , J?e:r,derlas; cuando. estas provindas, pox exigencias de bue.nos espaoles. qu~ prestaron' innegables y salvadores servicios la integrictad. nacional, pero que aho.ra hacen valer con exceso estos servi-, ios, puede decirse que son fin .cas, cuyos gastos de sostenimiento. sufraga Espaa para que un .partido. determinado las disf;rute t toda la atencin de los que se interesen en el porvenir de nuestra Patria en Ultramar; y como nadn colonial, dbe estar fija . en el Archipilago descubierto por Legazpi, venero inagotabl~ de riquezasde que nosotros nos. beneficiamos en la ms mnima, parte, por estar el comercio all en manos de.chinos y alem~nes" aspirantes probables, aunqlile remotos, : 1a posesin d.e tan fr . .,. tjles territorios. He odo asegurar, y no puedo afirmar l _ a certi d ,utnbre del aserto, que sto se debe .la polf.ca allf sustentada de que pp;a el prestigio del castila 'sobre el indio, aqul no se ocupe nunca en 'trabajos manuales, por lo que all no se tolera ms ~spa:oles que los empleados y militares. Dcese que esta intolerancia se sostiene por respetos corporaciones religiosas, cuyo gran patriotismo se deb~ lo arraigada que est en los' indgenas la fidelidad Espaa, pues son ellas las que cons{deran perjudicial.el establecimiento de colonias agrcolas espaolas y de comercios industrias montados-por espaoles, para esa veneracin que el malayo filipino siente hacia el europeo nacid@ en la Pennsula. Creo y he credo siempre que el verdadero presti gio en todos los pases, est en el que posee las riquezas ,obteni, das de su suelo por el trabajo que enaltece, en cuanto es l ms eficaz elemento de progre.so, y po r eso me atrevo calificar de absurdos y errneos y de preocupaaiones inadmisibles, procedimientos polticos basados en semejante concepto del -prestigio de una raza dominadora sobre la dominada. Justo es, adems, que de esa riqusima colonia, en cambio de la civilizacin y del progres-o que nos debe, saquemos utilidades que contribuyan r~mediar nuestra penuria econmica; y para.que stas vayan en aumento, ningn medio mejor que fomep.tar su :atural riqueza por procedimientos qe colonizain libres de preocupaciones i!J-concebibles y anticuadas.

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VI!l lVIs en mengu resultaba nuestro prestigi o al consentir por tanto tiempo que en una isla, como.la de Mindanao,'cuya riqueza forestal bastar para compensar con creces cuantos gastos s e hagan con objeto de poner fin al mal que estamos enunciando, nuestra dominacin fuera ms bie11 nominal que efectiva, y los pocos indgenas acogidos nuestra proteccin la tuvieran en poco; por el temor grandsimo que-les impona esa raza fantic a, salvaje y sanguinaria de moros malayos, verdadera dominadora de Mindanao hasta no hace mucho. ' , Por ,eso mereciera mi aplauso las campaas realizadas en Mindanao por el hoy Teniente General S eri y por e l General" Weyler, y la emprendida actualmente por iniciativa d e l General) Blanco. Cuando la m _ayora de la prensa censuraba y achacaba mviles _mezquinos la llevada con tan feliz xito y positivos' resultados por el general Weyler, yo, que era entonce s periodista a fortiori y aun director in p,artibus infidelium _ d e un peridico militar, extrem la, defensa de aquellas operacione s, porque estaban ya arraigadas en m las convicciones que hoy, sustento. ~Estas manifestacicnes mas; que concuerdan perfectamente con cuanto N ieto sostiene con valenta en sus obras, hacen rs ' fcil y grata mi tarea de prologuis'ta, permitindome exponer con entera franqueza lo que pienso en estos complejos proble: : mas que Mindanao se refieren. Y creo haber cumplido con estas consid eracio n e s p o r cuenta : propia todos los trminos de un prlog o a l u:;;o, d e i mismo mo-do qtie el poeta conclua su son,:,to diciendo:_ Contad si son catorce, y est hecho. , FRANCISCO MARTN ARRE. Madrid 20 de Octubre d e 1894 .

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. . FILIPINAS . ') -.. •. ,:=~ "' • '"' • ,,. . • "' SU. PRESENTE . Y P , ORVENIR . ~ l,._de~cc;mocimi_ ento que en Esp~~ s~ pi~ne de c~anto res~ pecta al Archipilago filipino. es grande, _.como igualmente se puede asegurar que los enormes perjuicios que por este concepto sufre la prosperidad nacional, estg. e _ n razn directa de esta lamentable ignorancia. Pero en lo que se acenta ms y ms el parecer errneo que con calculado inters se propala en nuestro pas por los que de ello resultan beneficiados, es " de cuanto se refiere la poblacin indgena; conceptuacin que senfada por una clebre carta del Padre San Agustn desd fecha remotsima, mantiene en nuestro . pueblo la errnea creencia de que el indio es holga zn, inepto y refractario toda idea de cultura. En Espaa es ingnito el creer que nobleza obliga, y nos otros, que en larga residencia en aquel Archipilago hemos ' podido apreciar las ambicione s de progreso que laten en aquel p ueblo tan, yejado y deprimido, consideramos qu e por lo . que

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2 al inters pblico conviene, estamos obligados emprender en primer lugar una razonada defensa del pueblo filipino: defensa que creei:nos justificadsima, puesto que en la conciencia de todos est la certeza de que hasta el momento en que los suce sos de las Carolinas hicieron reverdecer, aunque slo fuera de modo fugaz, 1os recuerdos de nuestras colonias Ocenicas, el hablar de FiEpi.nas fu siempre cosa nueva y peregrina, tanto era el olvido en que se las tena! Quin entonces hubiese vaticinado que sobre ellas pudieran fundamentarse hoy importantes problemas polticos, capa ces de dar solucin los gravsimos conflictos del socialismo, que la miseria desarrollada en las ms ricas de nuestras pro vincias, levanta pavoroso am_ enazando destrur el equilibrio so cial? Quin que all tuvieran origen gravsimas cuestiones inter nacionales, que como el conflicto alemn tan directamente in teresaba la honra de la patria? Quin, por ltimo, pudo precaver que llegase da, que no estaba tan lejano, en que el comercio, la industria. y aun la produccin de la pennsula, pudiese encontrar en aquellos 300.000 km., poblados por ocho millones de habitantes, un mercado nacional capaz de suplir los onerosos de los pases . europeos? E l que nada de sto estuviese previsto no es cosa que pue da llamar grandemente nuestra atencin; la mayora de los es tadistas que rigieron los dest i nos del pas, jams supieron ni . se ocuparon de averiguar las condiciones fsicas y morales de aquellas comarcas, ni alcanzaron prever la importancia gran de que para Espaa pudiera tener en da no lejano el desen volvimiento de la riqueza y el rpido progreso de los pases que posea en tan remotas latitudes. Por entonces creyeron cumplidos los sagrados deberes del patriotismo y de l os intereses ellos encomendados con slo mi rar el asunto bajo el punto de vista de fa posesin de mayor-

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3 meno r extensin territorial, resultando de esto, que jams se fijasen las altas esferas gubernamentales en aquellos pueblos que, aunque separados de la patria por inmensa extensin martima, tienen grandes aspiraciones para el porvenir y an san con anhelo ciertos derechos , sin tener en c"uenta, que es impo sib l e de todo punto, no slo por la s exigencias de los tiempos, sino por s u situac i n geogrfica que l es coloca ul ha bla con otros pases profundamente penetrados de la civiliza cin, consolidar nuestra preponderancia por medio del absolu tismo, que aunque les d libertad aparente, niega las palpita ciones de un pueblo vigoroso, dando por salvajes hombres que, pese quien pese, vienen demostrando que tanto en el comercio y la industria, como e n las ciencias y las artes, tienen puesto odo atento la voz del siglo, recogiendo por momentos lo s ltimos latidos del progreso intelectual de nuestra poca. Raz . ones son stas para no desmayar ante los obstculos que han de presentarse h as ta alcanzar la completa justificacin ,_del pueblo filipino. La verdad concluye por imponerse . Consa gremos, pues, nuestros esfuerzos transformar el espritu p blico, haciendo nac e r en la opinin nuevas ideas. Entonces es posible que lleguen comprenderse las causas que determina ban, el que aquel pas, oprimido por el pasado de algunos si glos bajo la mano cruel del despotismo , la brutalidad de las pasiones. el inte rs torpe y la ignorancia, llegase revestfr algo parecido la abyecta condicin del paria. Que si hoy la cultura ilustracin del indio no se encuentra la altura que tiene derecho exigir de ellos el pueblo que por su redencin tan costosos sacrificios se impone, no hay nada que reprocharle, porqu~ de ello no es l slo culpable. De tal a traso no puede hacerse cargo al filipino; los 1 : esponsables son aquellos que desdeando lo preceptudo en nuestras sabias le.yes, han dejado incumplido lo dispue s to en la Ley X, t t . I, li bro I 1,Ilecopilacin de Indias , que ordenaba que o.onde quie . .

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,-. 4-ra que fuese posible se estableciesen escu~las para ensefiar los indios el castellano. Lo que Felipe IV prevena en 1664 los curas y doctrina rios para que por los medios ms suaves fuesen enseando todos los indios el idioma castellano. Y por ltimo, lo dispuesto por Real Cdula de Carlos III, fin de que en el interrogatorio que para su juicio de residencia se someta los Capitanes Generales, se incluyese la pregunta de si manda'on n los prrocos enseasen ' los indios el idioma castellano . A tal extremo llega en Filipinas este abandono del clero, que D. Patricio de la Escosura, ejerciendo el cargo de Comisario Regio de S.M. en aquellas islas el ao 1863, censura duramente este proceder como causa principal del atraso intelectual del in dio, imposibilitado de apreciar los adelantos de la poca por los medios que el estudio proporciona. A pesar de sto, la ilustracin actual d~ Filipinas es muy superior l que comunmente se cree; prubanlo aquellos claus tros de profesores de su Universidad Institutos nutridos hoy con un crecido nmero de insulres, gallarda muestra de las _ ambiciones ele progreso que all se remueven de contnuo, anhe lando conocer el ms all que hasta ahora les fu vedado in vestigar. Tambin el arte, esa facultad del cerebro humano de asi milarse la belleza de la naturaleza para producir obras revesti das ele cualidades estticas, representando con toda exactitud las impresiones recogidas por el estudio al amparo de los des tellos del genio, encuentra en Filipina~ entusiasta idnea in terpretacin, lanzando la culta Europa hombres que, como Luna y Tav~ra, bastan para justificar el perfeccionamiento r pido y completo de que es susceptible aquel pueblo. El comercio, ayudado por la creciente produccin ele tan frtil suelo, aumenta rpidamente, facilitando la exportacin de los productos que arroja un crecido superavit sobre la importa cin, segn se demuestra en las siguientes notai estadsticas. -

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; ,, -5nIPORTACI”Y. EXPORTACION. --AO$. Pesetas. Pesetas. 1879 ........ 18.031.547 18.813.452 1880 .•.. 25.486.461 23 450.285 1881 .•...... :.:!0.777.739 24.579.006 Promedio .• 2t 431.739 22.247 914 1887 ......•• 17.530 .198 25.254.140 1888 ...•.... Y-1.208.482 26 358.640 1889 ........ 24.790.906 34.926.969 Promedio .. 21.176.528 28.846.583 , El resumen de estos datos demuestra que en el ao 1879 la exportacin slo superaba la importacin en 500.000 pesos, y que en el ao 1889 el fomento de la produccin es tal en Fi lipinas , que duplicando la exportacin supera en ms de 10 millones de pesos la importacin. La agricultura es lo que ms prospera en la frtil Filipinas . Fuera del consumo local, que no debe ser insignificante, export en el ao 89, 12.500.000 pesos en azcares, ms de 14 millones en abac, 2.500.000 en caf, ms de 3 millones en tabaco y cerca de 500.000 en cocos; es decir, que casi su ttal exportacin, sean ms de 30 millones de pesos de los 35 que sta se eleva, tienen su orig e n en la agricultura; y como quiera que el chino no se dedica las faenas del campo, y la emigracin peninsular tampoco aporta esta clase de elementos, tenemos, que aquella raza tan vejada, el indio, que por no prestarse l as indignas explotaciones que de l requiere el ignorante, incapaz de apre ciar los sanos preceptos de la colonizacin espaola, despus de cub~ir todas sus necesidades, lanza al exterior enormes canti dades de los apreeiadsimos productos de su suelo. Ahora bien; si el problema: de los cambios sobre la pennsula acarrea Filipinas una atmsfera prefada de desconfianzas y suspicacias, con notable _ perjuicio del comercio espaoly de las relaciones estrechas que deben existir entre dQs pueblos cobi-

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i 1 J J ) ' ' 6 --jados por una m i sma ensea nacional, esto no hay que carg a r lo en el debe de aquel pas; de ello son directamente responsabl e s los q ue to leran tan indignas explotaciones, amasadas con s u propio desprestigio. Filipinas remite Espaa ms product os q ne de ella recibe. Desde Filipinas se remesan Inglaterra i otros pases enormes cantidades de productos agrcolas, que superan en algunos millones de pesos lo que aquellos importan en el Archipilago . De sto result a, que la produccin filipina sita en Europa cantidades suficientes para responder con exceso cuantas ga rantas pudieran exigir de un pas floreciente la naciones que con l sostengan relaciones mercantiles. Fcil es deducir por los anteriores datos, que en Filipina s esos elementos productores que son el nervio y la vida del co mercio, y que tan ineptos se les cree en nuestro pas, ponen en juego mayor suma de activ idad en l as explotac ~ ones agrcolas que el raqutico comercio, intermediario entre el productor y los mercados consumidores de Europa y Amrica. _ La usura es otra de las calamidades que afligen en grado superlativo la agricultura filipina ; tan escandalosa es en aque l pas la explotacin por este medio h echa del pequeo agricultor, que puede decirse, . con toda seguridad, que su monopolio es causa de porfiadas luchas e1:i. la provisin de los cargos de fun cionarios municipales, puesto que la autoridad del ; Goberna dorcillo es la que facilita el cobro de las cantidades 6 productos que remuneran tan honradsimo comercio. Esto, como es natural, aminora el estmulo por la escasez d e benefic io y determina una notable disminucin en la riqueza por el menor . nmero de cu ltivadores. Resumiendo cuanto llevamos dicho, fin de robustecer y justifica1: nuestra opinin en tan interesant e asunto, somos de parecer que un pueblo como el filipino, que etnogrficamente cons iderado se encuentra en la misma situacin que se hallaba hace tres siglos, cuand o el pas fu ocupado de un m0do efec -

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l 1 1 f j -7-tivo por nuestros antepasados, eu el que los caacteres etnol gicos de sus moradores no han sufrido ms transformacin que la variante en sus creencias religiosas, y que, pesar de sto, tan admirablemente se adapta los adelantos de la poca, es forzoso concederle que camina pasos agigantados en la senda del progreso. La agricultura, que hace cincuenta aos tena li mitadas sus operaciones satisfacer las necesidades del consumo local, crece de un modo fabuloso, traspasa sus ordinarios lmites, y llega Europa y Amrica con sus productos, logrando que se los tenga en grande estima. El comercio secunda estas iniciativas prestndose la obra con que el agricultor le brinda, aunque egado por la avaricia neutraliza na gran parte de las energas productoras. La industria se asimila los adelantos ms adecuados la perfeccin y bondad de sus productos, viendo su importancia restringida en la parte de fabricacin por la especial constitu cin geolgica del pas. La poblac~n se duplica en cuarenta aos. El indio presiente el espritu democrtico del siglo, y todo en fin, refleja en aquel pas las ansias de una perfeccin retardada por los accidentes de la historia. Slo una cosa conserva all la secular organizacin y carcter que se le imprimiera hace siglos: la Administracin del Estado en sus diferentes ramos. Esta, se distingue en un todo de cuanto rige en las dems _ colonias del mundo . Si b ien el carcter del legislador resulta simptico por la democracia que de sus disposiciones emana, los encargados de vigorizar stas mismas las desfiguran en su aplicacin la prc tica, exornndolas de una aureola de suspicacias y recelos que les d carcter desptico y anti nacional de que en su esencia se encuentran desposedas y que estuvo siempre lejos del nimo del legislador. El rehuir la enseanza del idioma patrio y las trabas puestas la radicacin d@l elemento peninsu lar son los dos grandes borrones de la Administracin ele Espaa en Filipinas, consti-

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-8-tuyendo formidable barrera interpuesta entre el europeo y el indgena, imposibilitados de fraternizar sin mediadores tan pode1;osos como son la comunidad en la familia y en el idioma, cuando la unidad de creencias religiosas estrecha la distancia de dos pueblos tan profundamente identificados, pesar de la enorme distancia etnogrfica con que la naturaleza les ha sepa rado. Esta es la' exposicin del estado en que segn nuestra apre ciacin se encuentran hoy las Filipinas, si bien dejando de tratar algunas de las condiciones sociolgicas y pol tica s, de las que he mos credo prudente prescindir por no lanzar censuras en las . cuales harianse resaltar las suspicacias injustificadas, causantes del abandono en que los principios que informan el derecho civil se tienen en aquel pas, en el que no existiendo palpita ciones polticas que repercutan unsonas al comps del gran corazn de la patria, mantienen en la ms punible orfandad los que veneran los principios de una unidad imperecedera como origen de prspera fraternidad, dejando el camp_o libr e sin otro atractivo en estos ideales aquellos que por ambicin des, . medida injustificada sustentan las bastardas pasiones de un prematuro separatismo. De estos principios hemos de partir para fundamentar el concepto formado de aquellas reformas consideradas indispen sables por la opinin, si Espaa ha de modelar en las Filipinas oses robustas en qqe se asfontan las aspiraciones de un porvenir venturoso, libre de las asechanzas y turbulencias que sin fruto agotan las energas de nuestroshermanos de Amrica, debili tando su unidad y ~onindolos en el trance bochornoso de en contrarse fustigados en su soberana por aquel coloso del Norte, que hambriento de dominio aspira relegarlos al triste estado de provincias conquistadas. El porvenir de Filipinas estriba en la. oportunidad con que se planteen las dos reformas hace tiempo sealadas por aque lla parte de la opinin, que imparcial y conocedora del pas, I 1 r. !

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-9juzga corno suyos los triunfos de una administracin continua dora de los sanos principios que atesoran las sabias leyes dicta das por nuestros antepasados, celosos de que la p~eponderancia del podero colonial de Espafa estuviese fundamentada en la hidalgua a.e sus principios humanitarios. Estas reformas, que son la colonizacin y el encauzamiento del comercio hacia la metrpoli, tienen una aspiracin nica, y sta es la espafolizacin del pas por la extensin de la raza peninsular, que en su mezcla con la indgena d origen ese otro pueblo vigoroso y enrgico que hoy lleva el nombre de mestizo . Esta nueva raza tiene demostrado que desde el clauetro univ ersitario al campo de batalla, sin dejar en claro la atms _ fera ideal del arte, todo lo domina, contando con aptitudes para servir de base una nacin briosa, que tanto frente al podero japons como ante las colonias de explotacin con que le rodean ingleses y holandeses, sea gallarda representacin de la gran moralidad y extraordinarias facultades que para la colonizacin atesora el pueblo ib@ro. Para conseguir esto, es necesario prescindir de la suspicaz y sistemtica enemiga que nuestra burocracia mantiene contra esta raza mezclada, y dejar un lado temores imaginarios que ha_ cen apreciar las Filip1nas como fosa siempre abierta para el europeo. Es necesario que en grandes cantidades llevemos all nuestra sangre; pero no la sangre anmica que engendra la atms fera impura de las grandes ciudades, sino la vigorosa _
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-10 -No una colonizacin como la seguida por civi lizado pa s d e Europa en vecina prxima de las Filipinas; me refiero Holanda y Java. En aquel territorio, la perversin del sentido moral llega su ms alto grado; all se encuentra orgapizado por los que re presentan el progreso un plan de explotacin cual no se registra otro ejemplo en las colonias contemporneas, manteniendo sus habitantes en el mismo estado de atraso en que hace si glos se encontraban, con la sola d~ferencia de que e1l. poca ms remota fueron los rabes la Yaza superior y explotadora; y hoy s~ encuentra en el pleno goce de tan incuo monopolio, una de las naciones que, si rio por su extensin territorial, s por su cultura, blasona en Europa de encontrarse la cabeza del pro greso intelectual. Las bases fundamentales que conforme i los progresos de "'. la ciencia y las leyes de la historia estamos obligados im plantar de un modo enrgico en Filipinas, si hemos de espa olizarlas, estn claramente marcadas en aquellos principios sociolgicos que huyendo de las utpicas teoras de nuestras antiguas leyes, hacen de la industria y el comercio el ms se guro agente para la divulgacin del pr?greso, quedando la fuerza relegada mero auxiliar de la obra civilizadora que se eje cuta. De sto se deduce, que la colon1zacin debe efectuarse en condiciones que llene aquellos fines, armonizando el bienestar del elemento colonizador y del colonizado, y fomentando el desarro ll o de la riqueza mediante una acertada explotacin ele sus productos naturales, que lo mismo beneficie los indgenas, sin distincin alguna de castas, que , los nacidos en la penn sula, cuya misin all no es de dominio ni de conquista, puesto que las colonias, como sabiamente disponen nuestras leyes, slo deben ser una continuacin de la :metrpoli por la extensin de ' la raza, que al confundirse coi~ la indgena le presta los ele mentos indispensables para su transformacin etnolgica, pol 1 1

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r I -11 nindola n condiciones de alcanzar el nivel intelectual de los pueblos civilizados. Practicando rigurosa'fuente este principio, lograremos con trarrestar esa ley fatal de la Historia que impide en nuestra raza el que la influencia directa de la metrpoli obre . sobre la colonia hasta su completa mayora de edad moral. Queremos que no ocurra en Filipinas lo que con la Amrica 1atina? Pues ha . gamos dos cosas : explotemos convenientemente el suelo hacindole producir los ricos tesoros de su fecundiza cin, y no perdamos medio para que miles de familias penin sulares neven aquellos lejanos pases '3US energas, sus cono cimientos y adelantos, mezclen su sangre con la del indio, creen alli intereses y alejen por completo la m~ remota sospecha de una separacin violenta. Por ltimo, nos permitiremos hacer algunas indicaciones que, aunque no se fundamenten en bases de origen conoci do, el patriotismo, que presiente veces con delicado instinto la ms tenue nube que pueda empaar el claro horizonte que circunda la tranquilidad de la nacin, nos obliga -mani festar algunos recelos nacidos al comparar los distintos elemen tos que constituyen la poblacin y la riqueza en el estado actual de las Filipinas. Lo mismo que anteriormente, consideramos como un deber el sincerar al filipino del errneo concepto en que se le tiene en ' . nuestra patria, distanciando as dos pueblos ntimamente liga dos por lazos que pueden llegar ser indP-etructibles; tambin creemos que aquel pas se encuentra muy prximo la resba ladiza pendiente que -v:endra determinar graves conflictos, funestos para la gran patria q'ue veneran todos los buenos espafoles. . Por eio nos permitimos recordr , los poderes constitndos

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1 12 -que en Filipinas el comercio peninsular no tiene arraigo y la re presentacin de nuestra raza es muy raqutica para poder neu tralizar el incontrastable empuje del E!iemento asitico que all impera, no slo pc>' el nmero, que ya hacen respetable los cien mil mestizos sangleyes que existen, sino por se r los principale s acaparadores d~ la riqueza del pas y encontrarse perfecta mente organizados y con una unin que distan mucho de imitar nuestros compatriotas, por ms que jsto obedezca manejos que, si hoy no alcanzan llamarse polticos, pudieran ser precursores de una hostilidad que en momento dado di ese fu nestos resultados para la integridad de la patria, ocasionando desquiciamientos siempre dolorosos cuando no estn justifica dos por las leyes naturales del progreso. * * ::: Las islas Filipinas, que comprenden una gran porci _ n de l a subdivisin Oc en ica llamada Malas ia, ocupan un rea de 80.000 leguas cuadradas, en la que se encuentran iepaftidas sobre unas 1.200 islas que alcanzan en junto m s de 300.000 kilmetros cuadrados de territorio. Entre stas, las ms importantes, aque llas de que nos hemos de ocupar, no e xceden de 20, que son l as que por su situacin geogifica, su extensin y riqueza, historia, usos y costumbres, determinan la forma ci n de grupos dis tintos cuyo estudio es de inters en esta ocasin. Entre todas, y modo de ramillete s gigantescos festoneados _ con las _ esplndidas frondas de aquella exuberante y tic.a ve getacin tropical, circundan limitndol a una gran porcin de agua; mar interior que semejanza del Mediterrneo en nues_ tra Europa, ha sido y ser por largo tiempo el foco convergente de las ms potentes energas del Archipi lago, de la industria y del comercio, y donde la mayor densidad de poblacin acusa con su pltora de vida el bienestar que l a riqueza proporciona. Sus aguas son surcadas de contnuo por fr g il es embar-

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1 1 13 caciones que transportan los productos de unas otras islas, sosteniendo un activo trfico de cabotaje, que reuniendo las mercancas en los puert(i)s de Ceb, Ilo-Ilo y otros menos im portantes, los ponen en condiciones de abastecer el gran mer cado del Archipi lago, Manila, y exportar directamente al ex terior enormes cantidades de azt.car, caf, cacao, abac, tabaco y otra infinidad de productos que por su bondad son tenidos e n grande estima. El mar de J ol de Mindoro, que con ambos nombres se le designa, est limitado al N. por la costa S. de Luzn, compren diendo las provincias de Batangas, Tayabas, Camarines y Albay. Por el E. Mindoro y la dilatada isla de Paragua, que corrindo se desde esta ltima hasta la de Borneo lo cierra por aquella parte formando el estrecho de Balbac. Al O. Samar, Leyte y Mindanao le separan del Pacfico, con el que slo comunica por algunos estrechos de tan corta latitud que en la subida y bajada de mareas su navegacin es peligrossima por la impetuosa corriente de las aguas que los cruzan. Por el S. constituyen su barrera una serie de pequeas islas que forman los Archipila gos de Jol y Tanitaui, grupos insignificantes por su extens;.n territorial, pero el ms . poderoso baluarte, desde el cual las fero ces y pirticas huestes mahometanas han sembrado la desola cin y la ruina de aquellas costas, las ms ricas delArchipilago, llevndolo todo sangre y fuego, esclavizando los hombres To bustos, violando las doncellas y dando muerte cruel al an ciano, cyos msculos no fuesen capaces de soportar la dura faena del remo. En el NO. del mar de Mindoro que dejamos reseado , y como esplndido remate la admirable posicin geogrfica con que la naturaleza ha dotado las Filipinas, tanto en relacin con los pases inmediatos como tambin para facilitar el fomento de la propia riqueza, se enciientra el grupo ele las Visayas, islas hasta hace poco relegadasal ms vergonzoso atraso bajo la tirnica opresin de la piratera joloana, pero que infludas hoy por el

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-14 ambiente de paz que hace aos disfrutan, consti tuyen con las inmediatas provincias del S. de Luzn el emporio verdadero de la riqueza y de la produccin en aquel pas. Panay.-La ms rica comercial y la que por su produccin es llamada, c _ on justicia , el granero de Filipina s . Sus 11. 500 km. superficiales albergan cerca de un 1.000.poo de habitantes. En sus costas se encuentra el puerto de Ilo-Ilo, el segundo del Archipilago por la cuanta de la exportacin y por su importan cia mercantil. Negros .-Que deshabitada hace cua r enta aos cuenta hoy con 250.000 habitantes en un territorio de 8.000 km.2 Est re putada de que en sus frtiles vegas se cosecha en gran parte la enorme exportacin azucarera que sostiene el A~chipilago. Ceb. -La ms industrial de todas; la que con Panay com parte la fabricacin del riqusimo nipis, tela preciosa qu sostie ne con ventaja la competenca con los ms preciados tejidos extranjeros. Nos d el ejemplo de su vala , con la construccin, sin el auxilo oficial, de lneas frreas que den salida los cbones . que en sus entraas atesora; y que en sus 4.183 km. de su perficie, cuenta con u1:1a industriosa poblaci n de ms de 350.00Q habitantes. Leyte.-Aunque no tan rica y habitada como las que deja mos resef.adas, Leyte v progresando rpidamente, llegando hoy contar'con ms de 250.000 almas en lo s 9.500 km. que constituyen su extebsin superficial. En da no lejano las riqu simas minas de hierro que en sus entrafas e scoade esta isla , darn lu~ar reproductivas explotaciones, como hoy ya se ha cen con los azufrales de Burauen. La isla de Bohol Bojol; esa la que Cavada llama la hija desheredada de esta esplndida naturalez , a intertropical, com prende uha suprficie de 3.250 km., ocupada por 250.000 habitantes. El calificativo aplicado por Cavada este territorio pudo

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15 ser de oportunidad en otra poca; l:ioy Bojol aumenta rpidamente las explotaciones agrcolas, cosechando en gfan cantidad el caf ms apreciado, cuyo cultivo concluir por invadir una gran parte de los territorios que se mantienen incultos. Masbate.-Prxima las costas de Luzn; en sus feraces territorios apacentan las ms famosas ganaderas del Archipi lago. Mindoro. -Muy extensa, pero tan despoblada, que slo cuenta con unos 67 .000 habitantes en los 10.167 km. superfi ciales que la constituy@. La riqueza forestal de esta isla es tan grande y variada, que puede compensar con exceso las dificultades que la roturacin presentara para el cultivo d . e sus campos, efectuado por una inteligei;i.te explotacin agrcola. All abundan las maderas preciosas, representadas por el bano y sndalo: las de utilidad, como el mola ve, dungn, ipil y otras, que aparte su aplicacin en las edificaciones urbanas al canzaran gran estima si llegasen ser empleadas en la cons truccin de lneas frreas. El Ilang-Ilang, ese rbol precioso que en la esencia de su flor, no . slo encerra el ms preciado de los perfumes, sino tambin un elemento de riqueza, forma en Mindoro bosques extensos donde la codicia del hombre, ciega por el deseo del lu cro, no se contenta con ~l producto de la flor, y destruye miles de plantas para obtener de su jugo ur.a pequef.sima parte del codiciado lquido; exgua recompensa que pone de manifiesto el exceso de avaricia, _ la falta de sentido prctico que se observa en la explotacin de los veneros de riqueza que atesora el Ar chipilago. La despoblacin de esta isla est plenamente justificada. Los moros necesitaban :un punto de apoyo y refugiQ en el progresivo desarrollo que hacia el N. del Archipilago daban continuamente sus peridicas e~cursiones pirticas, y sto lo encon_traron sin tener que vencer grandes resistencias, en las

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--16 magnficas ensenadas de Mamburao y Paluan, donde se man tuvieron hasta nuestro siglo. Los naturales, sujetos la ms terrible esclavitud, emigra ron las provincia~ prximas, quedando reducida la poblacin ls infi . eles, que parapetados en lo abrupto de los montes , su pieron mantener su independencia. Samar.-La ms prxima Luzn, de la que slo le separa el estrecho de San Bernardino. Hace cincuenta aos la isla de Samar estaba casi despoblada, siendo grande el atraso de su reducido nmero de habitantes. La asombrosa fertilidad del suelo ha hecho aflur ella gran nmero de capitles dedicados Bxclusivamente las explotaciones agrcolas, donde se cosechan con excelentes resultados todos aquellos productos que, como el caf y tab_:.co, se prestan ms la exportacin. Samar goza de tan excelente salubridad, y sus terrenos ad mirables son tan ricos y de topografa tan adecuada para el cultivo, que al fundarse hace pocos aos una colonia agrcola compuesta de peninsulares exclusivamente, procedentes del re gimiento de Artillera que guarnece Manila, fu elegido por unanimidad como punto el ms . adecuado y donde podan es perarse , ms brillantes resultados, esperanza que los hechos han coronado del xito ms completo. Su extensin superficial es de 12.175 km. y 200.000 prxi mamente el nmero de sus habitantes. En el confn opuesto Samar y Leyte, y sirviendo de barrera entre el mar de Mindoro y el de China, se encuentra la isla de la Paragua; extensa faja terrestre de 420 km. de longitud y que rio alcanza 40 km. en su mayor anchura, y 14.000 de extensin superficial. Su riqueza forestal es enorme, y en la actualidad hay hechas en ella importantsimas concesiones para la colonizacin de su territorio. Terminada esta ligersima resea de las ms importantes islas que componen el grupo central del Archipilago, , resta slo esboz.ar lo que son y valen aquellas dos grandes islas que . 1 1

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17 la limitan, la una por el N. y la otra por el S., Luzn y Min danao. La isla de Luzn, la que constituye el extremo N. de aque llos territorios, requerira por s sola un grueso volumen si hubisemos de dar somera idea de las castas que la pueblan, de su territorio y de la inmensa riqueza mineroforestal con que la naturaleza le ha dotado. Cuenta con una extensin superficial de ms de 100.000 kilmetros, sea, prximamente, igual la de la isla de Cuba, y su poblacin excede de 3.500.000 h~bitantes. Al N . .Cagayn. La Isabela Ilocos producen el riqusimo tabaco de su nombre, el ms apreciado del Archipilago. En el . centro Ca vite. Pam panga y Batan.gas bastan por s solas para desterrar el con cepto ' de holgazanes de que en la pennsula' disfrutan los filipi nos; las ms ricas de nuestras provincias no superan en la maestr, de sus cultivos las que dejamos mencionadas; prubalo la bondad de los productos, el activo comercio que sostinen, el bienestal'. que sus habitantes disfrutan y el rpido aumento de poblacin que en pocos aos han experimentado. Ambos Camarines y Albay al S. concluyen de patentizar la inmensa riqueza de Luzn. El abac, ese preciado _ filamento que constituye un privilegio exclusivo de las Filipinas, tiene en estos volcnicos terrenos el mayor centro de produccin, fomentando la riqueza de estas provincias hasta hace poco empobreddas incultas. La isla de Mindanao, aunque algo menor en extensin que la de Luzn, no cede sta en la fecundidad de sus tierras y bondad de los productos, si bien con la enorme ventaja que le d su riqueza mineralgica sobre las dems islas del Archipi lago. En el Museo Biblioteca de Ultramar, que tantas cosas tiles _ , tantos objetos valiosos para el estudio y conocimiento de nuestras colonias encierra, y gracias la amabilidad de su ilus trado director y distinguido amigo nuestro, el Sr. D. Francisco Vigil, hemos podido encontrar manuscritos en los que se d 2

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-18 conocer con toda clase de detalles la existencia de grandes ya cimientos hulleros en la jurisdicciii del pueblo de Naanan, del segundo distrito de Mindanao (Surigao.) Tanto en ste como en el de Misamis, se encuentran inmensas porciones de terre nos que atesoran riquezas aurferas; tanto _ ms repl'oducti vas que las de Australia, cuya existencia ha sido confirmada por los reconocimientos que en distintas pocas ha practica do el Ingeniei'o de minas Sr. Centeno. Los distritos de Cottabato, Zamboanga y Davau, aunque poblados por la raza fantica indolente de los malayos-maho metanos, producen abundancia grande de arroz y caf, ambos productos de tan ex~elente calidad que pueden competir con los . ms acreditados del mundo, dando origen un comercio reproductivo, suficiente subvenir las necesidades de aquel pueblo, cuya preferente ocupacin es la guerra. A pesar de sto, gran porcin de Mindanao se encuentra inculta, sin que en (;llla se hayan not~do , hasta ahora esos signos. indelebles que acusan los progresos de una civilizacin vida de remover las riquezas de tan esplndidos pases, donde el reino mineral guarda tesoros incalculables recubiertos de bos ques, cerrados hoy por las frondas de una exuberante vejeta cin que se propaga y crece, no al cuidado de un. cultivo inte iigente, basado en los adelantos de las ciencias agronmicas, sino libre y salvaje, fecundada por lluvias y . rocos al amparo de las tibias caricias de aquel clima incomparable , ;'"" ;

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\ MIND~NAO No es esta isla de aquellos tei-ritorios cuyo conocimiento se facilita y adquiere en las vigilias del estudio. De all, como de todo pas donde la naturaleza con obstculos casi insuperables, imposibilita y retarda la accin investigadora de la exploracin cientfica, cuanto se relata y escribe, ~st sujeto al criterio par ticularsimo, formado por la experiencia sobre el terreno ad quirida, _ hien por ideas robustecids eri las noticias de los mismos naturales, cuya veracidad es siempre problemtica. Pero no son stos los solos obstculos con que se tnpieza en la apreciacin de todo asunto que Mindanao se refiera. En tan remotos pases, donde pareca natural que no exis tieran otras aspiraciones que las de una noble emulacin, tras de conseguir el engrandecimiento nacional, se remueven tle contnuo ambiciones ocqltas, manteniendo latentes las luchas sostenidas en pocas pasadas entre las distintas rdenes mo nsticas que all ejercen la cura de almas, sin otro objetivo que el de extender paula,tinamente la esfE:ra de su influencia. De ah ~u celoso prurito de acaparar todo principio de !:1,U toridad, procurando la absoluta separacin entie el peninsular y el indgena, fin de que su influencia aumente en propor cin la ignorancia en que aquellos pases se enc~entren, tan to el elemento civil com el militar, haciendo indispensable su concurso, que por lo que se v es bien egosta. -P~r este slo hecho es fcil deducir que si al ocuparnos de aquel pas nos ciega u:q exagerado celo poltico religioso que

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20 nada til conduce, el egoism . o del inters se sobrepone l voz de la razn, se hace imposible apreciar con esp~ritu sereno el verdadero estado de la actual situacin de Mindanao y los . difciles problemas que para su reduccin restan an por re solver. Si se ha de juzgar con alguna exactitud la clase de enemi gos con que all(-0s ' toc combatir desde los primitivos tiempos . de nuestra domi11acin en er Archipilago, y cuyos restos, refu giados hoy eu el centro de Mindanao, se aprestan lucha he ric . con valor jams ~esmentido, es necesario investigar en el terreno de la historia su procedencia, para venir en conoci miento de que la raza dominadora de aquellos ricos territ<;>rios, la que dirlge y alienta por ideal egoista perfectamente defini do, gran porcin de oborgenes-el del dominio y defensa d(;} intereses creados con iteligente direccin,-es la rabe, cuya au'toridad de potencia. religiosa y cuyos usos y costumbres ha aceptado. Aquella misma raza, que al esfuerzo de una civilizacin pujante reflejara en nuestra Europa los destelios de su ciencia, iniponindose co ca1cter desptico y fiero la India, Suma tra, Java y Borneo, y, por ltimo, las Filipinas, que fueron la etapa final de la excursin que por el . grande Archipilago Asitico realizara. Si bien estas gentes no conservan el grado q.e cuJtura que en aquellos tiempos les vali el nombre de raza civilizadora, su incultura no es tal que pueda llamrseles con justicia salvajes. Pr eso sin pretender que . se considere al moro de Minda no como individuo de nacin civilizada ni mucho menos, y sin que tampoco admitamos que . disp~nga de un Ejrcito dis. . ciplinado capaz de batirse en ca~po abierto y con arreglo preceptos tcticos al frente de nuestros soldados, es innegable que su temerario arrojo, auxiliado por un exaltado fanatism0; religi"oso, que le promete vida eterna de voluph:tosos placeres, ha9e y liara :einpel'.ada; y sangrienta la conqu'ista de aqti()llas. -

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/ :1: 21 = .frtiles comarcas, .las cuales, con su vegetacin exubei-ante, rodean cual diadema de guirnaldas con , flotes y valiosos produc tos . fructificados por sus. mismas aguas, aquella inexplorada laguna objeto hoy de tantos afanes, y que en pocas pasadas la imprevisin, la falta de sentido poltico y un rnal entendido calo religioso, la entreg, tras humillante abandono, sus p::iseedo 'es actuales; gente brbara, por decadencia, pero nunca salvaje, _ que con admirable sentido poltico se asimila la poblacin del pas ocupado, creando as la extraordinaria riqueza agrcola :de ~quella comarca. Y mal puede ser tampoco pueblo vagabundo y nml:tda como se suele afirmar, el qu, e es cultivador inteligente de productos ricos y apreciados, y manifiesta . grari respeto la autoridad y acendrado sentimiento religioso, agrupndose en .apretado haz para perder la vida antes de ceder un palmo del pas natal. ~ .. Mustranse disciplinados y valientes la voz de sus. Dattos; que les dan ejemplo, siquiera sea su tctica por tradiein la emboscada y la sorprsa, que con valor temeraro infinita cautela ejecutan. Estn admirablemente armados segn exigen las circuns: tncias locales, pues para nada se necesita all el fusil de grande alcance. Y son numerossimos por virtud de la. poderosa fe deracin Illana, que tienen formada para todos los casos en que de combatir al espafi.ol se trata. 'Los moros de Mindanao,agrupados as y dispuest9s sos -tener ?ruenta lucha_ contra nuestro Ejrcito, son enemigos terribles que han de defender su territorio con feroz energa, en~ gredos como estn por sus pasadas victorias, que la tradicin mantiene vivas, creando un hroe de cada. uno de aquellos mahometanos . . Por eso se explica que al oponer su robusto ,pecho las ba ' yonetas de nuestros soldados, lejos de temer por la vida, hacen esfuerzos titnicos 'entre los espasmos de la agona para, romper las fi-las de aquellos. Y procuran conseguir, arite todo, la .muerte

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22 de un cristiano, porque con ella tienen por seguro alcanzar los placeres con que brindan al creyente las hermosas hures de sU: sofiaclo paraso. * * * La empeada contienda sostenida desde 1630 1640 entre recoletos y jesuitas por la posesin material y espiritual del te rritorio de Lanao, cuando el mahometismo an no haba exten dido por all su influencia, fu lo que facilit al astuto sultn de Mindanao, Cachit Corralat, agrandar sus dominios poca costa con la conquista poltico-religiosa por l realizada, la sombra del gran desprestigio en que el cristianismo cay entre los Malanaos, testigos presenciales de la enconada lucha que ma~tena en irreconciliable rivalidad jesuitas y recoletos. -Tan vehemente fu el deseo de los Malanaos de acogerse nuestro dominio fin de quedar cubierto de las asechanzas de los Mindanaos acaudillados por Corralat, que presididos aqullos por el padre San Agustn pasaron Manila en nume rosa y escogida representacin, solicitando de Corcuera el esta, blecimiento de un presidio en la laguna, fin de contener 'las contnuas excursiones de los mahometanos. Negada su pretensin con grave detrimento de nuestro pres tigio, y restitudos los rehenes que en garanta de vasallaje quedaron en Manila, la hbil poltica del astuto sultn de Mindanao triunf, aprovechando estos y otros desaciertos d los nuestros. Desde aquella fecha, los dislates de unos cuantos ambicios . os que traducen su celo religioso en feroz intransigencia y desme did9 afn de , mando, priv Espafia de una rica provincia y la religin de un crecido nmero de adeptos. El abandono del fuerte de la Sabanilla en la baha Illana, la retirada de nuestras tropas de Zamboanga, donde un magnfico fuerte qued encomendado la lealtad y custodia de los Lu taos, y por ltimo, la toma por los moros del fuerte de Tandag

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23 . en 1760, donde feron acuchillados los 300 hombres que lo guarnecan, hizo due:fos de casi toda l isla los ~ahometanos, alcanzando con sto extraordinario prestigio sobre los naturales, sometidos en absoluto desde entonces su dominio. \ La importancia de ste se acrecent con la poblacin y riqueza de los 100.000 subanos, pobladores del extenso territo rio comprendido entre la baha de Pangil, seno de Sibuguey y puerto Dumanquilas, baha de Maca jalar y Zamboanga, porcin casi inexplorada y de la que el ingeniero de montes Sr. Vidal y Soler , que remont una gran parte del ro Dumanquilas, dice ser la ms rica y de ms exuberante vegetacin en Mindanao . En el desarrollo de los graves acontecimientos que se suce. den en Mindanao y en previsin de futuras contingencias, deben tener presente los Gobiernos y la prensa, que ,iene ser quien ms ilustra la opinin, que no es slo en el N. de Africa donde s~ ofrece un gran .porvenir los intereses sagrados de la Patria. Tambin en el extremo Sur de las Filipinas, los ricos terrenos de Minclanao, con su fertilidad asombrosa y la riqueza de sus productos, brindan ancho campo la actividad de nuestra raza y la expansin comercial de que tan necesitado est nuestro pas, falto hoy de mercados pam sus productos. La riqueza de Mindanao maravilla cuantos la conocen pro fundamente ; Entre Misamis y Surigao y en los terrenos de Ipo nan; Pigtao y Puiholugan, pueblos cristianos de la costa N., inmensa extensin de terrenos aurferos, superiores en riqueza los de Australia, ofrecen . la industria minera fabulosas ga nancias. Zamboanga, Lanao y los territorios del seno d~ Davao, pro.ducen, pesar de la deficienda del cultivo, caf~ riqusimos que alcanzan elevada cotizacin. Los ro~ Butuah, Grande, Dumanqullas, Cagayan y otros menos importantes, son excelentes vas, de valor inapreciable para el desarrollo del trfico comercial. Y si es verdad que la

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24 -climatologa insalubre en las selvas vrgenes y fangosos carri zales de los terrenos bajos ocasionan mortfera; emanaciones . paldic1;1,s, en cambio la gentil Zamboanga indemniza sobrada mente de todas esas desventajas. Los habitantes de esta encantadora poblacin tienen sangre hispana y son generosos y hospitalarios. Admrase all una ri qusima floresta que por todas partes brota, convirtiendo aque lla comarca en vergel delicioso que compite en hermosura con los crmenes granadinos. Zamboanga, donde el Polombato, semejanrz:a del Darro, baa la sultana . de Filipinas, interrum piendo con el suave murmullo de sus ondas deliciosa y ener vante quietud tropical, ofrece con su pursimo y sano ampiente y con sus cristalinas aguas, que la zarzaparrilla purifica, savia regeneradora la sangre a)fmica del peninsular, que vive en Jol, Tawi-Tawi y en los destacamentos militares de Mindanao, . siempre prontos dar su vida por el honor del Ejrcito y poi'. el engrandecimiento nacional. Si, como es de esperar, los intereses de la Patria, que eri toda poca y lugar deben estar muy por encima de las conve niencias particulares, han de merecer la proteccin que su im portancia exige, debe tenerse muy en cuenta que no es slo lucha de conquista por las armas la que all debe seguirse. El fanatismo religioso de los mahometanos aconseja que la ocupacin mi l itar no siga en Malanao una intransigencia re ligiosa, que slo dara por resultado mantener latante el odio de aquellas gentes y fomentar la despoblacin en poca no lejana de comarcas, ricas hoy por sus florecientes cultivos y la bondad de sus productos. Debe evitarse todo trance que los 300.000 malayo maho metanos de Mindanao vayan engrosar la poblacin de Bor neo, como ocurra el ao 84 en Jol(l, desde donde, en vapores ingleses, ~ubvencinados con fondos de aquel Gobierno militar para otros fines, miles )~ miles de familias abandonaron sus l).ogares, para caer en Sandacan bajo el poder desptico es1 1 j _J

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-25 clavitud encubierta de las Compaas inglesas que explotan aquellos territorios , Para evitar sto, necestase que no sean slo los tempera mentos de fuerza los que se empleen en la conquista de Lariao; es necesario tambin que se fije la atencin en el problema po ltico que envuelve.la sumisin de aquellas gentes, y que, por algn tiempo, debe evitarse en absoluto la intrusin de las r denes religiosas en los territorios recien conquistados. De otro. modo, y sin beneficio alguno, ros de sangre pregonarn diario que sta terquedad impoltica d funestos resultados y esteriliza los esfuerzos de aquel sufrido Ejrcito, que casi olvidado, com bate cual pudiera hacerlo en Africa, ontra fiero enemigo que no d cuartel al herido ni al prisionero, y teniendo adems que vencer los obstculos insuperables que presentan las intrincadas selvas, bosques impenetrables y el clima insalubre de aquellas comarcas. La distancia no debe ser bice que amenge el entusiasmo despertado con sus hechos por el soldado de Filipinas . . Pues tanto all como en la madre patria, el pecho del espaol filipino; como el del espa:fiol peninsular, es santuario donde se ri n de culto carioso y entusiasta la nacin. Por eso sta debe agra decimiento los vivos y recuerdo imperecedero para los hroes. que en cru . enta lucha pirden la vida en aras del engrandei mi~nto de la Patria, y procuran extender el benfico impulso de prog r eso: que as el peninsular cono el filipino, no tengan uno 1 para otro sino mot ivo de gratitud y mtuo cario. ( B alaguer.) (1). . (1) Artculo que publicamos en Et Gto~o del 2 de Agosto del presente ao . • \

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-------RESEA HIST”RICA La historia de la isla de Mindanao constituye para las armas espaolas su ms gloriosa pgina desde la ocupacin del Arhipilago fipino por nuestros antepasados. Esta sintetiza la no interrumpida epopeya que coron de inmarcesibles lauros al Ejrcito y la Marina, al sostener aquella herica lucha de siglos contra fiero enemigo, cuyo valor indo mable les di si, justo renombre, pero que tambin fu ocasin que el honor preclaro cie las armas . espaolas alcanzara en la Oceana, p ' or sus hechos, la misrpa fama que inmortaliz los bizarros tercios de Flandes. Mindanao fu tambin hollada; primero que ninguna otra, en Filipinas, por las plantas espao l as; y en las orillas del cau daloso Butuan, celebrse por vez primera el sacrificio de la misa ante las atnitas miradas de su _ s incultos moradores, que desde aquellafecha a ' nhelaron conocer l”s domas dd cr istianismo que no tardaron e1,1 abrazar. Pero veamos crrio el padre Juan de la Concepcin describe la llegada a Mina.anao de las di~tintas e:J<;pedici9nes, hasta que el insigne Miguel Lpez de Legazpy consolid la dominacin de Espaa en las Filipinas islas de los Luzcnes, como las lla maban los naturales. Parti el general de estas islas, que llam de las V , elas la tinas el archipi l ago de San Lzaro , que es el que conservan, aunque se les aadi el de las Marianas: naveg 300 leguas con las proas al Occidente; descubri muchas islas abundantes en mantenimientos, entenda su lengua un indio que llevaba Magallanes, que fu un total alivio: lo primero fu el cabo de San -' ' Agnstn, pnnta austral de la gr'an isla d e Mindanao: coste la \ 1

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-27 provincia de Oaraga ; entr por el estrecho de Siargao, .que le forma la punta Banajao con la isla de Leyte j repar en la isla de Limasaua, que est en la boca: la novedad de gente y na vos acudieron padficos los naturales, y sabida su necesidad la so.corrieron con un buen refresco; mostrronseles muy favora bles, y les dejaron papeles en gratificacin de sus agasajos; con ellos adquirieron cdulas reales _que honran su principal con el magnfico ttulo de Prncipe. . . Con el buen rendimiento de los de Limasaua, descansaron y se refocilaron de sus pasadas miserias: tuvo noticia aqu Magallane~ del ro de Bittuan, cuyo Datto Rgulo era ms poderoso: resolvi ir su boca con las esperanzas de la fama: correspondi ellas el Prncipe: envi unaembajada con diez hombres inquirir qu navos y qt: gente? Por su intrprete respondi Magallanes ser vasallos del grande y poderoso Rey de Castilla: slo solicitaba paz y el . co . mercio libre: que le suplicaba le abas~eciera de vveres por su precio justo: respondi el Rgulo que no teria para tanta gente ~on abundancia: que ?e lo que hubiese se repartira: llevaron bordo c . uatro puercos, tres cabras y algn abasto de aoz; era da de Pascua de Resurreecin (8 de Abril de 1621); mand ha cer el general en tierra una enramada hizo salirse toda la gente oir misa, que se celebr con gran devocin de los asisten tes dando gracias Dios por tales beneficios; fu sta la primera que se dijo en estas islas: mand despus elevar una cruz en un alto montecillo; todo asistieron los naturales con mucha atencin y ternura, tratando los extranjeros afablemente y con docilidad; , tom . posesin de aquella isla por la corona de Castilla en nombre de . Carlos V, Emperador y su Eey, adjudi .cndole estos dominios con solemne acto. * * .Per. ” ya _se ~ab_ a yisto q~: ~ al ' N. de las Molucas haba UJ;J. grande: archipilago, . y J;)_ O pasaron muchos ~os .sin que se _ pen. sara en .asegurarle la.Cor,m;ia.~1~ , Castilla. El Virey ,de Nueva

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-28 --'-" Espafia D. Antonio de Mendoza, cumpfndo las rdenes del[!. Corte, dispuso una escuadrilla de tres buques al mando de Ruy Lpez Villalobos, que sali del puerto de Juan Gallego, en las costas del Pacfico, el da 1.0 de Novien;ibre de 1542, en. direc cin las islas del poniente, con orden expresa de no tocar en las Molucas. Despus de una larga y penosa navegacin arrib Villalobos, lo mismo que sus dos antecesores, la parte oriental de la isla de Mindanao. Por ser su costa puerca dice Fr. Juan de la Concepcin , la llamaron de los arrecifes: 2 de Febrero surgieron en un puerto de ella que denominaron Mlaga, en al~ tura de siete grados: detuvironse refrescando en ella un mes; quiso poblar aqu Villalobos, que no lo hizo por haberla expe ~ . rimentado de intemperie grave; tomse con los acostumbrados actos posesin de ella por la corona de Castilla: _ pusieron al lugar determiado para la fundacin Ccesarea Caroli: por los viento$ contrarios y fuerza de las corrientes fueron forzados la vuelta del Sur: arribaron Sarragan: asentaron con los naturales paces de que se arrepintieron muy pronto; pusironse en armas, '} aunque se les importun que les vendiesen bastimentos, no hubo modo de reducirlos: usse primero de todos aquellos me dios que dicta la benevolencia: hizo la fuerza lo que no pudo e1 agrado: acometise el pueblo: hicieron resiste . ncia, pero se dieroq la fnga; no fueron seguidos pensando se reduciran con el es~ , carmiento; no fu el vencimiento sin costa de sangre: fueron heridos algunos de los nuestros, de los que murieron seis . Para socorrer la extremada necesidd en que estaban, le pareci Ruy Lpez era conveniente hacerse ~migo con el se . • fior de Mindanao, 50 leguas de distancia , isla ms abundante prepar un navo con 50 hombres cargo de Bernardo de la Torre; prevnole de rescates y mercade . ras; llegaron s~rgir la boca de un gran ro; era gente indmit .a, desabrida por los malos tratamientos de los portugueses; y as slo hal_laron engafios y traiciones; la necesidad les oblig los nuestros apro~ vecharse de las armas; acometironlos en un elevado fuertecillo ,

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29-en que, no queriendo rendirse, mataron los defensores; dando l ibertad mujeres y muchachos volvieron Sarragan con algn bastimento. En estas estrecheces convinieron despachar un navo Nueva Espafia ~ue diese noticia de lo hasta all operado, solicitando rdenes y socorros; tambin despacharon una galeota unas islas que son lar;; que se llaman Filipinas; des~ pus . , y con este nombre, las marcaron los de esta armada en honor del prncipe heredero de la Cor”na ..... Quiso Dios que la emba\cacin que fuese .las Filipinas volviese con copia d vveres: habilitados as , resolvieron ir aquellas islas, especial mente la de Abuyo, de que tuvieron noticia que era la ms abundante; que los natrales lo deseaban y seran bien recibi dos en ella : acomod ~onse en un navo grande: en dos bergan, tines que haban construdo y en otras embarcaciones menores . ; sali esta escuadra la mar, el tiempo les fu tan contrario que fos fu preciso entrar en una ~aha ensenada de Cesrea; des pachse embarcacin que solicitase vveres : volvi con el mal despacho de que al tiempo de los rescates les haban asaltado los indios y l~s haban muerto 11 hombr ~s, quedando los restan tes muy flacos y fatigados: la escasez era ya tal que slo se ra cionaban cuatro onzas de arroz, y esta estrecha economa slo diez das poda entretenerse . , La suerte desgraciada que acompa siempre Villalobos le produjo pesadumbre tan intensa, , que muri en Ambonia (Malucas) despus de hecho pri~ionero por los portugueses. A pesar del desaliento que infundi en la pennsula el xito desgraciado de estas expediciones, se orden lo conveniente para organizar la' quinta expedicin los mares del Poniente. Se organiz sta por Miguel Lpez de Legazpi, que se encontrba en Nueva Espafia, con ncargo de que le acompaase eL sabio marino Urdaneta. Componan la escuadra cinco buques, tripulados por 400 hombi;es, que salieron del puerto de Natividad el da 21 de No , viembre de 1564.

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' j 1 f 30 Despus de tocar en Samar y Leyte despach = Legazpi una embarcacin fin de que buscase vvere's en Butuam, regre sando los quince das con provisiones y la noticia de que los naturales recibiran bien los espaoles . • A pesr de ]as buenas disposiciones del R g ulo de l3utuam , Legazpi hizo rumbo para Ceb, donde quiz pensara vengar el asesinato de los espaoles que acompaaban Magallanes, pero vientos contrarios lo arrojaron la costa de :bapitn, cuyos habitantes, boholonos en su ma:yor parte, agasajaion los es pa:i'oles con abundancia de provisiones y los proveyeron de prcticos que les guiasen las islas inmediatas. En 1578 el Gob ernador genal Sand, su vuelta de "\]na expedicin que biciera Borneo, destac al Capit,n Rodrgu ez de Figueroa la isla de Mindanao fin de que la redujese ]a obediencia de fa corona de Castilla. Sus habitantes, amedrentados por el p ' resti gio que nuestras .armas adquirieron . en aquellos mares, cedieron cuantas con diciones les impusiera Figueroa, formalizando acta de vasallaje que estuvo en vigor el tiempo que tardaron en zarpar las naves; que el moro nunca se distingui por la observancia de los pactos que realizara. Deseando Figueroa dominar en absoluto Mindanao, solicit y le fu concedido como encomienda y por dos vidas, todos los terrenos que en la isla sometiese. Este cadillo no lleg disfrutar del beneficio que le fu conferido, puesto que en el primer desembarco contra los buhayanes muri de un golpe de campiln. A ste sucedi la Jara en el mandv de la expedicin, que por abusos que com8tiera fu relevado por Ronquillo, que ejer i en Manila las funcion e s de Ma est r e de campo. Su segtihdo, Garc Guerrero, derrot al Sultn de Mindanao Bhisali J ' los 60"0 auxiliares que le haban sido facilitados en. Tarnate, los cuales murieron casi todos en aquel s angriento combate. Estas ventajas fueron mal ~provechadas por Ronqui~l que

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31 atrado por la vida regalada que se haca en Manila, propuso y fu aprobado el abandono del fuerte de Tampacan, quedand"o slo en Mindanao un peque_ o destacamento en el puerto de la Caldera al O. de Za:boanga , (1589). El desprestigio en que por esta retirada cayeron las armas espaolas alent los de Mindanao, que armando una nume rosa escuadrilla con 3.000 tripulantes recorrieron las costas de pintados, asolando los pueblos playeros, cuyos moradores hu-. yeron los montes, de donde se hizo difcil convencerlos baja sen sus antiguas viviendas, po( haber propahdo una vieja agorera que los espaoles estaban de acuerdo con los moros para exterminarlos. En 1602 Bravo de Acua organiz nuevas expediciones contra los Sultanes de Mindanao, pero el resultado no corres pondi las esperanzas por la tenaz _ resistencia de los fuertes que stos tenan, los cuales no fu posible rendir; Silonga, Rgulo de Buhayen, solicit paces de Acua, man dand de embajadores los principales prisioneros castellanos que en su. excursi,1 hiciera. En 160.9 D. Juan de Silva visit la costa N. de Mindanao fin de reprimir las excursiones . de los caragas pintados, fnn dando el fuerte de Tandag, donde dej rtill~rfa y numerosa guarnicin. Ejerciendo el cargo de Gobernador gene,ral D. Fer?ando de Siiva, el astuto y valiente Sultn 9-e Mindanao; Corralat, ofreci por med{o_ de una. embajada la libre entrada de los misioneroH en sus Estados y lugar donde ms conviniese para construr fortaleza y pueblo de cristianos. Desechadas estas proposiciones, pronto se dej sentir en el resto de la isla la in fluencia del hombre temido que atranc de Mindanao el poder influencia de nuestras armas. Los caragas que ocupaban las inmediaciones de Tandag se sublevaron en 1629, y en 1631 dieron muerte Bautista, cas tellano d~ aquella fortaleza, que fu asesinado, y continua-

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. 32 cin alancedos los pocos espafioles que le acompafiaban, La fosurreccin se hizo general, y en Tandag, Surigao y Baucag fueron asesinados los religiosos. El jefe del alzamiento Man gobo)) fu despus iridultado instancia de otros religiosos que fueron respetados por l. En esta poca se pone de manifiesto de modo escandaloso las r'ivalidades de las distintas rdenes monsticas, Las no interrumpidas excursiones de Mindanaos "!. Joloanos las Visayas, levant clamoreo general en aquellas islas, ha ciendo presente la necesidad de construr un fuerte que contu viese los mahometanos, para lo cual contribuiran cada tributo con una ganta de arroz; contribucin . que despus tom el nombre de donativo de Zamboanga. Celosas las dems corporaciones de la preponderancia de 'los jesuitas, combatieron tenazmente esta idea; pero el Gober nador general, comprendiendo su utilidad, comision al Capitn Juan de Chaves, quien pas Mindanao con 300 espafioles y 1.000 visayas. En 23 de Junio de 1635 se construy la fortaleza de Zamboanga, dirigida por el padre jesuita Mekhor Vera, quien ya traa los planos extendidos de antemano. D. Sebastin Hurtado de Corcuera sucedien el Gobierno de las islas D. Juan Cerezo,.que ejerca el cargo interina mente. La llegada de este caudillo coincidi con las . excursiones pirtipas ms devastadoras hasta entonces realizadas por los moros en las provincias cristianas. El esfo1:zado genio del nue vo caudillo y su carcter emprendedor, que ayudaba mi valor tem~rario, le sugirieron la idea de conquistar Mindanao y Jol, fin de terminar de una vez con el feroz enemigo que asolaba las ricas provincias de Visayas y S. de Luzn. A este efecto organiz una expedicin que se compona de cuatro compafias de soldados espafioles, tres de marinera y cerca de ' 2.000 indios de Pampanga y Visayas. Esta fuer~a sali de Manila el 2 de Febrero de 1637; el 22 / ' lleg Zamboanga, don . de fu reforzada con tres compafias d e

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l l f l f i / . .. 1 33 espaoles y algunos naturales que en aquella fecha empezaron ya distinguirse por su lealtad y patriotismo : ultimados los pre parativos impaciente Corcuera, se adelant con cuatro caracoas al ro Grade; tomando, tras rudo combate, el pueblo de Larni tan, donde resida el temido Sultn de Mindanao Cachit Corralat. Este huy despus de la deaota de su ejrcito, cuyo n mero no , bajaba de 2.000 hombres, cayendo en poder de . los espaoles ocho cafiones de bronce, 27 de p _ equeo calibre, 100 arc~buces infinidad de armas blancas. No contento con sto, Corcuera mand ahorcar 72 moros, quemar infinidad de pue b}os y destrur cuantas embarcaciones apresaron. Pero no fu ste el hecho ms sangriento y glorioso realiza. do por el Ejrcito en: M;indalilao. Refugiado Corralat en un fuerte inexpugnable, en el que se hallaba en crecido nmero su gente m s agerrida y fiera, es atacado de nuevo por Corcuera, dispuesto ultimar la empresa que haba meditado, _ sin arre drarse por la posicin inexpugnable del enemigo; 26 muertos y 80 heridos le cost al Ejrcito el primer ataque sin conseguir ven taja alguna. \ Este.contratiempo no amengua el valor del soldado , y al siguiente da, tras te . rrible asalto, es tomada la fortaleza realizn.
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34 enemigo, pero cae cubierto de heridas en la cabeza y garganta; Castelo ataca briosamente por el lado opuesto los mahometa nos, que amedrantados ya, son derrotados y huyen precipitn dose por un derrumbadero, . donde muchos pierden la vida; y cuando un numeroso cuerpo de moros, con\3.ucidos por el mismo Corralat, atacan con furia salvaje, por la espalda, fin de pro tger los del fuerte, el Capitn Becerra que cubierto de heridas se hallaba postrado, se presenta en la lucha sobre los hombros de dos soldados, arenga su tropa y acorrala al enemigo con tal coraje, que Corralat qued herido, salvando la vida en fuga precipitada. Esta victoria, aunque cost sensibles prdidas, elev en alto grado nuestro prestigio, aparte del rescate de in~nidad de cau tivos y el cuantioso botn que se recogiera. -La fama del triunfo repercuti las islas ms lejanas, y desd J ol doscientas familias solicitaron y obtuvieron establecerse en Zamboanga, donde fundaron el pueblo de Magay. No fu suficiente castigo el que queda relatado para que depusieran su actitud belicosa los Mindanaos, ni tampoco para hacerles desistir de sus expediciones pirateras; lo que sabido por Almonte la vuelta de las Molucas se entr por la Sa banilla (baha Illana) en 1639 con tropas escogidas sacadas de Molucas y escogido contingente de espaoles indios, mas los auxilios que les prestaban los de Sibuguey. Despus de penosas operaciones, por lo fangoso del terreno de Buhayen, la fortaleza de Moncay, R~gulo del pas, que era el que provocara la campaa, sufri estrecho)erco hasta que los defensores de ella, comprendiendo que era intil la defensa, la incendiaron y abandonaron media noche; para sto atacaron con furia nuestras lneas fin de escapar y facilitar la huda de sus familias, Tan porfiado y sangrient fu el combate entre los moros y los manobos aliados defensores de aquel punto, que el campo qued cubierto de cadveres y gran nmero de comba tientes perecieron en los pantanos . .

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.. 35 --Por aquellas fechas nuestras armas realizaron hechos glo riosos en la costa N., por ms que el resultado en definitiva no resultase satisfactorio. Los recoletos, establecidos de antiguo en aquella parte, pro seguan con xito sus trabajos, extendiendo su influer;cia pe sar de-la oposicin que encontraban en los naturales, sugestio nados por el astuto Corralat. Hacia el ao 1624 el padre Sa Agustn, hombre valeroso y emprendedor que ejerca el curato de Cagayan, levant el fuerte ~e Linao para poder rechazar los contnuo~ ataquede Corralat, que ambicionaba posesionarse de la costa N. ayudado por los , I Malanaos quienes se h~ba impuesto . En una de las algaradas de stos, el padre San Agustn, irri tado por los daos causados sus feligreses, los persigue derro tndolos en sus mismos pueblos, qt:e fueron saqueados y des trutlos; sendo aquella la primera vez que los espaoles llegaran hasta la laguna. A ruegos de los jesuitas, que crean tener mejor derecho que los recoletos al territorio de Lanao, el Gobernador general comision al Capitn Atienza para que pasase la laguna y la tuviese por Espaa, emprnsa que este valeroso Capitn realiz cumplidam~nte, conquistando y destruyendo cuanto se opuso sus designios, Atienza di la cura de almas los recoletos por la eficaz ayuda que prestaron la empresa. Las intrigas que entre los mismos naturales se pusieron en., juego por ambos bandos, motiv entre aquellos grande des prestigio de cuanto fuese patrocinado por el nombre espaol; as es que en la expedicin de Pedro Fernndez del Ro, y pos teriormente la d Bermdez de Castro, fueron suficientes para evitar que los malanaos levantados en armas nos ' hicieran abandonar en definitiva su territo~io. Si en Malanao nuestros asuntos no andaban muy prsperos; por desgracia no era tampoco muy satisfactorio el aspecto de la lucha no interrumpida que sostenamos contra Corralat, el 1 1 1 1

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36 que al frente de sus aguerridas tropas mermaba c ontnuamente, unas veces por la astucia y otras por su valor, nuestra influen cia y podero en Mindanao. En esta poca el valeroso Marmolejo, que marchaba con refuerzos al fuerte de Buhayen, ret al Sultn de Mindanao, el cual, si bieh no acept el combate pers?nal que ste le cita ba, esper con ms de 200 embarcaciones la nica qu montaba Marmolejo. Tras tremenda lucha, en la que los moros ini ciaron varias veces la retirada, y cuando no quedaba un solo hombre til en el champn, Marmolejo fu hecho prisionero por Corralat; admirado este caudillo del valor temerario del castellano, le . concedi la vida y la libertad sin exigirle rescate; . liberalidad que contrasta con la orden de Corcuera p_ara que Marmolejo fuese inmediatamente decapitado en Zamboanga. En 1646 los holandeses intentaron la ocupacin de Zam boanga, y vista la imposibilidad de sto, el puerto de la Calde ra, pero de ambas partes fueron rechazados con grandes pr didas. En 19 de Enero del 1659 Esteibar, que recorra las aguas . de la Sapanilla CO!.l dos caracoas, ataca y rinde un gran navo holands que protega una escuadrilla de mahometanos. A . 1 continuacin, y aprovechando el entusiasmo que este hecho produjo en su gente, carg sobre Buhayen, obteniendo com pleta victoria, sin conseguir que el temido Corralat admitiese combate. La medida ms impoltica que registra la historia de Min d~nao se realiz en 1663, al efectuar el abandono de la forta leza de Zamboanga bajo la presin de miedo que en el nimo , del Gobernador general produjo l . a amenaza del pirata chino Kue-Snig. Engredo ste, por haber arrebatado los holandeses la Formosa, exigi parias los eEpaiioles del reno de Filipinas bajo , pena ae exterminio. Manrique de Lara, arredrado ante el peligro, orden la reti-'

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37 -rada de las fuerzas que guarnecan las provincias ms remotas de la capital, medida funestsima que di origen nuevas y ms devastadoras incursiones de los piratas en las provincias cristianas, que con sto sufrieron gravsimos daos . Desde el abandono de Zamboanga disminuy grandemente la import a ncia d e los pueblos cristianos, que costa de tantos s acr i ficios haban conseguido formar los jesuitas, y ante la in minencia de perder el fruto de tan rudos trabajos y de tanta sangre que haba sto costado, la Compaa recurri la Coro na, obteniendo Real Cdula, que ordenaba la ocupacin del antiguo fuerte, fin de poder atender la reprensin de la pi ratera. Fue ron n e cesarias dos nuevas Cdulas Reales y que el Gobernador general desatendiese el parecer de la Junta de auto~ ridades para que los jesuitas viesen conseguidos sus deseos en 1718, medida que en aquella ocasin era la que demandaba la seguridad del pas y exiga el decoro nacional. Zamboanga se mantuvo aunque con mucha dificultad; con dudo de reedificar el fuerte, 5 . 000 moros le pusieron estrecho sitio, faltando poco para que cayera en -su poder, librndolo de tamao desastre su gobernador Amorrea, que fuerte de nimo supo vencer los muchos contratiempos que acarreaban la falta de vveres y bastimentos. En 1726 se concluy un tratado de paz entre nuestro Gobierno y los sultanes de' Jol y Mindanao, el cual fu ratificado por el Rey al cabo de algunos aos. En 1744 las reiteradas protestas de amistad de aqullos y instancias de los jesuitas, el Rey Felipe V les dirigi afectuo sas cartas reconocindoles su soberana, puesto que al de Min danao llamaba Rey de Tamontaca por noID;brarse as el pueblo que aqul habitaba, exhortando ambos qite admitieran misioneros en sus estados y abrazasen la religin catlica, permitiendo -asimismo _qiie se construyeran iglesia~; proposiciones que sirvieron de pretexto al de Tamontaca para pedirnos bastimentos de gue1 1 1

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38 rra, pero esquivando la admisin de misioneros para as evitar se el odio de sus sbditos; y en verdad que revel enaquel caso el mahometano, mejor sentido que los padres, porque si no haban de hacer proslitos, co:q10 de ello estaban persuadi dos, no tena objeto alguno su estancia en la corte de Tamon taca, menos que all pensaran dedicarse ms 11."!-crativas ocu • paciones. En esta poca el podero de los mahometanos llegaba su mayor apogeo en Mindanao: nos haban arrojado de la Sabani lla, del ro Grande y de Tan:ontaca; elabandono de Lanao les haba hecho dueos de aquellos ricos territorios, de los que ex traan grandes riquezas en productos de su frtil suelo, y entre las razas montesas; quienes hicieron creer que nos haban ex terminado, hacan proslitos y reclutaban gente de guerra. Tambin en aquellas fechas ayudaba acrecentar el po dero de los moros, las especiales condiciones sociolgicas de los mseros habitantes de los pueblos cristianos. La tributacin que estaba obligado satisfacer el indio sb dito de Espaa era enorme y onerosa: contribucin la Hacien da; prestacin personal; diezmo y santorun la iglesia, mas las contrib1iciones exlraQrdinarias para las atenciones de guerra, arre bataban al pobre cultivador el total beneficio obtenido en sus industrias. A ms de sto, la aplicacin de justicia que se verifi caba entre aqullos como si fuese ya pueblo educado en los pro gresos de pas civilizado; r edundaba slo en desprestigio del prin cipio Je autoridad, por.que la tramitacin lenta no daba en los casos oportunos lugar la ejemplaridad de un pronto castigo. El disgusto de los indios al observar que ramos impoten tes para contrarrestar los mahometanos, los usos y costum bres del moro que tanto se asemejaba las suyas, y los ofreci mientos de stos, que en aquella poca desplegaban polica sagaz inteligente para atraerse al indio, determin una gran de emigracin las islas del S. con la consiguiente despoblacin'. . . . . _ de las provincias cristianas.

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7 -39 Ms de un alcalde justific esta despoblacin con supuestas invasiones pirticas, pero lo que no admita duda, es que creci qo nmero de cautivos, despus de rescatados, volvan de nue vo al lugar de su cautiverio. Porque debe tenerse muy en cuenta, que la esclavitud que el mahometano impone en Filipinas no es la desptica de la raza blanca sobre la negra; es slo una especie de obligacin en la que el esclavo, si bien obedece ciegamente su dueo y para l trabaja y por l muere , tiene la compensacin de que constituye una parte de la familia, disfrutando en ella de todos los be~eficios de la mancomunidad, y en los asuntos de inte rs general toma parte alternando con el ciudadano lipre: veces con sus mismos seores . Desde que el Sultn Cachit Corralat con su astucia indo mable valor consiguiera en definitiva ventajas sobre nuestro Ejrcito , los Mindanos, que no podrn apreciar las causas in ternacionales que obligaron desamparar su territorio, y cre yendo que sto era resultado de su esfuer~o, cobraron nuevos alie ntos , pudiendo decirse, que desde entonces f~ permanente en aquellos mares e] estado de guerra. Si alguna vez los moros se consideraban debilitados para continuar la lucha, si se vean en grave aprieto, era para ellos socorrido recurso el de solicitar paces, que se guardaban bien de cumplir una vez repuestos y que se consideraban con fuerzas . para emprender nuevas depradaciones en.los pueblos cristianos. En 1749 se retir la guarnicin del fuerte . de Tamontaca, encargado de proteger los misioneros que all se encontraban. A poco, los moros pusieron estrecho cerco Iligan, impor tante presidio de la baha de Misamis, que sin el aliento del padre Ducos, encargado de su defensa, hub_iese cado en poder del enemigo. Aumentados hasta 3.000, los moros atacaron los pueblos de la jurisdiccin de Misamis, pero los monteses de 'fagoloan, Cagayn de Misamis y Lubungan, reunidos ante el peligro, los arrojan del territorio con grandes prdidas.

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40 La provincia de Ca raga fn desvast a d a p o r los pirata s ' lle gando saqear Surigao, que era la c a pital ; B utuan tampoco se libr de esta plaga asoladora, quedando desi e rtos sus pue blos ms importantes. En medio de tanto desastre se destaca el hecho herico de Esteban de Figueroa, que mandaba la galera S antiago. Cercad o este buque el 2 de Octubre de 1753 por 33 embarcaciones de .Mindanaos !llanos, se bate con valor temer a rio , hast a el m o mento en que persuadido Figueroa de que l a victoria era i m posible por haber el enemigo invadido la gal e ra, di fu e go a l paol de plvora destru y endo as las nave s piratas , al mi s m o tiempo que perdan la vida los 52 bizarro s marinos que tripu laban la Santiago. Y no fu aqul el ltimo ni tampoco e l m s sangriento d~sastre de aquella poca c~lamitosa que distingui los ltimos aos del pasado siglo . El fuerte de Tandag , baluarte el ms s e guro y cabecera d e los dominios de la costa N., fu sitiado por mar y tierra en 1754 por todas las fuerzas que pudo reunir el Sult n d e T a ~ rnontaca, cuyo nmero pasaba de 3.000 hombres infinid a d d e embarcaciones. La guarnicin del castillo se compona de una compaa espa~ola y otra pampanga, que en junto sumaban 300 hombres. Cuando transcurridos dos meses del sitio, el hambre haba diezmado la guarnicin, una maana lluviosa, en la que se apagaban las mechas de ca:ones y arcabuces, los moros toman al asalto el baluarte, barriendo desde aquel punto los almace nes y sala de armas donde se haban refugiado los defensores . Conoce el castellano que no. es posible prolongar la defensa, y dando muerte su esposa se arroj a s obre la morisma hast a , caer acri.billado de heridas, perdiendo la v ida como asimismo tod la guarnicin; pues los moros, irritados por. las enorme s prdidas sufridas en el ltimo ataque, prefirieroi1 el placer de su venganza al valor que en la esclavitud hubieran repr ese il tado aquellos infelices. I

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-41-Sin la actividad incansable del padre Ducos, los moros se hubieran ensefioreado de toda la isla: pero ste, ayudado de Afreasio, Capitn entendido y valiente, derrot los moros en Panguil, Misamis, Ynitao y otros puntos de la jurisdiccin de Ylgan, caus ~ nd al enemigo una prdida de ms de 300 em barcaciones y muerte de 2.000 mahometanos, sin contar los cautivos que fueron libertados. Esto amengu mucho los nimos de la morisma y no ser porque la ocupacin de Manila por los ingleses oblig al aban . dono de la activa campaa emprendida, difcili;nente hubieran podido los mahometanos reanudar las sangrientas correras que distinguieron los primeros os del presente siglo, en las que puede decirse que consiguieron la destruccin total de las pro vincias de Surgao y Miaamis, desamparadas por completo por . el Gobierno general del Archipilago. La preponderancia de los . Mindanaos fu en aumento hasta el ao 1846 en que la aplicacin del vapor los buques de guerra inici era de tranquilidad para los infelices indios de nuestras provincias, marcando de modo infalible la ruina del poder pirtico de los malayo-mahometanos. Establecidos los pequeos caoneros de vapor, las embar caciones piratas perdieron todas las ventajas que por su Ugere za y poco calado para navegar en bajos y arrecifes les haba dado hasta entonces gran superioridad sobre nuestras fuerzas martimas encargadas de su persecucin. \ Mndez Nti.fiez, Malcampo, Barciztegui, Apodaca, Madrazo, Ramos Izquierdo y otros bravos marinos que dieran la patria das de gloria, son los encargad@s de mandar estas d~biles ero barcaciones, cuyos acerados cascos, dirigidos por manos e:x:pgr.:. tas, dieran el golpe ~e gracia la fiera chusma que duri+nte tres siglos . nos . disputara el dominio de las Filipinas. Ya no fueron los estrechos canales guarida para el pirata en caso de peligro, ni el ro desconocido refugio seguro como antes ocurriera; los mayores . elementos acompaaron homb . res de mayor bra~ura y

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_ 42 beroismo ; exp e diciones de miles de piratas y numeros a s embar c aciones d e gran porte son destruda e por uno slo d e e stos pe queos barcos, cuya dotacin no exceda de 40 hombre s ; pero el desastre no arredra aquellos fanticos, y una es cu a drill a _ reemplaza otra, ganosos de renovai sus pasa~as correras, q u e tan fructferas les fueran. Deseoso de asestar el golpe de gracia los piratas de Min danao , valido de la superioridad de nuestras fuerzas martimas, el Gobernador de Zamboanga resuelve la ocupa c i n d e l d elta del ro Grande, centro del p”dero mahometano en aque ll a isl a. El valor sereno del vencedor del Callao, jefe de las fuerz a s de mar, y el herosmo de Malcampo, lanzndose al asalto d e la cotta de Pangalungan desde el bauprs de la Constancia, segui do de una compaa de desembarco, reverdecieron las glorias tradicionales de la marina, ll evando el.terror nuestros enemi gos, convencidos ya de su impot~nte inferi9ridad. A la oc~pacin de Tumbao sigue la de Tavirn y otros puntos secundarios, que aseguraron .de una vez y por completo la dominacin de aquella parte de Mindanao. Este fu el primer plan meditado que desde tiempos remo0 tos se concibiera y fuese puesto en prctica con singular energa para obtener la sumisin completa , de la isla. Para facilitar l a ejec u cin de este proyecto se cre en 1860 el Gobierno genera l de M i n danao, d ividiendo el territorio en 1 seis d istr itos y dando am p lias atribuciones al Gobernador general. En 1876 la toma y ocupacin de Jol por Malcampo con cluy con el ms firme baluarte d la piratera, cuyos benficos efectos se dejaron . sentir en Mindanao, por ser ste el punto de donde reciban armas, municiones Y cuar~.to necesitaban para sostener una resistencia tan pro l ongada como intil: la hora de su destruccin haba sonado, y ellos, fatalistas por tempera mento y por religin, si por fanatismo no se entregan, el con vencimiento de su impotencia los ha conducido un extremo

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,, -43 -que tiene dos soluciones nicas y cuyo desenlaee debemos ace lerar: el exterminio por la guerra, que ms de ser inhumano y antipatritico nos wstara mucha sangre y dinero, la atraccin por medio de una bien ente_p~ida tolerancia poltico religiosa: en este . caso se necesita que en algunos puntos se trueque los fuertes en mezquitas, y la consignacin cuantiosa de atraccin y espionaje no se formalice en parte con haberes de astutos y p~rfidos renegados, sino con la asignacin fija sefia lada sus panditas, puesto que rota la unidad poltica aque llas gentes no conservan otro lazo ni reconocen otra solidaridad 1 que la religiosa, y sta ' es en ellos fuerte indestructible si no con la vida. Del 70 al 73 nuestras armas vuelven sufrir nuevos desas tres en Mindanao. Careaga se v obligado reembarcar en J3ohayan, y una fuerte columna que sali de fJottabato para someter los indmitos habitantes de Talayan, es completa mente derrotada por Uttoy sus parciales, hacindose necesario por sto el abarrdono de Bonga y otros puntos avanzados del ro Grande. En el ao 1883 el General Jovellar, que ocupaba el mando superior del Archipilag(?, estudia con detenimiento los graves problemas que envolva la ocupacin de Mindanao. El resulta do de la informacin hecha por este distinguido General, fu disponer un aumento considerable en la consignacin que para l?s gastos de esta isla se incliia en el presupuesto, y venir en . c onocimiento de qu~ el sistema de pasividad que se vena ob servati.do en Mindanao era el menos propsito para adelantar en la importante empresa de su gradual ocupacin y dominio; que lej”s de eso, no haciendo nada en el ter~eno material, en tenda que se haba perdido y se sigui perdiendo su autoridad moral, lo que merced al sistema de contempozacin ganaban en confianza de su propia fuerza y poder las razas no someti das, y era de parecer que se deba iniciar un perodo , de activi dad sin c omprom eterse en grandes y costosas operaciones.

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i 1 li 44 El que as piensa y obra es digno del aplauso de sus con ciudadanos; el que torpe y abandonado . por ambicin derrama sangre intilmente contra los consejos de la experiencia, y por desidia, ya demostrada en pocas anteriores, compr~mete el prstigio del Ej~rcito y la vida de sus subordinados, no slo no se hace digno de recompensa, sino que debe, como censura de sus hechos, ser relevado de puestos que exigen ms desinters y mayor conocimiento de las prcticas militares; que si el Go bierno puede ser desorientado en un momento por efecto de su mismo patriotismo, ganoso del engrandecimiento nacional, la masa grande y annima que se llama pas deba mantenerse alerta, haciendo repercutir en el sagrado inviolble eco del periodismo sus recelos y censuras para desenmascarar ante esos mismos Gobiernos aquellos hechos cuya correcih y desinters sean dudosos y no satisfagan las aspiraciones un nimes de aqullos que todo deben sacrificarlo al prestigio de la patria .. En 1886 Terreros domin el curso medio ' del ro Grande, sometiendo al temido Datto Utto, ocupando y estableciendo los destacamentos de Bacat, Cudaranga, Lion y Pirmide. Iniciada esta era de conquista, Weyler en 1,891 d ms vi goroso impulso la reduccin de Mindanao, estableciendo los destacamentos de Bars, Parang-Pai ang y Malabang en la baha Illana, dificultando las comunicaciones d~ sta . con Lanao. Ba latacn, Tangog y Liagn en Panguil; y penetrando por la cost~ N. hacia la laguna, estableci la Comandancia militar de Mo mungan en el trayecto que media desde Iligan Lanao: Por ltimo, este General dispuso la arriesgadsima opera cin de destrur la ranchera de Marahuy, en las mismas orillas de la laguna; operacin que se realiz en todas sus partes con el ms brillante xito. En el ao ltimo reandanse de nuevo las operaciones con el objetivo de realizar de una vez la ocupacin efectiva de la laguna de Lanao. En 10 de Octubre, 25 de Noviembre, 15 de l 1

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-45 Diciembre ltimos y 2 de Marzo del actual, el Coro _ nel D. Nico ls del Toro consigue la ocupacin de Pantar tras brillantes triunfos, en los que los moros dejaron so'Jre el campo ' de bata ; lla ms de 80 muertos. El 2 y 3 de Junio los moros atacan los convoyes, trabn dose sangrientos combates; el mismo da 3 se sostuvo otro com bate en las inmediaciones de Cabasaran. El da 9 el Teniente ' Coronel 'Dena, que mandaba dos compaas del 7, fu atacado camino de la laguna de Caban gan, impidiendo con su conocimiento del arte de la guerra una sorpresa, al pai : que consegua el I11s sealado triunfo que se registra en esta campaa. Y si poco nuestros soldados son diezmados por haber sido mandados trabajos sin el debido resguardo, el 24 de Julio, ~umpleaos de la Augusta Seora que hoy rige los destinos del pas, fu celebrado con brillante ;victoria, en la que los Malanaos han dej_ado 200 hombres en el lugar de la lucha. ' Esto prueba lo que al principio dejamos dicho; el valor de nuestros soldados ser suficiente para, destrur todo obstculo que se le oponga hasta conseguir queden por Espaa ~os terri torios de Lanao; pero en cambio, lo que no podr evitar, lo que es imposible s . e consiga ni aun con la punta de las bayonetas, es que aquellas gentes, fanticas por sus creencias religiosas, admitan sin sangrienta protesta la ingerencia de extraos en. -sus usos y costumbres, y ms que nada que se trate de eje_rcer presin alguna en _ lo que respecta las creencias religiosas. DESCRIPCI”N GEOGRAFICA. Esta grande y privilegiada isla, la segunda en extensi9n del Archipilago filipino, se encuentra situada entre los 5 36' y 9 ~O' latitud N. y 125 30' y 130 ele longitud oriental . del meri diano ele Madrid.

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46 . Los mares que la baan son el Pacfico al E.; por el N. y O. los de Mindoro y Visayas, y al Sur el mar de Jol de Celebes. Su extensin no est precisada con exactitud, pero pn~de calcularse sin grande error en unos 94.000 kil0metros cuadrados. IDDROGRAFA. COSTAS. De D. Camilo de Arana y otros autores, tomamos alguno s de los siguientes datos: La costa S. de Mindanao, comprendida entre Zamboanga y Pollok, presenta tres entradas notables, tales como el seno ,de Sibuguey, el de Dumanquilas y la gran bala golfo de Illana; todas tres se hallan rodeadas de montes que forman la gran cor dillera central que corre la isla de E. O.; las ramificaciones de esta cordillera se dirigen, . la principal hacia Zamboanga y las otras menores que bajan formar las tierras, comprenden el seno de Dumanquilas separando el seno de Sibuguey del golfo baha Illana. Esta baha' se halla separada de la de Pangil en el ngulo SO. de la baha Iligan, que se abre en la costa N. de Mindanao por un istmo de unas 1 5 millas de ancho, qe en otro tiempo ha servido de paso ' de una otra costa y que parece no presenta grandes dificultades el efectuarlo. Seno de Sibuguey.-Desde la salida NE. del canal de Sacol, la costa de Mindanao corre 53 millas al NNE., y recurvando despus avanza unas 30 millas hacia el S. formando _ el espa~ cioso seno de Sibuguey, que por la parte SE. termina en la isla Olutanga. Las costas de este seno se hallan bordeadas de varias islas y las puntas de pequeos arrecifes; pero en la parte. SE. stos se extienden cerca de 7 millas hacia e l medio del seno. El grupo de Panubi gan, formado por 15 pequeas islas y va rios islotes, se extiende lo largo de l a costa de Mindanao, entre \ l r 1

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47 la punta de la isla Pits, inmediata la visita Bolon, y la punta Coroan que dista 6 millas al N . de la primera. Estas islas son frondosas, limpias y acantiladas en su m~yor nmero; forman entre s y con el pequef.o bajo fondo playa de la costa, estrechos canales de 5, 11 y 15 metros de profun didad; las islas Bacungar.. y Patou, que son las ms exteriores, se destacan 2 millas de la costa y estn unidas por un corto arre cife, como tambin acontece al conjunto de islotes llamados Ar cillas, que se hallan pegados al cerro Panubigan; al S . de este cerro desagua el riachuelo Maalat. La isla Palmabrava, la ms N. del grupo, est . rodeada de Un bajo fondo que se extiende I f 4 milla al NO., que v casi unirse con el que despide la costa; esta isla forma con la restinga de la punta Coroan un limpio y pequef.o ancladero de 12 metros de fondo. . Puerto Banga.-Es un pequeo, limpio y abrigado puerto, que se extiende unas . 2 1 / 2 millas de NE. SO., con un ancho mximo en la mitad de su longitud de una milla . Un islote, que se halla entre las puntas que forman la boca del puerto, la divide e n dos canales profundos de 11 f 2 cable de ancho; el cnal del E. est lim1tado por los cantiles del arrecife que la punta E. de la boca despide al SO. con 2 1 /, cables de extensin, y el que el islote de la entrada proyecta 3 cables hacia el S. En este canal se sondan 23 25 metros, fondo que v disminuyendo . p ~ ogresi vamente hasta sondar 3;3 , metros en el interior del puerto. Sus costas son acantiladas y el mejor fondeadero se halla entre 18 y 16 metros media distancia . entre la punta E. de la boca,: y un islote que est al N. y sobre la costa del puerto. Isla Olutanga.-Es muy baja; se halla cubierta de mangles y rodeada de arrecifes de piedra, cuyo veril peligroso acabamos d@ describir. _ Forma con la tierra firme de Mindanao un cana lizo angosto y de bastante fondo, por el que pueden ' pasar fa las y pequeos caf.oneros, y dos pequeos y abrigados fon deaderos; por medio del expresado canalizo puede pasarse del s e no de Sibuguey su inmediato al E. de Dnmanquil~s . I

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-48 -Seno de Dumanquilas.-Se halla comprendido entre la extremidad S . de la isla Olutanga y la punta Flechas Baganian , que demora 33 millas al E. 10 N. de la anterior; profundiza 25 mi llas al N., formando la ensenada de Dumanquilas, propiamente dicha, en el centro; su parte O. las llamadas Tantanang y Tu malung, y al E. la de Maligay; todas ellas s o ~ abrigadas y d e braceaje cmodo para cualquier clase de buque, aunque encierran varios islotes y pequeos bajos, acantilados en general. Los montes Tres Reyes y el Kaladis Lapi ranan , termina cin de una de las estribaciones hacia el S. de la cordillera prin' cipal quede E. O. corre la isla de Mindanao, dominan la costa occiderital dei seno de Dumanquilas. Senos de 1'antanang y de Tiunalung.-Se forman ~ntre la cosf.a NO. de la isla Olutanga y la tierra firme de Mindanao; su entrada, abierta al SE., se halla comprendid1. entre los puntos Lapat y Taguisin, distante ? 1 / 2 milla_s entre s. El seno de Ttmalung es una entrada que profundiza 3 1 / 2 millas para el S. en la isla Olutanga, de c modo bra c eaje y resguardado de todo tiempo, que comunica al N. con e l se no de Tantanang y al O. con el seno de Sibuguey, por el sucio canalizo que separa la Olutanga de Min:danao. Seno y piterto de Dumanquilas.-La baha seno de DumanquVas abierto al S . , tiene su entrada comprendida entre la punta Lapat, que como queda dicho despide bajo fondo que avanza 2 millas hacia el E., y la punta Dumanquilas, que es lim.P~ y de proximidades hondables: con un ancho de 12 mi llas entre l _ as expresadas puntas, profundiza 16 millas hacia el N., y estrechando media distancia forma despus un abr~ gado puerto de buen braceaje y tenedero entre las pequeas is las y diferentes ensenadas que encierra, pues se sondan de 30 15 metros en toda la baha y 9 metros muy cerca de sus costas. Seno de Maligay-Banganga.-Se abre inmediatamente al E. de la limpia y escarpada _punta de Dumanquilas; tiene 5 millas

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49 -de ancho en su entrada y profundiza otro tanto hacia el NK pero el bajo fondo y arrecife que de las costas de esta parte se extiende hacia el SO., con fondo variable sobre el de 6,8 3,3 metros en su extremo, reducen la mitad prximamente la ex tensin del seno. Baha lllana;.-Es un pequefio golfo que profundiza unas 27 millas al N: en la costa S. de Mindanao, comprendido en tre la punta de Flechas y h punta de Tapian, distantes 40 mi llas entre s. A . su parte NO. encierra las sucias ensendas de Dinas y Pagadin, y en la del ~E. se halla el puerto de Pollok y des agua ' el ro Grande de Mindanao. Se halla separado de la bah!'J, de Iligan , que se forma en l costa N. de la isla, por un istmo de unas 13 millas de ancho. El fondeadero de Bars, en el seno ele igual nombre, se halla formado por la isla Ibus y la costa; esta tima es limpia hasta el ro, que desagua frente la isla, y cuya barra destaca baricos de arena. Est abrigado de todos vientos, excepto de los del tercer cuadrante; la sonda en el fondeadero es d e 18 metros, rena y conchuela. La parte N. de la . isla Ibus despide arrecifes de piedra que salen 2 cables para fuera. La poblacin mora se halla diseminada baj el cocal que hay en la orilla derecha del do. Su Datto mantiene frecuentes comunicaciones con la gente de Lanao. Si hubiese que hacer aguada ir tierra, se de ber efectuar con precucin. Pnerto de Pollok.-Situado al E . . de la gran baha golfo de . Illana, se halla comprendido entre la punta Mariga-bat (piedra colorada) al S. y la punta Panga (quijada) al N., distantes 4 mi llas entre s. Profundiza 5 millas • al E., formando en la costa N. _ .los senos de Quidamak y Sugut, y en la del S. otro ms espa cioso que encierra al E. el fondeadero del establecimiento ~e . Pollok y su parte O. el de Paran-Parang. Este puerto es abri.-gado, limpio, de mucho braceaje, y aunque abierto al O. le • protege la isla Bongo, que se halla delante de la entrada. Rodea {

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1 1 50 toda su costa un arrecife madrep{>sico muy acantilado, que en la del N. sale muy poco hacia fuera, pero que en la del S. avanza 2 y 3 cables, llegando extenderse en la del E., al S. del seno de Sugut, una milla larga hacia el SO. hasta llegar marcar la punta O. de este seno al N. 2 O. y la punta Lalayanga al E. 16 S. La entrada en este puerto no ofrece dificultad alguna; sm embargo, la marca ms notable que pu~ de servir de guia es un montecillo aislado que se. v en el fondo de la ensenada com prendida entre la punta Lalayanga y la de Mariga-bat. Seno de Parang-Parang.-El seno ~E. del puerto se llama Parang-Parang; al S. del cogonal grande que en l se v, des emboca el ro del mismo nombre, que tiene muy poco fondo, apenas se puede entrar con bote; su agua es muy buena y abun . dante; despus de varios saltos se une con el ro Simoay, al prin cipio del curso de ste y antes de pasar por las laguras de Balob. Al _N. de la desembocadura del ro hay unapequea poblacin de moros, que son amigos; no as los ms internados y de Balob, que sn malos. Baha de Sarangan.-Se halla situada 11 millas al N. de la extremidad meridional de Minc1anao; profundiza segn la carta unas 15 millas al N., y su entrada, comprendida entre la punta Bulaluan al O. y la punt~ Lumban (incierto), tiene 7 mi llas de ancho. Es una baha muy acantilada y de mucho bra ceaje, y para fondear en los senos _ que forman sus costas es preciso hl).cerlo muy cerca de tierra y amarrar~e ella, pues poco que garre el ancla se cae rpentinamente mucho fondo. Un arrecife madreprico que se extiende cerca de una milla . hacia fuera rodea la punta Bululuan y corre bordeando las costas O. y N. de la baha, formando entradas los fondeaderos que hay en ellas. Toda la costa O. es muy rida y el cogon mismo es muy ra qutico; est__formada de grandes llanuras que se extienden al NO. y N. cubiertas de esa yerba donde abundan los venados. /

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51 El monte volcnico Matutung (quemado), que demora unas 9 millas al N. 1/,. NE. del pueblo de Mluk, y est en el ngulo NO. de la baha, es muy elevado y se v mucha distancia. La pitnta S. de Mindanao, cabo Sarangani punta Tinaca est formada de tierra alta y montaosa, que puede verse 12 leguas prximamente. La costa O., que desde Sumban corre prximamente al SSE. hasta la punta Tucapanga, forma pe queos senos y es limpia, excepto en la median~ del frontn llamado Siepblut (punta Talayan ), donde el arrecife sale para fuera cerca de una milla. Islas Saranga~.-Estas islas, en nmero de dos y un islot~, se hallan 6 millas de la punta S. de Mindanao. Demoran entre s NE. SO., y la s separa un profundo freu de 1 ! / 4 milla de ancho . que queda reducido un canal de unos 8 cables por el arrecife que despide la costa E. de la isla occidental Balot; la isla or~ental se llama Sarangan. Los naturales las distinguen con el nombre de Balot-naril (isla grande) la mayor del O. y con el de Balot-parid (isla pequea) la menor del E. El paso que estas islas forman con la costa de Mindanao es profundo, limpio y expedito. Isla Balot grande.---Es la ms elevada y ms cultivada tl las , dos , y est habitada por unas l. 500 almas entre Sanguiles y Vilanes; pr x imamente en su centro se eleva un volcn que veces echa 4umo, cuyo crter ti e n e 130 met-ros de altura so bre el mar; visto del NO., ste aparece entre dos picos. En el extremo so. de la isla hay otro monte tambin yolcnico ms pequefio , y en el SE. una colina de 330 metros de altura. Las costas N . y E . se hallan bordeadas de un arrecife que en algu nas sale m~ de una milla para fuera; en las del S. y O. se halla tan pegado tierra, que puede decirse q~e son limpias. Las puntas Lajan, Ala y la que sigue, son bajas, de mangle y piedras. Al S. de la ltima hay un islote bajo llamado Mau ru, por dentro de la cual puede pasar un bote de media marea en adelante :

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52 ---'---S eno de lJavao. ~ -'se halla situado en la e .xtremidad o~iental de la ' csta :meridional de Mindanao ; e n su eiitra1a, formada --~p@t. la pu11ta dalin af O. y el cabo de San Agu s tn al E . , ti e n e 30 1nilias de ancho y profundiza ms de 60 m-lllas para e l N., . r e duci ndose 7 millas de ' anch en el fondo, donde d e sagu a el ro HiJO. " Comprenden este seno, al O. la cordlera ' de os n;:torites de Apo, q-de. corren paralelament e la cost a , en cuya parte cen tral $El levanta dornin~n ' d o ei gra volcn del mismo nombre, tal vez el ms elevado de la isl a , que slo grandes intervalos d ligeis . seal e s de a ctividad, y al E. la ex tremidad de la grn cordillera -qu-0 desde las inmediaciones de SinigaO se dfri ge . hacia el .S. y terinina en el cabo d San Agust~. Las cstas del seno son en generai elevadas, limpias y caritilds, y en la parte N . se hallan las islas Sama y Tlicut. La costa O., desde la punta Caln corre prximamente . 36 mills al NNO. hasta ef puerto de Malalag, y de aqu.26 millas al NNE. hasta el puebio ' y ro de Davao . de V e rg a ra. Parece que la ens ~ nada de Casilaran dspide r e gular distancia arre cifes de piedra y arena, y que e l puerto que se . forma su par te S. E. es abrigado y . capaz para buques de algn porte. Todo este trozo de cost. es limpio y de mucha profundidad hasta ~uy crea de tierra. Cabo San .A.gustn.Rebasadas hacia el E. la~ islas de S:rangan, y . ya s'obre el m . eridiaro de Caburan, . se avistan con tiemp~ ' s ' claros aiE. 1/,. E. dos montes bjos y m~y semejari:tes que figuran islotes y son las tierras que determina . n el cabo de " San Agustn. : Baha de Pujada.-Esta hermosa baha es de los primeros puertos de la . isla de Mindnao. Tiene unas 10 millas en suma' yor larg dei'S ; al NO. , ' y como 5 en el meridiano ms ancho, qU:e .. es el que pasa poi : ia visita de Mti. . .. . -Las ~ostas son niontaosas en tod su p'arte S . , y hacia el N., donde hay tambin una cordillera que es la ms elevada;'.se;

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! 1 , L -=. 53 ---:--: extienden largas planicies y amenos valles, surcados de ticas aguasentre las lomas que forma~ aquellas ~ierras. S?n nn:1e jorables p ,ara toda produccin; los bosques, en su mayor parte. de rb9les de canela, abundan tambin en las clases de made. -r11.s ms recomendables para luj_o y constr:ccin.. P~oduce~ la mejor clase de almciga y cera, quizs de toda la isla, y ,en sus playas, ms de exquisitos peces, . se encuen _tra la tortug.fi, de carey y alguna concha. Est, en fin, di:cl:ia baha, por sus inme jorables condiciones, llamada figurar entre los primeros puer. . -tos del Archipilago. Pueblan sqs ti~rr;:ts diferentes razas de infieles, que . son ta gacaolos, mandayas y algunos moros. Todos, aunque no some tidos, son pacficos, y cambian los product9s que recog\:)n en los montes . donde viven por efectos diversos . para sus trajes y al,ornos. .. Delante del fondeadero_( ensenada de Caraga) hay un ba-, . . rranco como de _ 45 metros, el cual ha c;l.e fi:anquearse para ir . la poblacin, que est cubierto de los rayos solares , por extensosplantos de cocos, _ los cuales marcan su situacin desq.e la mar_ . ~ay una mala escalinata hecha con troncos de rboles . para facilitar la a~censin dicho pueblo; y . del tercio . bajQ . q.e este barranco dirige sus aguas al mar, ba,(!.ndo los primeros escal<;mes_ de aquella rara maroma, un manantial con buen agua aunq1;1-e algo escasa. En l y dentro del ro muy corta distan cia 4e la barra, puede hacer~e aguada. • • [,,a enser,.ada de Bislig se halla comprendida entre la punta_ Tag~aba al S. y la de Maslic al N . ; el islo~e Masaburon, que E!~t~e: m,e~io de _la entrada, protege la_ ensenada y divide aquelJa en dos qanales; el islote despide hacia el E.0y O. bajos que,~~ extienden 5 cables. En la mediana del Cnal del Sur hay 101;1 bajos de piedra, tan acantilados que muy c~rca de ellos se -~onj.an 117 s 84 metros de fondo; pasados stos sigue la <;osta S . ~e , la ensenada m11.y)impia; la costa: N.: :;i\ ~ontrario, es muy sucia: y no debe atracarse rren . os de 6 cables. En e~ fondo de la en _

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-54-senada y la orilla derecha de un p e queo ro, se e ncu e n t r a n el puerto y pueblo y Comandancia militar de Bislig; s te, con sns visitas anejas, componen un total de 4.300 almas. El fondeadero se encuentra frente _ al pue b lo por 6 7 m e tros, arena y fango, y est completamente abrigado de t odos vientos. La c _ osta, de la ensenada de Bislig hasta la de Li a ngan, que se halla unas 11 millas ms al N., es muy sucia, bordeada de bajos de arena que descubren, cu y a aproximacin es p e ligrosa; en este trozo de costa se en c uentr a n algunos fond ea deros, pero todos ellos ar~iesgados de tomar y en costa a b ierta al Ocano Pacfico . . La extremidad N. de la costa de Mindanao se halla formada por la terminacin de la extensa cordillera que corr e la costa oriental de la isla en toa.a su longitud de N. S. Esta punta es de mediana altura, de piedra obscura, limpia y acantilada; forma con la extremidad S. de la isla Panaoii el estrecho p a so ' de Surigao. La costa, en general, se dirige desde las tierras de Madi l a o hasta la boca del roButuan, que desagua en el fondo y la parte E. de la ensenada del mismo nombre, formada por las vertientes occidentales de los montes Urdaneta, ~e 1892 metros de altura, y las del grupo de montaas que demora 25 millas .al NNO. de aqul, unas 3 millas de la costa, grupo compuesto del monte Agudo, de 1.003 metros, del monte Satlite, de ' 995 metros, con el monte Tendido por estribacin hacia el N. . . A unas 6 millas al SO. 1 / 4 O. prximamente, se v otra monta :tla terminando en . doble pico. Todo este trozo de costa es bas tante regular, con alguna inflexin al E., limpia y acantilada, con playas de _ arena intermediadas de frontones de piedra. A l3 millas al S. de la punta Madilao se encuentra, sobre terreno elevado, la visita de Malimon, y 7 milla s al N. de la boca del ro Butuan se halla el ro y visita de Tibay. Falta reconocer . detalladamente esta porcin de cost .

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55 Baha de Butuan.-Es una espaciosa ensenada abierta alN. de 21 millas de ancho entre la costa que acabamos de describir y la punta Divata, que la limita al O., profundizando en forma rectangular cerca de 11 millas; en_ el ngulo del E. desemboca el ro Butuan, y en el del O. se encuen!ran la visita Nasipit y el pequeo ro de igual nombre separados por una costa baja_ de 13 millas de extensin en el fondo de la baha cubierta de m{1nglares y bajos fondos poco salientes. De Nasipit la punta Divata, la costa sigue 8 millas al NNO. cercada de arrecife que sale 1 / 2 milla para fuera con 8 10 metros de fondo arena en su cantil. Punta Divata.-Extremidad occidental de la extensa bahfa de Butuan, es baja de arena y est rodeada por el arrecife q:rre, arrancando en Nasipit, termina 3 millas al S. de esta punta. Punta Sipaca.-Demora 16 millas al O. 1 / SO. de la punta Divata; se reconoce fcilmente por hallarse formada por un cerro cnico de bastante altura y poco arbolado y por el ba luarte atalaya que tiene encima. La costa comprendida entre las puntas Divata y Sipaca est formada de playas de arena, alternadas con otras de manglares ' ' y de frontones de piedra, con restingas poco salientes. Se en cuentran buenas aguadas y pocos fondeaderos. 1 Fondeadero de Oatarman.-Lo forma un playaje y un man chn de arena de una milla prximamente de extensin, com prendido entre dos puntas bajas que se hallan en el mismo meridiano; la del N. tiene encima un fuertecillo arruinado y la del S. algunos cocales . . El pueblo de Catarman se halla en la parte N. de la playa. Barajando la costa desde Catarman para el N. y E. se en cuentran varias puntas no muy limpias hasta el pueblo de Mam bajao. En el ro que desagua cerca del pueblo pueden entrar lanchas pleamar y abrigar~e de los vientos del tercer cuadrante. Baha de Macajalar.-Es un extenso seno abierto al NO., comprendido entre la punta Gorda y .la punta Salauang, que 1,

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1• \, 1 ' . ' f 1, 56 dista 16 1/~ millas al O. 15 S. de la primera; profundiza 12 1 / 2 millas al SE. y en el fondo desemboca el ro Cagayan. La costa oriental de esta baha es ms alta y acantilaua qu la occiden. tal y se halla formada de playas de arena separadas por un fron_ t:n bajo y plno, que e~ lo ms saliente de la _ costa de la baha y cerca del cual desaguan dos riachuelos. Inmediatamente al S. de punta Gorda y al N. del pueblo de Hassaan se bre una ensenada llamada de Cabulig, en la que pu~de fondearse . quedando bien abr igado de las dos monzones, pero es preciso hacerlo muy cerca de . tierra para poder coger de 20 25 metros de fondo arena fangosa. La visita de . Cabulig ofrece algunos recursos; adems, sobre la misma se encuentran l:;i.s . ~ldas de Tuan y Agasan. La costa occidental est formada de playas de arena, es lirn pia y bastante acantilada, pues nicamente la . punta Malugn despide una restinga que sale 7 cables para fuera; en ella se eil cuentran los fondeaderos de Opol y de Alubugit. El centro interior de la baha, aunque muy hondables, no estn sondados. Baha de Illigan.-Es otro brazo de mar, de figura rect~n gular, abierto e?'actamente al N., que profundiza en la costa ms de 20 millas, cuya . entrada, limitada al E. por las tierras de punta Panaon, y al O. por las de punta Bombn, tiene ms de 32 millas ' de ancho. En su ngulo SQ. se abre el puerto de Misamis, que en forma d e canal se interna en esta direccin ms de 15 millas. Las tierras que limitan esta baha , acantila:da y lirpia, al E. y. al O . . , son estribaciones de la gran cordillera que en direccin de E. O. atraviesa en gran parte la isla de Mindanao. Toda es~a parte de costa es muy acantilad . a corta distan oia, limpia y formada de puntas poco salientes, con playas de arena y frontones de piedra. , . La costa del fondo de la baha f9rma dos .ensenadas separadas por la punta Binuni, que se halla prximamente en el pun to :i;nedio de su longitud.

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57 .:-. Bah a de Panguil .-Se encuentra en el ngulo SO . de la l;iaha de Illigan, se interna en esta direccin 10 millas en forma d~ un ancho canal, y termina en una espaciosa drsena circular de 5 millas de dimetro, c3:si completamente obstruda por su. poco fondo. Su _ abra, delante de la boca, se halla comprendida _ e ntre l a punta T ab al O. y Biani al E. Las tierras de la costa o c cidental las forman las faldas orientales del monte Malidang, d e 2.610 metros de altura sobre el mar, y el . m _ enos elevado, que s~ halla 3 miHas al SSE. de l. Sobre su costa oriental, al S. del puerto de Misami;:, se elevan tres montes, culminando el de 705 rp.etros de altura, que dominan toda la costa E. de esta baha. El fondeadero de Misamis se halla cerca de la entrada sobre . l a cos t a O., c omprendido entre la punta del Fuerte al N. y la punta Pulut, ' terminacin de la falda E. de la colina Bucayn, que se encuentra un, milla al SO. del fuerte. Es un fondea, dero muy cerrado y abriga~o de todo viento y mar para toda . clase de buques, !os que pueden estar atracados y con plancha ti erra enfrente de la poblacin vieja en 8 meti :os de fondo _ arena. Seno .de Dapitan .-Se halla comprendido entre la punta 'l'a golo al N. y la de Sicayac al S.; tiene 2 1 / 2 millas de ancho en Sff entrada y profundiza 2 millas al SE. ; se halla abrigado d e todos vientos , excepto los , del tercer cuadrante, y tiene muy buen braceaje, encontrndose de 30 32 . metros arena y piedra en la mediana de la entrada, y 8 10 metros arena en el fondea dero, qt~e se halla delante del pueblo de Dapitan. Entre este pueblo y la punta Tagolo . hay otro puerto llamado Talagui long . . El seno d e Sindangan se halla limitado al E. por la punta Danigan y al O. por la puntaBanigan; tiene 17 millas de ex tensin , es muy acantilado y de mucho .braceaj:, y profundiza unas 5 millas en la costa . Pue rto de Santa Mar a.Este abrigaq.simo puerto, propio para tod a clas e de buques, se . e .nc11-entra inmediatn,:nente al S .

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58 -de la punta Balangonan. Se nalla abierto al NO. y profundiza cerca d una milla en la direccin opuesta, formando en el interior dos pequeas drsenas, con 23 20 metros de fondo fangoso y 16 metros casi tocando la costa, en las que puede resguardarse cualquier buque del mayor vagido. Las costas del puerto se hallan rodeada s de un pequeo arrecife acantilado, que en las puntas de la entrada de la drsena pequea d~l O. salen prximamente un cable para el N.; el canal suele estar sealado poi las valizas que ponen los na turales en las extremidades de estas restingas. El ancho de Ja boca es de 2 cables con ms de 66 metros de fondo, sondndose de 26 28 metros en medfo del puerto, y poco menos atracados los cantiles
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-59-de esteros canales que, internndose en distintas direcciones, . sirven de excelentes vas de comu . nicacin, facilitando la exportacin de los productos. El ro ms importante de la isla, tanto por el caudal de aguas que arrastra como por la longitud de su curso, es ~l Butuan. Tiene su nacimiento prximo al seno de Davao, marcha de S. N. atravesando casi toda la isla hasta desembocar en la en senada de su nombre. Su curso es de 378 kilmetros. Este ro es navegable en una larga extensin, pero los gran des troncos que arrastra en las pocas de lluvias hace su nave gacin muy peligrosa. El Pulangiti, ro Grande de Mindanao, sigue al anterior por el caudal de aguas y por la extensin curso por l reco rrido , La cuenca del ro mencion::i,do es inmensamente rica y est admirablemente dispuesta para el desarrollo de la agricultura, tanto por la variedad y abundancia de , sus produc\os como por las facilidades que para la exportacin ofrece el que sus aguas sean navegables en todo su curso; sto contribuye principal mente que se considere esta parte de Mindanao como de las ms ricas y apropiadas para la colonizacin; por :ns' que hay que tener muy presente que, debido circunstancias que no mencionamos por ser ajenag la ndole de este trabaj, se ha exagerado de un modo fabuloso la importancia que bajo el punto de vista comercial tienen en la actalidad sus producciones, alejndose mucho de lo que verdaderamente es hoy aquel te rritorio. ' ' En general, las orillas del ro Graude presentan llanos, ex~ cepto en .muy contados puntos, donde se levantan collados,.lo mas y pequefas colinas, tales como las de ~uluig y Cudaranga, donde situaron los moros una formidable cotta el afio 86; Caba, lncan, Boayan y Cabacnyga~, cubiertas todas ellas de espeso arbolado y circundadas . de manglares . y terrenos pantanosos que

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---,. 60 ---,--. lQs moros procuran aumentar para que les sirvau de obstculos ,,.defensas naturales los fuertes en ellas situados. Una gran parte de los terrenos inuiediatos sus orillas se encuentran ocupad _os por grandes carrizales formados por plautas que aunque afines son de distinta especie (las hay juncceas, gramneas y cyperoeas), pero todas ellas muy pareciqas, por lo que se les d un slo nombre comn. Los cogonales carrizales, segn la situacin del terreno, adquieren ms menos desarrollo y segn ste tiene distintas . aplicaciones. El cogn bajo y de po~o cuerpo es bueno como pasto y el alto carrizal slo se emplea en las localidades donde escasea la nipa, para suplir sta en la techumbre de la:i vi-> ,• viei:idas; esta clse llega adquirir una altura tal que cubre l0s jnets, y dificulta de tal modo el paso q~e puede concep tuarse como un verdadero tormento el tener que atravesar un_ cogonal eh las horas del s ' ol. Habiendo visitado personalmente una gran parte de los te rrenos baados por el ro Grande, hemos podido observar, como ' . . ya se desprende de la relacin de un viaje por dicho ro que refiere el ingeniero Sr. Vidal en la Memoria sobre el ramo , de mon~ tes, que sus tierras con ser buenas y an de la mejor calidad, hoy no pasa su cultivo del arroz, maz y a zcar, y sto en can ti.dad que poco ha de exceder las necesidades de sus 80.000 habitantes, consistiendo la principal riqueza, como artculo de exportacin, en el producto de los magnficos cocales, . que se e,xtienden formando bosques inmensos ' en sus orillas y que slo contando con grandes elementos par~ la roturacin y sa~ea miento de las grandes extensiones ocupadas por carrizales, de secacin de pantanosas llanuras y destruccin de la enorme plaga de langosta que pesa sobre ellas, . cuyos efect?s destructo res hemos podido apreciar personalmente en el ao 86, se po. dra dar cima, con probabilidades de xito, cualquiera e~presa. colonizadora que se p . royecte; de otro modo, a~l no se puede hacer nada, la colonizacin _ individua en esas condiciones slo

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61 servira par que t.uvirams eri aquellos teiTenos y en contacto con 1os moros una' representacin raqutica y pobre de nuestro modo de s y adelantos que slo iedundaran en nuestro des prestigio. La extensin de la cuenca del Pnlangui ser ele unos 12.000 . kilmetros cuadrados, y su mayor anchura es de unos 50 kilmetros. Ef curso de este ro pued dividirse en tres rngiones, con arre . glo tanto su ' situacin hidrogrfica como la influencia qe ejercemos sobre los . habitantes de los territorios por l baados. , l. Aqella en que nuestra dominacin es ms efectiva, sea desde Tumbao hasta su desage en l mar por los dos brh.. ios en que en dicho punto se bifurca, que comprende un tr[.l. y e cto de 16 20 millas. 2. Desde Tumbao hasta los ltimos puntos militares esta.-. biecidos en sus orillas ; en cuya parte, que comprende unas 20 millas, nuestra dominacin slo es nominal, sin que por ahora pueda contarse con aquellos territorios pata empresa coloniza dora de ninguna especie, por la resistencia que ello opondran sus habitantes. 3. Desde estos puntos militares hasta las lagunas, territo rios tan poco conocidos que puede asegurarse que tod
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I•' 62 del destacameuto fuerte de Tumbao, punto donde el rhse di vide en dos brazos, que son los que forman la isla de Cottabato. Posteriormente la fecha citada, los moros han prestado ,vasallaje de modo efectivo; y para asegurar el completo dominio sobre ellos, se han co1;1strudo nuevos fuertes, emplazados algu nos de ellos, como el de Bacat, en los mismos terrenos de Utto, en el punto donde un gran estero vierte sus aguas en ~l ro. ' Despus de los dos ros mencionados hay otra infinidad de ellos, navegables en gran p~tte, pero por lo general de muy corto curso y poco conocidos ha,sta el da. En el distrito de Zamboanga se encuentra el Nahuan, que baja de los montes de Polombato, y surt . e de agua la capital y algunos de sus pueblos iriroediatos. El Sinonog desciende de las montaas de Cabigan; en este mismo punto nace el Du. maln. El Dmnanquilas, en el puerto del mismo no.mbre.. El de San i Ramn, que pasa :porJa cofonfa de su nombre, y otra infinidad . de ellos que por su pco curso-y r pida pendiente se hacen muy temibles en sus avenidas, las que causan bastantes daos. Otros, como el Cauit, Tumbaboso, Mahasen, Caragasan , que encauza dos en los esteros son muy tiles para la agricultura. En la provincia distrito de Misamis se cuentan ms de 18 ros; mencinaremos slo el Agusan, que sirve de desage la ' laguna de Malanao con UD: curso de 40 kilmetros; el Cagayan, ste se divide en dos brazos que toman direcciones opuestas, al E. el uno ' y al O. el otro~ y el Iligan, el _ Lubungan, Tingle, Polo y Palaven al SO. de Dapitai;i.. En el distrito de Surigao desagua el Butuan ya mencionado, que nace en el terreno de Davao en la proximidad la costa S. de la isla; los dems del distrito no tienen importancia, pues fa con figuracin topogrfica .del terreno hace que todos mueran, con muy poco curso, en el Butan en las playas del Pacfico. • En la costa E. hay algunos que llevan sus aguas al Pacfico. El Tandag, Tuanga, Mandog, Bislig, Tago y Batel son los ms

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-63 caudalosos, pero slo navegables para embarcaciones menores (estos ltimos estn comprendidos en la comandancia militar de Bislig) . Los ros de Cottabato son muchos importantes; se encuentran muy poco explorados. Del Pulangui ro Grande ya hemos . hablado en otro lugar. En la baha Illana desaguan el Baras, Maisin, Cucamalat, Si m u a d, Sugut, M a tabul, Amplajan y Tubunse. De los seis ros del distrito de Davao, tres son importantes: el Davao, de ancho cauce y caudaloso, es 1+avegable para embar caciones de poco calado. El 'fagn y el Hijo tienen bastante oaudal de agua, y el ltimo aseguran se comunica con el Bu tuan, lo que de se r cierto facilitara las comunicaciones entre las cos tas S. y N. Menos importante s son el Quinacot , Santug y Sumulog, que desaguan en el s8no de Davao. LAGUNAS. Las de Mindanao s . on muy numerosas y algunas de relativa importanci:, por lo muy poblados que estn los terr enos inme diatos, y lo valioso de los p~oductos que en los mismos se co sechan. M a lano, entre Misamis y la baha Illana, es muy exte nsa y poblada, cos e chando en s us inmediaciones gran cantidad de palais y de exc e l ente caf . Su1 e x tensin es de 14 millas _ de ' E . O. y 6 de N. S. Es muy pmfunda y contiene varias islas. Sus habitantes son mahometanos. Al objeto de poder ilustrar la opinin con noticias ciertas de esta laguna, copiamos las siguientes notas de un viaje La . nao realizado por D. Antonio Martel y Gayangos, que acompaaba al Gob e rnador de Cottabato D. Jos Urbano (publicado en el Boletn de la Sociedad Geogrfica de Madrid). ' Despus de una gran bichara se le dijo al S : ultn que sal dra un caonero para la baha Illana y se . traera al Datto Amirol nuevamente nombrado; el Sult.efm no slo escribi va-

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I' 1. 64 -rfas cartas para los Sultanes y Dattos de aquella parte, sino que . dispuso fuera una embarcacin de su propiedad engalanada para recibir al Datto Amirol, y en ella varios Dattos principa les de su ranchera; l~s cinco y ' media de ia maana samos en el caonero dirigindonos Malaban, cerca de Baras, lle vando remolque la vinta del Sultn con los Dattos, que toc ban el agun; llegamos Malabang, y una de las primeras . cosas que divisamos la bandera espaola: izada en el antigo fuerte espaol, gloria de nuestros antepasados; la alegra rebosaba en nuestros semblantes como espaoles, al considerar que hace muchos aos dominbamos la mayor parte de esta isla; pero al recordar sto sentamos el que hoy no estn visemos enteramente posesionados de ella; sin embargo, nuestra bandera ondeaba en la cumbre ms alta. Al NE. de Balulao est el fuerte que nos referimos, del tiemp? de Corcuera; esta fortaleza est nuy biei1 conservada , , la parte que mira al ro debi ser rectangular; figu ra que tiene lo que queda en pi; la cortina est entera cou sus ngulos en buen estado; tiene cuatro caoneras; la del S. slo tiene dos y una la del N.; la cortina entera te1~dr 30 brazas de largo y las otras debern tener unas 40; est edificada en un terreno pendiente, y su pi salen muchos y buenos manan tiales de un agua muy buena, que con otros forman el ro Ta buc; por el NO. tiene nueve brazas de aHura la muralla y siete 'la cortina. El Datto Ilian vive temporada-s en este fuerte, en donde hay varias . casas, pero su residencia es Ganasi, principal pu blo de la laguna de Lanao. Saliendo de Malabang, camino de la laguna, se encuentrn las siguientes poblaciones y ros: el Mato, que lleva como medio metro de ag'ua; pueblo de Kalatamen, en el que no hay casas, sino camarines para descansar los que vienen con caf y . -.. arroz de la laguna; pueblo de Mananayo, que tiene un ro como el Mato; pueblo Duicaraba, tiene ro; pueblo Calana . nan, pueblo Puree, ro Mi~uridas, con agua hasta la cintura; ? 1 J t J 1 1

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o5 -pueblo Danugay, tiene ro, y pueblo de Ganasi, residencia de l Datto Ilian, hoy Datto Amirol de Mindanao, tiene su cotta si~ tuada la orilla de la laguna de Lanao; Ganasi, por consi guiente, est al S. de la laguna; Taraca est al E.; es su sulta na grande, cuyo Sultn se llama Masisu; la laguna es suma mente profunda y tiene puertos con tres cinco brazas de agua, tiene esta laguna unas ocho leguas con seis islas, la m a yor llamada Nuza con ms de 500 casas, est en medio de la laguna y es alta y plana por ar.riba. Toda la laguna se halla rodeada de pueblos; siguiendo por la derecha de Ganasi, se en, cuentra Bah:> con 4 . 000 almas, y as sucesivamente hasta ms de 70 pueblos; desemboca la laguna por una -cafiambramiento del nuevo Datto Amirol, paso grandsimo que hemos dado para nuestro porvenir, se estudie la manera de nombrar una comisin que pacficamente explore esos cam i nos y esa laguna, la ms rica de cuantas hay en el Archipilago filipino, puE:is aunque no ha entrado la civilizacin en ella, produce para expol'tar ms de 15.000 pics de arroz y ms de 14.000 de caf, y contiene en su contorno ms de 100.000 almas. Deseamos que no se pierda esta ocasin, y que cual la mira principal de Mindanao, procuremos ver sus frutos, y con una poltica conciliadora, ver los medios de posesi _ onarse algn da de la isla de N uza. Siguiendo nuestra excursin, diremos que salimos de ~falaban con el Datto Amirol, una de sus mujeres, algunas don cellas y unos 30 principales moros de su ranchera; fQ'ndeamos en Lalabuan, saltando tierra y recibindonos el Sultn Adil . . con muestras de aprecio, habiendo izado la bandera espafiola en lo alto de su casa; y nos ha jurado que desea intimar con l9s espai'oles, y as se lo h(lmos tambin prometid o , hacindole

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GG -presente que los espafoles desean la buena amistad con todos . y el adelanto de estos pueblos. Salimos de Lalabuan llegando Polloc, donde Amirol ha desembarcado y seguir despus para Cottabato . Sgn el General Parrado; esta laguna tiene 460 kilmetr0s de superficie. Liguasin; al SO. de la anterior desemboca en el ro Gran~ de y se comunica por varios ros y esteros con la de Buloan. ,Se le suponen 11 millas de N. S. y 8 de E . O., es poco profunda y navegable. Buloan; al SO. de la anterior y al S. de la de Maguinda nao, sus aguas van al ro Grande, pasando antes por la de Li guasin, es muy abundante en pesca, profunda y navegable . .Su extensi(m es de 11 millas de N. S. y 7 de E. O. Sapongan, en el extremo NE. de la isla, provincia de Su rigao, est bastante altura sobre el nivel del mar, profunda y abundante en pesca, des~mboca por el ro Tubay al E. de la ensenada de Butuan, tiene 8 millas de N . S . y 4 de E. O. El lago Linao en el . interior; prximo al seno de Davao, en el curso del ro Butuan, siendo muy poco conocido. La laguna de Buguey al SO. de Zambo~ga entre una escabrosa sierra, desemboca por un ro muy caudaloso en el puerto de Duman quilas. Aparte de las lagunas mencionadas hay otras muchas m e nos _ importantes, que, por no tene:i; noticias concretas de su po sicin, nos abstenemos de citarlas. OROGRAFA Cuatro son las principales cordilleras de Mindanao, segn ~.O autores que se han ocupado de estudiar el Archipilago fili pino. La primera, y quiz la m s importante , corre de E. O.,

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i 67 desde la punta Cauit los elevados montes Rangaya, prxi mos la baha . Illana ( se encuentra cortada en su curso _ por la gran cumca del ro Butuan). La segunda corre de N. S., desde la sierra de Suriga_o hasta el monte Catalan, terminando en el cabo San Agustn . . Se encuentra interrumpida como la anterior por la cuenca de Butuan. La tercera arranca de punta Divata dirigindose al SE., incli nndose despus al O. hasta tei;minar en la baha de Saran gani. La cuarta y ltima es muy volcnica, empieza en el Apo y en direccin NO. sigue morir en el istmo de Misamis. MONTES. Misamis.--Los montes de esta provincia arrancan de punta Maralag, al NO., cerca de la costa, marchan hacia el E. hasta internarse en el distrito ele Davao, cambian despus de direccin al N., terminando cerca ele punta Dipata, en Surigao. A esta cordillera perlel)ecei;i. los montes Rancaya, los ms elevados de la isla, que sirven de divisoria entre Misamis y Cottabato: De stos arranca un ramal en direccin al O. formando la escabrosa sieiTa de la Comandancia de Dapitan. Zamboanga.-El exten;;o territorio de esta provincia es muy poco conocido fuera de las inmediaciones de la capital, lo que imposibilita el estudio de sus extensos montes. La ms explorada es la cordillera Polombato, que se extiende en direccin EO., sigue por el territorio de Sibuguey volviendo l O. y se interna en Misarnis y Cottabato. En su curso forma las sierras de Santa Mara, Punubigan, Silengan y sierra. de Si buguey, 1:mtre el seno de este nombre y el puerto de DurnaD' quilas en la costa SE. del distrito. \ Oottabato.-Este distrito, sumamente llano, tiene pocas mon taas pesar de su mucha extensin. La principal cordillera tiene su origen en 108 montes de

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6 8 Craan, prximos punta Bacud, se extiende formando n semi crculo hasta terminar en la ensenada de Linao. En la parte N. se encuentran las estribaciones de los eleva dos Rancaya, donde se encuentra el monte y volcn Macaturin , unos 40 kilmetros del puerto de Pollok. En el centro del dis trito est la tierra de Blik, recortada independiente de las . ' dems. Dapao.-Sumamente montuoso y cubierto de espesa vegeta cin que impoeibilita las comunicaciones, hace que se encuentre poco explorado. Los montes ins principales y conocidos son el Apo , cuya elevada cima se presenta siempre coronada de blanco penach o; limita el distrito con el de Cottabato. El Pulpunga al O. y el volcnico Butulan que terminan en punta Panguitan, que forma el extremo S. de la isla; la sierra . y monte Catalan al NO. del seno que d nombre al distrito; esta sierra sirve de divisoria con la Comandancia de Bislig. Bislig .-Fuera de los terrenos prximos la costa, que son algo llanos, esta Comandancia est formada de una serie de montes que se desvan de la cordillera que corre de N. S. desde Surigao al monte Catalan. Desde el monte Catalan parte una sierra, que dirigintlose al. O. separa esta Comandancia y sirve de lmite los distritos de Davao y Surigao. Otra de menos altura se dirige al S. para puerto Balete y termina en el cabo San Agustn. Surig _ao.-Los montes de este diBtrito se extienden desde punta' Dipata en direccin SE. hasta Talacogon, prximo al Bu tuan, variando al NE. 4asta la visita de Tuiabigan en la costa Oriental, marchando hacia los montes Subongi en la c9sta ()C.:. cidental y concluyendo en punta Banajan al NO. ~et distrito ; Sus montes principales son Canuan ; Binuanton y Coriniat. .~ 1 t

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6!) -METEOROLOGA. CLIMA. La proximidad de la isla de Mindapao la zona trrida origina el que en algunas estaciones se dejen sentir fuertes calores, mitigados por las brisas del mar y la humedad natural del pas, que hacen se disfrute de una perpetua primavera. El termmetro oscila de ordinario entre los 18 y 26 grados Reamur. Las estaciones son tres. Fra y algo hmeda la primera, se inicia en Noviembre con la monzon NE. La segunda, calurosa y seca, empieza en Marzo. La mayor intensidad del calor se deja sentir en Abril y Mayo; desde esta fech~ se inicia la tercera con una gran humedad, debido las lluvias que se suceden con cor tas interrupciones; stas son muy copiosas y veces motivan grandes inundaciones. En general, el clima de Mindanao como el de todo Filipinas, al contrario de lo que en Espafa se cree, es muy sano y agra dable, lo que se demuestra fcilmente observando lo escaso de la mortandad que all sufren los europeos. Sobre este particular, dce el Sr. Scheidnagel, que tanto y tan acertado tiene escrito acerca del Archipilago filipino: -••••••••••• 1 ••••••••••••••••.•••••••••••••••••••••••• • • • • • • • • • • .. • • .. • • • . • • • !'. :" ............................. . Las monzones . determinan y fijan con exactitd las altera ciones de la atmsfera, asegurando er tiempo propio de . viajar , navegar sin peligro por quellos mares, as como el de los va,guios temporales, qu(} tienen lngar siempre e~ los meses de Septiembre1 Octubre y Noviembre; y las fuertes tormentas y tronadas en Abril, Mayo y Junio . . .. La brisa del mar y la poderosa vegetacin de los dilatados bosques, as como l a manera de construr las viviend1:1s, contri-

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. / , 11 r 11 1 1 70 -huye notablemente disminur los efectos del calor intenso de 1os rayos solares. Se supone la existencia como enfermedad endmica y comn al pas de la disentera, y sto no es as; pues lo que real mente sucede es que la juventud ~cepta all en general costum bres que en Espaa seran doblemente perjudiciales y de resul tados mucho ms rpidos. Lo diremos con franqueza: las copi tas de coac, el abuso continuado de alcoholes, el desarreglo de las comidas y la aficin los amancebamientos de cierto g nero, son siempre la causa piricipal de la prdida del estmago y su enfriamiento. En aq~el clima, casi igual, se desconoce la terrible enfer medad de la tisis, enemiga funesta de la juventud; apenas se tiene idea de las pulmonas ni catarros, y no se habla nunca de los nervios. No quiere decir sto que la salud es _t all asegurada; y es indudable la necesidad de observar buen rgimen higinico, sobre todo para. combatir las humedades y ' para no aspirar las fre centes evaporaciones de la tierra que se verifican inmediata mente despus de llover. VIENTOS. Las noticias de los vientos dominantes se refieren al Archi pilago en gener~l, por no haberse hecho . observaciones espe ciales en Mindanao. Las corrientes que se observan son dos. Una con direccin NE., y la otra al SE. con una velocidad media anual de 3,1. La monzon del SO. se empieza seiitir _ en Junio, quedando fija para Julio, siendo floja aunque muy constante; en Octubre empieza decaer, establecindose la NE., cuya poca de mayor fuerza es Diciembre y Enero. Sigue una poca de vientos va riables del NO. NE., y algunas veces cambia , al E., disminu yendo en Marzo con fuertes terrales.

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71 La resistenci que las monzones del SO. oponen los del NE. C!:l.tisan grandes trastornos atmosfricos, de los cuales . re• sultan furiosos huracanes (Vaguios Tifones), que con increible fuerza arrastran todo cuanto encuentran su paso, El viento que determina estos vaguios se revuelve _en un espacio circular, recorriendo repetidas veces todos los rum bos; sus movimientos son tres: rotacin, traslacin y oscila0 cin. La velocidad del movimiento de rotacip. suele ser de ms de 100 millas, aumentndose con la proximidad al eje. La aventajada situacin en que se encuentra la isla d~ Min danao la coloca fuera de la accin destructora de los vaguios, 'que slo ejercen su influenci en una pequea parte de la costa 1 Nort e. ELECTRICIDAD. Los fenmenos emanados del fludo elctrico son entre los de la naturalez1:1, los que con mayor intensidad se desarrollan en el Archipilago filipino. Probado como est . , que en las regiones equinociales las tempestades elctricas son muy frecuentes, y dada la vegetacin exuberante de aquel pas cubierto de dilatados bosques, se comprender la violencia con que se desencadena en l el terrible fenmeno. Sus gigantescos rboles, que se elevan majestuosos prodi giosas alturas, sirven de poderoso agente de atraccin en las infinitas convulsiones del fludo elctrico, haciendo de reforos conductores ' pararrayos naturales que devuelven la corriente elctrica su depsito comn. Todos los aos empiezan hacia el mes de Mayo sentirse los efectos de las conmociones elctricas. En esta poca el cielo se cubre de parduzcas nubes, que lu chando entre s, efecto de sus encontrados fludos, se desgarran con ensordecedor estruendo y continuado relampaguear, 'Sem-

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l ' / ' . 72 -brandb el terror en los habitantes, que vece s perecen los efectos mortferos del rayo: Siempre que se trate de la explotacin de terrenos vrgenes, es absolutamente indispensable preservar las edificaciones de los accidentes elctricos; slo de este modo se podr evitar su destructor efecto, que en Filipinas ocasiona todos los afos un crecido nmero de vctimas. TERREMOTOS. La h , eterognea estructura de la isla de Mindanao demuestra los grandes sacudimientos que de modo imperecedero han quedado impresos en su suelo, recordando an sus habitantes cbn terror el efecto de lai:; terribles erupciones volcnicas. En estos ltimos tiempos parece que los elementos que de terminan estas sacudidas de la corteza terrestre han entrado en un perodo de relativa: inaccin. Desde 1870 en Surigao y 1871 en Cottabato, la isla de Min danao no so ha vue lto conmover los impulsos de este terri ble fenmeno geolgico , que transforma el aspecto topogrfico de los pases los imponentes esfuerzos de la naturl:!,leza. Volvern en lo sucesivo ocurrir tales hechos ses micus? Quien sabe: los terremoto~ son producidos por los vapores y gases desarrollados bajo las capas subterrneas, que al encon trar obstculos su salida ponen en juego su fuerza expansiva y destruyen cuanto su paso encuentran. Pero este desahogo de la naturaleza, de efectos desastrossi' rnos al exterior, puede precaverse por .virtud los seismgrafos y seismmetros, que al anunciar la tensin de los vapores inte riores, los pequefos . movimientos que stos producen, precur sores de otros m~ importantes, indican la mayor intensidad de tales fenmenos sesmicos en un plazo bteve, y por lo tanto la -' posibilidad de nuevos y ms intensos terremotos y los medios de precaverse de ellos.

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73 Se han adoptado por el Ministerio de Ultramar eu Minda nao tales precauciones? VOLCANES. Al ocuparse el Sr. Ingeniero Inspector de minas en el Archi.J;>ilago, Sr. Centeno, de los volcanes de la isla de Minda nao, d un luminoso informe que por su valor cientfico copiamos: . . . En la isla de Miudanao aparecen tambin como en la de Luzn, los dos sistemas perfectamente definidos, corriendo el que nos ocupa ahora por la parte occidental de la isla, lo lar go de h cordillera Illana , cuyas faldas occiqentales forman la costa de la q:i.ha del mismo nombre, en donde hemos recogido gran cantidad de rocas volcnicas (traguitas, folonitas, etc.), procedentes, sin duda, del gran volcn Macaturin en la misma cordillera, que ha tenido pocas de prodigiosa actividad en el s iglo pasado, lanzando enormes bloques de conglomerados de . diversas rocas gneas, como las que hoy se ven en el puerto de ' Pollok, distante 7 leguas del Yolcn. Es presumible que si guiendo la lnea determinada por los volcanes Canlan en la isla de Negros y Macatnrin. en Mindanao, se encuentren en el interior de sta abundan.tes indicios volcnicos que corroboren la continuacin de la gran lnea que venimos sealando; pero nada puede afirmarse todava con seguridad, porque las noti cas que del interior de Mindanao se tienen son tan vagas in ciertas, que ni aun pueden servir para aventurar una opinin. Por nuestra parte hemos recorrido el ro Grande hasta Matin cauana, distante 166,50 kil'metros de su desembocadura, y hemos podido observar muchas colinas cnicas, como las de Cotta bato, que nos ha animado sostener nuestra opinin. Las cordilleras de Sagut y Apo son las que determinan la regin volcinica de la isla. En sus estribaciones se encuentran numerosas rocas que por su constitucin demuestran la proce dencia volcnica; el. carcter . de los habitantes por una parte y

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I i \ 1 -7-1 -la aspereza del terreno por otra, han impedido reconocer los focos en actividad que existen en la cordillera de Sagut para poder apreciar la afinidad que existe entre las rocas encontra das y las que proceden de dichos focos. Por la parte ae Cottabato el terreno demuestra con claros indicios el levantamiento gradual que en l se est operando, y es probable baya dado lugar la formacin de una gran parte del Delta del ro Grande de Mindanao. Entre esta regin y Da vao hay tambi n claros indicios de haber existido volcanes ac tivos, aparte del majestuoso Apo, que se encuentra prximo Davao, y unos 113 kilmetros de Cottabato. Reconocido este volcn en 1880 por el Gobernador de Da vao Sr. Rajal, calcula su altura en 3.130 metr9s . En el distrito de Buhayen, al NO. de Zamboanga existe otro :volcn que no ha tenido erupcin alguna desde 1640. En la isla de Camiguim, situada en la costa N., que perte nece al distrito de Misamis, existe otro, cuya primera erupcin .fu en 1871. Existen varios ms insignificantes, pero de los cuales no se tienen ms noticias que las comunir.adas por los naturales, que . L aparte del poco crdito que se les pueda dar, resultan muy in ciertas y contradictorias. MINERALOGA No obstante lo poco explorado que se encuentra el subsuelo de Mindanao, merece el mayor inters la inmensa riqueza mi neralgica que, segn todos los indicios, encierra en su seno. A pesar de existir grandes yacimientos hlleros en Surigao y Sebuguey, y una extraordi naria abundancia de azufre en las inmediaciones de los numerosos volcanes de Mindanao, la ma-l ' yor riqueza mineralgica de esta isla reside en la vastsima extensin de sus terrenos aurferos. Colocada la isla de Mindanao en la gran faja zona deter . minada por Californi~ y Australia, se halla dotada por la natu-

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-75 -. rnleza de la misma riqueza aurfera que distingue los men cionados pases. Los abundantes criaderos del codiciado metal se encuentran en la parte N., en los terrenos comprendidos . por las provincias de Misamis y Surigao. En la primera de las provincias citadas, el oro se presenta ordinariamente en terreno de aluvin y en cuarzo aurfero muy rico y abundante. Los puntos de may9r produccin . en esta provincia son Pighoulugan, cerca del ro Cagayan, Iponan y Pigtao, habin dose encontrado en los lavaderos que tienen los naturales en . estos ltimos pueblos, pepitas que pesaban de 75 115 gramos. En la provincia de Surigao lqs terrenos aurferos comprenden la mayor parte de su superficie. Para poder dar una completa idea de la inmensa cantidad de oro que atesoran los terrenos de esta provincia, citaremos el informe emitido, al tratar de este particular, .por el ingeniero inspector del ramo de minas D. Jos Cen,teno. Dice dicho seor: ~as explotaciones ms notables que se . han llevado cabo en Surigao, son las de los montes Caninon, Binutong y Cansostral, una jorn(lda del pueblo. El terreno de estos montes lo costituyen las pizarras talcosas, muy alteradas y la ~erpentina. En las primeras se encuentran filones calizos y cuarzosos desde media tres pulgadas, en_ las e:uales, especial mente en los calizos, se v el oro mezclado con piritas de hierro y cobre, galena y blenda, observndose en ellas la notable cir . cunstancia de que los ms metalizados sigue . n siempre la direc cin EO., al paso que las ms pobres y las completamente est riles siguen otras diferentes. Las labores que hasta , ahora se han ejecutado en ellas son todas muy superficiales por la abundanc~ de aguas que ellas aflu,Yen, y se ignora, por lo tanto, la ley .que en: profundidad siguen. Slo ha podido . obsei;varse que en algunos puntos suelen presentarse partes sin vestigio alguno de 1 mineral, seguidas de otras de gran riqueza, , como si en su for-

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1 1 -76 macin se hubiesen establecido varios centros de cristalizacin. En uno de los filones de Caninoro se han encontrado algunas de estas concentraciones, que han producido en una longitud de dos palmos hasta 80 taeles de oro (1). >> N ” podemos calcular la produccin anual de oro en este dis trito por falta de datos. Una parte se emplea en joyera en la localidad y provincias , inmediatas, y del resto hacen un pe queo comercio multitud de chinos y mestizos, sin dejar ras tro alguno que pueda dar idea ni aun ~proximada de su impor tancia. Adems de la gran exportacin que se hace de este metal, )os naturales se valen de l para suplir la moneda en sus juegos y transacciones, teniendo tal aficin esta lucrativa ind~stria que es muy corriente verlos trasladar sus pueblos . donde en cuentran lavaderos que den abundante rendimiento. En el distrito de Surigao, al NE. de la gran isla que nos , ocupa, se han descubierto recientemente afloramientos de Cf).r bn poca distancia de la cost~. En el Museo Biblioteca de Ultramar, que tantas cosas tiles, tantos objetos valiosos para el estudio y conocimiento de nues tras colonias encierra, principalmente en lo que respecta al Ar chipilago filipino, existe un manuscrito que por lo importante copiaremos la letra. Dice as: Memoria del criadero de hulla en el segundo distrito de Mindanao, al SE. del pueblo de Naanan y uns 7 leguas del ba rrio de Manticao, jurisdiccin de dicho pueblo, lugar del cria dero. Se encuentra ste en un cerro situado al S. del ro llamado Diquiran, una altura de 20 nietros, donde aparece nna beta de carbn, cuya direccin es de E. O. con una inclinacin de N. S. de 25, encontrndose otra ascendiendo en la misma di reccin, cuya clase es superior la primera, en una inclinacin de 50, siendo su . altura sobre el nivel del ro Diquiran cl.e unos AO metros. Camipo: en tiempo de secos se puede recorrer . el tra-l) El tael pesa prximamente f •, onzas.

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77 yecto que medi entre el barrio de Manticao y la montafia lla mada Balagonon, caballo, cuyo trayecto mediT unas 2 leguas por el lecho del ro llamado Naanan; en la estacin de aguas se ' / . puede hacer este camino en carabao. La montafia Balagonon tendr una legua de camino muy pendiente, encontrndose como la mitad de su ascensin un caballete, centro de precipicios muy imponentes por su profundidad, siendo su descenso por el O. algo ms suave, pero no obstante es muy peligroso para • caballo. Despus de descender la montaa indicada se encuentr11 el ro Diquiran y hay que marchar por el mismo, contra sucorriente y con rumbo al E. una milla, y despus hay que dejar ste y tomar un arroyo con rumbo al S., y 2 millas se encuen tra el cerro y criadero antes dicho. El tiempo empleado en recorrer el trayecto indicado, al paso acelerado del indio, es de cuatro horas. El expositor del carbn, D. Leopoldo Ferrer. Se desea tener acciones para la explotacin. A este documento, que se encuentra en el estante 2, ta bla 5.a, nm. 1.844, acompafia un plano del criadero que se cita. FAUNA. Pocos son los estudios hechos hasta ahora en Mindanao de tan importante ramo . de la ciencia; casi todo lo escrito sobre este particular s_e refiere noticia ' s inciertas, sin que pueda ha cerse un estudio completo nterin no se exploren los extensos yalles que ba:qan los ros Butuan y Grande de Mindanao y la abrupta cordillera de Rangaya, en c~yos territorios indudable mente habitan animales cuya existencia es hasta el da desco nocida, al menos slo se _ tiene como hipottica. La fauna de estas islas, como en el resto del Archipilago filipino, resulta pobre en parangn con las de otros pases veci-

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1 11 ll -78 nos que, sin ser de mayor extensin ni de mejores condiciones climatolgicas, cuentan con un infinito nmero de variedades desconocidas en este Archipilago. I MAMFEROS. Monos (changos machines en Filipinas) muy numerosos y variados; los machines son muy corpulentos y fieros; en 1882 hemos visto en la isla de Bongao varios marineros indios que salan pr el bosque sin armamento, volver al destacamento hu yendo de la acometida de una bandada de machines; se supone pertenecen la familia del orangutn. Los hay ms pequefos, de piel blanca y brillant~, negros, de pelo muy lanudo y cara intelig ente y otras variedades que se diferencian en muy poco de las ya mencionadas. Estos animales se reunen en grandes bandadas, armando tales griteras que se hace insoportable su vecindad. El indio los persigue con encarnizamiento por los grandes destrozos que hace n en los sembrados; cuando lahembra est . criando, lleva siempre al hijuelo agarrado en forma de faja en _la regin abdominal; si se coge la madre, se aprieta el p equen de tal modo ella que cuesta trabajo separarle. El caguag.-Especie de mono alado, que puede considerars e como murcilago d e gran tamao; su vuelo es corto; es bastante apreciado por su piel, cubierta de pelo sedoso de muy variados colores. Paniques. -Murcilagos de gran tamafo, muy abundante en las islas; hay una varied _ad que hace sus correras durante el da; sen de carne fina, apreciadsima por el indio. Los carniceros carnvoros estn poco represe ntados en ~l'Iindanao, lo mismo que en el resto del Archipilago. Slo se en cuentra el Miro (Paradoxius) y el Galoug, que causan mucho dafio en las plantaciones de caf; este ltiri:o -~st dotado de una pequea bolsa, de donde segrega una mate ria semejante al almizcle _ . 1

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--7-D Los roedores son muy escasos, no tanto en variedades c_omo en nmero, lo cual no 0curre en todo el Archipilago, pues en las Oalamianes hay afias que destruyen las cosechas, pasando de unas otras islas en grandes bandadas. Tambin existe una variedad de muy poco tamafo, y que al perseguirlo arroja un agudo
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1. . 1 1 1 i )i '! so -mero; donde hay mayor cantidad de estas ltimas es en las ran cheras de los moros, que cran la cabra como objeto de ven& racin. El carabao (bfalo), animal muy corpulento y el que mayo, res servicios presta en el pas, e _ s d6 color negro parduzco con el pelo muy escaso, est armado de grandes astas en forma de . media luna que siguen la direccin del frontal del a;nimal ! Su gran fuerza y resistencia le hace muy apreciable para las faenas agrcolas. Como ~nfibio que es, gusta en extremo revol carse en el fango estar metido en el agua. Su nico , alimento es el pasto. Cuando son p .eqefi.os les taladran la ternilla de las fosas nasales, pasndoles un cordel que hace luego el oficio de riendas para guiar el animal. Cu . ando se encuentra en estado salvaje en el montees fiero y temible por su extremada ferocidad. El carabao se emplea para vadear los ros, y de este modo li~ brarse de las asechanzas de los terribles saurios. Para efectuar lo, el indio monta sobre el lomo, y con una mano recoge la cola levantndola; con sto evita que el animal se zambulla en el agua y consigue poderlo guiar mejor. El ciervo abunda mucho en las islas; sirye de exquisito , alimento los naturales, que hacen de su carne una especie de conserva salada al humo, la que dan el nombre de tapa:. En las aguas de Mindanao abunda el dugong, mamfero del orden de los cetceos, cuya carne es muy apreciada por los indgenas. .AVES. Como en los mamferos, Filipinas presenta ms escasas va riedades ornitolgicas que los pases inmediatos; pesr de sto hay familias esplndidamente representadas, tap.to por su variedad como por la hermosura de su brillante plumaje. Las aves domsticas se encuentran en condiciones muy . se-1 1 j l J l

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mejantes i las de Europa. Abu,ndan las gallinas, patos y palo-1na~, que, aunque de menor tania.o, son de carne muy exqui sita , El pavo se halla domstico en Zamboanga, y se asegura que ' . en . Mindanao los hay en gran nmero en estado silvestre. El pato se utiliza, no slo por su carne, sino por los huevos que, cocidos, son uno de los manjares que m's agradan al in dio ; los vende en las galleras, pintados de colores, donde hacen gran consumo de ellos . Las aves de rapia son m11y numerosas. Ag1-dlas.-Las hay de muy extraordinaria magnitud, de color grs, y las alas y cola muy obscwas. El lauing, parecido al guila, de gra,n tamaf.o y fuerza. Erbuho, de mucho t ap:1af.o y hermoso plumaje. Las trepadoras estn representadas por una numerosa va~ ried a d de papagayos, cotorras, carpinteros y otras; la ms no t ble es el loro llamado de siete colores, en el que sobresale el encarnado; es pequeo, pero de hermoso aspecto pm; la firmeza y brillantez de su plumaje. La catala ; especie de guacamayo, de plumaje blimco y muy rara vez con pintas amarillas: las hay de dos clases, peque.as como una paloma y de tamaf.o igual una gallina; stas suelen tener el penacho amarillo y encarnado; son muy fciles de do mesticar. Tucan carpintero: tiene ei pico J+LUY agudo y resistente y de l ~ se vale para abrir el nido en el tr' onco de los rboles, y por 1 el ruido que produce semej'ante al martillo . ha recibido el nom: bre de carpintero. , El barbudo, sabitcot y 9tTos, parecidos los cuclillos, que nunca aband,onan lo~ bosque,. Las gallinceas son abundantsimas y estn representadas por inmenso nmero de variedades, La ms notable es el tabon, que vive siempre prximo la~ playas q.n\3-e dep.osiva SU? huevos para la pr.ocre:;tcin; sto lo 6 J

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__:____ 82 eje2uta de un modo muy original. Empieza por escarvar en la arena un hoyo bastante profundo, donde va depositando los huevos; cuando tiene hecha la postura, valindose de las alas y andando para atrs, vuelve la arena su posicin primitiva, hasta formar un montn muy parecido los qu,e se encuentran en las _ carreteras para conservar la grava. Cuando el pollo sale del.huevo, atrado por el canto de la madre, se vuelve con las patas hacia arriba y empieza escarbar hasta salir de su en cierro. En estos animales todo es particular y raro; con ser su ta mafo mucho menor que una gallina, los huevos, que son exqui sitos, tienen ms volumen que los de una pava. Los labuyos gallos silvestres, de menor tamafo que los do msticos, son muy numerosos y abundan en los bosques. Palomas.~La llamada curucuru, con la cabeza color pr pura. El giwa pichn coronado y el batobato dongon , de mucho tanafo y variado plumaje. La de pualada, que recibe _ este nombre por la mancha roja que ostenta en el pecho, y las de orejn y de anteojos. El balar, muy semejante la torcaz de Espafa. La trtola, bato-bato munti y otras, todas de muy variados c::_lores, desde el blanco ceniciento al negro; son de carne blanca, muy agrada:ble al paladar. El calao, del orden de los pser~s, es uno de los anima.les ms raros que se encuentran ~n Mindanao. De gran tamafo inofensivo; tiene un canto muy montono, y cuando se reunen varios arman un ruido infernal. Est~ provistos de u'~ enorme pico que les sube hasta el cr neo . , afectando l~ forma de ~apacete, resultando desptoporcio. nado con el cuerpo, que no ser mucho mayor que una gallina. Su vuelo resulta corto y pesado, no obsta~ . te la abundancia de su hermoso plumaje rojo y gi'is. , . : Las nades abunda~ de mu,y diferentes tamaos, . . encontr~n.

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84 -c1ablemei;i.te tendi'a aceptacin en el comercio para la aplicacin , del adorno de sombreros. El chupaflor es sumamente pequeo, de variados colores y pico riegro muy largo; se mantiene del jugo de las flores. Pjaro mosca, pips y motacillas, diminutos pajarillos de va riados y brillantes colores; abundan mucho en todo el pas, Los azucareros, notables por la extraordinaria belleza de su plumaje que vara entre , rojo, prpura y los distintos matices del verde y azul sobre el fondo obscuro aterciopelado de la pluma pequefa que le cubre el cuerpo. ' REPTILES Especie numerossima y prodigiosameI)te variada. Entre stas hay algunas que reportan al hombre gran utilidad. El carey, del orden de los qu_ elonios; tortuga de gran tamafo, apreciada por lo valioso del espaldar que lo cubre; ste es . transparente, de color amarillo, jaspeado de otros ms obscuros; su magnitud es grande, pues veces tiene ms de medio metro, de largo. Hacen las posturas de sus huevos en la arena de la playa, ocasin que aprovechan los naturales para poderlos coger con suma facilidad, volcndolos con las patas hacia arriba. A la vez se aprovechan de los huevos, que son un rico manjar. Los saurios son abundantsimos, tanto en el mar como en los , ros, esteros y lagunas. El caimn, terrible animal que llega alcanzar un tamano gigantesco (5 6 metros de largo y hasta medio de ancho), causa infinidad de vctimas entre los indios. Es de aspecto repugnante y de una feroddad extremada, teniendo especial predileccin por los perros, los que acecha en el momento q_ue)ps siente prxir : rws. Algunos indios cazan el caimn en su propio elemento: para sto se arrojan al agua armados de un fuerte ~olo y de un trozo dl made1 : a dura afilado por los dos e~tremos. Cuando estn cerca del caim:q.; y ab,re . ste , la. boca ;iara en~-

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--85 gilllitle, -'tll i3aiador introduce el brazo armado con el palo, cui oatido de qm~ los extremos afilados se apoyen cada uno eh tiria rintlbula, iinpidiendo de este n1odo que pueda cerrarla, y en
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Laua (boas).-Son ~e colosal tamao, viven en terrei;ios pan-J:anosos, en cavernas profundas y enroscadas l@ rbols, desde donde acechan el paso de cualquiel,' animal en el que puedan hacer presa. Algunas alcanzan 20 varas de l0rigitud y 'hasta :media de dimetro. Naja serpiente de anteojos; pequea inofensiva, le viel}e este nombre porque su Ctlello est cubierto d
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1. Taraquito, igual al bo?ito de Espafia. Atn, abunda en aquellos mares, por ~;is que . no sabem~s el nombre en que lo distinguen en Filipinas. Mugil, de regular tamao y sabrosa carne. La propied3:~ que tienen estos animales de acudir al resplandor del fuego . la aprovechan los filipinos p ara pescarlos sin g~an trabajo: encie~ den hogueras en las vintas y en la playa; y cuando acuden los clavan con el arpn. Otras veces emplean una red con bolsas donde caen los peces al saltar. En Mindanao encienden . en la playa hogueras forma\1 hachas con maderas resinosas, con lo que lo atraen la orilla y _ entonces el pescador le clava el arpn y lo recoge. El volador, pescado que no excede nun, ca de una tercia: debido a l gran desarrollo de ss aletas se eleva sob_re las aguas y vuela un largo trecho . Algunas aves aficion!_l,das su carne lo espan y lo cogen al dar el vuelo; otras veces se elevan tanto que vie nen caer en las cubiertas de los b~rcos. Nosotros hemos tenido oca~in de examinar algunos de stos en el. viaje Filipinas, pues en los das de viento eran muchos los qe caan cubiert . a. Tiburn.-Este sanguinario animal, que vive costa de sus congneres, es abun?-antsimo en los mares del Archipilago : Los indios lo comen cuando es pequefio, y si es de gran ta mafio aprovechan las aletas y cola que son objeto de comercio para exportarlo China, donde sacan de ellas una gelatina muy apreciada como alimento. Tintorera.-Tambin abunda mucho; sacan de ella los mis mos peneficios que del tiburn. Pez sierra y Raya.-De gran tamafio, del que se sacan bas tones . muy apreciados, y los que el indio atribuye extra:a~ . virtudes. Bogoon.--Pececito que no pasa de un decmetro de largo; se . . ' coge en cantidades fabulosas, y ~espus de salado y e~vasad9 en tinajas es objeto de un importante trfico. Por }timo, mencionaremos el curioso dalag, con el cual

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...:_ 88 -acontecen fenmenos que demuestran la extraordinaria vitali dad de este animal. Al secarse algunos pantanos y arr~yos dond~ stos habitan - •e quedan aletargados en el fondo, y cuando al cabo de algunos meses vuelven las aguas, el dalag recobra la vida, volviendo . su anterior estado. Algunas veces el indo no tiene necesidad de pescarlo; como se produce abundantemente en las sementeras de arroz; donde hay una capa fangosa en vez de agua, en la que el pescado cir cula con dificultad, niata palos los que necesita para sus co midas. Su carne, aunque inspida, s blanca y constituye un inan:jar agradable y sano. Cuando el'indib quiere dotar sus sementeras de este pes cado, hecha la semlla, como ellos dicen ~ que cons1te en soltar vivos h el fango unos cuantos de stos, y desde entonces sabe que no le faltar dalag en el momento en que llueva. Las sarinas abundan ' extraordinariamente en todo el S. -d'l Archipilago. En resumen: es tal la abundancia de pescado en las aguas filipinas, que allla industria de conserva, tan prspera en fa' s costas giegas, ncritrat'a una segura prosperidad, dada fa abundancia y baratura de la primera materia y su excelente calidad. ANILLADOS. Este, que es uno de los cuatro grandes grupos tipos ' en que lo's zologos dividen al reino animal, verteb ' rados, anillados, moluscos y zofitos, abunda mucho en las islas Filipinas. Los anillados, asimismo denominados, articulados y eritbm6zoaros, se subdividen en nueve clases: insectos, miripodos, rcnidos, crustceos, anlids, helmintos, turbilarios, cstid~s y rotalarios. La fauna enfomlgia; sea la' clase de los insectos, centa

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89 con una representacin brillantsima _ en el Archipilago, exJs tendo en l especies correspondientes los diez rdenes en q'e se dividen: colepteros, ortptertis, neurpteros, himenpteos, cepidpteros, hempteros, dpteros, reppt _ eros, parsitos y'tesa meros . Entre los colepteros, orden el ms numeroso de la clase de los insectos, son dignos de mencin como habitantes de la:s islas, las familias escaralecidos, malacodirindos y cerambicidos / cuyns especies ms nqtables son los llamados escarabajos y los luco los _ lampiridos, vulgarmente conocidps bajo el nombre de gutSanos de luz, que con su vivsima fosforescencia convierten los bosques durante la no . he en fantsticas irradiaciones ' de lu ces esplend ente s d e c olores cap'richossirrios y divetsos . El orden de los ortpteros encierra terribles enemigos para el agricultor filipino, q.ue; como los porfienlidos tijiritos, ca.usan grandes daf.os en huertas y jardines; ls blatidos, corredores cucarachas, por dems abundantes, hasta constitur tina ' plaga verdadera que puebla de huspPdes incmodos las casas y>los buques; los mntidos, fsnudos, locstidos saltamontes, gtili dos y agrididos, voraces por dems, singu l armente los ltimos, una de cuyas ms dafiinas especies, la llamada langosta, c'a., siona algunos e s tragos en lo s c ampos filipinos. En la provincia de Manila existe un pjaro llamado Martn, ptopio de la regin ndica, e l cual causa -daf.os_ de consideracion . e~tre las 1an~o-;tas, toda vez que de ellas exclusivamente seali, me _ nta. Por lo tanto conceptuamos importante que por el Minis terio de Ultramar se adoptasen aquellas medd as necesaifa ' s "para que esta agrdfa.ga avecilla se extendiese poda isl ' a de Mitida nao, donde el voraz agridido destruye instantne amente legtta.-s y leguas' de frondossimas plantaciones. Al orden de los heurpteros pertenece el . Termes Monocetus, denominado . tambin Anay hormiga blanca, que es un= . insecto notable, en cuya parte . alta lleva tres ojuelos, hallnd _ se arma.lfo de dursimos dientes en forma de tenazas, . coa los cuales ' d s -

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, ----~-----90-truye en pocos instantes maderas, ropas, papeles, libros, etc. La nica madera que no . ataca es el rnolave por su amargor y du reza extremada. Las cdstumbFes de~ Anay. terrible insecto para el indio fili pino, son en extremo curiosas y dignas de ser conocidai;i por el colono peninsular, contra cuyos horrorosos estl'agos ha de adop tar gran nmero de pr~cauciones. El Anay habita en sitios h medos, construyendo con arcilla viviendas del tamafo de un il.ombre, tan duras y tan fuertes que un carabao pede pasar por encima de ella s sin que sean destrudas. Interiormente se 1 componen estas habitaciones de celdillas separadas por tabiques, . donde las hembras, llamadas por los indios Reina de las hormi gas, deposita los 80.000 huevecillos que corno resultado de la cpula arroja al exterior. Aunque el Anay destruye todas las maderas, excepto unas cuantas por su amargor y dureza, la que con ms placer destruye es la del pinabete. De los Himrnopleros, las familias ms conocidas en Filipinas son los Heterognidos hormigas y apidos abejas. Las hormi . gas constituyen huspedes incmodos y molestos en las Cfl,sas y daifinos para la agricultura, y las abejas proporcionan los sal vajes . y los indgenas grandes ganancias con la cera y la miel que producen en los bosques, en cuyos rboles viven. Entre l0s lepidpteros mariposas notables por sus matiza dsimos colores, se encuentra el gusano de la seda, que aunque . podra ser susceptible de grande y provehosa _ explotacin, no ol es causa de que los vaguios y tormentas no lo dejan vivir . . De los Hempteros se conocen en Filipinas sobre 550 espe . cies, entre las cuales se encuentran las chinches y cigarras, as como los pulgridos, notables por ostentar vivos colores, lleva do sobre las alas manchas en forma de ojos como los que s~ ven en la cola del pavo real. Lo~ ms numerosos de todos los irise'Ctos filipinos son ls dpteros, rippteros, parsitos y tisameros, los cuales constituyen enemigos temibles para el hombre, mamferos y aves. Entre los

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. -91.--:dpteros, el gnero Lucilia, que es mia especie de mosca, puede ocasionar la m\1erte de las personas que sorprenda durmiendo con slo depositar en la boca y narices sus huevos, de los que . se o~iginan despus larvas que engendran perturpaciooes org nicas en extremo pelig:r_ossimas. Pero como la obra sublime de la naturaleza:se halla ba~ada en el . equilibrio, existen . en aque llas regiones insulares dos familias de insectos dpteros, los asi lidos y los impidos, que vienen ser para todos los inse,ctos dafiinos . lo que los milanos y gavilanes entre las aves' puesto que con su punta-aguijn chupan la sangre de las mariposas y Jarvas de que ' se alimentan. Los miripodos mil pi~s, llamados as porque el cuerpo de . estos animales es aptero, prolongado y dividido en considerable nmero de segmentos, en cada uno de los . cuales llevan un pa:r de patas cuando menos, viniendo ser 24 . m;is l total de . estos . miembros . . Entre los miripodos filipinos merecen mencin los : escolopendras . "cien pis, algunas de cuyas especies son emi. nentemente venenosas. De los arsienidos encontramos en Filipinas gran variedad de escorpiones alacranes venenosos y de arafias tejedoras. . Los crustceos cuentan en las islas infinitas . especies, que como los cangrejos, las langostas, los langostinos y otras, viven _en el mar, en los ros y en las lagunas, y constituyen un riqu simo y abundante alimento para los indios, aficionados en extre mo todo gnero de mariscos. De las dems clases del grupo de ~os anillados, slo habitan en los mares y ros filipinos la de los anilidos, cuyos rdenes, tubrculos, donjfranquios y abranquios, encierran entre otras . \ especies las lombrices de tierra y las sanguijuelas, . qe . abun-dan (;ln todos los lagos y riachuelos de tan riqusimo Archi,, pilago. MOLUSCOS • . Importantsimo es este grupo en Mi. ndanao, no slo por l?

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ll '\ -92-numeroso de sus especies, sino porque constituye la pesca fi _ ellos una industria productiva y stiscptib~e cada da de asom broso desarrollo. Los inolliscos malacozo:,:::ios se diyiden en seis clases: afa lpoaos, pterpodos, gasterpodos ' , afalos, ttitiiarios braquipodos y carrpodos bdozoarios. Aunque todava no se halln por completo exploradas las islas Filipinas, su fauna malacolgica cuenta . en la actt~alidad con . 2.500 especies de mluscos marinos y 586 terrestres y ' flu vitils, motivando tal abund ancia la clebre frase de Kiseluz, consignada en su Manual de Oonchzologa, de que las islas Fili pinas son el paraso de los m'olscos. Entre los cefalpodos hay especies de sus rdenes dibran~ quiales y tetrabranquiales, que cbmb el pulpo, calmar, 'la jibia y el nautllus, viven ~n aqueilos mares. Los gne ros ms ntabls de los pterpodos son los llina dos CliQ, Puenmode'rmon, Hyaloca y Limaeina, aburidhts 'en el Archipilago. Pero los gost"eipodos,." con sus nueve rdenes, pulmoridos, undibranquios, imfitobranquios, te:ctibranquios, pctirib'rn quios, tbulibrimquios, ' geritibtanqtiios, ciclob'rnquibs y hete rpodos, constituyen la clase "de los moluscos ms nti~rosa d Filipinas y un manantial inagotable de ' variada y suculenta li4 mentacin, la par que conchas 'aprichossimas por sus colo res matizados y originales formas. Los lamelibrahquio ' s , , " braquipodos, rdenes ~ riicbs 'de la clase de lo , s acfalos, tambin cuentan ' ch rib.mero~simas espe cies en Filipinas. ' Los lamelibranquios aparecen tepre sent'ados en los • inar'es filipinos p'r multitud de ~species, 'sierHlo entre ~stas las in:s notables el tridacuagigas taclovo, cuyos valvus alcanzh ' hasta un metro de longitud, no bajando su peso de 100 kilgramos, y sirven, una vez extrada de ellos . su exquisita y alimenticia carne, de pilas bautismales para las iglesias; l a placuna, pla.

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93 -centa, que vive en el cieno, la entrada de los ros, sin adhe ~irse parte alguna, y cuyas vulvos, reducidas lminas de dos pulgadas en cuadro planas y transparentes, emplanse en las ventanas y rpiradores de Filipinas en vez de cristales, toda vez que ofrecen. sobre stos la ventaja de amortiguar la pureza del sol, consintiendo . el paso de una luz bastante clara. Aero sobre todas las especies, la de nulibranquios y aun de acfalos filipinos en general, hay que colocar la avcula Margaritfera madre perla, cuyo , rolusco est sujeto un.a enfer , medad especial que produce esas concreciones de tanto valor en joyera, conocidas bajo el nombre de perlas. La pesca de estas conchas reporta gran.des beneficios en Jol y en la Paragua, pero sobre todo en N:indanao, donde los indios dedicados 1a extraccin de tales ~onchas obtienen de su trabajo sumas cuantiosas. De los fornicarios y briozoarios, animales ms comnmen. , te llamados moluscoides, con.acense ias especies del gnero aseidia, que para defenderse arrojan chorros de agua, y los del pirozo . ma, que veces despiden una luz muy brillante, correspondiente Ja primera clase, y las de los gneros fl.usta, retipora y . mille ~ posa, comprendidas entre los briozoarios. ZO”FITOS. Son llamados zofitos animales plantas unos organismos sencillos que indudablemente constituyen el paso entre los rei nos vegetal y animal, y que se hallan divididos en cinco clases: Equinodermos, Acalifos, Plipos, lnfusorios y Espongiari9s. Las estr . ellas "y los f)_rizos de m~r y 111 holothuria ball:l,te, ob, . jeto esta ltima de consideraple com~rcio en Min.danao, J ol, Visayas y en las islas Carolinas y Palaos, cofresponden. la clase dl3 lpi;; equidqnermos, fraccionada en tres rdenes; los esteiridos, equinidos y holothur _ idos. Los holothuridos, s-qmamente apreciados por los chinos, por S-qpOner que es Ul). poer.OSO afrodisiaco, constituyen para eno~ u~ ma~j-a:i.: exquisitp, lleg;r.do pagarse las especies stichopu~

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'.'\ 94 y bodohschin, abundantes en Filipinas, elevadsimo precio. Los acalifos, llamados ortigas de mar, abundan mucho ~n aquellos mares, y entre los plipos se cuentan los anmonas de mar, las madrporas y los corales, que llegan constituir en los mares filipinos numerosos arrecifes sumamente peligrosos para la navegacin, cuyos arrecifes dan lugar con el tiempo nuevas islas, como son la mayor parte de las llamadas Caroli' nas y Palaos. Tanto las madrporas como los corales son habitaciones, viviendas, fabricadas con el misterioso esfuerzo de millares de millones de pequeos plipos, que ensean lo que pueden aunados esos dos elementos primordiales, base del so berbio edificio de la naturaleza, la asocia?in y el trabajo. Los irifusorios tambin abundan mucho en las aguas de Filipinas, y de los Espongiarios encontramos la esponja y 13: ca nastilla de Venus (Euplictilla . espaciosa), nicamente propia de Filipinas, cuyo zofito se coge mucho en Ceb y parece ms bien un vegetal martimo que una especie de espongiario, que un . animal el que ms se acerca las plantas, la que ha debido segregarse de la escala filolgica recientemente, como resultado de la admirable facultad trnsformatriz inherente todas las formas organizadoras. FLORA. La flora de Mindanao, como la de todo pas tropical, ofrece un aspecto sorprendente, realzado con la exuberancia de vida <']_Ue le presta fa vegetacin port~ntosa, pr~pia de los frtiles i,. " -ricos territorios que la sustentan. , All se encuentran bosques inm~nsos poblados de rboles gigantescos; parajes grandiosos cuya vista se extasa el pen -samient~ del hombre ci~ilizado, poco habituad~ la contempla cin de la naturaleza adornada con sus galas primitivas, mostrando ~n dmirable . desorde ias ms ap:i:.ecidas maderas, re-

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95 vueltas con otras plantas de frutos riqusimos que, c . omo el caf, cacao, canela y algodn, se ofrecen al hombre e _ mprendedor en remuneracin esplndida de sus afanes. Las maderas, las fibras lef.osas, esas cantidades inmensas de carbono y de . otros elementos qumicos que las fuerzas vegeta tivas van acumulando para que rvan de armazn al vegetal, son asimismo de aplicacin utilsima para la industria. Puede decirse que las maderas constituy~I} un artculo de los ms necesarios para el hombre. La isla de Mindaao, cuyas maderas son tan excelentes como lo demuestran los apuntes que acerca de sus clases, peso, espec:p.co, resistencia, etc., siguen estas consideracio~es, pudieran muy bien ser objeto de una gran explotacin de esta especie: elementos tienen para ello. Las florestas y las selvas filipinas son como las minas y el suelo mismo del Archipilago: manantiales inacabables de ri quezas que con el mudo, pero elocuente lenguaje de los hechos, llaman contnuamente aquellos pases capitales y brazos que exploten los tesoros que . con tan prdiga mano ha derrochado all la naturaleza. Ya es hora, pues, que las riquezas espaf.olas sean explotadas en provecho de los intereses nacionales, y que por la incuria de unos y la desidia d.e otros no seamos juguete de la ambicin extranjera. Para que estas noticias puedan ser consultadas con mayor facilidad ~encionarem?is por ordenaitb ' tico tdas aquellas made ras y dems productos , que sean de ms valor 9 de til aplicacin. Acle.-Prime'ra magnitud. D!:l madera rojo obscura, muy '"buena para entablados, edificios y embarcaciones, es mgy abun dante. Achuete.-Para la._s comidas en substitucin del pimiento (la semilla) y tambin se usa , como tinte. Alintaia.-Muy parecida al nogal; tiene aplicacin para muebles de lujo. -

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96 Alcanfor.-Se han encontrado algunos ejemplares (canelo) . .Almcig'.l.-Abundantsimo en Surigao y Misamis. Amuguis.-Rojo claro, suele tener manchas . plomizas; su tablazn es excelente para edificios y embarcaciones; al labrarla despide un olor muy desagradable, siendo poco apreciada por lo mucho que le ataca el anay. Anagap.-De gran magnitud; su madera es amarilla clara; textura fina y rompe en astilla Iarga. Es poco apreciada en cons truccin civil. Antpolo.-De primera magnitud; abunda en todo el Archipilago; de color amarillento y manchas blanquecinas; su textura es estoposa, y no tiene otra aplicacin que para tablazn y embarcaciones menores. Anubin.-De segunda magnitud; madera amarillenta parduzca, es muy apreciada en el pas para los pis derechos de las casas. Apitan Balao.-De primera magnitud. Su madera, de color ceniciento verdoso con manchas claras, destila resinas muy olo rosas que se emplean en ebanistera-. (Muy abundante en Min doro). Bacao.-La infusin se E;implea para preservar las redes de la putrefaccin. Bancat.-De primera magnitud. Su madera es amarilla, oro verdoso y muy resis~ente para edifieios, muebles y barcos; muy abund~1ite en Mindanao y Mindoro. Balete..-En medicina se aplica para la curacin de heridas. Balibago.-Se emplea en la; fabricacin de papel, y con sus filamentos..se tejen cuerdas muy resistentes. Bolonquita.-Madera roj . iza con vetas negras, muy apre ciada. Blao.-De primera magnitud; produce una gamo~resina .que lleva su nombre, muy oloro~a y aplicable al barnizado de mut')bles. Su madera ei: de qolor !!,ma;illo clro ceniciento ver doso, y veces es de tintes rojizos, manchado de amarillo; su

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-97 -textura es n:iediana y muy variable; es usada en construccin civil y . para la fabricacin de canoas. 1 Bama , lagiti.-De prim'era magnitud. La madera es apreciada en construccin civil por sus buenas cualidades de elasticidad y resistencia; es de color blanco sonrosado con manchas ceni cientas, y veces de un rojo claro muy igual; su madera es slida y resistente. Baticulin.-Madera blanca amarillenta, muy floja , y porosa; se labra con facilidad . y adquiere buen pulimento. Betis (azaola betis.)-Es de primera magnitud, y su madera apreciadsima en construccin naval, no tiene rival para quillas. Es de color _rojo variable, d textura sljda y poros P? vci-. si bles. Banaba.-Hay dos variedades, de la mism1;1 especie ambas. Es rbol de mediana . magnitud y alcanza de 10 J2 pietros de altura. Es muy apreciada por su dureza y ,er incorruptible bajo del agua. Be}uco.-Uno de los vegetales ms tiles y de ms general aplicacin en el Archipl.ago. Se emplea entero y partido para cuerdas y en el amarre sujecin de cuanto pueda ser necesa rio, sin que en ningn caso deje de ser utilsima su aplicacin. , Su longitud es extraordinaria, pasando ordinariamente de , 100 metros. Hecho fibras muy finas y perfectamente limpias de la substancia interior, se fabrican tejidos de gran finura, y exp~r-' ' tafo Et~ropa se emplea para el tejido de asientos de rejilla. Calamaitsaitay.-Primera magnitud, y madera muy apre qiada, de color blanco sonr'osado hasta el rojo subido, textura slida. Cauayang.-Esta caa del gnero bambusa, que . alcanza veces hasta uno y medio y dos decmetros de dimetro, tiene en Filipinas m1lchas aplica..ciones. Enteras constituyen el arm~n y pis derechos de Jas casas ordinarias del i . ndio, para formar balsas, en las que se hace el trfico por los ros, acueductos, va, sijas de todas clases, cestas, muebles, aparatos de pesca, puen -7

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98 tes: armas, cuerdas, y hechas tiras tejen unos tabiques que en el pas son irreemplazables . En resumen, que esta planta, semejanza del cocotero, la nipa y el bejuco, constituye un don inapreciable en los pases tropicales . . Oalantas cedro.-De primer orden. De color rojo carne, la drillo y amoratado, y veces sonrosado; textura grosera y poros tnuy ma:('.cados; su olor es muy agradable. De inmejorable cali dad; se emplea para los . cajones de tabaco. 'Canela . calugac,-La hay en abundancia en Sibuguey y ' Lanao (inmediaciones de la laguna), abunda en los montes, y su jugo tiene propiedades medicinales . . Oaliimpong.-De primera magnitud, madera poco apreciada que slo se emplea en tablazn. Oulong-manoc. De mediana magnitud. Su madera, que es de buen .as cualidades, se emplea en construccin civil y ebani; tera. Su color es variable, del blanco sonrosado rojo qe la drllo . Oamagn..-'-:-De segunda magnitud, my parecido al bano; ~u madera es negra; con vetas rojas blancas, adquiere buen pulimento, se emplea en bastones y muebles de lujo. Oainayugan.-D e:x;celentes resultados en la construccin . D ' e grandes dimensiones; color variable de rojo claro, violado y roj I'l~ndido y . tostado, d textura compacta, y en algunos se not un olor foert~ y agradable de viviendas. Gafe y cacao:-A:bunda y se d de excelente calidad. . Cabo negro.-Sumamente til por la hilada que de l se ex trae; es artculo de exportacin. Clavero. Calumpit.-D segundo orden. Madera de colorarilarillent . o sucio; textura floja con poros pequefiqs. Muy propsito para trabajos d adorno y corda corteza se hace un. tinte speial para tefiir el algodon. Oamuning.c:_De' tercera niagnitwl; ' color a,marill con vet~s

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' --,-99 --. .on..ieadas y manchas parduzcas; textura coinpacta y gran dure za y resistencia; adquiere buen p:ulimento y tiene aplicacin para ebanistera. Muy parecido al camagn. Dita'.-Substituye la quina para la curacin ' de fiebres. Dinglas.-De primera magnitud; color rojo parduzco, textura fina y poros de mediano tarnaflo, siendo muy refractario ~ l anay. Dungol . -De madera rojiza amoratada, textura slida, fibras comprimidas y poros poco visibles; tiene un olor particulr que r ecuerda al del cuero , curtido; muy difcil de labrar , es muy abun dante. Arbol de gran magnitud . . , . Damal .--Madera sumamente blanda, aunque resiste; se em plea P ! P.;.a tornear. Eban o .----:-,De color negro, madera apreciadsima para muebles ~ e !ujo y fabricacin de carbn de plvora (difiere del camagn ~) !)n que . no tiene vetas !>lancas ni amarillas) . . , Onijo .,--De primer~ magnitud, muy abundante, de madera rojiza. Se emplea en construccin y para carrqajes; en Minda nao alcanza dimensiones colosaf e & . . llang-ilang.-Arbol de madera b1anca sin aplicaci~ alguna , pero _ sus fi-Ores, de las que se extrae l1 clebre esencia de su . ; . . nombre , }o _ hacen sumament apreciado. ,Abunda en Butua,n . Ipil.-De primera magnitud, gran tamafio y ureza; su m,a: ;
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too -o. vets y visos noirados; d 'buena tabfazfl y se usa en eonstruc• dn y en mueble$ or'd. inaris. , Malatumbaga.-De grandes dimensiones, madera color roj carne o fadrillo, ' de textilra compacta: y de fcil labra; se saca buena tablazn qu~ se, ernplea en cajones ... ' Mayapis.-De' gtan magnitud, mad.er rojiza con vetas plo mizas, es . blanda y poco resistente, slo se emplea para cajones y C”Bst:rUCC”n de pancos;' cortada . SU madera se vuelve negra, es .muy apreciada en la ebanistera para: muebles finos. Ma?abnga~-D segundo orden, muy abundante ' ; pero poco apreciada por ser m:uy atacada por el anay. Mangchapuy.--De primera magnitud, de color blanco y co lorado. Se encuentra en todo el Archipilago y se usa en la c0ns ~ trticcin de edificios y embarcaciones. Manui1gal.-Llamado rbol de la quina ; con su madera se hacen opas que dan al lquido que contenga un sabor amarg muy pronunciad .o, que surte los mismos efectos que la quina. Mangasinoro.-Muy grande y abundante; pero su madera no tiene resistencia para el empleo en construccin. Molave.-Alcanz'a hasta 20 metros de altura y un dimetro en el tronco de 0,60. Madera de gran valor y la ms apreciad en el pas; su consistencii:J. y duracin es casi eterna. , Resiste de~ bajo del agua, sin que desmerezcan sus buenas cualidades ~ , De gr,n m&gnitud, de color amarillento verdoso pardo, es la mejor madera para pis derechos en la cnstruccin de edifi ~ ~is, por ser impenetrable al ' anay. Narra.-De primera magnitud. Muy apred.ada y de color enqarnado, parecida la caoba; la variedad blanca es ms infe., rior; sus grandes dimensiones permiten sacar tablas para .sale• ras que miden de 15 20 metros, siendo susceptible de adqui rir un b;enposo , pulimento. Nato.-De primer orden; madera _ blanca sonrosada e0 manchas rojizas . muy finas y niuy abundan.te en Mindoro; tny apreciada como : madera de sierra en const:i:ucfo}n civil naval. l

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--101 : : Nipa. Paga , tpo,:t.-De segundo orden. Crece en las orillas ; del m:;t,r, en los ros, y sobre todo, en el mangle; su madera es muy dura, pero esponjosa y . de poco peso, y se emplea en las obras hidru !icas. Palo Mara.-Arbol que adquiere gigantescas proporciones: es muy apreciado, poTque . adems de su til aplicacin para ar hiaduras, se e ' xtra ele' l 3:ceite, brea y un excelente blsamo para curar las heridas. ]jalriia brava.-Se usa en edificio~, esta . cadas y canales . ; e _ s de.muy bonito veteado para los bastones. Sampaloc tamarindo.-Adems d su fruta, a.e la que se extrae un cido para r~f:rescos. i se utilizan l~s r~ces en eba ~ nis'tera. _ Santol .-Alcanza hasta 12 metros de altura. D una fruta muy apreciada del inrlgena; s madera . es . fuerte y de basta~te duracin . Sibucao.-Madera rqjiza anaranjada. Sumamente apreciada . . ' . . . . por la materia colorante que segrnga el trol!-co; su parecido al campeche, pero muy superior l; se hace mucha exprtacin de esta substancia. Los indios emplean la rna~era . pai cl~va~ z~ de barcos. Tangile.-De primer orden . y madera roja tostad[),: Por, I ' , magnitud de su tronco lo emplean los naturales n la construq ~ • 1 • • ' • .., • . , • ' ' • ' cin de canoas. Teca. -Arbol de gran magnitud, de madera incorruptible, por . lo que despus del molave es la ms apreciada, : es poco co nocida eh Filipinas, y en Mindanao y Jol es d~nde principar . . ~ ment e abunda. : Tndalo.-De gran magnitud, de madera rojiza al cortarla y . ' negra con la accin del tiempo, es apreciada en e~anistera. ' Yacal.-Muy apreciada, es celebrada la corp~lencia de s tro~c9, que llega alcanzar 20 metros ' y cerca de uno ' de . di~metro; es la mejor madera para embarcaciones del pas.

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102----"--" l'ab'gui. -El fruto de este rbol d buenos resultados en la p uraci~ de humo res sifilticos. Su madera es tintrea. Tabla comprensiva de las condiciones de las maderaneseadas. NOMBRES, Acle •.. , ...... . . . • ... .......... , • . . Amuquis ............. : . ..•...•..• Anagap .........•.....•.•...... . . !~~6i(i~: ::: : ::. : :: : ::: : : :: : : :: : : :: ~r~~ba :: :: ::: ::: : : ::: :: : :: : : : : : : Barreal.. ......................... . Ban~alagui . ................ . . . ... . Baticulin . ........................ . Batitinan ...................•...... ~:tf ~ ; .. .: . .: . .: .::::: .:: . : : : : : : : : : Bolonguita ....•.... ..........•...• ClamaRanay ..•.........••......... Calan tas cedroj ..............•.• . Calumpong ..............•.•...... Calumpit ....•......•.............. . :::::::::: '. '. :: :::::::: : : Camunig .................••..•..• . Cubi ................•....•.....•.. Culing-manoc .......•........•..•.. Dinglas .. •........••..•..•.• . . .... Dung-on .•..........•....•.•...•.. Ebano ....•............•........... Guij:....... . •...... • • . .........•. Ipil. .................•...•.• . •...•. Lanete . .......• ..•.••....•....... Lauutan . ...... . ..•.••.•.......... Lanan •......•..........••.•..•.... Macasin ...... . ...•........•..•...• Malabonga .......•..•..•..• .•...•.. Malaca duis .................• , •.•.. Maralujat .......•......•.... . •.•.. Malatalang ................... : •.•. Malatapoy .......•.•....•.....•.... Malatumbaga ... , ..•........... ... Mangachapuy .....•............... Mangasinoro ........ : ........... . . Marang ..............•............. Maya pis ...........•. , ...•. , .....•. Mola y e . ................. . . . ....... . Narra ........................... . ldem blanca .................... . . Nato .........•...•.•..............• Pagatpat . . . . , ............... ...... . Palo;Mara ... ; ..... : : .......... , . Palo-nopuy ...... , ............... . Panguisan. ; .... : ........... ....• Pasac ...................... , ....• Saqtol. .. , ............ ,.,., ...•.••• Supa ........................... . Ta .ngil~ .......................... . . Tindalo ......... , . . . . . , .... , ... : .. Yaca! ....... ,, ..... , .... , ...•••...• ELASTICIDAD. PESO ESPECFICO. ----------C arga . 0'004-5'751 0'005 0'00 6 0'0U7 0'005 o•oo. , 0'0035 0 ' 0 '15 0'00:al 0'005 0'0037 0'00l6 0'003 .()'0037 0 0075 0'0046 0 '0044 0'0022 0'0032 0'0034 O'C02 0'003 0'11022 Ci'OO:l5 0'0024 0'0068 O'IJ02 0'0052 0'0028 0'0046 O 004 0'003 0'0048 1)'004 O'OIJ35. 0 '0037 0'0037 0'003 O'tJ014 0' 004 0'003~ 0'0 28 '"035 0'0 032 0'004 0'0034 0'0032 0 ' 709 0' 538 0' 4 86 0'59, 0'593 0'615 0'776 0'521 . 0'676 0'500 0'893 O'il9 0'789 0'643 0'568 0'765 0'666 1'153 0'7 8 S 0'581 O'i7 3 0'833 1'153 0'685 (1'7, 5 0'495 O'i84 • 0'6 8 3 O'i 80 0'641 0'662 0'766 0 '465 0 '5H 0'819 0'634 0'615 o•m9 0'898 0'7113 0'571 0'745' 0'785 0'470 0'608 1 0'809 0'925 RESIST&NOI!, 40' 5 9 4 23'9 2 4 23' 465 34'23 ., 25'765 21'6~1 29'820 31' .~04 58'087 21 '394 31'.',45 M'718 34'967 38'.'>H8 21'222 34'679 22'602 40'028 3'341 41'237 46'699 35'140 40'"28 40'7~6 44'658 26'829 -.. 32'667 28'526 24'84~ 2i'3 3!'286 33'127 20'704 '..!6'915 41'552 41'523 36'347 81'286 63'263 36'334 2a'368 35'4:17 27'145 26'312 29'671l 89'539 54'98f

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103 . La familia de . los gramneas se encuenti•a representada por ms de 4.000 especies; , entre stas las ms importantes son: el palais (arroz), maz, cafia de azcar y el bamb, qe toma con sistencia leosa adquiriendo una gran resistencia que, unida su extraordinaria magnitud, proporciona a~ ill(lio excelimte ma terial para corrstrur sus viviendas, puentes y otras infinitas aplicaciones. Otras, en cambio, son sumamente perjudiciales como el co-. gon, que ocupando grandes extensiones de terreno sin produ cir ningn beneficio, sirven slo para que la langosta, en con trandp en los cogonales ex~~~~1!tes semilleros, se propague de un modo fabuloso . Los helechos son my num. erosos en ei pas; slo encontra mos que tenga una positiva utilidad el llamado Nito, con .el cual teje el indio pet~cas, sombreros, . salacos y otra infinidad de objetos. Como fina. mencionaremos todas aquellas plantas que por sus productos aplicacin sean de alguna utilidad . Se extrae aceite de una fruta parecida una pequefia acei~ 'tuna que llaman los . naturales Lumban y del Linga, cya semilla es muy parecida la del lino. Sacan filamentos para tejidos del Magu Pia y pai; cor0 aeiaje del , Abac y otros menos impol'tantes. Substituyen el jab9n: el gogo, bansicalay, papaya y otros. Como plantas alimenticias, apart del palais, camote y ubi, que sirven de . alimento en todas ias islas del Archipilago, lo mismo que el pltano, cuya riqusi;na fruta constituye uno de . los artculos ms importantes en la alimentacin de os natura ' l e s, la manga, pia (anana), mangostan, que slo s produce e Minda~ao y Jol, chicos, ate, santol; lanzon, guayaba y el na ranj~ y limonero, que han sido importados ae Espaa. Existen tambin infinidad de plantas medicinales cuya e fi cacia la consideramos en su mayora muy dudosa.

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104 -.Abndan las :flores, que la belleza unen la embriagdora , fragancia de su perfume. Entre stas se distinguen el ilang-ilang, la sampaguita y la azucena. Como se v, la riqueza forestal en Mindanao es extraordi nariamente variada, por ms que aqu slo menciemamos aque llos productos ms i::nportantes y alejndonos de las clasifica ciones botnicas fin de que resulte algo extractado nuestro trabajo. _ RAZAS QUE PUEBLAN LA ISLA . . La poblacin indgena de Mindanao puede dividirse eri los grupos siguientes: .. Los aborgenes pr,imitivos habitantes de la isla llamados . _ aetas, negritos 6 mamanuas, sumamente refractarios la civili zacin, habitan en el interior de los montes haciendo una vida errante y retrada de todo trato social con los pueblos vecinos. Se encuentran en algunos montes de Surigao y Butuan, co r . rindose hacia el S. hasta las inmediaciones del seno de Da vao. Ocupan las mrgenes de la laguna de Sapongan y las islas . del N. (1) MALAYOMAHOMETANos.-Los malayo-mahometanos, que dominan en toda la parte S. de Mindan~o, ~:::te;idiIJ:dose hasta ls grand@s lagunas del centro y en mqy pequefo nmero en , algunos puntos de la costa N. Diffoil sera hacer un verdadero estudio de la raza mahome tana de Filipinas. Constituda por la mezcla constante entre la raza rabe invasora y las diferentes tribus del pas, su constitu, cin es un conjnto abigarrado, en ~l q . ue han desaparecido casi por completo los caract@res etnolgicos de los primeros inva sores. (1) En lo que respecta esta raza, tomamos ' datos de ios Sres. Moya y Montero l

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' ' 105 Epdi01na se encm:mtra en caso anlogo. Los panditas sa cerdotes se transmiten de unos otros el conocimiento del idio na rabe, el que necesitan para sus prcticas religiosas; pero la masa total de la poblacin habla mezcla confusa de visaya y rabe con palabras tomadas en cada punto de los pobladores . que existan cuando el mahometano conquistase el territorio, constituyendo un idioma dificilsimo de entender por la algara ba , consiguiente la intercalacin de palabras de distintos dia lectos, segn ' la localidad del que lo habla. El moro ocenico es en general de regular corpulencia, est:;ttu~a mediana1 de color cobrizo amarillo, . propio de la raza ma laya; ojos obscuros y rasgados, cejas pobres, nariz rom_a y labi<_>s delgados, por ms que el uso del bitllo no permita apreciar esta circunst ~ ncia; la cara resulfa enjuta de carnes aunque ancp.a poi lo saliente de los pmulos. Los panditas ";( otros jefes se dejan crecer el bigote, pero ;fuera de . estos casos . el moro se arran ca los pocos pelos que constituyen su barba. La cabeza se la suelen afeitar, pero una vez casados todos se dej\),n el pelo lar go. Su pecho es robusto, de torax desarrollado, propsito para las rudas faenas que soportan en el mar y en particular en _la pesca de la perla. El traje , aunque vara segn la localidad, guarda relacin ei1 los detalles generales. En Mindanao los hombres usan camis11, partida, pantaln ancho y pauelo en la cabeza arrollado en forma de turbante; las .mujeres visten de blanco, llevando una especie de saya qu!3 llega poco ms abajo de la rodilla. Por influencia del clima, como ocurre al indio, el moro es aptico y abandonado; reservado y suspicaz, pocas veces d entender sus pensamientos, que oculta h~sta en lo ms insigni ficante y balad. Celosos de su nobleza, que fundan en largusimos abolengos, son extremadamente orgullosos. Les gusta relatar los hechos de sus antecesores y las distinciores ganadas por stos en la _ ?ue-

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106 . rra, cuya historia se repiten . unos otros durante las largas horas ' de sus reuniones amigables, llamadas Vicharas. Su ilustracin es escassima y reside en determinados indi viduos; pocos saben leer y menos escribir, excepcin de los dignatarios, que s6lo por este concepto monopolizan los puestos y poco nada hay escrito sobre su lengua, que viene ser, como ya hemos dicho; una mezcolanza de la rabe.con inuchas palabras chinas, malayas, tagalas y visayas . El moro, enemigo taimado y audaz, no perdona nunca me dio aiguno para causarnos el mayor mal posible; protegidos por la obscuridad han cado sobre pueblos inermes, ocasionando in numerables vctimas, haciendo centenares de cautivos; encasti llados y defendidos por los bajos y arrecifes que circundan sus 1 islas, estn siempre listoslpara . sorprender las embarcaciones que por all se aventuran, autivando sus tripulantes y hacien do buena presa de los cargamentos. El moro fu siempre un hombre terrible en la guerr~, y lo mismo en Mindanao como en J ol; el nmero de su fuerzas no es conocido, porque all donde hay un moro hay un guerrero; v siempre armado con lanza, cris campilan, armas que nunca abandona, que son compafieras inseparables . suyas, y quema neja con una rara habilidad; acostumbrado, como el indio, al clima en que vive y las fatigas de su azarosa vida poco necesita para cubrir sus atenciones; bstate un puado de arroz, las fru tas que el bosque le brinda, la pesca que abunda en sus playas y el agua de sus pantanos. Cuando se pone en mrcha no atien de sino sus armas, duerme campo raso, come lo que encuen tra mano, siendo esta propiedad tan inherente de su vida q,ue para l, el mal alimento no constituye quebranto alguno. Dotado de grande astucia, nunca se presenta en el llano en caso de guerra, prefiere lo intrincado de sus bosques, lo inacce sible de sus playas, donde se defiende con esa terquedad que le es comn y con ese fanatismo peculiar al mahometan. Atento primeramente la seguiidad de la familia, elige para

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'1 * ...:L:.. 107....::::.. ' 1 ~itar sus pblciones ls puntos pantanosos 1e la playa, en ' li - lo regular i odean sus cottas, mpiden la~entrada en ellas de no ir . provisto de gua. Fabrican sus armas, las que dan buen temple, siendo en algunas el trabafo muy esmerado. Estas cons 1 sten, gene ralmente, e~ ~na hoja a~e rada de formas variadas y d0 40 60 cen.; tmtros de lo ~gitud' que pr medio de una espiga montn ' eri n pufio de madera, sujetndole al arranque cte la hoja con una,' ' virol a trincada con hil”. metico, que sube en for~a de adorno hasta ei' pomo. Este suele tener la forma de doble pico de foro. Las vainas las hacen tambin de :madera, en dos piezas lo largo, .sujetas con abrazaders de bejuco de latn . Para el asta .'d~ sus lanz'as suelen ' emplear la madera del Guijo el Palasan, especi de bejuco, grueso y consistente. .'Usan armas je fuego, siendo stas fusil y can, de antiguos sistemas, desechos del Ejrcito, -por ms qe tengan algunas de retr~carga y de repetcin. Tambin emplean U:n pequeo cafin . llamado lantaca,. de 1mo ' cuatro . centm~tros de calibre. La ma1 yor _parte de estas piezas proceden de las embaraciones que en sus antiguas correifas apresaron, SI bien las lantcas son fundi~ das en el pas; donde ' de muy antiguo las fabricaban. La manera de . combatir el moro es por dems original ; cu'-

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108 ,bierto , con su rodela, armado de cris campilan., se presenta al Bnemigo, al que aturde desorienta: con sus innumerables saltos ,y sus penetrantes gritos; ya su altura casi; a-iaga un ataque; ya con increible ligereza, coloado 10 pas.os, parece . lirpitado la defensa, y de pronto, lanzndose sobre !;ll adversario, le d golpe mortal. El campilan, arma que usa con pref~rencia, mantiene en el pufo una especie de cola formada por mechones de cerda, y en 13u danza guerrera vuelye . rpidamente la l;ioja, presentando la vista del enemigo, para aturdirle, aquel largo penacho que se agita, con cuya operac~n llama la atencin del enemigo, le aturde y cuando le encuentra descubierto le ataca con increble rapidez. \ Tienen una habilidad esr.ecial para arrojar las ;flechas , y la lanza desde la altura de sus parapetos, atr3:vesando distancJas grandes con certera puntera. Los llamados Juramentados son entre ellos los ms temibles; estos fanticos hacen voto de morir matando, creyendo as con segir irremisiblemente el Paraso. Las ms de las veces son condenados muerte, que de este modo intentan rdimir ~u vi da, ~i despus de dar ~uerte, algn soldado consiguen escapar llevando el armamento del muerto. En estos casos no hay para ello obstculo alguno, pues ciegos en su ~uror todo lo salvan con tal de co, nsegir st;ts designios. Se han visto casos de pre sentarse tres de estos fa_ nticq, despus de sorprender los cen tinelas de un cuerpo dE) gardia, y aprovechndose de la negli genca del soldado indio acuchillar toda la guardia antes de que sta pudiera tomar l~s armas. En la c:;i.mpafa de 1876, dos de estos desgraciados preten dierou vola;r el polvorn . del fuerte de Afonso XII (Jol), y atra vesando el recinto de los primeros centinelas lograron , pasar el pueblo; no obstante la exquisita vigilancia de los n1J,estro~, lle . gando hast . a arrojar por e:ocima de la estacada una especie de pucheros peqmif.os llenos de plvora y provistos de su ~echa,

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--109 qn~h~biei.'an causado gi av trastorno no quivocr el punto del faqu~ . . Poi lo desci'ito puede dedudrse oori cunto conocimiento y precaucion~s debe llevarse la guerra a estas gntes, donde es enemigo hasta el clima, que ocasiona las terribles calenturas pa ldicas que hari diezmado siempre nuestras expediciones. ' . * * * ,. En la campaa de Jol en 1876, llevad cabo por el Ge neral Malcampo, la mayora de las bajas ocurrieron en los man~ gles, donde qedaron encenagados hombr s y pertrechos. Los moros d e Mindanao son recelosos, hipcritas, y como . ' todos los de su especie, fantico , s por sus creencias. Constitudos "n gobierno, obedecen directamente los Dattos, los cuales, para su sostenimiento, cobran de todos sus sbditos, ya sean no moros, una contribucin llamada Pagdatto, que con s iste en un jabol, un bolo y veinte garitas de palay por cada m atrimo nio. Los Dattos dependen d6 un S~ltn, Jefe superior de la isla1 que su vez gobiern sobre ls mandarines y otros tantos Rad1 jas, formando una confederacin que comprende todas las tri btis sus 1:ancheras . En cada una existen las siguientes auto ridades : el Tuang (Gobernadorcillo)'. el Guano. (Teniente . de . justici), el Lamudia, , Nacuda y Ttinuay fJueces L, 2. 0 y 3.), el Gngalia (alguacil), el Baguadato (Principal cabe.za) y Mardd diadir!,d (Primognito de id. ) :i,os Dattos suelen di~tinguirse de la gente del pueblo en el rayor adorno de sus vestidos, en los , que usan botones dorados , y en,la costumbre de llevar siempre el pfiuelo en la manq y se ~ girle algliri esclavo on la caja del bullo. Su jerarqua religiosa se cmpone de los llamados Sarip 'JI Pandita, sacerdotes que celebran las ceremonias de sus ritos eh el Langa {mezquita camarn.) En el Sambayang (tiempo de Pascua), que dura unos siete das, est prohibido todos los

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110 creyentes probar alimento alguno, y slo soportan este rigurosQ ayuno, merced una ligersima colacin que tom3:n media noche, hora en que creen dormido su Dios; pasado este tiempo ,e purifican todos con un b~o general, y celebra:g la fiesta con grandes comilonas, en las que figuran preferentemente unas ' < ' J... sopas . condimentadas con aceite de coco, llamadas Ponan y Sindo. Les est prohibido asimismo comer carne de cerdo y el uso de bebidas espirituosas. Para los casamientos han tomado ceremonias de lo~ primi tivos habitantes, si bien, estando admitida la poligamia, toman todas las mujeres que pueden mantener. Si el pretendiente per tenece la categora de Bacungtao (hombre de pr), tiene que regalar la novia de uno seis esclavos por va de declaracin, y durante el tiempo de las relaciones, arroz, buyos, tuba, etc;; si ~l casamiento no se lleva cabo puede el novio reclamar lo e~ tregado, siemp:ce . que la culpa sea de ella, en cuyo caso recibe, adems, un esclavo. . La costumbre que tienen para ef,~_ ctuar sus enlaces es v~r ~aqeramente especial. Cuando forman el proyecto de buscar flSposa, mandan uno de sus amigos de ms representacin casa de la novia para s.oiicitarla del padre pariente, el cual, odo el parecer de la' pretendida y siendo favorable, contesta desd~ luego . que puede ir el novio por ella. En su vista ste se ~i~ige la Mezquita y llama al Iman, en cuya compaa re,za las 9raciones marcadas, y luego despus ambos marchan casa de la doncella, ante la , que -~e paran, preguntando el preten diente ~esde fuera si puede entrar. El padre, que sale l~ venJiana, . contesta afirmativamente, y en el momento de intentar el .pFeten9-iente abrir la puerta, salen todos los parientes de la doncella y se arrojan sob .r~ l, simulando un ataque en el que el~os le amenazan y l se defiende, ar~ojndoles los objetos qu_ e pam regalo Peva uno de sus esclavos se~vid!)Ees en u,n gran ~olsn , que conti1me los _ presentes de la novia . . D~spus de st. e paso.y ; .cua~d9 el campo se ha_ despeja'.lo, s~1be <$1 n<;i':'.o la ~1;;cal~ra de

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111 -ta casa, entrando con el Imanen la habitacin donde se encuen tra la sefi.ora de sus pensamientos muelle indolentemente ten dfda en un cogn; presntale l sus respetos; . su acompaa11te, hacindola levantar, la coge porla cabeza dndola doE vueltas la derecha, y, :finalmente, asiendo la mano del novio, la coloca sobre la frente de la novia, la que inmediatamente se cubre el rostro en. sefi.al de . rubor. Retrase luego el Iman, dejndoJ,os solos. El novio prueba besar y abrazar la novia, d13fendi dos sta mordiscos y arafi.azos; logra l cogerla; ella chjlla y huye, y as se estn una hora larga, corriendo el uno en pos del otro entre las risas de ella yulos jnrainentos de l, hasta que el padre penetra en la habitcin,manifestando que puede dar se por satisfecho de la pureza de su hija.; y entonces el novi . o deja la casa par:t'ordenar los preparativos de la b_oda, que em pieza aqueU'. misma noche y dura otras dqs ms, ~on grandes • .!, ~ • c0midas ' , bromas y jall;io del,,os convidados. El aspecto de esta fiesta es interesantsimo en la ltima noche, despus de la cena, hora en _que se ultiman las ceremonias del enlace. La novia, en poder de sus madrinas, cambia . el traje de su vida honesta por el que le lleva sq sef.or, y mentras tanto, los acordes de,1;ma m.sica y el canto de los concurrentes, cuyo comps , llevan --todos colocados en cuGlillas, golpeando el sahig (tejido de caas del piso) con uos baqnetoIJ.eS de madera, dos tres doncellas ejecutan el baile conocido por el Paujalay, que amenizap. . yp. con dulces ' y provocativos balanceos, en los cuales ora tocan el suelo, ora se yerguen risuefi.as1 dejando adivinar en:sus' ligeros trajes todo el incentiv d' sus encantos, ya, en fin _ , . cop ademanes nerviosos, en. cuyo espectculo . arre~tador indescrip tible . se -pasan las horas sin sentir, en el mayor arrobamiento. Concluida la fiesta, el emisario pri~itivo conduce la doncella la casa ael sefi.or entre fa algaz 'ara y chanzonetas . d13 )os _co:" vidados, que s ' tisfechos , y llenos de gozo abai;ido!}n ta,rribi!l la casa paterna para ir sus hogares. . . . .. ' Pra solicitar las concubin~s s13'itcostt1mbramandaru4 Ei;ni-

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112 sario la casa de los padres ' en el cris campilan del preten diente, en cuyo nombre, una vez tomada la venia, contrata C0~1 la doncella las condiciones de la concesin, y seguidamente la . lleva la morada de su dueo. Cuando se trata del Sultn, ~ l emisario, sin tomar permiso de los padres, expone la preten dida el objeto de su comisin, que todos acatan con las mayores muestras de satisfaccin, llevndose la muchacha sin otras ce remonias. En todos estos contratos, para no herir la s:uspi9acia se procura que el mercurio sea por lo menos de la categ9ra de la mujer. Con la misma facilidad llevan efecto los enlaces que la se _paracin de los esposos, que tiene lugar por la sola voluntad del varn:, pe'diendo la repudiada todo derecho al gue fu su seor , el que la devuelve su familia la deja en la calle abandonada sus propios recm ~ sos. Los hijos habidos en esta unin quedan siempre con el padre, Ilenos que ellos quietan irse eon lama-. . d , re, y en ambos casos tienen derecho como los dems .la heTenca de los dos. Eri. sus bautizos, que celebran segn los ritos, acostumbran tener grand~s comilonas, cuy importancia vara segn los pa drinos, y uno de sus preceptos ms respetado es la circuncisin, que llevan e-abo, como muchas razas filipinas, no slo con sus descendientes, 'sin.o con todos los que hacen vida comn con ellos. Para enterrar sus difuntos tiene _ n cementerios sealados, y la fiesta fnebre se Ted-uce colocar sobre la sepultura del finado la eabeza de un pllo con un scua encima, mientras el Pandita murmura las oraciones adecuadas . Su legislacin penal consiste en los castigos corporales y las multas, si bien, da.das 1a1 costumbres _ del pas, la justicia se la toina por su mano cada ofendido; as, por ejemplo, el que sor ~ prende en delito de adulterio su mujer, es rbitro de cortarla una oreja y raparla la cabeza, degradndol'a_ ser esclava de sus concubinas; al seductor cogido;infraganti puede quitarle la vida;

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., r 113 pero en cambio si ste se pone bajo el amparo del mandarn, paga su delito slo con la cantidad de ocho pesos, precio ~ien miserable que sin-embargo no le exime de purgar su falta ante el ofendido, pues siendo por principio sagrada entre . ellos la ven ganza, y considerado cobarde el que no lava en sangre sus afrentas, queda aqul ' merced de ste, que en la primera oca siri se le presenta cris en mano para cobrar su deuda. La calumnia no probada se pena con 15 pesos; la herida leve con 5; la grave con 15 y el instrumento con que se perpe tr; la muerte, ' con multa de tres seis esclavos la vida en su defecto, teniendo presente que un esclavo vale de 15 30 pesos, segn su calidad; el robo de valor de un peso cuesta 30 y un esclavo la esclavitud del culpable; el adulterio 60 y dos escla vos la vida; la violacin 30 y un esclavo la vida. Si un deu dor se niega pagar una deuda reconocida , paga por la prime Ta falta el doble, por la segunda el triple y por la tercera queda hecho esclavo paga con su pellejo. Las faltas cometidas con tra los jefes tienen penas crecidsimas; erqe insulta un Datto es castigado con la muerte, menos que entregue 15 taeles de oro, y si es perdonado pasa . la categora de esclavo, cUaiquiera que sea su clase, siendo esta misma pena aplicable por la junta de jefes al noble que falta gravemente ' otro. Cuentan el tiempo, no por lunas, sino por das de la semana, como nosotros, llamando Sapto al lunes, y as sucesivamente los dems, Aht, Isnin, Sarasa, Araboja, Oammis , hasta el Domingo que nombran Diammat. Asumiendo los Dattos el poder omnmodo, son los que dan fallo sobre todos _los pleitos de su tribu, cobrando de intereses . un r . eal por peso; si el pleito es entre dos Dattos, l~s embjado res llamados Tttmangung son los que arreglan las diferencias, y slo en caso extremo se apela la fuerza de las a'rnas. Conocen la moneda, pero acostumbran en la mayora de sus negocios usar l~s cambios. Su comercio consiste en arroz, caf, balate, cera, biao, almciga, carey, concha, nacar y petates. \

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--11-l Su industria se reduce los tejid os de algodi1 y abac, que coloran con el jgo de algunas plantas, la fabricacin de ar mas blancas y la explotacin de minas de plata y otros meta les que se eo.cuentran en sus dominios. Adems del opio y kls gallos, una de las diversiones ms . concurridas es la lucha <=1e los carabaos, que llevan efecto co locando . dos machos junto una hembra; y tenindolos sujetos hasta el momento del celo, ll egado el cual . los sueltan. Los ani . males se acometen impetuosamente posedos del mayor furor, hasta que uno muere huye, en cuyo caso e l que que. . a cubre la hembra, y los espectadores cobran RUS apuests, celebran do la funin con gran algazara y chacota. Conocen, en fin, varios juegos de naipes, entre ellos alganos de azar, como tambin se ejercitan en el canto y los bailes po pulares, que son la alegra de sus fiestas, y eutre los que me 1ece especial mencin el llamado moro-moro, que es una danza de combate que ejecutan los ms diestros, armados de campi lan y rodela, al son de sus instrumentos guerreros, ya con sal tos de costado, simulando defema, ya con otros al frente y grandes gritos figurando ataque . . Extremadamente supersticiosos, creen que el uso de ciertos talismanes los hace invulnerables en las batallas, y de aqu proviene la ceguedad conocida en los juraIDentados; tambin es geueral la creencia de que puede hacerse invisible el que en determinada poca logra ver el cambio de piel en una culebra, y tienen por augudo mortal para sus D.attos la presencia de las nieblas . que alcanzan cubrir ciertas altura,S que consideran sa gradas. Estas costumbres y otras, tomadas s; duda de la raza indgena y fomentadas por sus sacerdotes, hace de aquel pueblo un centro deplorable de atraso; dificilsi de reducir por nuestros . misioneros. Siguiendo los fundamentos de su religin, refieren el tiem , po la Egira, y su ao es el llam ado Embolismal d trece lunas, por las que cuentan. •

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-J:..15 Se sirv en de .la moneda en sus trficos, usando indistinta inente la espaola la china, de la que emplean la llamada Ghapec, del tamao de un ochavo, con un hueco cuadrado en el . ce.ntro, por el que las ensartan, formando largos y pesados rosarios. Cada mil de estas monedas vale un peso . .Segn noti cias fabricaban antiguamente otras de hierro, suma. mente del gadas, que venan valer la quinta parte de la chapec, y pos teriormente usaron las llamadas Piring y Lacban, de cobre, do las que las primeras valan tanto como la china, y las segundas prximamente el doble. . Como todos los pueblos infludos por el ~ahometismo, son muy desconfiads y suspicaces, y para el asunto ms insignifi cante se pasan los das de BrCHARA con el slo objeto de procu rar engaar todo el que tiene algn trato con ellos; su nme ;ro ser de unos 200.000 . * ;: ;: -De la mezcla de los moros con los aborgenes, y de stog con los indios Tagalos g Visayas y an algunos elementos chi nos, se han formado una infinidad de tribus de muy distintas condiciones, usos y costumbres, que se clasifican en la siguien te forma: Manguangas.-Habitan en una extensa porcin de terreno, compr@ndido entre el ro Aguzai1 y la provincia de Misamis, y desde l costa N. hasta las inmediaciones de la laguna iie Buha yan; son holgazanes y muy aficionados al robo. N-egritos-rnamanuas.-Los negritos mamariuas se subdi viden en distintas ~ribus, cuyas costumbres y dialectos varan segn las diferentes razas con que se han cruzado. Habitan en la cordillera ' oriental e_?~re Butuan y Surigao; en las inmediaciones del seno de Davao, en las orillas del Agusan, se enci;tentran algunas familias, y en mayor nmero . en las cor . dilleras centrales de la isla.

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, / 116 De la mezcla con elementos malayos y mongoloides proviene el que tengan la mayora color algo claro y el pelo lacio, er1 lo que se diferencian de los de su misma raza . en el resto de l Archipilago. Sumamer.te m ntaraces huy-e1: de todo frato social, y cuan do alguna vez los misioneros han conseguido que habitaran e n las misiones pueblos de conquistas, poco hantardado en abandonar el poblado, volviendo . su vida errante en lo ms intrincado de los montes, donde siembran sus cosechas, inmediatamente de hecha la recoleccin levantan campo, y hasta que las necesidade ' s de cultivar lo exigen no vuelven pernoctar en sitio determinado, dedicndose su pasiqn favorita que es la caza. Son muy sucios y el pelo se lo dejan crecer sin cortarlo jams, as es que cuando las muj~res, efecto de la edad, se abandonan en lo que al cuido personal tespecta, parecen verdaderas furias. Las prendas de su uso consisten en un jabul corto que n o ls llega las rodillas las mujeres, y taparrabos los hombres. Sus armas son la flecha y el bolo; la primera, que manejan con rara habilidad, la emplean en l cacera, y emponzofadas con substancias vegetales si las emplean en . combatir sus ene migos. El bolo es su herramienta universal: cortan rboles y bejucos para construr sus viviendas; cuando cazan, de l, se va len para limpiar las pieles y trocear la carne y hasta en el cul tivo lo emplean. Manobos.-Proceden de la mezcla del negrito y el malayo, conservando . de los pmeros su raqutica complexin. Son-muy poco laboriosos, pero muy guerreros y afici?nados al robo y la piratera. Habitan una gran parte del ro Butuan,prolong~n dose por las mrgenes d~l Hijo hasta el seno de 'i:>avao. Los manobos se extienden por las mrgenes del BU:tuan, donde son numerosos, llegando hasta las inmediaciones de Davao. De endeble constitucin fsica y pequefos de cuei:p o ,

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t l l l _ 1 . 117 -precen raza degradada arrinconada hacia el interior por man dayas y moros, gente ms fuei'te y guerrera que ellos, aunque nunca tan sanguinarios y hbiles en el manejo de 1as arinas. Se aprovech'.'ln de su superioridad s _ obre los Tagacaolos, Bila nes y Bagobos para hacerles la guerra con el exclusivo objeto de aprehenderles sus mujeres hijos, que luego venden los moros. ' Los manobos, semejanza de los negritos, que deben su origen al mezclarse stos con los malayos, no dedican gran atencin las faenas agrcolas, pues stas se reducen desmorr tar el sitio _ que juzgan adecuado, y sin otra preparacin hacen sus siembras, cogen las cosechas, y para otra buscan nueva sementera. Cada grupo de varias familias elige su jefe, que siempre es el ms ladrn y sanguinario, al que dan el nombre de Bagani. El bagobo acomodado levanta su casa en sitio libre de inun daciones y sobre altos arigues pilotes; el suelo lo forman con tiras de caa de madera de coco flexible y resistente la vez, y sobre ste con s!o extender un petate encuentran cmodo lecho l y las mujeres que su fortuna le permite, cuyo nmero es ilimitado, por ms que una sola es la legtima. Los hijos son todos reconocidos y viven en familia, pero la muerte del padre tienen preferencia e n la herencia los habidos con la mujer le' gtima. El trabajo del ca _ mpo est mirado como denigrante, por cuya razn ste lo hacen los esclavos. Cosechan arroz, tabaco, camote, maz y algo de cafa de azcar. En cuanto religin, si bien sta es en su esencia la misma a.e los dems monteses, su carcter ~eroz le ha impreso ciertas prcticas esenciales que entronizan el asesinato virtud envi diable y el ms glorioso hecho dl manobo. Mandayas.-Es la trib1;1-ms noble : y de carcter ms paci fico aunque valientes entre los idlatras de Mindanao. Son de color claro, altos y robustos, distinguindose por el pelo, que se

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-!18 lo deja:n crec~r lo mismo que sus muje~es . Poco aficionado la, civilizacin, el Mandaya hace siempre vida errante, aunque les gusta el trato comercial con los cristianos. Bagobos-Guiangas.-Tribu la ms feroz de Mindanao, y por su carcter cruel y sanguinario aseguran algunos escritores que son antropfagos. Habitan por las cercanas del seno de Davao , por el Apo, corrindose al E. hasta las orillas del Pulangui y hacia el S. al puesto de Maralag. Tagacaolos y Bifanes.~La contnua guerra que sostienen con los ' moros les ha hecho en extremo valientes, pero la bondad de sus prcticas morales y lo afable de su trato demuestra seran susceptibles de una rpida civilizacin. Se encuentran por la vertiente S. del Apo, en los montes prximos la costd SO. de las islas y en las islas Sarangani, situadas en la baha de su . hombre. Sitbanos.-Habitan toda la parte de Mindanao comprendid a entre Misamis y Zamboanga, y pesar de que su nmero se pre sume ascienda 100.000 estn dominados por los moros, que se rven de ellos para las ms rudas faenas. Son de color bastante obscuro, lo que se ob s erva en Zam boanga, donde hay algunas familias de stos , componiendo una parte de la poblacin cristiana de los bari-ios inmediatos la capital. 1'irulayes.-Hbitan n los montes de ~a costa O. de la baha. lllana, inmediatos Tamontaca. Son de complexin raqutica y de costumbres muy r~lajadas, cuidndose poco de la honestidad de sus mujeres hijas. La misin d~ la 0ompafia de Jess, establecida en Tamon taea, ha formado u pueblecito con las familias de Tirulayes que convierte al cri~tianismo; pero pesar de los esfuerzos de los papres que componen la misin, el i)l'ogreso de la religin. catlica es entre ~llos de tan negativos resultados, q,10 la pobla cin de Tamontaca se mantiene estacionaria sin que adquiera

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119 -, el desarrollo que podra esperarse de su magnfico emplaza miento sobre uno de los brazos del Pulan,qiti. El ltimo grupo lo consideras formado por la poblacin ristiana de indios que, al amparo del Ejrcito y dirigidos por las rdenes religiosas, han ido exte:q.dindose por el N. hasta formarse las dos ricas provincias de Misamis y . Surigao. :Los habitantes de Zambioanga, 1nezcla de moro tagalo y espafol, cyo idioma hablan todos aunque de un modo imperfecto. Y, por ltimo, la poblacin de indios que reside en todos los puntos militares, formada de deportados, presifarios que han cumplido su condena y licenciados del Ejrcito, los cuales se de dican al comercio. al menudeo de la localidad, para servir las familias espafolas, y en muy pequeo nmero la agricultura, pues los hbitos de holganza y los vicios a~quiridos anterior mente pueden ms en ellos que el det3eo de procurarse una po sicin desahogada. DIVISI”N TERRITORIAL. Por Reales Decretos de 26 de Febrero y 5 de Marzo de 1886, I . el Archipilago suf una completa transformacin en lo que respecta la divisin de su territorio. En virtud de estas dispo siciones-; que suprima el antiguo cargo de alcaldes . mayores, se crearon los Gobi~rnos civiles con funciones potico:adminis trativas y con u:oa completa sep?,racin del podey judicial. En lo que respecta la isla . de Mindanao, poca fu la varia cin sufrida, puesto que sigui regida por gobernadores poltico mili~ares auxiliados por personal letrado para la administracin de iusticia, y su divisin continu en la misma forma, siri sufrir modificacin alguna sus antigt1os distrito-s en el orden siguiente: Zamboanga.-Resi_dencia del Comandante general. Misamis, Surigao, Davao, Oottabato y Basilan. Adems exis ten las 00mandancias militares de Dapitan, que forma parte del distrito de Misamis, y la de Bislig del de Davao.

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120 DISTRITO 'DE ZAMBOANGA.-La capital dista de Manila 561 millas. Se extiende este distrih) entre los 128 4' 3 " longitud en la costa O. y los 128 29' 30" al E. en la costa O. de Sibuguey, y su latitud N. es 6 50' 2'' (Zamboanga) 8 5' 1 " (punta Murcila gos), y la de 7 20' (punta de Flechas) los 7 35' 4" ,en el seno de Sibuguey, estando limitado al N. por la punta de Maralag (Mis!l,mis), al E. por Oottabato , al S. la isla de Basilan -y al O. con el mar de Mindanao. Habitantes.-El ca:rcter del zamboangueo es na mezcla de las mej0ris cualidades revueltas con todos los vicios; gene rosos y valientes, son muy amantes de los esp!,oles, habindo nos ayudado siempre en todas nuestras eri1presas al S. del Ar chipilago; pero al reverso de sto, viciosos y holgazanes, no encuentrari mejor ocupacin que la del juego; son pacficos y muy temerosos de la justicia y amantes de la religin. La capital del distrito es Zamboang .1, con 15.000 habitantes , bon.ita poblacin; admirablemente situada en la costa frente las islas de Santa Cruz. La poblacin d vista la silanga que fOTma la isla de Jocol y la costa, formando un magnfico abrigo natural; sus costas son limpias y de fondo arenoso, pero sin se guridad alguna como fondeadero. El casero est magnficamente situado en una extensa lla mua cubierta de hermosos cocales y cruzada en todas direccio nes por arroyos y esteros de agus cristalinas que, fructificando su trmino, la asemejan espl:1dido jardn , sitio de recreo de nuestra risuef.a Andaluca. Su casero de tabla y techumbre de zinc ; descuella de un modo pintoresco entre el exuberante follaje que la rodea, resul tando un conjunto el ms pintoresco y agradable que presenta poblacin alguna d1gl Archipilago. Est cruzada de infinitos canales y esteros que, al par que hermosean la poblacin y fer tilizan sus terrenos, sirven de excelentes vas para dar s!llida los productps de la hermosa vega que se extiende entre la po-

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121 -blacin y los montes de Polombato. Tiene muy buenos edificios y dos magnficos puentes de piedra. Es la residencia de la auto ridad superior del distrito de Mindanao. Las zamboagueas go zan justa fama de ser las . mujeres ms bonitas del Archipilago. Super.ficie.-La
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122 -Lo nico de notable que respecto industria hemos visto en Zamboanga es una fbrica de aserrar maderas que un labo rioso espaol, sargento licenciado de aquel Ejrcito, explota con gran inteligencia y no escaso provecho. En lo que respecta . colonizacin , conocedores prcticos de la isla de Mindanao, de su riqueza y condiciones, no titubeamos en asegurar qe Zamboanga es el nico punto de la isla que reune todas las condiciones exigibles para servir de base de operaciones en un proyecto de colonizacin agrcola comercial de alguna importancia. Sus habitantes, muy valerosos, son lo~ ms amantes de los espa iioles en todo el Archipilago. Sit territorio es l ms rico y feraz dA wantos hemos visto en Mindanao. Sus maderas las ms preciosas, y stt proximidad, me jor dicho, vicindad al rico y poblado territorio de Sibuguey, ofrecen splndida recompensa los hombres laboriosos y emprendedores. MisAMis.-Esta provincia, fundada en. 1622, se encuentra at'N. de Mindanao, confinando al N. y O. con el mar de Min doro y Zamboanga, al E. con Surigao y al S., en el centro de la isla, con territorios de Zamboanga y Cottabato. El ' clima es clido y muy hmedo; pero con alteraciones muy notables, segn la situacin topogrfica de cada localidad. En Mambulao muy clido; es clido, sano y muy ventilado por las contnuas brisas del mar en Lubungan, Jasaan, Iligan; cli do y sano en Iponan, Aluvigid y Balinhasay. Sano y templado en Cagayan y Cataarman, y enfermizo en .Sugay. Comercio, industria y agricult1.wa.-Su principal industria consiste en la obtencin del oro que en ' gran abunda-ncia encuentran e'i1 las arenas de sus ros y los inmensos teenos de . aluvin, que contienen en abundancia este rico metal. Su agi'i cultura, bastante descuidada, v entrando en una poca de desarrollo y bienestar, que contribuye la bondad de sus pro ducciones, que les hace ser muy apreciadas en los mercados del Archipilago, Extensi~.-La mayor longitud u.e esta provincia @s d~ 41 / 1 .]

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-123 kilmetros de N. S. y 241 de E. O. con un~ superficie tofo.l d 1.098.000 hectreas, comprendida la isla de Camiguin y la Comandancia de Dapitan, adyacentes . al distrito. Hdbitantes.-Los 236.000 habitantes, cmprendidos los de , Lanao, pueden clasificarse en la siguiente forma: Cristianos. . . . . . . .......... . Moros ..................... . Tribus idlatras. . ........... . 116.000 100.000 20.000 Las rancheras . de moros se extienden desde la costa de Iligan hasta las lagu:q as de Lanao, donde se comunican con los illanos. A la isla de Ceb mandan grandes c~ntidades de azcar y abac con dPstino las plazas extranjeras, y Manila ' y otros puntos se remesa cacao, canela, cera y arroz, artculos cuyo co . mercio asciende en junto cerca de un milln de pesos. El cardcter de sus habitantes es muy s_umiso, siendo honrados y religiosos, valientes y robustos, cualidades que, unidas al odio
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--=-124 Terreno. -Muy montuoso, pero en la proximidad de las cos tas tiene grandes y fertilsimas llanuras , donde parte . de la ri queza que proporc i onan sus terrenos aurferos, se cosechan en las mejores condic io nes abac, cacao, azcar , ai;roz, maz, ca nela, sibucao y :una gran cantidad de aceite que extraen de sus magnficos cocles. Distancias.-Cagayan dista de Manila -!31 millas, y los pueblos del distrito tienen entre s las siguientes: Misamis Iligan ..... : . 24 millas. Idem Dapitan. . . . . . . . 60 id. Dapitan Iba ya . . . . . . . 12 id. Idem Taglimao. . . . . . . . 4 , 50 id. Idem Lanyuzan : . . . . . 27 id. ' Cayajan Jasaan (por tierra)... 27,85 kilmetros . Idem Bahuganey. . . . . . . . . . . 66,84 id. Idem Iponan ............. , 5,57 id. Idem Aluvijid ..... , . , . . . . . . 22,28 id. Idem lligan. . . . . . . . . . . . . . . . 100,26 id. Dipolog de Lubungan. . . . . . . . . 6 id. Iligan de Aluvijid. . . . . . . . . . . • 36 id. Sugay de Cataaman.. . . . . . . . . . 22,28 id. Idem de Begenenigasay. . . . . . . 33,42 id. La produccin forestal es rica por sus maderas de construc c :n, entre las que se cuenta el camogon , narra, molave y ba no, riqueza poco explotada. ISLA DE CAMIGUIN.-Dependiente de Misamis y formando parte del distrito se en~u'entra la isla de Camiguin, que cuenta 12 millas de largo por ocho de anch9 . Est formada por u _ n monte central de 1.627 metros de altura sobre el nivel del mar, contando con nna poblacin de 20.611 habitantes, repartidos en varios pueblos como Catarman, Mambajao, Magmoc, Guingul mian, Eugay y otros. Esta isla es notable por el volcn de su nombre que apareci el 30 de Abril de 1871 unos 334 me tros al ~SO. del pueblo de Catarman, y despus que las llamas consumieron una gr~b. extensin de bosque qued reducida la ~ccin volcnica un pequeo cono de dos metros de altura que . ba vertiendo lava hacia el mar, y ganando la vez en altura y

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125 extensin; pero ha sido tal la actividad del crter, que los . cuatro afios de existencia tena ya a altura de 427 metros so bre el nivel del mar, al cual haba ga nado media milla de ex tensin. Hoy se encl}.entra muy bien cultiv3:do y su puerto de _ Ca miguin es el ms concurrido y comercial d e los dependientes de Mindanao . S umGAO.-Hasta 185 8 fu conocido este dist:uito con el nom brede Caraga, siendo sus habitantes los pl'imeros del Archi pilago que se convirtiei on la religin cristiana. Situacin : lmitAS.-El distrito de Surigao est comprendido \ entre punta Divata al O . y punta Cauit al E. Al E. confina con Misa mis , a l N. con l a s islas Lim_ asa gua y Leyte, al NE. con el grupo d e las islas S urig a o , y al S., en el interior de la isla, con confines N. de Cottabato y Davao; fo~manelo parte de esta. pro vincia se encuentra en la costa E . _ y entre punta Cauit y cabo d e San Agustn, la C omandancia de Bislig, _ cuya d!')scripcin a haremos en captulo aparte. Extensiii y ' superfici e. -La mayor longitud d e esta provin cia de N. S. es de 124,25 kilmetros y 97,78 de E. O. en su parte ms ancha, pudiendo clcular su t;;uperficie, segn dato.s oficiales , en 1.070.190 hectreas, de las que una:s 10.000 se destinan la agricultura. ,. El clima. Es clido y hme do, debido la gran cantidad de agua de sus abundantes lluvias, que quedando estancadas en .los bosques cubren una inmensa extensin . del territorio. Los pueblos . ele Cantilan, Dinagat y Cabuntug, aunque de tempera tm:a calurosa, son ventilados y sanos . Habitantes.-Los ele este distrito son unos 88.000, distribu dos en la. forma siguiente: Poblacin cristiana .. .. ..... . Ide1n rn,ora. . . . . . . . . . . . . . . . .... . Idlatras de la cuenca del Butuan ... . 68.000 8.000 12.000 88.000

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i '1 I i l 126 Los habitantes cristianos de Surigao son de. carcter pacfico, ' Sumisos, honrados y religiosos, pero poco aficionados las fae nas del campo. El resto de la poblacin r~une las condiciones que ya deja mos reseadas al tratar d!=) la poblacin de Mindanao. La capital del distritd es Suri'gao, con unos 6.000 habitan tes, situada en el estrecho de su nombre. Butuan , . la poblacin ms bonita del distrito, situada en el sen o de su nombre, con una espaciol;la glorieta donde se erigi en 1872 un precioso monumento conmemorativo de la fecha y del lugar donde se celebr ia primera misa al arribar los espa oles al Archi'pilago. Su poblacin es de 5.042 habitantes, y los dems pueblos del distrito son los siguientes: Ana-aon ........ . Bacuag ......... . Baganga ........ . Bislig ............ . Bumanan .... ... . Cabuntog ....... . . Canti lan .. _ . . . .. . Caraga ......... . Carrasca. . ...... . Cateel. . . . . . . ... . Dop ........... . Dapuan ......... . Dinagat ..... : ... . Gigaquit ........ . Ginatuan ......... . Jaboga ...... ; . . . . Lanuza .......... . 1.087 842 1.188 840 579 1.938 6 .022 2.829 1.908 1.646 2.254 273 2.328 5.519 2.485 1.650 2.189 Lianga .......... . Maynit .......... . Nonoc ........... . Numancia ........ . Oteyza .......... . Placer ....... . Quinablagan ...... . San Juan ........ . Sapao ........... . Surigao ......... . Taganaan ..... ... . Tago . .......... . Talacogon ........ . Tandag .......... . Tubay ........ . . 2.366 1.968 661 2.644 1.525 883 536 34i 1.533 5.142 1.997 2.401 1.15(; 2.432 2 .120 67.760 Terreno.-Muy montuoso y volcnico y con grandes llanu ras incultas, muy apropiadas para cultivos en grande escala; se d admirablemente el trigo, pala is arroz, leguip.bres . y races alimenticias; en sus laderas, . prximas la costa, se produce en buenas condiciones el caf y el cacao. Este _ distrito s muy rico en maderas; el camagon y1a curio sa madera , de hierro llamado Maucono, Molave, Narra, Bulayor ,.

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1 127 -' y Ebano abundan en sus bosques, donde se recoge gran canti-dad de Almciga. Las distancias entre algunos puntos del Archipilago y los 1 pueblos del distrito ent~ e s son fas siguientes: Surigao de Manil.. . . . . ......... . Ide m de Tuba y. . . .. ............. . Idem de Bataan: ................ . Idem de Nasipit. : . ... , .......... . Idem de Dinogot ................. . . Idem de Taganaan c. E. y NE ..... . Ideru de Plaser. . . . . . . . . . . . . . . . . Idem de (Jigoquit ............... . Idem de Tagt;tneto . . ......... ,. ... . Idem de Panigmo. . . ............ . Idem de Cantilan ................ . Idem d e Tanda g ............ . ... . Idem de M ainit .................. . Dinagat de Cabuntog ............. . Idem de Dapa . . . . . . . . . . ........ . Idem N umancia ................ . B amag Gigaquit ................ . C a buntog de Japao........ . ..... . Idem Cabuntog ................ . Idem Bacuag ................ .. . Idem Talacogon.. . . . . . . . . . . . . . 461 millas. 64 72 72 15 )) 16'50 ' 15 24 30 42 80 75 45 51 83 kilmetro s . 66'84 ,)) 5'57 18 millas. 18 60 15 CoM;'.NDANCIA DE BrsLIG.-(Depndente de Surigao.)-Esta Co1:nandancia, que fu creada en 1858, pero con d _ ependencia del distrito . de Surigao, confina al N. con Surigao, al E. con el Pacfico y al SO. con Davao, en el cabo de San Agustn. Extensin y superficie.Su extensin es de 167 kilmetros de N. S . ; 38 de E. O. desde Bislig hasta las n;10ntaas que le separan de Davao y 55, 70 en la parte ms ancha del distrito. La superficie se calcula en unas 441.291 hectreas, de las que no llegan 1.000 las que estn en cultivo. Olima.-:El clima es clido y muy sano, sin que se ~ufran, de~)ido lo montaoso del terreno, las calenturas paldicas tan temidaG en las otras provincias. El terreno, sumamente montaos~ en el interior, desciende en suaves d e clives, formando en la proximidad de las costas fertilsi-

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128 mas llanuras que dan en abundancia toda cla s e de produ c t os . Montes.-Son los ms agrestes y accidenta~os de la isla y producen las maderas ms apreciadas que de ella se exportan . Abundan tambin .las maderas de consti ; uccin civil y naval. El comercio industria es muy escaso, estando rf;lducido la exportacin de algn arroz, ceta y miel que se en~uei1tra e n , abundancia en sus bosques. Las mujeres se dedican al tejido de telas de algodn y abac de clase muy ordinaria y los hombres al lavado de los terrenos aurferos. Agricultura.-Este ramo de la riqueza est muy abandonado causa de la poca aficin que tienen los naturales las faena s del c _ ampo, y excepcin de los de Tandug y Castel que se d e dican la agricultura, todos cifran sus afanes en el beneficio de los lavaderos de oro . Ganado.-La ganadera es casi nula en el distrito, donde sl o . existen unas 25() cabezas de cara ballar y 25 30 vacuno y uno s cuantos caballos. Poblacin.-Los habi, tantes de los pueblos cristianos , ob e dientes, pero poGo trabajadores, sou unos 21.076 Jistribudos en cuatro pueblos y algunas visitas; y la de infieles la constitu yen unas 10 . 000 almas que forma?infinidad ( de rancheras. La capital es Bislig, con 840 habitantes; es la residencia d el Comandante militar. Di,,tancias: Bislig dista de Manila ................ . .Jdem de Liangao. . . . . . . . . . . ....... . Liangao Mariatas . . ....... : . . . . . . Mariatas Pitogo. . . . . . . . . . . ..... . . Pitogo Tandug. . . . . . . . . . . . . . . . . .. De Bislig Tandug, ltimo pueblo al N .. Idem Castel. . ..................... . Castel Danaan.. . . . . . . .... ( . . , ..... . Danaan Caraga. . . . . . . . . . . . . . .... . Bislig Caraga ..................... . 619,00 millas. 27,8 5 13,90 )) 11,58 16,20 69,53 kilmetros, 32,4 7 millas. 23, 17 41,77 97,41 kilmetros. Estos pueblos y rancheras se encuentran situados del si-

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.. 129 guiente modo: Bislig la de,recha del ro de su nombre. Tandag en el fondo del recodo de la punta as !lamada y todos en la costa del Pacfico. DAvAo.-Situacin y lmites. -Este distrito, que consti tuye el cuarto de la divisin territoi.'ial de Mindanao, fu creado en el ao 1848 por D. Jos Oyanguren con la au' torizacin del Gobernad9r general del Archipilago D. Nar ciso Clavera. Est situado entre los 131 14' 33" lorigitucl E. y los _ 5 42' 2" y 7 15' latitud N. Sus limites son: ' al E., el Paefico y la rnnta Tancana; al O., la baha fondead .~ro de Glan y Cottabato; al S., el mar de . J ol, y al N. le limita el volcn Apo y el distrito de Su rigao . Extensin . y siiperficie.-Desde punta Bobon, al S . . de 1a ensenada de Mayao, hasta _ el cabo de San Agustn, mide ' unos 49 kilmetros, siguiendo por e l seno de su nomb re, y en el NO. del pueblo de Hijo 102 kilmetros, y desde este pueblo hasta la costa E. del distrito en purita Sai:angani, , 161,53 kil metros. Su mayor anchura es de 55;70 kilmetros1 desde punta Gorda al interior. La superficie es, , segn datos oficiales, de l.044.333 hectreas, de las que no llegan 1.000 las cultivadl;l,s por la pobla cin cristiana. El clima es sano y templado, muyagradable en las costas, donde las orisas del mar prestan una influencia benfica, por ms que es tal su sf),lubridad que los europeos . no siente,n en aquella parte de Mindanao e malfico influjd del i)aludismo, pt:sar de las inmensas extensioi:les de bosques iri1penetr bles que circ:undn ' su ca.pi tal. En resumen; podemos asegurar, basados en los infon)l~S _ de distinguidos Mdicos ele la Armada, que en gene{al el dist:rito de Davao tiene excelentes condiciones climatolgicas y el-en . ropeo puede residir en l sin estar expuesto los efectos de las 9

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/ -130 funestas enfermedades que sufren en Jol y otros pases inme diatos (1). Se deja sentir el fro de Noviembre Marzo. Habitantes.-Los de este distrito son unos 18.800, clasifica do$ del siguiente modo: Peninsulares. . . . . . . . . . . . . . ...... . Mestizos ................... _ ...... . Indios cristianos .................. . Idlatras ................. , ...... . 20 10 1.470 _ 17.300 Davao Vergara es la capital, con unos 1.500 habitantes; est situada en e~ fondo del seno y orillas del ro de su nom bre, residencia del Gobernador militar y del Jefe de la estacin naval. Hay una compafia disciplinaria y un destacamento del Ejrcito. A sus inmediaciones se cultiva, por }a poblacin cris tiana, algn _ caf, cacao, arroz y otros productos. El cacap que se exporta de Davao es muy apreciado en todo e l Arch_ipilago. La capital est situada en una grande y frtil llanura entre las ~ontafias que hay al NO. y la playa, y al lado de un ro . cuyas aguas, en las grandes avenidas, inundan el pueblo; tiene inmediatos los barrios visitas de Sigabug y al SE. la de Matj , en Pujaga, costa del Pacfico. Terreno.-El de este distrito es muy montuoso, en particular la cordillera que se _ v detrs de 'la lnea de colinas inme diatas la playa . La vegetacin es asombrosa y se encuentran exce lentes maderas de construccin como la Narra, Molave, Ipil , Bacaguan, Pagatpat, Gt1ijo, Mangachapuy, Bancal, Palomaria :r otras ' muchas. . 1 Tambin se recog e gran cantidag de miel, brea y almciga. 'Inditstria.-I-Iay alguna indllstria de destila~in de lcoho les; las mujeres de los infieles tejen esterillas de abac y dalmaiB de caprichosos dibujos, haciendo ellas mismas los tintes con que los colorean. ( i J Para ms detalles vanse los magnficos trabajos que acerca de este distrito t i ene pnblicados el Sr. Raja!. '

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=-= 131 Dislancia.-Lp : de la capital Manila es de unas 7~0 millas, tardndose ordinariamente en recorrer esta distancia unos seis das en vapqr y de quince veinticinco en buque de vela. COTTABATO.-La creacin de este distrito data del afio 1851, <;n que fu ocupado el puerto de Pollok, considerado co,n10 punto estratgico la entrada del ro Grande de Mindanao, que des e . mboca en la costa O. de l a isla. La conveniencia de ocuparlo de un modo estable oblig constiturlo en diE:trito P. M., pero dependiendo del Gobierno de Zambo~nga, en el ao 54, hasta que posteriormente se le di ,nueva organizacin, constituyendo el quinto distrito ele Minda _J.1flO trasladando la capital Cottabato, nombre que se di al ' {lis.tri to. Lmites.-Est limitado en la costa al E. por punta Flecha y al O. por punta Sugud en la baha de Sarangani, e el inte rior por las cordilleras que le separan de Misamis y Surigao y poi; los terrenos pantanosos y lagunas qne le separan de Da vao ExlfJnsin y sitperficie.--De punta Flechas hasta los estribos . de Tucuran 51 kilmetros. De Tucuran por el interior los montes d _ e Bislig 272. Desde Bulaluan al S . . hasta su lmite N. 228 y 181 de Bucud al volcn Apo . I La superficie no se puede precisar con certeza, pero se cal cula, segn datos oficiales, en unas 2.829.379 hectreas, de las ,que se cree estarn en cultivo, segn la produccin, t'nas 13.000. El clima.Es bl:J..stante hmedo, y sin haber enfermedad alguna endmica que tenga. carcter epidmico es enfermizo en ciertas pocas del ao. En stas se presentan fiebres paldicas que veces degeneran tomando carcter maljgno. Terreno.-El terreno por lo general es fangoso y arcilloso Ja orilla de los ros y particularm(?nte las inmediaciones de . Cottabato, ~ q'ue se enciwntra casi todo ocupado por manglares. En los terrenos elevados es .giontuoso y . feraz, produciendo abundantes cosechas de _ todo , cuanto se siembra. La produccin forestal de este distrito es imposible fijarla

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') 132 con precisir. por falta de reconocimientos y estudios que lo de terminen; sin embargo, tenemos noticia de que existe la teca, molave, narra, yacol, ipil, dungon, . mangachapuy, camagn y otras especies arbreas. Comercio.-Si bien la poblacin cristiana no hace otra clase de comercio que la venta al menudeo de las r0pas, bebidas y comestibles para el consumo del elemento militar y civil, los chinos tienen, tanto en Pollok como en Cottabato, grandes CO mereios que les sirven como punto d partida para ~l impo:r tante trfico que sostienen ,Don los moros del interior. _A cambio de telas, e;abillas de hierro y opio, adquieren caf, cacao y arroz, todo de calidad excelente que expol'tan otras 1.slas del Archi pilago. Agricultura._:.__Los frutos que dejamos mencionados, los cocos y _ dems para el consumo, se cultivn en su mayora eri el terreno ocup3rdo por los moros-, y slo una pequea parte del arroz y cocos en las inmediaciones de los puntos militares. El arroz adquiere muy elevado precio causa de su superior ca lidad, dndose el caso de que medida que lo importa la Admi riistracin militar en grandes ' cantidades para el 'total consumo del soldado indgena, los chinos lo exportn mandndolo su pas muchas veces. Habitantes.-La poblacin cristiana, aparte del elem ento oficial, es muy poco numerosa, y sta de costumbres sumamelite reljdas, efecto sn duda de proceder de_la deportacin, que manda ' estos pntos l es;ia de la captal y las provincia:s imuediatas. El total dela poblacin cristiana es de unos 3 : 4.000 habitantes. ' Adems existen los moros que ocupan las mrgen'~ del ro Grande, los tirulayes y otros, que,suman cerca de 200.000. _ La capital es Cottabato, con unos 2.000 habitantes; est si tuada cerca d la desembocadura , en la baha Illana, de un de los brazos del -Pulang-ui. Es residencia del Goberl'l.ador del dis ' trito y
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13$ pista de Manila 676'50 millas; de Pollok, por tierra, 20 kil metros y 4'61 de Tamontaca. Los nicos pueblos cristianos d _ el distrito son: PoUok, . donde est sit?ada una estacin naval y un d _ estacamento dei Ejr~ cit9. En Pollok hay ,un grandioso parque con magnficos jardi~ nes que recuerdn la importancia que lleg tomar cuando era capita l del , distrito. Tamontaca, sobre el otro brazo del Pulangq.i, pequeo pue blo formado al abrigo del convento que los jesuitas tienen es tablecido en aquel punto. Hacia el .interior y en las :irgenes del ro Grande, existen algunos puntos militares que ya uejamos sealados al'tratar de este ro. Ganadera .-Existen en Cottabato unas 10 . 500 cabzas; la mayor pa,rte se encuentra en el territorio de los moros, por lo que no c?nsideramos sean fuuy exactas las noticias oficiales que continuacin transcribimos: Caballar ..................... . Vacuno .................. .. De derda, ..........•........ Lanar y cabro. . . . . . . . . .... . Caraballar ................... . 800 1.500 3.250 218 4. 732 SEXTO DIST~ITO: BASILAN.-La isla de Basilan, que con la ex tremi~ad SO. de. Mindanao forma el estrecho de su nQmbre, es la mayor y principal de este grupo. Se halla situada entre los 127 59' 30" y 128 44"30" de longitud E. y entre los 6 25' 7 45' 1" latitud N. . El establecimiento rni_litar de la Isabela de Basilan se halla_ prximamente media longitud del canal, \:)n la. embocadura del ro Pasaban d~ la Isabela. Al S. de l, y corta distancia, tiene un fuerte, elevado 20 metros sobre el nivel del mar, qu domina las dos entradas, y su parte E_. se halla el cua1'tel. Es ' 't~m:bin estacin naval, en donde la ~arina militar tien~ algunos pequeos talleres para sus ms urgentes at~nciones, y _ los r • 1

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134 depsitos de carbn se hallan enfrente del pueblo, sitio qqe es el ms propsito para fondear. -.Aguada . . -Esta se encuentra no lejos del fuerte; antes del establecimiento de la Isabela slo se conoca la del ro Gumala ran, en cuya barra se encuentra casi siempre u n metro . de agua bajamar, teniendo cuidado con dos cabezos de roca que no descubren. El agua se hace en pequeas cascadas media mi lla hacia dentro. Las islas principales de este grupo son ~nas 40, ocupadas por moros de los mismos usos y costumbres que los de Minda nao, siendo la superficie total de 68.320 hectreas . La Isabela, pueblo el ms importante de la isla y la capital del distrito, est situada en un declive pedregoso, dominndola el fuerte llamado de Isabel II. Este consta de cuatro baluartes que ocupan los ngulos del rectngulo que lo forma. Est ro deado de foso y tiene cuatro edificios que estn destinados para cuerpo de guardia, cuartel para el destacamento, presidio y cal&bozos, fuerza de artillera y casa Comandancia. Los principales edificios de la colonia . son: Enfermera militar. ' Escuela. Casa Ayuntamiento . . Comandancia de Ingenieros. Almaceries y dems dependencias de la Estacin naval. Cuartel de Infantera de Marina. Hospital. Polvorn. Iglesia y convento de jesuitas. Industria.La de este distrito se reduce la venta de artculos para el consumo dl Ejrcito y Marina y . algunas telas que tos chinos cambian los moros por los productos agrcolas y algn balete y concha que se recoge en aquellos mares. Agricultura.--El ten'eno cultivado no pasa de 8 10 hec1 /

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135 -treas, dedicadas al cultivo de caa dulce, arroz, caf, cacao , maz y algunas hortalizas. Los principales artculos que el comercio importa son acei t e , arroz, caf , cacao , azcar refinado, vino, garbanzos y otros artculos de Europa. SI'l'UACION DEL JRCITO EN MINDANAO. Los complejos problemas ' que envuelve la ocupacin y reduccin total de la isla de Mindanao, no se resolvern ciertamente con honra y provecho de la Patria por el slo con c urso de t-iempo, recursos y constaiicia, como h poco afirma un Ge neral de nues tro Ej rcito, e n m e moria que dicha isla se refiere. En la reduccin de Mindanao, i1ecestase por parte de lo:,; encargados de asegurar su dominio, una grau dsis de desinte resado patriotismo, extraordinaria energa y . conocimiento de aquellos ardides de la guerra, que aunque anticuados y relega dos al olvido por el tecnicismo moderno, tan admirablemente se adaptan para co?lbatir con ventija la clase de enemigo con que all se lucha. A sto debe agregarse un cri~erio independiente y libre de c oacciones en cuanto se refiera los pr0blemas poltico-religiosos, que sin detrim e nto de l a riqueza actua l de aquel pas, ms que el esfuerzo de las armas determinar.in una sumisin completa en los naturales ad_ictos al mahometismo. Si despus de tres siglos de lucha, hoy, que por la superio ridad del armamento contamos con ventaja para combatir ale n e migo, empl e semos los dilatorfos el e mentos de tiempo y cons tancia, sera delatar una impotencia que est~ra muy Iej9s de Tepresentar los enrgicos latidos de patriotismo que hoy 1epercuten en todo pecho E\Spaol, anhelando toda costa el engran d ecimiento nacional. Y es lgico que no creamos en el r e sultado de tres fac.tores

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' 136 enunciados con tanta vaguedad, en cuanto su clase cantidad . se refiere. Tiempo es, y no poco, los tres siglos ya transcurridos desde que pol' vez primera se derramara sangre espaola en demanda de la conquista de Mindanao. Reciirsos cuantiosos, tanto eh hombres como en dinero, van invertidos desde fechas remotas sin resultado positivo y Constancia bien probada fu siempre necesaria para mantener cruenta lucha con os piratas malayo-mahometanos que nos disputaban el territorio, agobiados como estbamos porlos luctuosos con tratiempos que en el exterior derrumbaban el podero espaol, sosteniendo en estrecho bloqueo nuestras provincias -ultrama rinas, aisladas y faltas as de todo recur~o emanado de la me trpoli. Por eso, ante el temor de nuevos entorpecimientos interna~ cionales que ocurrir puedan, condenamos el dicho inc,irto y de vaguedad tan sospechosa como el lanzado la opinin en la ya citada memorif!,: Qml tienipo, recnrsos y constancia van d~rrochados en Minda nao, y slo cuando un destello de patriotismo, ayudado de valor toda prueba, aunque hay a sido con falta de recursos, se han con segu , ido all ventajas positivas . Escasos eran los recursos de Corcuera; escassimos los de Ferrater y Mndez N ez en Panga lungan, y exguos ante la magnitud de la . empresa los empleados por San leli pr orden de Ser para la destruccin de Ta layan, terror de ~ue~tras expediciones en el rfo Grande, y en todos stos casos el xito ms complet~ coron el ~sfuerzo de . aquellos hroes, que antes que de sus propios intereses y de pro pagar prestigios an no conquistados se ocuparon slo ~e enal tecer y rendir un justo tributo al nombre venerado de la Patria. Enorme sera la responsabilidad de ios hmbres de gobier no s dejando al tiempo la obra . de reducir Mindanao, quedase sta incompleta por los obstculos . que pudieran origin~r tras-. . ',. tornos imp ' revistos de nuestra poltica exterior.

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... -::-137 -En todo lo que Filipinas se refiere, debe obrarse con ra pidez y energa, poniendo aquel Ejrcito en co_ndiciones de que el nombre espaol sea respetado en las sangrientas luchas lla madas derrumbar la rutinaria civilizacin de aquellos pue blos, nuestros vecinos en el extremo Oriente, pues si bien es verdad que dadas Jas condicjones especiales del natural d ' aquel pas y su numerosa poblacin, no se:da obra difcil reunir I crecido nmero de soldados cuando las circunstancias lo exi~ giesen, no es menos cierto que all se carece en absoluto de ar mamento y de persoflal directivo, cosas ambas que no se pue del:l. improvisar, y mucho menos teniendo en cuent~ la_ rapidez con que hoy se ejecutan las operii.ciones de guerra y la enorme distancia que separa las Filipinas de la Pennsula. En las actuales operaciones, como en otras anteriores, se dar el caso de que numeroso Cuerpo de Ejrcito, regido por m1 Teniente General, no cuente con Jefe alguno de la categora marcada para el mando \le sus divisiones. En cu _ ant9 al personal de Jefes y Oficiales, se encuentra en idnticas circunstancias, puesto que n~ slo es insuficiente para ateng.er la formacin de nuevas unidades orgnicas, si as lo exigiera;n las nec'esi . dades y seguridad de la colonia, sino que l _ as bajas ocurridas en campaa difcilmente pueden cubrirse, y eso d ejan.do desatendidos otros servi~ios, que aunque secun darios no son menos importantes. Si esta economa en e_l personal del Ejrcito estuviese justi' ficada por estrecheces del Tesoro filipino que restrip.giesen tambin Rl aumento de personal en otros servicios, no seramos ' no$otros ciertamente los . que cla~semos pidiendo el racional aumento que reclama . el Ejrcito .en aquel Archipilago si ha d e garantir la seguridad del . territorio; pero ni aquel Tesoro deman~a econom_as, tan i.njustifieaq,as como peligrosas P"?,eden ser en momento dado, ni en otros ramos @e la Administracin ' . se paran en ninguna clase de consideiaciones para aumentar el alto personal directivo.

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' / 138 Y si los compromisos y exigencias de la poltica de baja es fera que hoy predomina ei1 nuestro pas, encontraron en el Ar chipilago filipino ancho campo donde cebar su apetito por medio de empleos perfectamente intiles en un territorio an no dominado, en las esferas gubernamentale~ debe procurars e dotar aquel Ejrcito del nmero de Generales, Jefes y Oficia les que fueren necesarios para la moviliz;cin de fuerzas ca paces de hacer frente las eventualidades que en e l exterior pueden presentarse, y que .en el interior terminen de una vez la unidad de dominio, con tanta gloria all iniciada por nuestr os antpasados. '!:! :: :j: La situacin de las fuerzas que hoy guarnecen y operan en . los territorios de Mindanao, es l a que se ' exptesa en el Mapa ad junto, salvo los nuevos campamentos establecidos para atender las necesidades de la actual can?pafia. De la Memoria de Mindanao escrita por el General de bri gada D. Julin Gonzlez Parrado, extrac . tamos l0s datos consi guientes las condiciones lo cales Y . guarnicin d0 cada destaca mento, rancheras moras ellos inmediatas, . nmero de sus ha bitantes, armamento de que disponen y todos aque llos cuyo . conocimiento pueda ser de inters en el transcurso c1e las ope raciones ~mprendidas. PRIMER DISTRITO. -En la memoria de referencia se relacionan 46 ' rancheras enclavadas en el territorio de este distrito, asignndoles en total una poblacin de 6.271 personas. Desde luego puede asegurarse que en estos . datos se padece error de mucho bulto. Al establecerse la trocha de Tucuran, se persegua como ob jetivo p~incipal el impedir que los moros de Lanao sacasen ele mentos de resistencia del rico y poblado territorio de fibuguey, y fcilmente se comprender que no puede cons id erarse como pas bien poblado y susceptible de sum inistrar otro medio de resis-/ f ..

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139 tencia, el que teniendo ms de 12.000 kilmetros cuadrados de extensin, no ou~nta con otros pobladores que los 6.271 ya ni'en cionados. DESTACAllrnNTOs.-San Ramn.-Se estableci para custodiar la colonia agrcoia del mismo nombre: consta de un Oficial y 12 individuos de tropa. La colonia est dirigida por un Capitn. El terreno es feraz, dando con profusin los ms ricos productos del pas. Como toda .Ja extensa porcin comprendida entre ~l Polombato y el mar, disfruta de clima benigno y saludable. En . sus inmeliaciones hay una peguefia ranchera de moros. Santa Mara,:--En el p_uerto del mismo nombre; el fuerte se encuentra situado en la cima de un monte, estando constitudo por una estacada rectangular y dos torres de mamposte ra. En el interior del recinto se encueutra el cuartel, que es ele dos pisos , c _ on~tmclo ele madera y techumbre ele zinc. La playa est defendida por un blokaus, en el que dan guardia un cabo y seis soldados . La guarnicin total del destacam e nto es ele un Oficial y 34 individuos de tropa. En sus inmediaciones habitan algunos moros pacficos que han prestado sumisin. JJ'largo-sa-l1.1big:-En l a costa oriental del puerto Duman .. ~ quilas, en una, buena ensenada formada por la isla Igat y la costa de Mindanao. El fuerte est media ladera de una colina poco elevada; est compuesto de un recinto cuadrado, formado por muros de piedra seca en unas caras y empalizada en fas otras. Dentro de ste se encuentran los alojamientos de tropa, pa bellones de Oficiales y almacenes, todo de materiales ligeros. La aguada se hace en el mismo recinto, surtindose de un -claro y l impio arroyo que lo atn.viesa. La guarnicin la constituyen dos Oficiales y 60 individuos de tropa. En opinin del General Parrado . , . todas estas insta1aciones de materiales ligeros debieran substituirse por edificios de slida construccin y .en buenas condiciones de defensa. Para r e a-

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1 1.1 :--140 . lizar sto recomienda el proyecto formulado en 1892 por el Comandante de Ingenieros D. Fernando Recacho . . Mientras esta reforma no se haga, . nuestras tropas prestarn penossimo servicio de vigilal)cia, que nunca ser suficiente para ponerlas cubierto . de las celadas de aquel astuto enemigo. Estas construcciones de materiaJes ligeros son muy fciles de incendiar, y tanto eu el N. de Luzn como en _ <31 S. de Minda nao, donde los naturales manejan admirablemente la flecha, las fuerzarque habiten es~ clase de viviendas estar_n expues tas stl'.ngrientas sorpresas, inevitables en la confusin que produce un incendio durante la noche. SEGUNDO DISTRITO.-En el territorio de este distrito, teatro de las actuales operaciones, es donde hoy se halla reconcentra do el poder mahometano de Mindanao; cuentan con ms de 200 puebles repartidos en las mrgenes de la lagna de Lan!'l,O y en las orillas de los ros Tarana, Laput, D~ghsan, Agus y otros menos importantes. Para atender las necesidades del Ejrcito se cre en este distrito la Comandancia militar de Mumungan, que . se halla comprendida en el territorio que media entre Iligan y la laguna. El fl~erte Veyler, en Mumungan, est situado unos 16 kil. I • metros de !ligan, sobre la elevada meseta que separa la laguna de la costa y en la orilla dereha del Agus, ro profundo y cau daloso que tiene en aquel punto _ms de 100 metros de an chura . . El primitivo fuerte ha sido ampliado fin de formar en el interior de su recinto un amplio campamento que sfrva de base en la,s futuras operaciones. Hoy consta de un gran recinto de fendido por una slida e~~acada de 4 metros de altura con ban queta d(t1'20 de . ancho, excepcin de unos 60 met~os quetie uen de 2'50, con objeto de utilizar la parte inferior para Caba llerizas. E~ta banqueta est . 2'80 metros del suelo, teniend . o varias escaleras para ascender ella. Adosada la estacada hay una torre de dos pisos con cubierta de zinc. '.

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141 En el interior del recinto existen: tres edificios de tabla con cubierta de zinc, capaces para 160 hombres, Oficiales, enfermera y almacenes. Un camarn de materiales ligeros de 56 metros de largo por . 10 de mcho y 4 de altura , Otro paralelo al anterior y de iguales dimensiones y construc cin . Entre los dos anteriores, y dejando entre cda uno un pasa dizo de 3 nietros de ancho, hay otro de 30 de largo y 10 de ancho. Los dos primeros, tienen cada uno dos dornitorios con ca m ' astros de cafa, perchas y arineros; capaces para 200 nombres cada dormitorio. El camarn pequefo sirve para almacn de . \ maderas y taller de aserrado. Otro edicio de 8 X 10 con ocho mesas y un divn corrja.o, que sirve de comedor. El edificio 'destinado : la Comandancia Mitar, construdo de cafia y nipa. Caballeriza con cubierta de zinc capaz para 30 plazas y las cocinas, hornos y dems dependencias. En el exterior del recinto hay1bafos para Oficiales y tropa, . lavaderos y letrinas; todo sobre el r o Agus. Un pozo de ,aguapotable; corral para ganado, cerca para acotar una huerta y ' otra ms extensa par!l, el terreno destinado 1pa~tos del ganado. Las fuerzas de gu_ arnicin en este punto, son en ti 1ppo normal: Un Comandante Jefe de la demarcacin. Un Capitn, seis subalternos y 321 individuos de tropa de Infantera. Un 'feniente, un cabo y 17 artilleros. Un' Capitn, un Teniente y 112 individuos de tropa de Ingemeros. 'Un Oficial y '30 indivi
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14~ Numerosas rancheras inmediatas este emplazamiento mi litar han prestado sumisin, segn consta en la memoria de que tomamos los anteriores datos; pero los sangrientos sucesos lti . mamente des.arrollados en sus cercanas, son prueba evidente del poco valor que estas gentes dan sus compromis0s, . los que slo cumplen cuando puede convenir sus intereses . lligan.-Antiguo pueblo cristiano: tiene un fuerte antiqusi_ 1110 de pi.ed que eneierra un cuartel de materiales ligeros; en sus inmediaciones hay una, buena enfermera, donde vienen ' parar los enfermos y heridos del cainino militar de la laguna. El foerte est guarnecido por un Oficial y 30 soldados del tercio civil del distrito. Alinonte.-En la baha de Iligan, prximo la entrada del . sen . o de Panguil, en la meseta de uria estrecha lengua de tierra , formada por el ro Liangan y el mar. El recinto lo forma un muro rectangular de mampostera . de 25 X 30 metros y uno de espesor; foso 10 metros del para peto y una doble estacada . .En los ngulos E. y O. del parapeto .. ~iene dos bateras barbeta y en los N. y S . dos torres de flan queo, que al mismo tiempo sirven de pabellones para Oficiales. En el recinto interior -hay dos . edificios de madera con cu , bierta de zinc, destinados. cuartel de tropa, enfermera y otras dependencias. . Est guarnecido por un Capitn, un' Oficialy 58 individuos d.e tropa de infantera, ocho artilleros peninsulares y un Oficial y 20 disciplinarios. , Las rancheras morns ele las inmediaciones han prestado su. misin, habindose mantenido en paz durante el curso de las r operaciones empreiididas. 1'angol.:.-En el seno de Panguil, muy prximo Misaniis, con quien . tiene comunicacin terrestre. El fuerte, que se 9om pone de una estacada y dos torres en muy mal estado, est guar necido por un Oficial y 20 individuos de tropa de infantera. Balatacan.-En las orillas c1el'seno de Panguil, ,c;e encuentra

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/, --143 e n el mismo caso que el anterior y guarnecido • por idnticas fuerzas . Lintogud .-De este punto arrane~ la importantsima va mi litar, llamada trocha . de Tucuran, que uniendo las contracostas de la isla slo alcanza un desarrollo ~e 28 kilmetros. Lintogud se halla emplazado en las mrgene:; del ro del :::::iismo nombre, u nos cinco kilmetros de su desage en el seno de Panguil; est constituido por un recinto formado con made ros rollizos que resguarda al cuartel de materiales ligeros que s~rve de aloja m iento para Oficiales y tropa. E.l Sultn de Bolinson ha establecido su ranchera cerca del fuerte y se halla en las mejores relaciones con nosotros. La guarnicin est c ompuesta por un Oficial y 50 indivi clos de tropa. Lubig.-Est situado en el centi~o de la trocha, en admira b l es condiciones topogrficas para dominar sta en una y @tra direcdn. La guarni,cin la compone un Oficial y 40 hombres, aloja do s en un mal cuartel ge materiales ligeros que se halla defel!;d 1 do por una estacada y dos torretas, formadas una y otras de t1,oncos rollizos. _ Tit.ciiran.-En el ei.tremb S. de la trocha, en la ensenada de Pagadian y sobre el ro del mismo nombre. El cuartel se halla si tuado media ladera de una colina inmediata la playa, for mado de material@s , ligeros y defendido por una est: ; wada. Ln . playa est defendida por un blokaus . , al que guarnecen un cabo y seis soldados, y la aguadapor otro, que guardan un cabo y o cho . soldados. En las inmediaciones del cuartel se encuentra una edifica cln d e madera q on eubierta de zinc y tabique pampango que s i rve de enfermera, la que guarnecen un cabo y cuatro sold~ dos. En la meseta de la colina hay un mal llamado fuerte, com p uesto de una, est~cada . con dos torre-tas, y un alojamiento con t ech o de zin c , guarne cido por un sa1: g e nto, un cabo y ocho sol-

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:.._ 144 dados, siendo de notar que para-atender esta serie ele recintos indepei1dientes, separados 'por distancias considerables, existe slo un destacamento de 60 hombres. Este abandono se agrava por la circunstancia de tener en sus inmediaciones numerosa poblacin mahometana que cuen ta con 1.000 homb1;es de guerra, dos ca.ones, 64 lantacas y-162 fusiles, mas sus armas blancas, de que ninguno carece. CoMANDANCfA MILITAR DE DAPITAN.-Comprende la porcin de costa entre Zamboang3 y Misamis, estando cargo de un Capitn de Ejrcito; de ella depende el destacamento de Sin. dangan, en la baha del mismo nombre; el fuerte lo forma una _ estacada cuadrangular con garitones en los ngulos, que. de fieude un cuartel de materiales ligeros; est guarnecido por un Oficial y 32 individuos de tropa. Esta fuerza debiera ser del ' tercio civil. COMANDANCIA MILITAR DE LA BAHA ILLANA.--Est enclavada en territorio del l. 0 y 5. distritos, comprendienlo desde Pnta Flechas hasta el . ro Nituan. Parang-Parang, emplazamiento 1 ' militar importantsimo que se halla situado en el grar ' puerto de Pollok, sobre una peque.a colin3; que ocupa--posi _ cin admira blemente ventajosa. Al abrigo de los fuertes se v formando un. peque.o poblado, llamado adquirir gran desarrollo; las defon sas y construccione~ mil~tares las constituyen: ' en l:;i, orilla del mar un fortn de mampostera que protege el muelle; y un al• . macn de madera y . techo de zinc. En el pueblo el cuartel de Infantera y pabellones de Oficiales, de madera y techo de zinc; la salida, hacia el interior, se encuentra el fuerte de Mara Cris tina, de mampostera, con b.~enos alojamientos un magnfico hospital de madera y zinc y algunos barracones de materiales ligeros para albergue de tropas. La guarnicin est compuesta de unos 500 hombres de infantera; un Oficial y 12 individuos de tropa _ de artillera; una compa.a d~ ingenierqs y otra disci plinaria. La Comandaci:'a militar est desempef.ada por el 'fe niente Coronel Jefo del reg~miento que .d la guarnicin.

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.j 145 Las rancb.ers moras inmediatas son nnmerosas y fuertes . y de las ms aguerridas de Mindanao. Se les calculan ms de 2.500 hombres de guerra, dos caones, 29 lantacas y 117 fusi les infinidad d _ e armas blancas. Malabang. -Prximo Parang-Parang, quien se une por un regular camino, situado en una mala rada q1rn no proporciona abrigo 1:1lguno los b{lrcqs. EL fuerte est empla,zado en la misma playa, en la desembocadura de un es~ero que rodea tres de sus lados. Consta de una doble !3mpalizada que cierra un exten so recinto, d~mde se encuentran todas las dependencias de la . guarnicin, constr?das de tabla y techo de zinc. Las rancheras inmediatas son numerosas y tienen ms de 3 . 500 hombres de armas, un can; 342 lantacas, 265 fusiles infinidad de armas blancas. La guarnicin se compon~ de un Capitn, tres subal ternos y 200 hombres d~ infantera y 10 ~rtilleros para el ser vicio de dos piezas de bronce, que dominando el estero se en cuentran emplazadas en la empalizada exterior. Malabang.-Espunto ~mportantsimo para cuantas operacio nes se emprendan sobre la lgqna, co1: la que , se co~unica di ' rectamente poJ un can;iino que tiene cerca de 50 kil~etros de desarrollo, terminando en la ranchera de G~nasL A corta dis tancia del actual emplazamiento, existen an las ruinas del fu~rte de la Sabanilla, construdo en 1639, empla:~ainiento que bien pu diera servir para construr un fuerte definitivo aprovechando los : cimientos y l?s materiales all acumulados . por nuestros an tepasados. Baras.-Est situado este ,destacamento en la misma baha 1llana y unos 10 kilmetros del ~nterior; tambin se comuni ca con la laguna por un camino spero y p~dregoso, pero de meI!OS trayecto que el anteri9r; es e'l principal merca?O que tie nen los moros en la baha mana; sto le d singular importan cia como punto de ocupacin. Su guarnicin actual es de ~n Capitn, tres subalternos y 20'0 hombres de infanter . a y _ 10 ar tilleros para el servicio de dos piezas. Tanto este punto como 10

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1 ' • \ ' 146 Malabang son los qe estn ms expuestos los ataques de los m01; os ' , po{ cuyo motivo deben ser '-reriov:idas sus actuales . ' d . fesas por otras n:is stahls y slidas que. ponga'n fa guar nicin cubierto de cualquier golpe de mano. .. • Ls ranchefs iiuired.atas ' nf'lntan co . n cefca'-ae 2 -.”OO hombres de armas, iacfbahos; 19 lantacas, 23 . fsiles i las Hrilas blancas, que pseeil n' gran nmero: . :, Comaridania militar de Butur.-E~t enclavada en el terb 'dirito: l objeto de ~sta Comadancia, que desein _pea un Te ~iente de Ejrcito, es a in~pccin de'los puestos que en el urso . del {o del 1nisnid n ~l'lb0re \ie establecidos el tercio civilde :suiigao. La reduccin de los liabitantes de esta regin ;e hae de 'un modo pafi~,' '.sin tener que recurrir al empleo :fa13 ' . armas. , . / .. uARTO DSTRITO ,i::..La demarcacin de la capital, que es Dafo'o,'' comp1;ende una nu. me1:osa poblain . d infielBs a no sorne~ tidos . y unos 5.00” motos' pacfios repartidos en' 30 ra~che'ts. Comandancia rnlitr de Malti.~domprende el extenso terri torio ele labaha de Pj'g~, ,no tenielido otro 'destacamento mi~ liar que el p . oblad6 del ffsin ' l'iombte , residencia del Coman; -dante militar: aFque gua'iede :fuerza del tercio civl. , ' dornandicia 1~ltli. :aesaranga;ii.'ompri=lnde fa baha e islas dl iliismi:> ri:mbt( {enirid() bajo SU jHrisdicC”il los < s0i• r • r .• . r gtiientes 'puestos rnititates: :, ,;: Gldn::.::.....En Ia en'sehada de sh nomb1e, lo constituye un cat tel de materiales ligeros, defendido por una estacada, est garnci. poi un; Capitn; Comandante militar, un'. bficial' y 45 in~ . ' dividuos ,d tropa;las 'rancheras de moros inmediatas se lah sometido.. , . , ,Makra.-=-En :l fodo de la baha de.Samngani; el destaca mento, que lo ' Clllponn uri Ofic:al y 32 individuos de tropa , se" . 'lbrga en un cuartel de materiales del pas_ , 9-eferlfd : o 'pot doble ' . st~hta: . : -.' (_! ' B~lut: -:-En:-la; 'isla -del mismo .JilOmbTe , lom”. el a11tcri61;'. tl

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t 1 -:::-. 14 7 -::-cle~taGame1;1to; que lo forman up. Oficia} y 2, 0 indiv idos dEJ trnp~ _ s.e ~1oja en un mal C\lartel. Tumanao;-Establecido en la isla de su nombre, est . c.arg Q _ de un 'Sargento y 15 soldados, que SI?-.alojan ~11 form,a j;dt1tica que las guarniciones de Balut y M~kra. . ' ... : , 1 Estos tres destacam~ntos, que ms qu.~ para irpponerse , los . habitantes del pas; se hallan establecidos para cumplir lo s pre c . ~ pto~ d e l tr_atado de Berlin, que obliga Acpar para poseer, deban estar guarmcidos con personal del teFci9 civ.i,l, dimo P E ~fer ' encia los individuos casados, fin d!;l-que por este m1:dio, y facilitndoles elementos para el cultivo de los campos, se for r . . ' ~. . ~~! f 1pobl3:-dbs .de alguna importancia, tan ne9.e.sarios y tiles ~11 aquellos vrge n e s te!ritorios . . , 0 : Q u r ~To DISTRITO.---:.:.La circuns~ancia de comprender este dis. t f~to la ~xtensa cuenca del ro Pulangui, centr9 . hasta hace poco y . objetivo de nuestras operaciones .en Mindanao, hace su estu~ . . . . . •'. . . d10 de sumo inters. En la memoria del Sr. Parrado se le calc.uia ~ste distrito un~ poblacin mahom~tana: de 44.31.ti almas; pero como continuaci~n se hace subir 10.374 _el nmero de los hombres de guerra disponib,t-0, se evide11eia el ~1Tor p~deci do 1al computar la p~pla9ii;i mahometanaj ql;Je. 119 ~aja; cier. tamente de 80.000 almas C).lando menos. _ Cottabat?.-E_s la .c;i,_be, ~era del distrit;; est em'plazada sobre , e l brazo N. del Pulangui, tres millas ' d~ su desemboc adura y ,Ja falda. de ,una elevada. colina, . ql1,e ocupa admir_ able posicin e~tra~gica. l cuartl de tropa e~ u~ .. rral ?an;iar de materia\es ligeros, pero tiene. un magnrn,co hospit~l, ~nti_guo cu::i,rte l e J.~genier9~ ~ y los 0.tJ.ciales .encuentran cmodas _viviendas en la poblacin . La. guarnicin' actual es de un .Capit~~1, d9s siJ,bal:: ternos y 100 individuos d~ tropa de i~far1tera y -gn Oficial y 12 artilleros . !_-!,ibungan . ~ .En Ja oriUa der~cha dl br~z,o ~ -yen la esErmbocadura del estero . de los caimanes, _lO ~il. las . . de <;Jqk ~abato. _El fuerte, que est defepdido por ~estacada,,.~ ~ \• \ .

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1 ' 148 -muy reducido; su construccin, de mampostera y madera con aspilleras. Lo guarnecen un sargento, dos cabos y 10 sol dados. Tanwntaca. -En a orilla derecha del brazo S. y seis mi llas de la desembocadura; est formado por un recinto amura .. Hado, defendido por ..tambores de flanqueo, que tiene 30 metros de lado; en su interior est: el cuartel, p ' abelln de Oficial y den:s dependencias. Est guarnecido por u,n Oficial y 20 indivi • duos de tropa. Las rancheras . moras inmediatas estos fuertes no son muy importantes y en ap~rieu"cia e;tn sometidas. Taviran.-En "la orilla izquierda del brazo S., en la con flueilcia con el estero de Talayari y seis millas del vrtice del d-elta. El fuerte lo constituye un reducto cerrado con revestimiento de piedm, terminado por un muro de 1:'30 metros sobr~ la l::anqueta, flanqueado por tambores; en el recinto se levanta un magnfico . cuartel, espacioso y construido en admirables con . diciones de defensa. La guarnicin es de un Oficial y 22 hom bres de tropa . fomecliatas Taviran hay numerosas y fuertes rancheras de moros, todas adictas, distinguindose entre ellas las del Datto Ayuna, que en la ~ampaa del 86-87 prest muy buenos servi cios, concurriendo con toda su gente la campaa', donde su , fri s~:msibles p'rdidas. Tuinbao.-En l vrtice del delta; -su posicin es admira blemente estratgica; m parapeto de tierra, defendido por an. ' clio foso, constituyen el reciBto donde se emplaza el cuartel, que es de mampostera y entramado, Cl:!,paz para un Oficial y 60 h<>mbres que coiistitUyen su guarnicin actual. ' ' 1 4 1 La fuerza d.e artillera se aloja en uria torreta de mampos tera independiente del cuartel. Kdaranga.,.......:En la orlla derecha y frente la confluencia del estero de Bacat. Est formado por ma torre de tres pisos de mampostera y ntrniado de forma poligonal; unido al lado

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149-=mayor hay un patio para cocinas y otras dependencias, defen dido por muralla de mampostera _ con aspiller;:ts. Su guarnicin es de un Oficial y 20 soldados. Reina Regente.-A unos 600 metros de la orilla derecha del ,:o se halla establecido un . ferte provisional que encierr y defiende el cuartel,. almacPnes y dems dependencias, todo ' ello construido con materi-ales Hgeros; es la _ residencia del Coman dante militar de aquella zona, estando guarnecido por el ()omandante militar de la clase de Ca:piM-n~ dos Oficiales y 100 hom _-bres de infantera y 1 O de artillera . . Pikt.-A la orilla derecha del ro y 34 millas de Reina Regente, se encuentra este fuerte, al que pocas veces pueden llegar los ca foneros. El recinto _es amurallad0, ~on 38 nietros de lado, construido de mampostera y flanqueado por torretas de planta baja en dos diagonales y dos ~ateras en la s 0tras dos. Dentro del recinto hay un cua_rte1 de dos pisos, de entra . ~ mado de madera y cubierta metlica, enfermera de tabiql:le pa:rnpango y cubierta de zinc. Comandancia, cuartel para los artilleros, factora, de entramado de madera y nipa , y pol vorn de _a;ampostera y cubierta blindada. Est garnecido , por un Oficial y 60 individuos de tropa de infantera y seis de artillera. Para asegurar la ocupacin y . doclinio . d . e esta importantfr:i ma comarca, se tiene en estudio el establecimiento de un fuerte 46 millas ms arriba de Pilcit, en el lmite de influencia de la raza malaya _ mahometana en Mindanao, y donde principia lapo blacin . montesa de Misamis. Este fuerte deber ser guarnecido por un Oficial y 60 soldados de infantera y seis artilleros. En la costa se encuentran . los destacamentos siguientes: Pollolc.-Estguarnecido por un sargento, un cabo y 10 sol dados. Panay.-En las arturas que cierran el puerto de Pollok; su guarnicin es igual la del anterior. Lebalc.-En el pu~rto del mismo nombre; el cuartel, que se

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..,.-150--;--:, halla situado dent~o de un reducto con parapet? de piedra de f,endido por fos9 y tambores en los ngul
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151 En c.anto la ms 1.inport~nte de estas ' cmcltlsiones , la que ', s e refiere al ncleo tot~l de fuerzas que constituyen aqul Ejr ' ctb; exige la siguiente comparacin. La extensin total del Ar1 cliipilago excede de 300.000 kilmetros cudi , ados; a pohliiori s~. aproxiina 8 . 000.000 y el , fraccior:iamierito del territo rio en infini ' to nmero de islas exige cre . cidas f1:1erzas de mar y ti' rra que garantien su posesin y ' mantengan en el i il terior la -tranquilidad pblica; y se comprender ' fcilmente que sto es ' difcil conseguir con los 11:000 hombres que . en Filipfoas constituyen el eiemento armado , si tenemos en cuenta que la isla de Mindano necesita .. durante largo tiempo una gurnicin de 4.000 hombres de . Ejrcito cuando menos . Si esta suma agre gamos los refuerzos nec ~ sarios . en las operacione emprendidas, que no hu de bajar de 3.000 hombres, quedarn plenamente justificados los recelos abrigados vor nosotros de que el -Ej~c:i': . to filpiuo resulte insuficiente _para garantir en -tan lejarias lati tudes los sagra'd”s intereses encomendados su custodia. De antiguo , ~ enimos demostrando es : pecial solicitud por u ' anto afecta '.nuestros intereses en la Oeeana, y nadie por tnto ' podr tacharnos de interesados si recordamos con insis. tencia los poderes pblicos la imperiosa U:ecesidad de que el 1 . ' Ejrcito filipino sea considerablemente reforza-do en plazo pe rhforio. ' . Y no faltan, hoy, por cierto, razones poderosas que abonen sobradamente nu~stra camp;a; El rpinclerancia que sus victorias sobre la China han de prd.. prcinarle en ' los mares del extremo oriente y su poderosa ac ti~dal. comer~ial, son ' mi peligro evidente para nuestra influen cia J sbranfa en tan remots comarcas, para conjurar el cal . debeino~ estar prevendos . Los Gobiernos espaoles han de poner inters preferenti mo en alejar tal~s riesgos, y slo de ese modo evitarn unos de esos movimientos de la opinin que una vez iniciados arrastran . /

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152 . la voluntad y la accin de los poderes pblicos. Estos d0ben tern=~r muy presente que la isla de Formosa, que geogrficamente cons tituye el extremo N. del Archipilago filipino, ser ocupad a en breve plazo por los japoneses, quienes poseern entonces una parte de nuestra antigua Ha.ciend{J, cuya ocupacin efectiva pa ra Es pafia se realiz el afio 1626 , y-ya no sern, desde que tal logren, vecinos lejanos, de los cuales slo pueda temerse remoto peligro, sino celosos vigilantes de tradicin conquistadora que, arm!'l, al brazo, esperarn ocasin propicia para continuar en su empresa. Al hablar como hablamos no nos gua inters egoista algu no; sentimos zozobras para lo porvenfr, motivadas por los alar des de fuer,m y expansin de aquel Imperio, y queremos que la , nacin esp~ola est, cual nosotros estamos, en guardia y sobre aviso. As, pues, si bien es verdad que el Ejrcito filipino, tal y como hoy est constitudo, sera bastante para hacer frente las eventualidades que p _ uedan presentarse en Mindanao, no es me nos cierto que para realizar sto sera necesario dejar desguar necidas las ms importantes plazas del Ar~hipi lago y sin ga rantas la seguridad pblica, cosas ambas que no sera de cuer dos el fiar al azar en las presentE)s circunstancias. En tal sentido y en el del mejoram~ento del Ejrcito de quel Archipilago, encaminamos hoy nue~tr0 humilde esfuerzo, seguros de que al hacerlo as pagamos merecido tributo la jus ticia y la razn, la vez que cumplimos nn altsimo deber para con la Patria, anhelando que en da no lejano el himno nacional repercuta unsono desde el vigilante promontorio de Punta de Europa las lejanas provincias de Oceana, donde hoy nuestros hermanos derraman su sangre generosa para sos tener en todo s , u esplendor el prestigio de las armas espafiolas. -~-' 1 \ . 'I ;1 1 ;i t 1 t ' }. ! (

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